Escribir, venganza contra la soledad: Andrés Neuman

Foto: Antonia Urbano www.pliegosuelto.com
Foto: Antonia Urbano http://www.pliegosuelto.com

Ayer se publicó en El Cultural, del periódico La Razón, la entrevista que le hice recientemente al escritor Andrés Neuman. Comparto un fragmento. Para leerla completa da click aquí.

Él define leer como “Acción y efecto de viajar hasta donde uno se encuentra”.  Y ahí se pinta de cuerpo entero. No sólo se mueve entre continentes como si fueran patios de una casa. Lector compulsivo, navega a diario por sus propios pasillos interiores y, armado de palabras, en su faceta de escritor compone paisajes para que otros los frecuenten a través de novelas como La vida en las ventanas, que acaba de reeditar.

Una vez, hace años, me dijo que de chico hacía futbol y que le hubiera gustado ser profesional, que entonces pensaba que patear un balón era el oficio de las personas decentes. Luego se lastimó ambas rodillas y tuvo que olvidarse de la cancha. No sé. No me lo imagino agarrándose a trompadas por un gol dudoso. Ni inflando el pecho de camiseta dry-fit. Más bien me parece que lo suyo es dominar las palabras como muñecos en manos de un niño acostumbrado a inventarse compañías.

Nacido en Buenos Aires y hecho escritor en España, Andrés ha trabajado novela (entre ellas El viajero del siglo, Premio Alfaguara 2009), cuento, relato corto, ensayo, poesía, haikú, aforismo, traducción poética, columna, libro de viajes, blog (su espléndido Microrréplicas). Es decir que le falta explorar el cantar de gesta y la égloga. No mucho más. A pocos días de haber cumplido 40 años, este acuariano con beneplácito es uno de los escritores hispanoamericanos más robustos. Pocos pueden presumir los casi 30 libros con su firma, publicados por editoriales de la estatura de Alfaguara, Anagrama, Hiperión, Acantilado, Páginas de Espuma y Almadía. Muy pocos han visto su obra en veintitantos idiomas. Todavía menos suman a lo anterior haber convocado entusiasmos en autores como Luis Antonio de Villena, Roberto Bolaño, Richard Gwyn, Joca Reiners.

Me reencuentro con él a propósito de la presentación en México de su novela La vida en las ventanas, publicada en España en 2002 y ahora reeditada por Alfaguara. El libro permite asomarse al punto de quiebre que fue el cambio de siglo, cuando frente a una pantalla electrónica empezamos a quitarnos capas de ropa: el protagonista es un nerd que intenta lidiar consigo mismo a través de palabras exprimidas a la computadora. Mientras llega a la entrevista, Neuman come una manzana, arrastra una maleta y un jetlag, afín a su reciente llegada a México. En diez minutos de conversación se sobrepone al agotamiento, retoma la cadencia suave que acostumbra. Por obra y gracia de una agilidad mental difícil de calcular va de un tema al otro sin perder vigor. Sin afectar la precisión. Transita de la política estadounidense a la literatura del siglo XIX, de Ricardo Piglia a las nuevas tecnologías, de teoría sobre la ficción a series de Netflix. Según articula sus comentarios como si llevara años amansando cada tema me pregunto qué lo mueve a explorar tan varios acentos. Me parece que, más que el rigor del futbolista aclamado por multitudes, en sus líneas se transparenta la avidez de quien pasaba tardes jugando a solas. Estos son fragmentos de lo que dijo.

EL SEXO Y EL CUBISMO
Alguien ha dicho que la literatura se parece al onanismo. No coincido. Creo que tiene tanto de autoexploración como de acercamiento a los demás. Es más, en realidad toca tres ámbitos: resulta una mezcla feliz de fornicio, masturbación y voyerismo. Como un acto de sexo cubista. El arte ofrece un grado de soledad placentera, un contacto carnal con los otros y al mismo tiempo una posibilidad de verlos sin la necesidad de quitar el pie que tenemos afuera.

