Me acaban de publicar en España esta plaquette digital de poesía bilingüe. Todos son poemas en prosa, algunos inéditos y otros aparecidos en mis libros Rabia de vida y Ser azar. Estoy muy agradecida tanto con el sello editorial OfiPress, a cargo de JackLittle, como con Don Cellini, por la traducción y con Cecilia Suárez, por la foto de contraportada.
Para picarte la curiosidad, este es uno de los inéditos Versos de a pie:
En paro No te moriste. Tomaste un descanso, como los empleados del metro hacen huelga un día para demostrar que sin ellos nada funciona y convencen a todo el mundo.
Ya puedes volver.
Unemployed
You didn’t die. You took a break, like the metro workers who strike one day to show how nothing works without them and the convince everyone.
You can return now.
No, no es un chiste. Es una idea de MarcelProust: un lector es un espejo donde el libro se mira y adquiere una de sus formas posibles. Será por eso que lo que se me antoja leer tiene relación con mi estado de ánimo, porque tengo más ganas de encontrarme con tal o cual ángulo de mí.
Quienes siguen este blog saben que me encantan el Storytelling y el Content Marketing, es decir, la estrategia de contar historias en torno de una marca o un producto.
Como escritora, sé narrar, me gustan las historias y analizar de qué modo se logra determinado efecto con ellas. Es más, me gusta ver los elementos narrativos que un contenido lleva en el tuétano y que lo vuelven poderoso, por ejemplo, personaje= marca o producto, trama, conflicto, resolución, atmósfera. Y es que tanto el Storytelling como la Mercadotecnia de contenidos están en la justa frontera entre narrativa y mercadotecnia.
Tengo una columna semanal sobre estos temas en la revista Neurona.Digital. En este caso titulé la columna «¿Refrescos Nike? ¿Por qué no?» y acerqué la lupa al por qué nos genera incomodidad descolocar las características de un «personaje-marca» para asignárselas a otro. Es como si Hamlet se comportara como Caperucita Roja.
¿Cigarros marca Campbell’s? ¿Blanqueador de ropa Pepsi? ¿Bote de Nutella con logotipo de McDonalds? ¿Frasco de medicinas Netflix?
Mike Stefanini es un diseñador e ilustrador de origen francés, avecindado en los Estados Unidos desde hace años. En su sitio, Atomike Studio, cuenta que un día se le ocurrió crear ilustraciones en las que intercambia empaques y logotipos. La ejecución de la idea es eficaz: los dibujos presentan contrastes de color con un dejo vintage, pero lo más notable es el cuestionamiento que sugieren. ¿Qué provoca la sorpresa de ver el logotipo de Nike, que solemos relacionar con tenis, colocado en una lata de Coca-Cola? ¿O un limpiador de vidrios que lleva el logotipo de Starbucks? El mero ejercicio revela que la marca es mucho más que el logo, aunque a veces se confundan los conceptos.
La marca es tanto el nombre como el logotipo que la representa, pero también la promesa que conlleva, los sentimientos y emociones que produce su uso o su consumo. Aún más: la marca es de manera muy importante la percepción que genera, en otras palabras, lo que el público siente sobre ella, así como las expectativas que tiene al respecto. Como dice un amigo mío: “La marca no es lo que tú dices que es. Es lo que la gente dice que es”.
Por todo ello resulta subversivo que algunos valores que asociamos con Nike, como esfuerzo, compromiso y bienestar individual, de pronto se trasladen a una lata de Coca-Cola, cuyo caudal emocional se vincula con la idea de regalarnos una experiencia placentera y pasar un buen momento entre amigos. Si bien no son discursos contrapuestos, cada marca delimita bien lo que comunica. El ejercicio de Stefanini lo dice, sin decirlo.
Foto: Caloriebrands
En una línea similar, desde hace tiempo la cuenta de Instagram Caloriebrands publica fotos retocadas, en las que sustituye las etiquetas de varios productos alimenticios por el número de calorías que cada empaque contiene. Por ejemplo, en vez de decir Nutella, el característico bote de la marca dice solamente “4520”, mientras un chocolate Snickers cambia su logotipo principal por la leyenda “250 cal” y un empaque de queso crema Philadelphia reza “799 calorías”. En este caso se trata de una iniciativa que quiere subrayar el daño potencial que cada producto implica para el consumidor, medido en número de calorías. De nuevo queda claro que la marca es mucho más que el logotipo y el empaque. Se relaciona con intangibles como las asociaciones que despierta.
