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#MiércolesDePoesía “De qué sirven las olas”

Algunas personas te abren mucho más que los ojos: literalmente despiertan los poros de tu piel a nuevas temperaturas.

Me pasó con Marlo Ovalles, venezolano que abraza la poesía desde los hipocondrios. Marlo es creador de @TeamPoetero, cuenta de Twitter con casi 25 mil seguidores que varias veces al día comparte poemas de gran calado. Él es también el culpable de que yo me haya aficionado a Eleonora Requena  (1968) a partir de su libro Nido de tordos y a María Antonieta Flores (1960), con su Deletérea, ambos publicados recientemente en Venezuela por Kalathos Ediciones. Hace meses Marlo me regaló esos y otros libros por el puro gusto de difundir los versos de su país, que se duele en estos tiempos.

Ahora Marlo me manda desde Caracas otro puñado de buenos libros de poesía, varios de ellos bajo el sello Óscar Todtmann editores, iniciativa editorial del incansable Team Poetero. Me da muchísimo gusto que Marlo se embarque en este proyecto casi heroico. Y me hace llegar también Daño oculto, que me envía su autora, Georgina Ramírez (1972), poeta que está  al frente de la cuenta de Twitter @laparadapoetica, con más de 17 mil seguidores (encontrar sus versos a la mitad del tráfico es chupar una pastilla de menta inesperada; no te pierdas el gusto de seguirla).

El texto que da sentido a este #MiércolesDePoesía es, justamente, de Georgina. Sutil como el vaho, le pone palabras a la soledad que castiga por ausencia y hace que ni el mar interior tenga sentido. Vaya un abrazo fuerte para Georgina, Marlo y los demás venezolanos que apuestan por la poesía necesaria para vivir.

Los abrazo de veras, apretadamente.

 

El viaje que habito

“He sido extranjera en todas mis playas

Aún vacía de sal
sigue el mar dentro

de qué me sirven las olas
entonces
de qué la orilla

si el naufragio me habita
cuando no tengo cuerpo para anclar”.

#MiércolesDePoesía Dicen que es eficaz, pero no sirve

Imagen tomada de Internet: http://pre08.deviantart.net/367d/th/pre/i/2010/132/9/3/closed_window_by_amg.jpg

El poeta mexicano Eduardo Casar es viejo conocido de este blog y de quienes pasean por sus rincones.

Hoy le da tono al #MiércolesDePoesía un texto suyo, incluido en el libro Son cerca de cien años; también aparece en el CD Unos poemas envozados, parte de la colección Voz Viva de México, de la UNAM.

Le pone palabras al estremecimiento de saber que uno es de alguien, que lleva sus iniciales en el pecho.  Y por más que intenta bloquear las ventanas para ponerse a salvo de ese viento, nada funciona.

 

Conjuro y contigo

“Hoy me toca ser viento. Ten cuidado.
Refuerza tus ventanas con maderas y con golpes firmes.
Con las maderas dibuja la inicial de mi nombre.
Dicen que si lo haces arrojarás hacia la paz,
lejos del estremecimiento,
al portador del nombre que dibujas
con maderas apuntalando tus ventanas.
Dicen que no hay más eficaz conjuro
que enfrentar consigo mismo a quien ataca.

Dicen que es eficaz, pero no sirve.

Sabré encontrar resquicios
para llegar hasta tu pecho.
Y mañana me tocará ser agua.
Ten cuidado.
Porque mañana es muy probable
que nazca dentro de ti
una sed peligrosa y es verano”.

Da click aquí abajo, para escucharlo en la propia voz de Eduardo, que es una ricura.

 

#MiércolesDePoesía Los labios, desnudos como cuerpos

Imagen: Tamara de Lempicka, “Abrazo”  http://www.delempicka.org/artwork/1927-1929.html

Xavier Villaurrutia, escritor mexicano que escondía en su pluma granadas de mano, manchas de sangre y hasta algún cañón de palabras, visita hoy el #MiércolesDePoesía.

Aquí dejo su poema “Nuestro amor”, hondo como un pozo. Describe una relación que es igual a un sueño doloroso y un desvelo, en el que los labios están desnudos como cuerpos, en el que los cuerpos también están juntos como labios desnudos.

Sea.

“Si nuestro amor no fuera,
al tiempo que un secreto,
un tormento, una duda,
una interrogación;

si no fuera una larga
espera interminable,
un vacío en el pecho
donde el corazón llama
como un puño cerrado
a una puerta impasible;

si nuestro amor no fuera
el sueño doloroso
en que vives sin mí,
dentro de mí, una vida
que me llena de espanto;

si no fuera un desvelo,
un grito iluminado
en la noche profunda;

si nuestro amor no fuera
como un hilo tendido
en que vamos los dos
sin red sobre el vacío;

si tus palabras fueran
sólo palabras para
nombrar con ellas cosas
tuyas, no más, y mías;

si no resucitaran,
si no evocaran trágicas
distancias y rencores
traspuestos, olvidados;

si tu mirada fuera
siempre la que un instante
—¡pero un instante eterno!—
es tu más honda entrega;

si tus besos no fueran
sino para mis labios
trémulos y sumisos;

si tu lenta saliva
no fundiera en mi boca
su sabor infinito;

si juntos nuestros labios
desnudos como cuerpos,
y nuestros cuerpos juntos
como labios desnudos
no formaran un cuerpo
y una respiración,
¡no fuera amor el nuestro,
no fuera nuestro amor!”.