RICARDO PIGLIA
Él ha sido una de las mayores suertes que ha tenido la literatura en lengua española. Como teórico, era un narrador ejemplar. Como narrador, fue un teórico inigualable. Esa sinergia me parece un modelo admirable y fértil. Parecía imposible repensar la literatura exactamente desde donde la dejó Borges, y construir con eso una voz propia, una perspectiva original. Esa proeza, entre otras muchas, la logró Piglia. Y era, para colmo, un hombre de una educación y elegancia humana exquisitas. Me parece que esa referencia íntima vale tanto como la obra. Al fin y al cabo, él mismo nos enseñó que la vida se escribe. En su caso, hasta el último instante de la conciencia.

TRUMP
En el segundo semestre de 2016 estuve en unas diez ciudades de Estados Unidos para promover la traducción al inglés de mi libro Cómo viajar sin ver, recientemente aparecido allá. Justo me tocó ver el pre, el durante y el después del triunfo de Trump. El libro que yo presentaba, muy latinoamericano y vinculado a la inmigración, hizo que conociera a todo tipo de intelectuales que están en las antípodas del proyecto del que en ese momento era candidato a la presidencia. Ahí me di cuenta de que la mayor parte de la progresía norteamericana ni conoce su país ni veía venir la victoria republicana. Es más, todos estaban convencidos de que Trump no podía ganar. Me parece que “el malestar en el sufragio”, como lo llamé en un artículo, tiene consecuencias que van desde la legitimación electoral del fascismo hasta la desactivación del voto de izquierda.

TENER AMIGOS INVISIBLES
La convención dice que los niños pueden hablar con los muñecos. Sin embargo, por una idea estúpida sobre la vida adulto, una de las grandes alienaciones de nuestra vida es el decreto de que para ser productivo uno debe dejar esas tonterías. Apenas entras a la universidad o votas por primera vez, los amigos invisibles merecen medicación o terapia, así que poco a poco nos van quitando esos elementos de ritualización poética. Se nos arrincona en una visión literal y empobrecedora de nuestra necesidad, hasta que sólo nos queda la ficción como acto interpretativo de lo real.

LA VENGANZA DE LA ESCRITURA
Escribir es una respuesta a la soledad, una herramienta poderosísima para crear compañía. En realidad prefiero hablar de la lectoescritura, porque las razones por las cuales leemos y escribimos son muy parecidas. El rol humano que se ejerce en ambas es el mismo. Recuerdo ahora un verso del escritor español Carlos Marzal: dice que escribir es “estar con la gente, sin la gente”. Así lo veo. Hacer un libro es una venganza contra la soledad, contra cierta orfandad básica que todos sentimos. Cuando estoy metido en una novela me voy a la cama con una familia más sólida que si fuera de carne y hueso.

 

Cómo el artista enriquece la familia de las rosas

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Sábado a mediodía. Leo cosas inútiles y bellas, como ésta de Bachelard: «El pintor contemporáneo no considera ya la imagen como un simple sustituto de la realidad sensible. Proust decía de las rosas pintadas por Elstir que eran una ‘variedad nueva con la que el pintor, como horticultor, había enriquecido la familia de las Rosas'». (Gaston Bachelard, La poética del espacio, FCE).

El artista plástico no copia los colores ni las texturas que ve. Más bien, a partir de lo que ve e imagina crea realidades nuevas, construye hechos que no existían y que, por tanto, tienen la posibilidad de enriquecer el mundo. Igualmente el escritor.

Yo y el yoga

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Arco de pie: mi postura favorita. Claro, me sale mucho mejor que a esta colega.

Cumplo seis años de practicar yoga. Y lo odio. Qué es eso de querer doblarme en todas direcciones, guardar equilibrio pero seguir respirando. Noventa por ciento de las posturas son muy incómodas,  me hacen sudar como caracol angustiado, me siento tan torpe como el mismo caracol.

Pero también lo disfruto. Cuando empecé a ir a clases me acordaba a diario de mis dos hernias lumbares: hablaban fuerte a cada rato, sobre todo si estornudaba o dormía hecha bola. Un año después, conforme mi cuerpo empezaba a entender vagamente las posturas, ya hablaban quedito y hoy, que quizá comprendo treinta por ciento de la secuencia, nunca me acuerdo de mis hernias. Quién sabe si sigan ahí. Y mi cabeza ha aprendido cómo aquietarse y dejar ir, buscar el centro, respirar como forma de relajación.

