Por qué escribir es tan difícil

«Podríamos decir que la poesía no hace lo que Stevenson pensaba: la poesía no pretende cambiar por magia un puñado de monedas lógicas. Más bien devuelve el lenguaje a su fuente originaria». Lo dice, nada menos, Borges en la conferencia «Pensamiento y poesía», incluida en el libro Arte poética, publicado por Editorial Crítica y que llega a mis manos gracias a quien amo.

El escritor (de poesía, pero no sólo) busca regresar al manantial original, a la sonoridad primigenia. No es poca cosa: en forma y fondo llegar a ese punto donde cada uno reconoce algo de sí que no sabía que sabía.

Por eso poquísimas veces lo consigue.

#MiércolesDePoesía Besarnos es vencer la muerte

Pintura: Paco Rocha http://www.abstractart.gallery/members/profile/item/543

Regreso a García Lorca como se vuelve a un sabor familiar.

Me topo con este soneto que no recuerdo haber leído antes. Mejor: me topo con este soneto en el que no me había encontrado antes, con el ruego, con la brusquedad de pedir que no se acabe nunca este amor de ruiseñores, «con un puñal, con besos y contigo», que no se agote «la madeja / del te quiero me quieres, siempre ardida».

Si nos reservamos algo, amor, la muerte va a borrar hasta la sombra.

Sea el #MiércolesDePoesía.

El poeta dice la verdad

Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.

 

 

Que no. Que el silencio no existe.

«El tiempo corre.
—No, amigo mío; ni corre ni existe. Tú sí corres; y aprisa».

Me estoy bebiendo la antología de Francisco Tario preparada por Alejandro Toledo y recientemente publicada por Editorial Cal y Arena. Este fragmento pertenece a Equinoccio (1946), libro de Tario compuesto por ficciones cortas, ideas, aforismos «anécdotas e imprecaciones», según el prólogo de Esther Seligson.

Es muy impresionante lo que logra con las palabras, no tiene madre lo maestro que es de los adjetivos. Me emociona y aprendo una barbaridad. Desde 2015, cuando se metió en mi cama, no quiero salirme de sus páginas, en las que caminan sonidos y perfumes y matices, como aquí:

«No hay tal silencio, fijaos bien. Es un constante rumor de astros, de aguas, de respiraciones heladas, de alas de pájaros».

 

Guerra que no mira a los ojos

«En un combate cuerpo a cuerpo, el adversario te mira a los ojos cuando lo matas. Lanzar proyectiles o disparar desde una trinchera es otra cosa, me decían. Escuchar a una persona que te cuenta cómo moría o cómo mataba viene a ser lo mismo: tienes que mirarla a los ojos…».

Aunque este testimonio recogido por Svetlana Alexiévich es sobre lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial, está pasando ahora mismo: se disparan a distancia misiles que dejan la conciencia limpia, sin pelusas.

En una guerra que no mira los ojos de los muertos quizá se logre dormir en paz.

(Svetlana Alexiévich, La guerra no tiene rostro de mujer, Debate).

La feliz Fortuna de llevar un hueco adentro

A quién no le ha pasado esto, por favor.

A mí, sí.

Lo considero una gran suerte.

 

#MiércolesDePoesía Un cuento rojo (que sí, es un poema)

Estoy leyendo a Eleonora Requena, poeta venezolana cuyo libro llegó a mis manos gracias a los buenos oficios de mi querido Marlo Ovalles.

No la conocía, pero me encuentro con una voz madura, con un oficio decantado. Nada se deja aquí al azar. Existe fineza en cada una de las fases del texto, desde el concepto que busca un ángulo nuevo, el pulimento de cada palabra y de la musicalidad, hasta dejar el poema redondo, como una manzana que suelta jugo en cada mordisco.

La imagen que empleo es, justo, la que me generó este espléndido poema sin título, de su libro Nido de tordo (Kalathos Ediciones).

Qué de entusiasmos me genera invitar a Eleonora Requena a este #MiércolesDePoesía.

preparar la cesta:
frutas varias    una botella
pan    antojos    algún sueño
un señuelo    o mejor    el anzuelo
mi pudor dormido
arrancar alguna florecita alegre de la vera
demorar la llegada    renunciar a los atajos    vía regia

frotarme los colmillos    espulgarme en la espera
otear el olor  a niña buena en el aire infesto

aguardar en la mulllida cama
en un closet
maniatada

salvar a quien está perdida    la inútil hazaña
de hacerle el hilván a una barriga llena

¿cuál de todos los espejos sabe?
¿cómo ponerle el punto y final a este cuento rojo?