Xavier Villaurrutia, “Nuestro amor”, Canto a la primavera y otros poemas, en Nostalgia de la muerte. Poemas y teatro, Fondo de Cultura Económica, Colección Lecturas Mexicanas 36.

 

#MiércolesDePoesía Nos hacemos otros sin dejar de ser nosotros

De nuevo es día de regalar versos, ¿bersos?

El librero y poeta mexicano Max Ramos confronta la tibieza de la mañana con esto, de su libro Otra forma de bolero, publicado por Ediciones y punto. El libro es de factura poderosa y se divide en tres partes: Matinela, Tardería, Sombral. Lo que transcribo abajo es la introducción de la tercera parte y el primer poema.

Es brutal cómo Ramos rompe la punta de las palabras o las modifica con plastilina y así las mira distinto. Me recuerda aquello de T. S. Eliot: la poesía genuina puede comunicar incluso antes de ser comprensible. Sí, porque encuentro preciso el “Experiencia y frote oscurandamos”, el “copos de lúgubra abaten mi solor”: aunque las palabras sean nuevas, me tocan porque dicen lo indecible.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“(El hombre en su noche es llamado a cuentas. En su libreta la escritura exige. Lenguaje e idea lo tienen por amante feo. Fiebre la noche del pensamiento donde la inspiración es tabla en mar picado. La madre reaparece para morder los restos de la paz. No se es ni con la verdad. El hombre, sonámbulo de su propia historia. El hogar su cráneo. La noche, sombra generada por la humanidad ida. Se es casa sin muros).

La primera noche fuimos día.
Experiencia y frote oscurandamos.
El ti en mí, amarre desanudo,
trasterramos sin irnos de nosotros;
tu, geográfira claridias
copos de lúgubra abaten mi solor”.

Max Ramos, Otra forma de bolero, Ediciones y punto

#MiércolesDePoesía Robarse un minuto y luego ponerlo en la página

Es #MiércolesDePoesía porque los dioses que no existen lo dispusieron así. Les agradezco, cómo no.

Este día de versos se viste de la uruguaya Tatiana Oroño, poeta de muchas luces, con las cuales alumbra las grietas de cada día. Este poema se teje sobre la imagen de un vapor que se va por la ventana. Y es que los muchos ojos de su pluma observan todo y luego se roban un minuto para plasmarlo en la página, como si nada. Chapó.

el vapor es rasgado en el marco de la ventana abierta

se arroja hacia lo alto se deshace de sí
escapa del hervor cuerpo en harapos
se suelta se suicida inconsútil desmembrado
arrojándose al aire

libre

que de un tirón
disipa

el vuelo errátil trazo / triza su fuga”.

Tatiana Oroño, Estuario, Estuario Editora

#MiércolesDePoesía En estos versos cupieron muchos años

De nuevo es día de poemas, debilidad de esta casa. Esta vez, el invitado es un escritor al que debo cosas necesarísimas:

Palabras para ausenciar a mi muerto más querido

Versos que permiten entender cómo el sentido último de la vida es el placer

La idea de que quiero que me entierren con un bolígrafo, por si puedo escribir a donde vaya

Y, cómo no, el Premio Internacional de Poesía convocado en su nombre

Hablo, claro, de Benedetti. La próxima semana estaré en Montevideo, Uruguay, para recibir el premio que me otorga la Fundación Mario Benedetti y para presentar mi libro Eros una vez, publicado por Seix Barral.

Hoy celebro todas las razones anteriores pero, sobre todo, celebro éste, su poema enorme que pone FFWD a la película personal y abarca en pocas líneas varios lustros, que invita soberbiamente a no dejar amores en el cajón.

Todo el instante

“Varón urgente
hembra repentina

no pierdan tiempo
quiéranse

dejen todo en el beso
palpen la carne nueva
gasten el coito único
destrúyanse

sabiendo

que el tiempo pasará
que está pasando

que ya ha pasado para
los dos
urgente viejo
anciana repentina”.

-Mario Benedetti, “Todo el instante”, El amor, las mujeres y la vida, Punto de Lectura

#JuevesDePoesía Lo que pasa cuando la primavera deriva en primaverano

Mil disculpas, hordas de lectores de este blog. Sé que al no haber posteado ayer el #MiércolesDePoesía puse al cosmos en riesgo de fractura (¿cómo podría el universo expandirse sin versos?).

Lo lamento, tuve un día enloquecido, con apenas tiempo para respirar y ni siquiera con la frecuencia acostumbrada. En compensación aquí va un poema del enorme Tomás Segovia, el español más mexicano, para ponerle palabras a estas noches de primavera tan verano anticipado, donde él y yo nos naufragamos.