Es que no se trata de una moda, aunque esté de moda: el yoga es una disciplina antigua que une cuerpo y mente, es un sistema de salud con raíces firmes. En esta relación amor-odio va ganando el amor. Yo y el yoga estamos en buen momento.

Escribir es hallarle forma a una mancha de sangre

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Ayer entrevisté a Luis Jorge Boone, autor nacido en Coahuila que anda estrenando su más reciente libro de cuentos, Figuras humanas, publicado por Alfaguara.

Hablamos de que prefiere escribir a mano y tiene cuadernos donde vuelca ideas, algún ritmo, sugerencias que se convierten en poemas o cuentos. Luego pasamos a la necesidad de construir paisajes interiores con palabras, crear mundos de consistencia similar a la de la realidad. Y me acordé de esto: «También la verdad se inventa». No pude recordar al autor, después lo busqué y resulta que lo dijo Antonio Machado. La frase establece una suerte de diálogo con este fragmento del estupendo cuento «Prólogo a nada»: «Es la trampa en la que cae quien escribe: acomodar lo que no tiene revés ni derecho, mentirse para entender lo que no le cabe en la cabeza ni en la vida, inventarle una trama, un diseño, una forma específica a lo que es un accidente, un incendio, una mancha de sangre».

Pues sí, de eso y otras cosas platiqué con Luis Jorge. Disfruto conocer el proceso de escritura de libros cuyas páginas me atrapan. Y Figuras humanas sin duda lo hizo.

#MiércolesDePoesía El infinito lienzo de tu espalda

Foto: Denny Fenbers
Foto: Denny Fenbers

Mariel Damián es una poeta nacida en 1994 en la Ciudad de México, a quien me da gusto conocer personalmente. Estudia Letras en la UNAM, es parte de El Golem Editores y acaba de ganar en España el Tercer Premio Internacional de Poesía Ciudad de Almuñécar, con el libro La chica que se ha quedado sola.

Para felicitarla por el reconocimiento y, sobre todo, para celebrar que en sus dedos hay poesía para rato, aquí van unos versos suyos tomados de su blog marielitazul.blogspot.mx, juguetones y transparentes, que dan el tono de este #MiércolesDePoesía:

«Con las alas arriba y el pecho boca abajo, descubro el infinito lienzo de su espalda. Acerco mi mano para recorrerla con el pincel de mis dedos.
‘Te amo’, le escribo. Pero ella no se da cuenta del secreto, ignora la clave morse, las pinceladas, los símbolos de agua sobre su cuerpo. Piensa que la acaricio en círculos imperfectos y sonríe, como una niña que no entiende el juego pero acepta».

Foto tomada de Facebook
Foto tomada del Facebook de Mariel

Sueño metáfora

Soñé con un antiguo él. Estábamos juntos, en una comida de amigos.  Todo parecía bien.

Yo salía a recoger a mi hija y en el camino chocaba, nada grave. Quería comunicarme con él pero me daba cuenta de que aunque en la bolsa traía muchos celulares, ninguno era el mío, por tanto no tenía grabado su número. Pasaban las horas, resolvía el asunto, recogía a mi hija y me iba a mi casa. Ni él ni yo hacíamos intentos por volver a hablarnos. Ni a vernos.

Precisa metáfora. Dicen que todos los sueños lo son.

Mi prepa, al poder

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«El verdadero terror es despertar una mañana y descubrir que tus compañeros de preparatoria están dirigiendo el país«, dicen que dijo el escritor Kurt Vonnegut.

Y sí, en Estados Unidos y en México veo ahí al desmadrosito,
al ventrílocuo, al bully, al idiota bien peinado, al nazi, al riquillo, al todopoderoso, queriendo pasar el año a como dé lugar, sin tener idea de nada.

Pasen a ver.