No sé ustedes, pero para que me convenza los refrescos Nike primero tendrían que cambiar de nombre.
Me encontré esta ricura de video: en dos minutos muestra cómo las burbujas se congelan a partir de formas geométricas que adquiere el hielo. Es increíble cómo en la naturaleza dominan patrones regulares, que de pronto insertan excepciones. Luego, el artista intenta imitar unos y otros.
Es uno de esos lujos pequeños que ocurren en segundos, en cualquier parte. Inútiles. Fascinantes.
Anoche en una cena con Laura, Fernando y Eduardo, amigos de mi más honda querencia, platicamos de la cantante mexicana Jazmín Solar, de lo rica que es la textura de su voz, tan guapa como ella misma. Entonces se me antoja aderezar el viernes con esta canción, mi favorita de ella. Se llama «Sabes bien» y con frecuencia se me hace necesario beberme eso de :
Sabes bien que tengo miedo de tenerte y perder.
Amor, es tan difícil, no puedo amarte sin correr
[…] me tomas lento y me quiero quedar
Y sentir el universo que hay en tus besos y derretirme allí.
Y sabes que el tiempo tiene rayos de sol que curan las heridas
Y que entre palabras de amor y recuerdos de sal
yo volveré a nacer.
«[…] el hilo tejido entre él y yo iría consolidándose y enroscándose, él, yo, él, yo… […] Por primera vez no siento deseos de conocer el fin, ni siquiera la continuación de esta aventura. Estoy desnuda, en el sillón, viendo dormir a Julien. Me gustaría quedarme así, estancada, tibia, en el silencio en el que sólo se oyen nuestras respiraciones regulares, sin tener que hacer más gestos ni decir palabras que nos deforman y traicionan. Este minuto es verdadero y está vivo«. Esta belleza simple es un fragmento de El astrágalo, novela de Albertine Sarrazin (Lumen, Palabra en el tiempo), que firmaría feliz con mi nombre.
Entre las cosas que más disfruto en la vida es descubrir un libro que hasta ayer no había leído y desde hoy forma parte de mi constelación de palabras. Me acaba de pasar con este recuento autobiográfico de Sarrazin, escritora francesa de mediados del siglo XX. Cuenta su escape del reformatorio a los 19 años, la tremenda fractura de pie que sufre al huir, la convalecencia física y emocional pero, sobre todo, explora sus amores con Julien, ladrón y expresidiario, como ella.
La narración ocurre desde una voz en caudal: «Julien puede llevarme donde quiera; lo esencial es que pueda andar un poco más a su lado, a su lado o detrás, pero que lo vea y lo toque como hoy, todo el tiempo que sea posible», dice en otro momento en el que me reconozco. Sarrazin se pone un espejo en el estómago y se mira amar rabiosa, como esas mujeres a las que antes despreciaba por su servilismo pegajoso: «Ahora soy la que husmea en tus camisas», dice. Me encuentro de nuevo en esa línea, frágil.
Qué bien hace leer un libro como éste. Qué mejor hace tener cerca a Susana Salazar, a quien conozco de varias vidas atrás y que al darme a Sarrazin meregaló otro precioso pedazo de sí misma.
PD Por la diferencia horaria con España, hoy es el último día para votar en el concurso de blogs que convoca el diario peninsular 20minutos. Si te parece que nada en la vida tiene sentido más que este blog Palabrasaflordepiel, entonces haz lo que sigue:
Odette Alonso nació en Cuba. Para explicar por qué es la cubana de risa más chilanga, Odette acude a aquellas palabras de Chavela Vargas, quien era mexicana aunque su acta de nacimiento fue firmada en Costa Rica: “Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana”. Pues así.
Su plaquette Las otras tempestades, publicada el año pasado por Ediciones Caletita, incluye este poema plástico que no se regodea en el hubiera, sino da un acento contundente al debí. Se titula «Volver el tiempo» y me apetece dar con él un tono fregón y alejado de convenciones a este Día de la Mujer:
Debí haberte besado en el ochenta y siete
quitarte en los corpiños la inocencia
y dejar una estela de polvo en el umbral.
Como un guerrero atravesar la isla
buscando una señal aquel vestido blanco
que inflamó el horizonte cual bandera.