Sea el #JuevesDePoesía.

Luna de verano

“En esta calle a oscuras que boquea amordazada
Bajo el negro sofoco
Sólo la luna y yo

Marcho hacia ella y retrocede
Me quedo quieto y se detiene
Atónita y curiosa

Tan blanca tan redonda tan grande tan de hielo
En la espesa negrura amoratada
No sería creíble fuera de este momento

Pero en este rincón confuso
Tan ardorosamente extraviado
Naufragados de un mundo irrecordable
Espiando mutuamente nuestros cursos
Tan lejos ella y yo de todos y de todo
No pensamos en eso”

Tomás Segovia, “Luna de verano”, Lo inmortal y otros poemas, Ediciones Sin Nombre

 

#MiércolesDePoesía Presienten tus dedos mis antojos

Pintura: Jack Jeffers

Lucía Rivadeneyra, poeta mexicana que celebra el lenguaje y lo masajea y lo vuelve del revés, está estrenando plaquette de poemas. Se titula De culpa y expiación, la publica Parentalia Ediciones. Hoy es la invitada a este #MiércolesDePoesía que se resiste a incluir versos a las madrecitas, a las silenciosas practicantes del saragarciísmo (lectores extranjeros: dispensen el exabrupto y acudan a la nota al pie de página).

Aquí está “Mareo”, qué lujo de poema.

“Dan ganas de aplaudir con sólo verte
entrar en las caderas de mis sueños.

Dan ganas de comer algo salado
cuando tu piel absorbe mis deseos.

Dan ganas de tomar, de fuego, un trago
si tu sudor resbala por mis muslos.

Dan ganas de llorar de pura dicha
cuando presienten tus dedos mis antojos.

Dan ganas, muchas ganas, de hacer lumbre
para que no se enfríen las caricias,
para que no se acabe
el mareo de tierra que generas”.

Lucía Rivadeneyra, “Mareo”,  De culpa y expiación (Parentalia Ediciones)

______________
*Sara García fue una actriz mexicana, perfecta en papeles de madres abnegadas y sufrientes, miradoras del cielo mientras suspiran, y es también responsable de que el 99.9 % de las mamás de mi país encarnemos en ella varias veces al día.

 

#MiércolesDePoesía Este loco le canta al relámpago de sus muslos (de ella)

Foto de José Eugenio tomada de Internet: EE/ G. Espinosa
Otro #MiércolesDePoesía se va instalando y, con él, las ganas de acudir a versos que den sonido a los túneles, los reflejos y las avenidas que transitamos todos los días.

Hace poco tuve el gusto de entrevistar en mi programa de radio BAzar de letras al poeta José Eugenio Sánchez, a propósito de la publicación de su libro la felicidad es una pistola caliente (Almadía). Para multiplicar tanto el gusto de su voz como la conversa que nos echamos entre mezcales dejo aquí un rico poema suyo de ese libro (los últimos versos son un gran finale que la susodicha debe haber agradecido) y también la emisión de BAzar de letras en la que estuvo como invitado: da click aquí para oír la entrevista completa (duración: 25 minutos).

Sea el #MiércolesDePoesía.

al escupir una flor
(ráfagas de derek bailey)

fue como si la ciudad hubiera sufrido un apagón
tan brutal como la luz desparramándose por el piso
al abrir las cortinas

sólo pude ver tus ojos en blanco
e intuí que tus labios se resecaban
y que en alguna calle se caían los árboles

parecido a los guitarrazos de neil young
o tratar de coger una rama saliente en un precipicio

fue cuando acaricié el relámpago de tus muslos
y el mundo estalló en aromas

como si hubieran conectado de nuevo la electricidad
y tu interior quedara a oscuras

#MiércolesDePoesía Besarnos es vencer la muerte

Pintura: Paco Rocha http://www.abstractart.gallery/members/profile/item/543

Regreso a García Lorca como se vuelve a un sabor familiar.

Me topo con este soneto que no recuerdo haber leído antes. Mejor: me topo con este soneto en el que no me había encontrado antes, con el ruego, con la brusquedad de pedir que no se acabe nunca este amor de ruiseñores, “con un puñal, con besos y contigo”, que no se agote “la madeja / del te quiero me quieres, siempre ardida”.

Si nos reservamos algo, amor, la muerte va a borrar hasta la sombra.

Sea el #MiércolesDePoesía.

El poeta dice la verdad

Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.

 

 

Estreno este librito de poesía: Versos de a pie

Me acaban de publicar en España esta plaquette digital de poesía bilingüe. Todos son poemas en prosa, algunos inéditos y otros aparecidos en mis libros Rabia de vida y Ser azar. Estoy muy agradecida tanto con el sello editorial OfiPress, a cargo de Jack Little, como con Don Cellini, por la traducción y con Cecilia Suárez, por la foto de contraportada.

Da click aquí para leer gratuitamente el pequeño libro.

Para picarte la curiosidad, este es uno de los inéditos Versos de a pie:

En paro
No te moriste. Tomaste un descanso, como los empleados del metro hacen huelga un día para demostrar que sin ellos nada funciona y convencen a todo el mundo.
Ya puedes volver.