 

 

 

 

BAzar de letras: ¿Para qué otra revista cultural?, con Moramay Kuri y Luis Torres

Juana de Asbaje, más conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, vivió en la Nueva España durante el siglo XVII (1651-1695). Poeta, dramaturga y ensayista, logró en vida reconocimiento como una de las más altas plumas que jamás han escrito en español.

Ordenada monja jerónima, fungió como poeta de la corte novohispana y su fama llegó a España, donde en 1689 fue publicado su libro Inundación Castálida. De él toma su nombre la revista cultural que acaba de lanzar la Universidad del Claustro de Sor Juana, en la Ciudad de México.

En BAzar de letras platiqué con Moramay Kuri, directora de la revista, y con Luis Torres, editor de la misma, sobre las particularidades de Inundación Castálida, qué persigue y hasta si es posible publicar en ella. Hablamos brevemente de los dos primeros números, el primero de los cuales aborda los 100 años del nacimiento de Juan Rulfo: tiene textos notables de Jorge F. Hernández y Alí Chumacero, además de una entrevista de Daniel Rodríguez Barrón con Cristina Rivera Garza, quien acaba de publicar un libro sobre el Rulfo que, mientras escribía, era empleado de la llantera Goodrich. El segundo número celebra los 40 años del restablecimiento de relaciones entre México y España: por supuesto, el exilio español llegado a este país es protagonista, además incluir de un texto emocionante de Juan Villoro y otro, de Ana García Bergua.

Total, la conversa se puso rica y plural, bajo el amparo de Sor Juana. Y creemos haber respondido la pregunta que dio origen a este BAzar de letras: ¿para qué otra revista cultural?

Da click aquí para oír el programa completo (duración: 25 minutos).

(Listo: se resolvieron los problemas técnicos en la estación y aquí está el enlace, funcionando. Gracias por su paciencia).

#LunesDeMonos Así, mi día

«Hoy viviré en el momento, salvo que el momento sea desagradable. En ese caso me comeré una galleta». Cartón: Cathy Thorne.

Bendito cartón, que pone palabras a mi filosofía de vida. Sobre todo, mi filosofía de vida en lunes.

Amanezco frágil

Amanezco con ganas de volar hasta perderme del mundo con quien yo sé.

Amanezco necesitada de ese nosotros.

Esta canción me dice mejor de lo que yo puedo decirme:

«Kiss me each morning for a million years
Hold me each evening by your side
Tell me you love me for a million years
Then if it don’t work out
Then If it don’t work out
Then you can tell me goodbye […]

If you must go I won’t grieve
But just wait a lifetime
Before you leave, please».

[Traducción hecha sobre las rodillas:
Bésame cada mañana un millón de años
abrázame cada tarde, tenme cerca
dime que me amas un millón de años
y después, si no funciona
y después, si no funciona
dime adiós […]

Si te vas no voy a sufrir
sólo aguarda una vida entera
antes de irte, por favor].

Escribir, esa moneda al aire

Estoy leyendo Mudanza, reciente libro de ensayo de Verónica Gerber Bicecci (Almadía), que hace confluir la literatura y las artes visuales a partir de un rigor bien entendido. Me topo con esto:

«Las palabras son cuevas. Difícil usarlas sin producir malentendidos. Las palabras son los cables kilométricos, las señales vía satélite que separan a dos personas, cada una en su auricular. Escribir o hablar, monedas al aire: el peligro latente de que los significados se acomoden en formas insólitas».

La imagen de la cueva no es gratuita, me parece: ahí espera Platón para afirmar que de la realidad sólo vemos sombras. Mi oficio es, justo, enfrentarme de cotidiano al reto de trepar el muro que me separa de los otros en tiempo y distancia, perpetuar un atisbo de sombra que espero conecte con el atisbo de sombra de alguien más.

Sumar palabras que alimenten los silencios es una moneda al aire. Una insensatez.

 

Una banda de escorpiones me persigue

Hace noches tuve de visita a este escorpión (¿alacrán?). Mi hija lo vio quieto sobre una pared, sin hacer ruido, esperando con ese garbo que no pide perdón. Me aterra y me fascina esa belleza terrible (perdón por la doble redundancia).

Por alguna razón, últimamente he tenido muy cerca a personas de ese signo y una banda de escorpiones se me ha aparecido también en un sueño y en lecturas, como en este pasaje soberbio de la colombiana Laura Restrepo, de su novela Pecado, donde habla un sicario sobre una zona peligrosa de la ciudad: «Ahora El Cardo es un moridero, un penúltimo círculo del infierno. Un roquedal infestado de alacranes que copulan y se multiplican alevosamente, prendiéndose los unos de los otros hasta formar esculturas inquietas, arrecifes vivos que el viento descuelga en racimos de los muros de piedra». Qué imagen más brutal.