Debí besarte ayer
cuando tu sombra iluminó mis ojos
como un relámpago limpísimo
y no quedarme así
bailando sola un vals desnuda y triste como jamás nadie me vio.*
*Verso de Laura Ruiz Montes
PD Pasado mañana se cierra la votación del concurso de blogs que convoca el diario español 20minutos. Si te mueres de ganas de votar por estas Palabrasaflordepiel aquí va una guía:
Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas».
Lo dice Fernando Pessoa en un poema que alguien me hizo recordar y yo atribuí erróneamente a Rubem Fonseca. Al buscarlo y leerlo vi que es de Pessoa. Pero también es mío, porque yo lo hubiera dicho si él no me hubiera ganado la idea. Ahora todos van a pensar que estoy plagiando si lo digo sin dar crédito. Qué injusta, la vida.
El asunto es: me río de mí misma porque hago cartas cursis por minuto. Si hace sol, me parece que es el sol más redondo. Si llueve, me pongo a cantar. Traigo el pelo embarrado de merengue.
¿Cómo no voy a saber que tanta ridiculez huele a amor?
Actualización al 28 de octubre de 2022: oh, sí, soy la más melosamente cursi.
Pronto se cierra la votación para elegir a los ganadores del concurso 20Blogs, convocado por el diario español 20minutos.es.
Este blog, Palabrasaflordepiel, está concursando, para ver si su creadora, autora, diseñadora, programadora y todas las doras que existan recibe un dinero extra que en realidad no sería extra, porque le resolvería problemas fundamentales. Y, claro, también le insuflaría nuevos aires para crear contenidos como los que viene subiendo desde hace más de cinco años.
De modo que si tu vida necesita de este blog como del aire, por favor vota aquí por Palabrasaaflordepiel. Si no eres usuario de 20minutos basta con que te registres y dentro de la categoría Cultura y tendencias busques Palabrasaflorde piel. De ganar juro por San Borges que dejo un rato de buscar trabajos alimenticios y postulo la beatificación de todos mis votantes.
Gracias de antemano, porque imagino que sí, que vas a votar, aunque sea por conveniencia.
Resulta que un poema mío aparece en Frontera / Border In Vivo, la antología bilingüe del San Diego Poetry Annual 2016-17. La obra consta de dos tomos: uno de poetas estadounidenses y otro de escritores hispanoamericanos (nuestros textos aparecen en español con traducción al inglés). Gracias a los buenos oficios de Olga García, entre otros colegas con los que me da especial gusto compartir espacio están Maricela Guerrero y Lauri García-Dueñas (ambas en traducción de Robin Myers), Ingrid Bringas, Álvaro Luquín, Julieta González, Diego Espíritu, Daniela Camacho, José Luis Bobadilla.
Los dos tomos del San Diego Poetry Annualse distribuyen en bibliotecas y universidades del sur de California y son usados como libros de texto en las clases de creación literaria del Southwestern College, en Chula Vista, California. Si a alguien le interesa comprar la antología está disponible en Amazon.com, tanto el volumen en inglés como el tomo bilingüe.
Escena del crimen es el poema mío que fue seleccionado. Aborda la quietud vulnerable de los amantes que son víctimas de una misma arma. Aquí abajo está.
Así, con el desdoblamiento que ofrece la escritura, además de México ando ahora mismo por las Californias.
PD Si este blog te ha salvado la vida a golpe de palabras y tienes una deuda eterna con él, por favor vota en el Premio20Blogs. Da click aquí. Si el blog resulta ganador juro que organizo una fiesta interminable.
Es viernes, luego de una semana en las alturas vertiginosas del estrés. Y además es día de amores, no quiero presumir, pero sí. Paloma Faith ha tenido alguno similar, porque le pone ganas a esta versión en vivo de «Crazy Love» (y se ve que también le gustan los espejos):
«Yes, I need her in the daytime.
Yes, I need her in the night.
Yes, I want to throw my arms around her.
Kiss her, hug her, kiss and hug her tight.
But when I’m returning from so far away
She gives me some sweet lovin’ n’ brighten up my day.
Yes, it makes me righteous, yes, it makes me feel whole
Yes, it makes me mellow down into my soul».
Esta vidita mía con Paloma Faith como soundtrack de veras se regodea en los contrastes.