 

Unemployed
You didn’t die. You took a break, like the metro workers who strike one day to show how nothing works without them and the convince everyone.
You can return now.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#MiércolesDePoesía Amores de ella para ella

Odette Alonso nació en Cuba. Para explicar por qué es la cubana de risa más chilanga, Odette acude a aquellas palabras de Chavela Vargas, quien era mexicana aunque su acta de nacimiento fue firmada en Costa Rica: “Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana”. Pues así.

Su plaquette Las otras tempestades, publicada el año pasado por Ediciones Caletita, incluye este poema plástico que no se regodea en el hubiera, sino da un acento contundente al debí. Se titula “Volver el tiempo” y me apetece dar con él un tono fregón y alejado de convenciones a este Día de la Mujer:

Debí haberte besado en el ochenta y siete
quitarte en los corpiños la inocencia
y dejar una estela de polvo en el umbral.
Como un guerrero atravesar la isla
buscando una señal      aquel vestido blanco
que inflamó el horizonte cual bandera.
Debí besarte ayer
cuando tu sombra iluminó mis ojos
como un relámpago limpísimo
y no quedarme así
bailando sola un vals
desnuda y triste como jamás nadie me vio.*

*Verso de Laura Ruiz Montes

PD Pasado mañana se cierra la votación del concurso de blogs que convoca el diario español 20minutos. Si te mueres de ganas de votar por estas Palabrasaflordepiel aquí va una guía:

  1. Lo primero es registrarte en la página de 20minutos. Aquí das click en donde dice “Vota en el concurso”.
  2. Una vez registrado busca la categoría Cultura y tendencias. Ahí busca en la letra “P” el blog Palabras a flor de piel.
  3. Marca el número de estrellas que quieras darle al blog (de una a cinco).
  4. Da click en “vota por este blog”.

Ganemos, pues, para entrar en total celebrancia…

 

 

¿Cursi, yo? Muy.

“Todas las cartas de amor son
ridícula
s.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas […]

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas”.

Lo dice Fernando Pessoa en un poema que ayer, en Facebook, Margarita Heredia me hizo recordar y yo atribuí erróneamente a Rubem Fonseca. Luego, al buscar los versos con ganas de leerlos vi que son de Pessoa. Pero también son míos, porque yo los hubiera dicho si él no me hubiera ganado la idea. Ahora todos van a pensar que estoy plagiando si los digo sin dar crédito. Qué injusta, la vida.

El asunto es: me río de mí misma porque hago cartas cursis por minuto. Si hace sol, me parece que es el sol más redondo. Si llueve, me pongo a cantar. Traigo el pelo embarrado de merengue.

¿Cómo no voy a saber que tanta ridiculez huele a amor?

PD Si de vez en cuando sientes un arranque amoroso por este blog asumidamente cursi, por favor vota por él en el concurso de blogs que convoca el diario español 20minutos. Aquí va una guía por pasos:

  1. Lo primero es registrarte en la página de 20minutos. Aquí das click en donde dice “Vota en el concurso”.
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  3. Marca el número de estrellas que quieras darle al blog (de una a cinco).
  4. Da click en “vota por este blog”.

Si gano, juro que seré más melosamente cursi que nunca.

#MiércolesDePoesía El agua dulce que llevas dentro

La poesía evoca fuera del tiempo esas lunas, este eco, aquella tarde. No los recuerda, más bien los re-crea, los forja de nuevo con palabras tan sólidas como la realidad. Y los hace inamovibles. Así, cada vez que se ponen juntas esas letras vuelve a asomarse un pedazo recién nacido del mundo.

Músico, escritor y académico, Juan Vadillo firma el libro El paisaje es un verso de olvido (Ediciones Sin Nombre). Me lo hace llegar con la nobleza que es muy su signo y ahí encuentro estos versos que dan cadencia al #MiércolesDePoesía. Porque sí: el lugar que lleva dentro el cuerpo ausente es un “hondo cantar quebrado de agua dulce”, al que volver cuando hay sed.

UN LUGAR DENTRO DE TI
Un verso dentro de un verso,
una rosa de noche,
una primavera oculta,
un lugar dentro de ti.
Lo nombro como nombrar la ausencia,
lágrima arrebatada de un suspiro,
hondo cantar quebrado de agua dulce,
piedra pulida de río.

#MiércolesDePoesía El infinito lienzo de tu espalda

Foto: Denny Fenbers
Foto: Denny Fenbers

Mariel Damián es una poeta nacida en 1994 en la Ciudad de México, a quien me da gusto conocer personalmente. Estudia Letras en la UNAM, es parte de El Golem Editores y acaba de ganar en España el Tercer Premio Internacional de Poesía Ciudad de Almuñécar, con el libro La chica que se ha quedado sola.