Trump desde 1937

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Los mesianismos, los totalitarismos, los yo-tengo-la-única-respuesta son igualmente dañinos, de izquierda o derecha, religiosos o laicos. Este retrato del Señor Anaranjado es de 1937:

«[…] el arte de movilizar el odio, el resentimiento y la diposición a la violencia. La receta para ello es sencilla: invocar todo el mal del mundo, todos los miedos y peligros a los que está expuesta la sociedad y dirigirlos hacia un punto específico».

Al convertir a mexicanos y musulmanes en encarnación de todo mal, Trump calca el proceder de Stalin. Me topé con este fragmento mientras buscaba una referencia en el libro Terror y utopía: Moscú en 1937, de Karl Schlögel (Acantilado).

Entre otras cosas, para eso sirve la historia: para iluminar el presente.

Hoy es día de hospital

Casi a la misma hora, hoy estarán en la sala de operaciones mi mamá y mi cuñado-que-es-más-bien-mi-hermano. En ambos casos se trata de ciurgías menores, pero igual.

Los pasillos largos como si no tuvieran nada más que hacer, la mirada incómoda de los familiares que esperan, el olor a medicina, el alegre carnaval de enfermeras y doctores. De todo eso tendré una probadita. De esa sutil propaganda que se hacen la muerte y su marido, el dolor, para recordarnos no solamente que somos mortales, sino que somos mortales de repente, sin mayor aviso. Que haya hospital de por medio o no, nadie puede estar seguro de qué va a hacer mañana.

#MiércolesDePoesía También hay malcriados en la cama

«Eres un niño malcriado
que necesita
jugar y chupar los dulces de otras niñas.

Edipo Rey
mi imagen te atormenta.

Quieres pero no quieres
y en la lucha
te gusta desvirgarme diariamente
y demostrarme
—aunque me necesitas—que inflado de soberbia navegas otros
vientres.

Y todo para qué, niño pequeño
si cuando tienes hambre
buscas mi leche».

Llega sin avisar otro #MiércolesDePoesía. La invitada de hoy es la guatemalteca Ana María Rodas, con estos versos que inquietan, pertenecientes al libro Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial).

Los recordé ayer, cuando subí la entrada sobre el miedo que me dan los niños. En este caso quizá aplicaría: el miedo que algunos niños tienen de mí. Carajo, qué cosa.

El miedo que me dan los niños

captura-de-pantalla-2017-01-24-a-las-10-46-52«No me dejes sola porque los niños son muy maleducados y corren entre las mesas y gritan como furias desatadas, como animales pequeños, que chillan a una frecuencia de velocidad supersónica que se me mete en la cabeza. No sabes qué miedo me dan. Los que cortan el rabo de las lagartijas y matan gatos y perros«. Marta Sanz, Farándula (Anagrama).

Estoy en contra de la idea rosa que ve a los niños como angelitos dulces, con aroma a fores frescas. Yo misma conocí la crueldad casi sin límites de niñas y niños. Yo misma le arrancaba las patas a los chapulines y luego veía cómo se ahogaban en un frasco de agua.

Anoche soñé algo en ese sentido. Y al despertarme tenía muy presente el sueño, con miedo, y me acordé de haber leído algo al respecto en la novela de Marta Sanz. Fui, lo busqué y ahí estaba el pasaje que transcribo al inicio de esta estrada.

Qué bueno que existe la novela de la escritora española Marta Sanz. Ya puso por escrito lo que yo quería decir.

 

 

La musa. El muso.

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Se fue Bimba, el más andrógino de los seres, bestialmente atractiva, a quien por azar conocí cuando ella era pequeño (¿pequeña?). Nunca me imaginé que años después iba a moverme su ambigüedad, su capacidad para jugar con los registros y volverse apetecible en todos. Van estos versos para ti.

Amado Nervo, vate mexicano que lo mismo alcanzó elevadas cimas poéticas que escribió versos muy regulares, dejó estos bajo el sugerente nombre «Lubricidades tristes: Andrógino». Los dedicó a un ser poseedor de «virilidades de dios mancebo» y «mustios halagos de mujer triste». Carajo, cómo no iba a resultarle profundamente seductor un ser tan Bimba.

«[…] Yo te amé porque, a trueque de ingenuas gracias,
tenías las supremas aristocracias:
sangre azul, alma huraña, vientre infecundo;

porque sabías mucho y amabas poco,
y eras síntesis rara de un siglo loco
y floración malsana de un viejo mundo».