El martes en la tarde se transmitió otra emisión de BAzar de letras, el programa de radio que conduzco por Código CDMX, estación de radio de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
Mi invitado fue el escritor Luis Jorge Boone y platicamos sobre Figuras humanas, su reciente libro de cuentos publicado por Alfaguara. Entre otras cosas, habló de cómo al sentarse a escribir busca tener tanto la emoción que quiere transmitir como la forma como la va a envolver en palabras. Es decir, forma y fondo son una sola masa indisoluble. También comentó que sus personajes reflejan la contradicción que todos vivimos, de querer estar al mismo tiempo tranquilos y exaltados, relaciones con cercanía e independencia. Si estás en la Ciudad de México, date una vuelta el sábado a las 5 pm por la Feria Internacional del Libro: Luis Jorge presenta su libro.
Decir las cosas importantes no requiere grandilocuencias. Lo evidencia Pedro Serrano quien, con palabras del diario y desgastadas por el uso, arma pequeños poemas de amor, que sirven para que uno vea lo que de otro modo se le escaparía.
De eso se trata Cuentas claras, cuidado libro que se publicó en México, en coedición de la Universidad del Claustro de Sor Juana y Ediciones Sin Nombre. Son versos que bailan en su concreción, en su precisión. Que sin adornos inútiles animan paisajes que de golpe se quedan ahí, suspendidos, respirando.
Éste que transcribo para el #MiércolesDePoesía es de mis favoritos del libro. A veces suena así cuando digo «amor» entre dientes.
Amémonos mañana
cuando la tarde llegue
a saborear tus ganas.
Amémonos ahora,
antes que con la lluvia
nos de la hora.
«[…] el verdadero quehacer del artista literario es el de trenzar o tejer lo que desea comunicar, lograr que adquiera forma sobre su propia trama. De este modo cada una de sus oraciones llegará primero en forma de nudo para después, tras un instante de significación en suspenso, resolverse, soltarse«. Robert Louis Stevenson, Escribir. Ensayos sobre literatura (Páginas de Espuma).
Nunca había pensado en esto, que escribir es como jugar con un estambre enredado, enviciado de sí mismo, al que no se le ven las puntas pero que de pronto, sin explicación, se soluciona. Deja de ser nudo. Y fluye. Y se convierte en un párrafo o una estrofa que quizá valga la pena.
PD Si te gusta este blog y andas de humor, por favor vota por él en el Premio20Blogs. Da click aquí. Prometo que si gano invito las cervezas. En Hawaii.
Amanecí ácida y para contagiar mi estado de ánimo estas dos viñetas están que ni pintadas. No sé el nombre del autor, las encontré en el sitio del humorista J. R. Moray pertenecen al fanzine Mono Gráfico, 1991.
Coup de foudrele dicen en francés, literalmente «golpe de rayo». Flechazo, pues. Sí, te parte en dos las precauciones, la cabeza, la cordura, el cuerpo todo. Y mientras vas por la vida con el cabello encendido te queda clarísimo que ese disparo de adrenalina te hace espantosamente feliz.
De eso se trata la #Playlist de hoy, sugerida por mi querido y desbordado amigo G. Las canciones sugeridas a través del Twitter @danioska y de miFacebook personal o bien describen el intenseo o son melodías que recuerdan el momento cuando ocurrió el terremoto. Si quieres añadir la tuya anótala en los comentarios. La mía es una viejita: In The Midnight Hour, de Wilson Pickett. Al oírla me di cuenta de que estaba infatuada hasta las manitas.
Como dice el personaje de Fréderic Beigbeder en la novela El amor dura tres años (Anagrama): «El amor es un combate perdido de antemano». Pero qué chingón cuando estás en la trinchera, sonriendo y temblando sin motivo.
Maria Spezzia Algo contigo, de Vicentico
Aura Sabina All Shook Up, de Elvis Presley
Gerardo Cárdenas Amori in corso, deClaudio Baglioni
@DSarmientomx Atado a un sentimiento, de Miguel Mateos
Miguel Ángel Regidor A ti, de Emmanuel
Lu Olmedo Baby, Can I Hold You, de Tracy Chapman
Paulina Calderón Boig per tu, de Sau
Mariela Gómez Roquero Careless Whisper, de George Michael
Dulce Villaseñor Call Me Maybe, de Carly Rae Jepsen
Federico de Jesús Con los años que me quedan, de Gloria Stefan
Mauricio Núñez Edge Of The World, de Faith No More
Dariana García Fallen, de Lauren Wood
Rowena Bali Familiar, de Agnes Obel
Patricia Bremauntz Furia de color, de Rosana Arbelo
Fernando Zurita Hoy quisiera estar a tu lado, de Tequila
Mañana será #SábadoDeMúsica, de modo que aquí va el tema sugerido por mi amigo G.: ¿qué rola te recuerda un tremendo flechazo?