Para felicitarla por el reconocimiento y, sobre todo, para celebrar que en sus dedos hay poesía para rato, aquí van unos versos suyos tomados de su blog marielitazul.blogspot.mx, juguetones y transparentes, que dan el tono de este #MiércolesDePoesía:

“Con las alas arriba y el pecho boca abajo, descubro el infinito lienzo de su espalda. Acerco mi mano para recorrerla con el pincel de mis dedos.
‘Te amo’, le escribo. Pero ella no se da cuenta del secreto, ignora la clave morse, las pinceladas, los símbolos de agua sobre su cuerpo. Piensa que la acaricio en círculos imperfectos y sonríe, como una niña que no entiende el juego pero acepta”.

Foto tomada de Facebook
Foto tomada del Facebook de Mariel

#MiércolesDePoesía Juan Gelman y sus bravatas de amor que-son-de-todos

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Hoy hace tres años se le hizo buena idea morirse, ocurrencias del argentino. Luego lo pensó y se puso de nuevo a vivir en versos, como en esos que dicen “Si me dieran a elegir, yo elegiría/ esta salud de saber que estamos muy enfermos,/ esta dicha de andar tan infelices”.

Cómo se iba a morir Juan Gelman, si sus poemas son bravatas de amor propiedad de todos:

“no me voy solo cuando salgo de vos
y parto en dos la noche
rodeado del temblor de tus brazos
alrededor de un hombre
que anda solo de vos”

-Juan Gelman, “Otros hechos”, Cólera Buey, en Pesar todo. Antología, Fondo de Cultura Económica

Da click aquí para ir a la entrada que escribí el día que murió, con el diafragma apretado como si se me hubiera muerto un tío

Da click aquí para leer “ya que navegas por mi sangre”, poema de Gelman que es de una insuperable presunción de amor

#MiércolesDePoesía Decir el amor con palabras recién nacidas

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“Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia […]

Tengo una atmósfera propia en tu aliento.
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas […]

Tengo esa voz tuya para toda defensa
Esa voz que sale de ti en latidos del corazón
Esa voz que cae en la eternidad
Y se rompe en pedazos de esferas fosforescentes […]”.

El poeta chileno Vicente Huidobro hubiera cumplido ayer 124 años. Su poema Altazor, a cuyo Canto II pertenecen estos versos, es la experimentación del lenguaje, “un sport de vocablos”, un engranaje perfecto. En otro momento hablaré más de él.

Por hoy dejo estas otras líneas de quien pudo decir el amor con “palabras recién nacidas”:

“Y esa mano que se levanta en ti como si fuera a colgar soles en el aire
Y ese mirar que escribe mundos en el infinito”.

 

#MiércolesDePoesía Incluso tus orejas

Fotografía: Jerry Avenaim www.avenaim.com
Fotografía: Jerry Avenaim http://www.avenaim.com

“Me gustas tanto que tengo vergüenza de mí. Hay muchas buenas razones para que no me gustes, menos las de no gustar, porque me gustas. Es fantástico cuando la gente siente lo que no quiere […]” (Fernando Pessoa, Aforismos y afines, traducción de Leopoldo Cervantes-Ortiz, Axial, 2015).

Cuando incluso tus orejas me parecen un gesto de amor aplica esto de Pessoa. Como hoy.

#MiércolesDePoesía “De él me gusta el labio grueso, muy tú cuando lo muerdo”

Foto: Julia Anna Gospodarou
Foto: Julia Anna Gospodarou

En estos días, tanto el sitio argentino Alcanza Poesía como el diario mexicano Gazzetta D.F. publicaron poemas de mi libro más reciente, Ser azar (Editorial Abismos, 2016). Además, Alcanza Poesía incluyó una entrevista conmigo sobre el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti, que recientemente obtuve en Montevideo, Uruguay.

Me emocionan las dos invitaciones a presentar mi trabajo: la de Hugo Muleiro, en Buenos Aires, y la de Hugo de Mendoza, de El Golem Ediciones, en la Ciudad de México. Subrayo mi gratitud a los Hugos, nombre que ya revela el entrañable signo literario de ambos personajes.

Para celebrar el #MiércolesDePoesía aquí van dos de los textos incluidos sobre azares amorosos, pero invito al muy respetable a pasearse por ambos sitios. Sea.

 

Viajera

De él me gusta el labio grueso, muy tú cuando lo muerdo. Del otro me encanta el peso que me ahoga, en lo que me recuerda el tuyo. Sé que disfrutarías el humor impúdico de aquél.

Te juro que no dejo de pensarte, corazón.

 

Cortejo

No quiero mirarte

y te miro,

entre el follaje.

Debería romperte las alas

y enterrar tu pico en tierra,

el tornasol de tus plumas.

Finjo que tu rito no me atrae,

ignoro que tu cuello brilla

más que otras veces.

Casi lo logro.

Pero Natura desleal

me traiciona

en un pliegue que se inflama.

 

Estos 20 libros me colorearon por dentro en 2016 (Parte 3/3)

Aquí terminan las citas de mis libros favoritos del año. Pero las palabras se me quedan merodeando.

15. Francisco Hernández, ”Taller de Moris. I”, en Odioso caballo, Almadía, 2016

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-19-40En éste, su libro más reciente (con el lujo de diseño de Alejandro Magallanes), el escritor veracruzano clava el punzón con sus versos. Y brota sangre. O pus. O humores. El asunto es que no falla.

