¿Por qué respiro?

Hoy, 12 de noviembre, se celebra en México el Día Nacional del Libro, así que aprovecho para responder: ¿por qué los libros? Tomo prestado lo que dijo Carlos Fuentes, a quien hoy se recuerda en varios eventos, cuando le preguntaron: «¿Por qué escribe?». Dijo: «¿Por qué respiro?». Así yo, al cuestionamiento ¿por qué leo libros?Sigue leyendo «¿Por qué respiro?»

Tu bocaverna

En ésta/ mi edad más frágil/ debo anochecer en ti/ esconderme en tu bocaverna/ a vaciar los colores, el día/ desvestirme las cosas del mundo/ sosegarme y oírme respirar./ No reconciliada con mi sombra/ perder las horas en tu oquedad/ encontrar el camino hacia mi cuerpo/ para dormir de ojos abiertos/ a resguardo de tormentas/Sigue leyendo «Tu bocaverna»

Regalar renglones a la gente

Este post se compone de tres partes interrelacionadas: 1. Ayer, mi querido amigo Salvador (lector irredento como yo) me envió esta foto de una cabina de lectura en Heidelberg, Alemania, donde estudia un posgrado. Me dice que se trata de casetas públicas llamadas «Leselust» = «Ganas de leer» y esta es su descripción: «Tienen muchísimosSigue leyendo «Regalar renglones a la gente»

Palabras para evitar la evaporación

  De regreso de Oaxaca, habiendo disfrutado con cada uno de los cinco sentidos y con otros tantos que allá descubrí, quiero que mis palabras huelan al copal de un altar de muertos en Jalatlaco, a buen humor repartido a granel, al estofado istmeño que reconcilia con la noche, al corral de chivos de unaSigue leyendo «Palabras para evitar la evaporación»

Un privilegio: pasar los Días de muertos en Oaxaca

Pasar los Días de Muertos aquí es un regalo envuelto en papel de colores. No sólo porque la fiesta me fascina por su mezcla de humor, ternura, tradición, sincretismo, sino porque Oaxaca de por sí seduce y más en estas fechas. Además, aquí nacieron mis padres y abuelos, tengo tíos y primos oaxaqueños, de modoSigue leyendo «Un privilegio: pasar los Días de muertos en Oaxaca»

Leer nos hace físicamente más reales

Ayer, en una conversación en este blog con Borgeano, comentábamos sobre la dificultad de mantenernos al día con lo que cada día se publica: no hay forma de abarcar siquiera una mínima parte de las muchas letras vaciadas en impresos y en digital, en todos los formatos imaginables. Entonces recordé esto, escrito por el enormeSigue leyendo «Leer nos hace físicamente más reales»

Lo que rescataría de un incendio

Tenía unos seis o siete años. Mi papá era el ídolo de mi pequeño mundo (a 28 años de su muerte creo que sigue siéndolo). Yo esperaba despierta por la noche para verlo llegar y compartir un poco antes de dormir. De mañana no coincidíamos, así que esos minutos eran «mi tiempo» con él. EsaSigue leyendo «Lo que rescataría de un incendio»

Voz de triple fondo

urgencia de contar/ esta ausencia que ensordece/ ansia de explicar/ el hueco del ruido de tu cuerpo/ hacerlo en una palabra/ poderosa/ no una retahíla sucesiva/ de voces/ de lamentos/ pero no la encuentro/ en los idiomas que conozco/ debo buscar en otros/ en ecos de lenguas antiguas/ en las no creadas/ una sola palabraSigue leyendo «Voz de triple fondo»

Idiomas: lentes para leer el mundo

Los amo con pasión desmedida: a lo largo de mi vida he pasado muchas horas estudiando inglés, francés, italiano, portugués y latín. Por desgracia no todos los domino pero me fascina llenarme la boca con sus acentos, ir descubriendo el color que cada uno de ellos irradia. En mi lista de propósitos de los próximosSigue leyendo «Idiomas: lentes para leer el mundo»

Ya que navegas por mi sangre

Y siguiendo con mi sesgo argentinófilo, aquí un alucinante poema en prosa del enormísimo Gelman… «Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mí paciencia para mí dime qué diablos hago por qué te necesito quiénSigue leyendo «Ya que navegas por mi sangre»

Madrugada aeroportuaria

Llevo horas varada en el aeropuerto, mi vuelo está retrasado «hasta nuevo aviso». Hace frío, tengo sueño, extraño el baño de mi casa (tan pulcro e íntimo él). Para evitar lamentaciones infructuosas y bloquear la soledad que escuece por dentro empiezo a imaginar: ¿Y si aprovechando el anonimato de la hora pasa a mi ladoSigue leyendo «Madrugada aeroportuaria»

Compañía a bordo

Voy a tomar un avión. Para tener una conversación intensa, de altos vuelos (literales y metafóricos), invité a venir conmigo a Silvia Molloy. A esta autora argentina que recién publicó su novela En breve cárcel en el Fondo de Cultura Económica me la presentó Ricardo Pigilia, a través de la colección Serie del recienvenido. Ella,Sigue leyendo «Compañía a bordo»

Revistas hoy: dos posibles futuros

El mismo día me entero de dos noticias relativas al medio de las revistas, el cual amo y me da de comer hace lustros. Por un lado, tras 80 años de publicación Newsweek cierra operaciones en papel y en enero 2013 se vuelve un título solamente digital; por otro, T-Post, «la única revista ‘vestible’», ofreceSigue leyendo «Revistas hoy: dos posibles futuros»

Sacarle punta al amor

Sacarle punta al amor, luego afilarlo un poco más, deslizarlo por el cuaderno mientras tiñe los dedos y deja huellas de su paso. Aprestarse a leer lo escrito, atesorarlo, beber su sonoridad, repetirlo lento como un mantra, saber que en buena medida explica el mundo. Así, hoy.   -Julia Santibáñez

¿Qué se oye más allá del sonido?

A raíz de la hazaña de quien estos días amaneció con ganas de saltar desde la estratósfera me da por preguntar: al romper la barrera del sonido, ¿qué se oye? Es más: ¿se puede oír algo? Circula por ahí un video de lo que vio pero no he encontrado nada sobre lo que registraron susSigue leyendo «¿Qué se oye más allá del sonido?»

Tu nombre se desgaja de los labios

tu nombre/ se desaja de los labios/ seco/ y sin aire/ cae tu nombre solo/ con estruendo/ se desprende como roca/ y quiebra el suelo/ resbala muerto/ golpeado por el sol/ tu nombre lejano/ quieto//   -Julia Santibáñez