Puede ser porque letra y música lo pintan de cuerpo entero o porque esa canción sonaba cuando ocurrió lo que Julio Cortázar describe en Rayuela como «un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio». En cualquier caso se trata de ponerle soundtrack a ese revolcón emocional que cambia el eje del planeta.
Voy a armar Playlist colectiva con las canciones propuestas aquí, en FB y TW, misma que subiré mañana.
La breve colección de poemas de Mónica Maristáin, que recientemente publicó en México el sello Literal Publishing, lleva el título sugerente Antes. Paisaje sonoro con mujer mirando una ventana.
Se trata de textos narrativos, fluir de voces que andan la interioridad y dejan ecos de sombra en el cuarto. Los dolores, la madre, el humor, los sueños, las querencias y los recuerdos aparecen en pinceladas melancólicas de asumida subjetividad, que ensayan respuestas mientras la autora se asoma por la ventana para verse a sí misma preguntando. Como dijo Vicente Aleixandre: la poesía es una sucesión de preguntas que el poeta se formula. Maristáin lo sabe. Y se pliega al riesgo de indagar desde lo que siente.
Celebro a la poeta que deja de lado la modestia y se planta frente a sí misma armada de lenguaje. Escojo un fragmento de uno de los textos para dar tono a este #MiércolesDePoesía. Sea.
«hoy se ha dado cuenta de algo envejecer es pensar a cada minuto que todo era mejor antes no quiere imaginarse diciendo cosas como ‘hace unos años’ ‘¿te acuerdas?’ ‘fíjate cómo todo ha cambiado’
pero a menudo habla del pasado
las cosas nunca son como antes se dice dice
ni las personas
ni los hechos
mil veces piensa a menudo lo piensa casi siempre lo piensa
cómo la verán los otros qué cosas dirán de ella
la manera mecánica de
combinar los colores mirarse en el espejo ensayar la sonrisa
cómo estar seria observar a una persona a los ojos
la vida dando exámenes
lo piensa
se da cuenta
no hay vida que aguante
pero ha aguantado».
Busco información para un libro en el que estoy trabajando y doy con una serie de expresiones o figuras poéticas del náhuatl clásico, en las que se concentra la posibilidad metafórica de esa lengua: para decir lo que nosotros nombramos con una palabra, los aztecas usaban una imagen.
La que sigue me fascina. Ofrezco tanto el original (por desgracia no tengo idea de la pronunciación), como una traducción al español. Pero lo más importante no es la traducción, sino el significado, casi una adivinanza: de esta forma llamaban al fuego. Ahí queda, como un instante de belleza para el día.
«Ayauhtli itzon, poctli itzon».
Su cabellera es la niebla, su cabellera es el humo.
(Carlos Montemayor (coord.), Diccionario de náhuatl en el español de México, UNAM, p. 354).
Por fin entiendo el meollo del asunto. No existen medias naranjas que complementen medias naranjas: hay naranjas y exprimidores. O sea, uno el gandalla y otro, el agandallado.
De momento no sé quién es el abyecto en mi relación, si él o yo. Ahí aviso cuando se definan los papeles. De momento estamos enamorados como idiotas, porque sólo los idiotas pisan el pedal a fondo sin preocuparse si a un kilómetro espera un precipicio. Y lo digo con sonrisa irresponsable.
Asumo un sesgo en mi preferencia sexual: me encantan los hombres no decentes, intensos, mal portados. En la revista S1ngular de febrero se publica este texto mío, que había titulado «Por qué me gustan los hombres rudos» y la revista llamó «¿Por qué nos encantan los Bad Boys?». Sólo añado: sí, hay diferencia entre un Bad Boy y un Bad Hombre. El primero es un caramelo de adrenalina. El segundo, un estereotipo construido en la mente pequeñita del Mister Orange. Dicho esto, aquí va un fragmento del texto:
Hace poco descubrí mi fascinación por la zona oscurita de ciertos sujetos. Es decir, esa región masculina siempre me ha fascinado; ahora me refiero a una cierta tenebra del alma. Digo que recientemente me enteré de mi debilidad por tipos que mi hermana llamaría pésimos partidos (por indomables), pero que mi mejor amiga, aunque es gay, se come con la mirada mientras comenta: claaaro que saldría con él. Es que los hombres en estado salvaje son el colmo de atractivos.