“[…] Sobre esta mesa, mi foto
es la foto de mi padre.
Él es yo: metamorfosis redundante.
Me veo peinado a su manera,
hablo con su tono de voz
y engaño a mi madre con mi esposa”. p. 122

Los poemas de Hernández me hicieron varios días del verano. Como éste.

16. Malcolm Lowry, Bajo el volcán, traducción de Raúl Ortiz y Ortiz, Ediciones Era, 1964

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-21-38Geoffrey Firmin, exCónsul británico, se reencuentra en la ciudad de Cuernavaca con su esposa, Yvonne, de quien está separado. Es el Día de Muertos de 1938. La novela (publicada en inglés en 1947) es una impresionante construcción de estilo, donde el protagonista va perdiendo y encontrando la lucidez entre mezcales, en el contexto de un país que no esconde los colmillos. Duele en cada línea. Y se disfruta. La leí en inglés pero aquí está un soberbio pasaje en español.

“[…] Y ahora estaba el Cónsul en el baño, alistándose para ir a Tomalín. —¡Oh! —decía—. ¡Oh!… pero, ¿ya ves?, después de todo no ha ocurrido nada horrendo. Ante todo, a lavarse —tembloroso y volviendo a sudar, se quitó saco y camisa. Dejó correr el agua en el lavabo. Sin embargo, por alguna razón misteriosa estaba bajo la ducha en donde esperaba, agonizante, el impacto del agua fría que nunca llego. Y seguía con los pantalones puestos”. p. 165

La novela de Lowry me dejó impresionadísima por semanas. Aquí, algo que escribí al respecto.

17. Gerardo Cárdenas, “Cuatro escritores en Qumran”, en Silencio del tiempo, Editorial Abismos, 2016

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-22-45Se trata de poemas que reescriben pasajes de la Biblia, que ponen a hablar a protagonistas de la fe desde otra esquina del ring. En éste, el escritor mexicano le pone voz al evangelista Lucas:

“[…] Yo escribiré
más que los otros; la historia no acaba en la muerte
la prestidigitación continúa;
todo se vuelve presagio
leer las entrañas de un animal sacrificado
no es muy distinto
de comer el pan o beber el vino
y pensar que es otra cosa.
Sólo necesitamos adeptos”. p. 51

Cárdenas escribió también este poema, sobre el ser humano como una cucaracha indefensa, en manos de niños malcriados. Ay.

18. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Alfaguara, 2004

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-23-47No hace falta que cuente de qué trata. Sólo digo: aunque tenga la mala fama de ser “importantísima”, “un clásico”, “fundamental”, leer el Quijote es de lo que más vale la pena hacer en la vida. Aquí, el caballero andante habla con la supuesta imagen de Dulcinea, “convertida” en una pobre labradora:

“[…] ya que el maligno encantador me persigue y ha puesto nubes y cataratas en mis ojos, y para sólo ellos y no para otros ha mudado y transformado tu sin igual hermosura y rostro en el de una labradora pobre, si ya también el mío no le ha cambiado en el de algún vestiglo, para hacerle aborrecible a tus ojos, no dejes de mirarme blanda y amorosamente, echando de ver en esta sumisión y arrodillamiento que a tu contrahecha hermosura hago la humildad con que mi alma te adora”. p. 620

Durante varios meses de 2016, un grupo de insensatos y yo estuvimos leyendo el Quijote y comentando nuestra lectura en este blog. Aquí, una de las entradas que subí, sobre por qué la locura es, de veras, indispensable.

19. Mónica Maristáin, “Soñé que me comíoa un tigre”,  en Antes. Paisaje sonoro con mujer mirando una ventana, Literal Publishing

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Poemas sobre sueños, sobre lo que se oye en el radio. Poemas sobre lo que quiere pasar en el mundo, sobre lo que se piensa y no se dice por intrascendente o por tener dos filos. La autora argentina con acento mexicano arma un cruce de planos entre afuera y adentro, antes y después. Y uno se queda con palabras en las manos como testimonio del viaje. Implacable.

[…] pienso que en eso el sueño no se equivocó
porque el hecho de que apareciera mi abuela me salvó la vida
y ella después empezó a cortarme el pelo
claro que cuando iba a comentar el sueño aquel donde mi abuela me corta el pelo me desperté
no voy a soñar con tigres ni a soñar con abuelas
o sueño con tigres y abuelas juntos

o no sueño más
y me quedo despierta para toda la vida”.

Aquí, más sobre Maristáin.

20. José Manuel Recillas, “Canción de amor y muerte y despedida de Lillian van den Broeck”, en Atrévete a mirar, tú, que no quieres, Estado de México, 2016
Con versos trabajados en la fragua lenta de la poesía clásica, el autor mexicano plasma el desconcierto de saberse no-amado. Quiere saber si, cuando muera, la voz de la persona amada dirá su nombre. Le dará un hogar.