Y, claro, esto del inglés Malcolm Lowry, en ese monumento que es Under The Volcano: «A curious bird is the scorpion. He cares not for priest nor for poor peon… It’s really a beutiful creature. Leave him be. He’ll only sting himself to death anyway». [Aquí va una traducción que encontré en Internet, sin nombre del traductor: «Curiosa ave es el alacrán. Le da lo mismo el cura que el pobre peón… Realmente es una criatura hermosa. Déjalo. De cualquier manera morirá por su propio aguijonazo»].

Escribí hace tiempo un poema inspirado en esta cita de Lowry y otro, donde figura un alacrán. Ahora estoy trabajando un tercer poema sobre ellos. Ya que una banda de escorpiones me persigue, algo debo decir al respecto.

#MIércolesDePoesía Los brazos postizos de Miguel Hernández

Imagen: Paco Arnau. Tomada de Internet.

Hacía poemas incluso cuando hacía cartas. Mejor: incluso cuando no escribía se le transparentaban versos en la lengua.

El #MiércolesDePoesía es para el enorme Miguel Hernández, quien está cumpliendo 75 años de ser un muerto que no acaba de morirse. Este fragmento es de una de las últimas cartas que le escribió a Josefina Manresa, su mujer y madre de su hijo, nacido mientras el poeta estaba preso. Las líneas en las que dice querer brazos postizos para abrazar son más verso que muchos poemas:

«Mi querida esposa:

Todo está preparado para la marcha, pero sigo aquí, no sé si hasta mañana, pasado mañana o al siguiente […] Se me están apolillando los juguetes de Manolillo y muriéndose de risa en la maleta. Y el niño pidiéndolos a grito pelado, presumo yo […]

Di al niño que por fin va a conocer a su padre y enséñale una foto mía para que se vaya acostumbrando […] Pienso que me van faltar brazos y boca para él, para la madre y para ti. Si en el camino consigo comprar algunos brazos postizos me los pondré para utilizarlos en su momento, que es el mejor momento que espero desde hace mucho tiempo. Bien, bueno va, allá voy, espérame sin impacientarte mucho y recibe para los dos mi cariño.

Vuestro Miguel».

En Miguel Hernández, Epistolario, Agustín Sánchez Vidal (ed.), Alianza Editorial, 1986

Qué cosa.

Éste es mi problema feliz

Entre todas las cosas que pueden pasarme están los malos problemas, negros de todos los colores y esa otra especie, los problemas felices, los que igual me estresan, pero en bonito. Metida en uno de esos estoy.

Además de que trato de sobrevivir a un desbordamiento irrefrenable de trabajo, en las últimas semanas mi biblioteca se ha visto incrementada con muchos libros, a la mayor parte de los cuales me muero por hincarle el diente. Hay novela, cuento, poesía, novela gráfica y ensayo. Además, varios de ellos los recibí como regalo de amigos queridos, lo que les añade interés. Tendría que pasarme el próximo mes metida en mi cama leyendo sin parar, lo cual me haría demasiadamente feliz.

Carajo, de veras es injusto que no me paguen por leer.

 

#LunesDeMonos Yo y mi tragedia mayúscula

Cartón: Tute http://www.tutehumor.ar

Eché a perder un poema largo, el que me iba a consagrar en las alturas más altas del Parnaso mexicano. No guardé copia de la versión previa,  la que iba cuajando bien, como gelatina que se respeta.

Si tuviera sentido del humor me reiría. Me parece más digno proclamar que a partir de ahora mis hordas de lectores no deben esperar más que endechas (y sirve que con la palabrita sueno culta).

Escribir sobre las grietas que llevamos dentro: Ana García Bergua

Foto sin crédito, tomada de http://www.literalmagazine.com

En cada uno de sus cuentos hay siempre historias, más de una. Está la evidente, la gritona, pero también una soterrada, que a veces se asoma pero otras tantas apenas se sugiere, aunque con frecuencia mueva los hilos de la trama.

En la más reciente emisión de BAzar de letras, programa de radio que conduzco en la estación en línea Código CDMX, platiqué con la escritora mexicana Ana García Bergua, a propósito de su libro de cuentos La tormenta hindú y otras historias, publicado por Editorial Textofilia. Habló sobre por qué le gusta escoger personajes corrientes y comunes: porque esconden los desequilibrios más inesperados, las grietas más perversas. También conversamos sobre cómo sus cuentos son de una sencillez muy trabajada.

Da click aquí para oír el programa completo.

 

 

Hoy, en Festival Verbo ponemos la poesía en escena

En el marco del Festival Verbo, de oscuras intenciones y mejores propósitos de sacar los versos de la página impresa, hoy varios colegas y yo vamos a perpetrar un numerito escénico. Aquí arriba está el programa: a las 6:30 pm abro con poesía digital interactiva y en el cartel, de lujo, están Carla Faesler, Ashauri López y Juan Cirerol, entre otros.