A lo largo de los años he tenido relaciones pasajeras con señores poco recomendables, entre ellos, un cubano vividor que me recuerda la canción de Tony Zenet: “Era malo, pero palabra que fue el mejor”. Con todo, no me había dado cuenta de la adrenalina adictiva que disparan. Yo, que soy una mujer sensata (Ok, no) justo ahora ando perdida por un adolescente con canas. Y no estoy en un páramo de soledad. Millones de mujeres en el mundo nos rendimos ante un incorregible. ¿Por qué?
Es sexy a morir El llamado bad boy es un nómada sin control. Nunca sé qué esperar de él y eso resulta un imán. Encima es seguro de sí mismo y sabe venderse: subraya su rebeldía, así que tal vez no se quite la mezclilla ni el pelo largo. O sí. James Bond es un individuo arrojado, imperdonablemente esquivo, a pesar del traje perfecto. El asunto es que, con lino o jeans, esa vena bravía lo hace muy deseable, porque me imagino que va a ser un lujo en la cama. Y lo es, siempre y cuando sea capaz de equilibrar la tosquedad con un buen shot de ternura. Si además suma inteligencia, el combo es tremendamente seductor. Mejor dicho: seductor-nivel-no-va-más.
Su magnetismo tiene sustento en razones evolutivas. Según el neurocientífico Billi Gordon, doctor de la Universidad de California en Los Ángeles y columnista de la revista Psychology Today, las abuelas de mis abuelas preferían al vigoroso Homo Erectus (ay) que al niño bueno: daba mayor garantía de tener hijos fuertes y de proveer comida, protección. Al repetir la conducta millones de veces, a lo largo de generaciones, el principio quedó grabado en mi cerebro como los surcos de un disco LP: se convirtió en instinto. Aunque yo no busque un padre para mis criaturas me sigo derritiendo por él. Viva la evolución.
Quiero descifrarlo El espécimen con barba de varios días me resulta tan enigmático como un problema de álgebra, pero mucho más divertido. No me conformo con definirlo como alguien que desdeña las normas y tiende al riesgo. Me intriga por inescapable.
Para seguir leyendo sobre por qué un hombre poco recomendable es todo lo contrario de un vaso de leche tibia y cómo la evolución tiene más explicaciones sobre el asunto, busca el artículo en S1ngular de febrero.
«Vivía en un azar seguro, un mundo donde los azares y las coincidencias eran siempre extraordinarios y a la vez comunes. La presencia del azar en la vida de Julio era cotidiana», dijo Carlos Álvarez sobre Julio Cortázar. Leo la cita en Cortázar de la A a la Z. Un álbum biográfico (Alfaguara).
Me gusta pensar los azares, en plural, en la vida de Julia.
Me gusta testimoniar de qué modo a ella las causas la van cercando «cotidianas, invisibles», cómo los azares se le enredan «poderosos, invencibles», en palabras de don Silvio. Como antier, que se reencontró con un viejo amigo joven, con quien hace años Fortuna la puso a compartir asiento en un avión. Y de ahí nació algo, no sabe qué, pero algo. Y celebra esta nueva visita de la suerte.
Ayer, en la primera emisión de mi nuevo programa de radioBAzar de letras, tuve al poeta y narrador Eduardo Casar como invitado. Estuvimos platicando de su nuevo libro de poesíaGrandes maniobras en miniaturay cómo nacieron los varios poemas que dedica a los espejos. La postal que ilustra la entrada, un pequeño poema de tres versos, pertenece justamente a ese libro, que recomiendo mucho. Me encanta que en tan pocas palabras plantea un juego y sugiere una pregunta: ¿cómo miro?
Si se lo perdieron aquí pueden escuchar el podcast del programa, en cualquier parte del mundo. Ayer mismo me escribió Pablo Martínez, desde Mar del Plata, Argentina, para decirme que lo pudo oír perfectamente (va en especial para abfauve y Benjamín Recacha, que quieren escucharlo desde Italia y España, respectivamente).
Muchas gracias, de verdad, por acompañarme en esta nueva plataforma para comunicar la adicción lectora.