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“[…] Tal vez el hombre al fin algo sabrá, y su reposo no tendrá ya nombre
pues no habrá quien cave la última fosa, si acaso… un nombre habrá que nos redima,
si acaso… un nombre habrá que nos redima”. p. 28

“Escribo poemas de amor, por si los necesita”, dijo Recillas recientemente en una entrevista con él y otros escritores, que me publicó el suplemento El Cultural. Da click para leer esa entrada.

Y EL BONUS TRACK…

21. Evelio Rosero, Juliana los mira, Tusquets, 2015

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Una niña narra lo que le pasa por dentro y por fuera. Y lo hace encontrando las palabras que necesita. Esta novela del escritor colombiano, de las mejores que he leído en los últimos muchos años, fue regalo de mi amigo, Andrés Grillo.

“[…] un jadeo incontrolable en el extremo opuesto, él despojándose del uniforme, no debo verlo, no, lo estoy viendo, aquello palpitante endurecido brota con más ímpetu cuando él se quita el pantalón, veo […]y ya voy a gritar, es el tiempo de hacerlo, de ayudar a mamá, voy a gritar ¡déjala en paz! cuando mamá hace un gesto igual que cuando una pide perdón o dice ‘estoy cansada, no juguemos’, y alarga el brazo como llamándolo, implorándole eso, y es por eso que me disuado […]”.

El primer libro de Rosero que leí fue Los ejércitos. No tiene madre. Ni progenie. Sobre lo que me provocó escribí: “A esta novela la atraviesan las balas”. Lee aquí esa entrada.

 

 

Estos 20 libros me colorearon por dentro en 2016 (Parte 2/3)

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Sigue el recuento de los (ricos) daños del año. Es decir, de las lecturas que voy a seguir llevando conmigo.

Por hoy, felicidad. Felicidades.

8. Max Aub, Crímenes ejemplares, Libros del Zorro Rojo, 2015

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-14-19-59Estas narraciones mínimas del hispano-mexicano exponen las razones de quienes cometieron un asesinato. Son, de veras, el no-va-más del humor negro.

“De mí no se ríe nadie. Por lo menos ese ya no”.

 

Otro crimen ejemplar de Aub, éste, sobre alguien a quien le huele la boca.

9. Julián Herbert, “Soñar el sol”, en Norte, antología compilada por Eduardo Antonio Parra, Editorial Era, 2015

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-14-20-27Este libro resulta determinante para entender lo que pasa hoy en las calles de la colonia narrativa mexicana. Por qué está tan prendido el asfalto de sus avenidas y callejones, cómo se explica el temblor que le corre bajo tierra. Sobre todo en el norte. En este cuento del escritor nacido en Acapulco, un tipo sale del bar con dos mujeres. Y con bastante alcohol. Y con pastillas. Entre todos la arman.

“[…] De pronto se esfuma el dolor de cabeza. Arrugas pálidas. Otro trago de ron. Recorro a Mary con la visa y eso le gusta, a Mary le gusta. Mary está poniéndose contenta. Los ojos muy grandes y muy negros.

—Todavía estoy chavo, aunque no lo creas.

Vacío el resto del vaso. El efecto de la cápsula y el ron es inmediato: un deseo muy claro de contemplación. Acelerado. Sin sensaciones. […] Beso su cuello y beso el rumor que se agita bajo su cuello, beso los brazos y la nuca esbelta, densa, me acerco y meto las manos bajo su bata, sus pechos apenas tibios, los poros abiertos que huelen a jabón y agua cloratada”. p. 232, 233

“Norte está armado de cuentos como varios rones”, escribí en su momento. Puedes leer la entrada en este enlace.

10. José Ángel Leyva, “Versos perros”, en Coágulos del sueño, Parentalia Ediciones, 2013

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-14-24-43Aquí hay palabras bien puestas y van acompañadas de otras, también certeras. El poeta de Durango ha hecho versos a partir de sus desvelos. Si todos los insomnios fueran así de luminosos.

“Muy temprano Quizás a media noche

-Quién tiene un reloj de sueños en el pulso-

Oigo al perro roer la cruz del alba

Gime el can mientras arranca bocados de madera

En mi almohada la cabeza y la baba son de plomo

Gruñe el animal y yo maldigo

la prisión en que dormimos juntos […]” p. 10

Más información sobre Leyva.

11. Yasunari Kawabata, Lo bello y lo triste, traducción de Nélida M. de Machain, Austral, 2004

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-14-21-17Un reencuentro de amantes luego de muchos años de distancia puede ser todo lo inocuo que se quiera. Pero también puede poner a temblar los cimientos. El autor japonés es un fregón si se trata de diseccionar la fragilidad.

“[…] Por los malecones […] pasaba mucha gente joven. Sólo unas pocas eran parejas con niños. Casi todas parecían enamorados. Muchachas y muchachos tomados de la mano o sentados muy juntos al borde del agua. A medida que oscurecía su número aumentaba.

—En invierno hace mucho frío aquí —asintió Otoko.
—Dudo que perdure hasta el invierno.
—¿A qué te refieres?
—A su amor. Para entonces algunos ya no tendrán ganas de ver al otro”. p. 120

Aquí, otro fragmento de la novela de Kawabata.