Abajo pongo también el programa de mañana y pasado: se van a lucir Francisco Hernández, Denise Gutiérrez, Los Esquizitos y Fausto Alzati, poeta además de director del Festival. También habrá una charla con Laura García Lorca, sobrina de TheOneAndOnly.

El desliz tendrá lugar en Polanco, Ciudad de México, y la entrada es libre.

Vamos a regresar la poesía a la voz.

Vamos a ponerla en escena.

 

#MiércolesDePoesía No sé qué es un poema

 

Foto: Darek Grabus

«¿Qué es el tiempo? Si no me preguntan qué es, lo sé. Si me preguntan qué es, no lo sé«.

Lo dijo Agustín de Hipona y tomo la cita de la conferencia «El enigma de la poesía», de Borges, quien luego añade: «Pienso lo mismo de la poesía».

Ayer leí y ensayé varias definiciones, me pidieron algunas y ésta me parece la más atinada: creo saber cuando hay un poema, pero no puedo decir qué es, explicarlo.

#DíaMundialDeLaPoesía Temblores piel adentro

Hoy se celebra el Día Mundial de los Versos, esa forma extraña de acomodar letras comunes a otras palabras y hacer que digan algo nuevo, recién amanecido.

Este breve poema del chileno Óscar Hahn es un botón de muestra de por qué la poesía me es tan necesaria: dice lo que no puedo expresar de otra manera. Le pone voz a los terremotos que ocurren piel adentro.

Movimiento sísmico

«Tuve una vez un gran amor
que derribó mi casa
agrietó mis puentes
y me hizo perder el equilibrio
Después vinieron las réplicas:
amoríos de baja intensidad
que ni siquiera
me hicieron temblar
En cuanto al gran amor
ay mísero de mí
todavía respira
debajo de las ruinas».

Óscar Hahn, «Movimiento sísmico», No hay amor como esta herida, Tajamar Ediciones

#LunesDeMonos La Sontag, mirada de rayos X

Cartón: Rayma Suprani http://www.raymasuprani.com

La caricaturista e ilustradora venezolana Rayma Suprani tiene varios monos de artistas diversos, junto con alguna cita suya.

Éste recupera la frase tremenda de Susan Sontag,  tomada de sus diarios, y en la que vio clarísimo que el desollamiento consciente al que uno se entrega al enamorarse es uno de los rasgos que más fascinan y asustan del amor.

Buen lunes con bouqué de domingo (al menos, en México).

 

Por qué necesitas este Taller de Escritura Creativa


Porque hace algunos años, tanto Alma Delia como yo renunciamos a la seguridad de un cheque quincenal y abrazamos la adrenalina (Ok, la afortunada inconsciencia) que implica vivir de la escritura. Algo hemos aprendido. Y lo vamos a compartir.

Porque a las dos se nos revuelven de gusto los ojos ante un texto íntegro, entero, al que no le sobra nada. Creemos que quien escribe necesita, además de entusiasmos como código postal, aprender las estrategias que vuelven poderoso un párrafo. Y el taller es el espacio perfecto para revisarlas.

Porque estamos convencidas de que leer es la actividad que define a un escritor, así que ofreceremos tanto bibliografía de apoyo como lecturas recomendadas.

Porque a partir de los varios libros que hemos publicado (Alma, una novela y un libro de cuentos; yo, dos libros de poesía + otros dos) sabemos cómo invocar al duende que a veces salta entre renglones, ese a cuya sombra una página se vuelve literatura.

Porque, encima, a las dos nos gusta remojar conversaciones en vino tinto, del cual habrá bastante en las sesiones.

Con este bagaje de coincidencias, Alma Delia Murillo y yo armamos el Taller de Escritura Creativa, que estaremos impartiendo los jueves a las 7:30 pm en la Delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México. Hablaremos de cómo dar fuerza a las emociones a través de palabras, de qué modo amistarse con las herramientas de estilo, además de tallerear textos de los participantes.

Si suena como algo que te hace falta en la vida, por favor escribe a textosconalma@gmail.com para que te mandemos información.

Si no, difunde este post para que caiga en buenas manos y el mundo siga girando en la dirección correcta.

 

 

 

 

Yo es muchas

«¿Que me contradigo? / Sí, me contradigo. Y ¿qué? / (Yo soy inmenso… y contengo multitudes)«. Así parafraseó León Felipe el conocido fragmento de «Song of Myself», de Walt Whitman: «Do I contradict myself? / Very well then I contradict myself, / (I am large, I contain multitudes)».

No soy original cuando me despierto sintiéndome muchas yo en palmaria oposición, al mismo tiempo.