12. Luis Bugarini, “Atisbo”, en Hora líquida, Editorial Abismos, 2015

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Cada día es un caleidoscopio renovado. O así parece en estos versos del escritor mexicano que observa lo mismo una cuchara, que un tren, una bocina y un insecto. En todos los casos juega con las posibilidades y privilegia la intimidad que provoca asomarse a una escena nunca antes vista.

“El pan
se corta
en el plato;
moronas
dibujan,
galaxias,
luces,
estrellas:
acento festivo
de una mañana
cualquiera”. p. 16

¿Más poemas de Bugarini? Sí.

13. Lenny Bruce, Cómo ser grosero e influir en los demás, traducción de Laura Salas, Malpaso, 2016

Este año se publicó en español la autobiografía de uno de los primeros humoristas-filósofos (los comediantes de-a-de-veras asumen el binomio como parte del oficio). Se trata de la versión en español de lo que el neoyorkino publicó en Playboy en los años 60. Me caigo muy mal por no haber leído antes nada de Bruce. Es necesarísimo.

“[…] ’Pon freno a la gonorrea en este país, qué cerca que está ya el fin’. Qué emoción producir el primero Gonomaratón de la tele. En vez de aprovecharse de niños que salen con sus muletas, podríamos tener a glamurosas estrellas: ‘Amigos, hemos reunido seiscientos ochenta mil dólares esta noche, un dinero que se empleará en investigación y tratamiento, se acabó la humillación de los hombres que tenían que plantarla en el alféizar y pillársela con la ventana’. Una gran campaña publicitaria — ‘¡Recuerden, un poco de prevención, los centímetros más importantes!’ — y quizá también una bella actriz dramática que ofrezca su testimonio”. p. 104

Bruce habló de lo que Sophia Loren se dijo a sí misma sobre el pezón de Jayne Mansfield. Da click para leer esa entrada.

14. Sôgi, Shôhaku, Sôchô, Poema a tres voces de Minase. Renga, traducción de Ariel Stilerman, Sexto Piso, 2016

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En tres líneas, cada haikú del libro compone una estampa poderosa. Qué manera de crear mundos, y conste que se trata de poemas escritos hace seis siglos. Éste es de Sôgi.

“Mi deseo de verte
como el rocío una y otra vez
muere y vuelve a nacer”. p. 101

Lo que me dijo el poema en una mañana de abril motivó esta entrada en el blog.

#MiércolesDePoesía Las muchachas que hacen eso en lo oscuro

Gustave Courbet, Las durmientes, 1866
Gustave Courbet, Las durmientes, 1866

Sería su cumpleaños 100 pero no lo celebró, porque en 2011 cruzó a la acera de enfrente. Y ahí se cuentan distinto los años.

Cuando el chileno Gonzalo Rojas (1916-2011) se preguntaba ¿qué se ama cuando se ama?, ensayaba respuestas sobre el asunto, tan falso y tan hermoso. Este poema, sobre el sexo entre mujeres e incluido en Las hermosas (Poesía Hiperión), es un intento por explicar “la furia del espectáculo” mientras “llueve peste por todas partes de una costa/  a otra de la Especie”. Qué a gusto, que existan equívocas doncellas.

Vaya como buena excusa para hacer de Rojas este #MiércolesDePoesía.

A unas muchachas que hacen eso en lo oscuro

“Bésense en la boca, lésbicas
baudelerianas, árdanse, aliméntense
o no por el tacto rubio de los pelos, largo
a largo el hueso gozoso, vívanse
la una a la otra en la sábana
perversa,
y
áureas y serpientes ríanse
del vicio en el
encantamiento flexible, total
está lloviendo peste por todas partes de una costa
a otra de la Especie, torrencial
el semen ciego en su granizo mortuorio
del Este lúgubre
al Oeste, a juzgar
por el sonido y la furia del
espectáculo.
Así,
equívocas doncellas, húndanse, acéitense
locas de alto a bajo, jueguen
a eso, ábranse al abismo, ciérrense
como dos grandes orquídeas, diástole y sístole
de un mismo espejo.
De ustedes
se dirá que amaron la trizadura.
Nadie va a hablar de belleza”.

 

 

#MiércolesDePoesía El satén en el sexo

Foto: Germán Peraire http://www.blurb.com/b/871250-volume-one
Foto: Germán Peraire
http://www.blurb.com/b/871250-volume-one

Como la chispa

 

“Toco tu cuerpo y por tu cuerpo

soy tocado

miro tu cuerpo y soy mirado

por tu cuerpo

 

por él soy inventado

 

este cuerpo nuestro

arrollado y fugaz como una chispa

 

huele

y brilla por dentro nuestro cuerpo

satinado”.

 

Acabo de encontrar en una librería de viejo, ésas que son como ir de paseo a tierras incógnitas y regresar con los ojos llenos de paisajes, un libro de Alejandro Aura, escritor y promotor cultural mexicano (1944-2008). Se titula Júbilo e incluye varios hallazgos, como éste.

Este poema es buen augurio para el #MiércolesDePoesía.