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Trump o miénteme, por favor (diría Camilo Sesto)

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Lo señala Juan Villoro en su columna de hoy, en el periódico mexicano Reforma, mientras alude a El mentiroso, novela breve de Henry James: la protagonista no sólo tolera sino que, en cierto modo, necesita que le mientan. Igual los estadounidenses. Y, claro, los mexicanos y los franceses y… La necesidad imperiosa de la ficción que nos defienda de una realidad jodida.

Por mi parte me acuerdo de esto del catalán Quim Monzó: «Mentir mal no era disimular: era mostrar la cosas aún con mayor claridad; ¡era peor que decir la verdad!” (Gasolina, Anagrama). Es decir, las malas mentiras de Trump operan en la fascinación que lo llevó a la presidencia. No importa que se asuman como eso: mentiras. O posverdades.

Así, con Camilo Sesto habrá que cantarle al Orange Man aquello de «miénteme, porque sólo así me harás saber que aún nos podemos entender […] la verdad no es necesaria si se trata de vivir».

Salud.

Da click aquí para ir al texto de Villoro al que me refiero.

#ParaTrump Playlist colectiva en este día sublime

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Cartón tomado de http://abovethelaw.com/2016/08/non-sequiturs-08-08-16/?utm_source=cc_related_firm_story&utm_medium=story_module&utm_campaign=cc_integration

Nos apeteció dedicar una canción de amor al héroe deliciosamente anaranjado, impoluto personaje que asume el gobierno de Estados Unidos, inquieto habitante de nuestros sueños descarriados. Es una Playlist colectiva para oír durante la toma de posesión.

Mi opción es «La otra mejilla», de Virulo. Más abajo aparecen las que fueron propuestas a través del Twitter @danioska, de mi Facebook personal y de este blog. Si quieres participar sólo anota tu opción en los comentarios.

Claramente, «Frijolero» de Molotov, arrasó. Aleluya.

 

  1. Arturo Díaz Algo personal, de Serrat y Sabina
  2. Mariela Gómez Roquero All You Need Is Love, de los Beatles
  3. Horacio Lozano American Idiot, de Green Day
  4. Arturo Erremental Badlands, de Bruce Springsteen
  5. Alejandro Viveros Born In The USA, de Bruce Springsteen
  6. Carlos Bravo Regidor Burn The Witch, de Radiohead
  7. EJCAstroviejo Crippled Inside, de John Lennon
  8. @Sicofantaseando Cult Of Personality, de Living Colour
  9. Raúl Reyes Ramos Descontrol, de Fobia
  10. @ursulacamba Ese hombre, de Lupita D’Alessio
  11. Lucy Olmedo, Mónica Isabel Pérez, Dania Castañón, José de Jesús Montoya, @LaLore04, @vinnhm Frijolero, de Molotov
  12. Salvador Camacho Fuck You, de Lily Allen
  13. @quico70 Give Peace a Chance, de John Lennon
  14. Lokodlaazotea La marcha de la  bronca, de Pedro y Pablo
  15. @danioska La otra mejilla, de Virulo
  16. Gerardo Cárdenas Only A Pawn In Their Game, de Bob Dylan
  17. Rafael Carballo Opinión de mierda, de Los Punsetes
  18. Héctor Iván González, @losamorososleen y @cantusinmas Puto, de Molotov
  19. Gabriella Morales-Casas y @peetarq Rata de dos patas, de Paquita, la del barrio
  20. Javier Martínez Staines y Ary Snyder Run Like Hell, de Pink Floyd
  21. @LorenaAmkie Shitlist, de L7
  22. @yasser_mv Take A Bow, de Muse
  23. José Eugenio Sánchez Torture Never Stops, de Frank Zappa
  24. @cherrera313 Tú lo serás, de Chava Flores
  25. @OsorioSoy Un gran circo, de Maldita Vecindad
  26. Federico Robledo Viva Presidente Trump, de Brujería
  27. @DSarmientomx Welcome To The Jungle, de Guns N’Roses
  28. @charfornication We’re Not Gonna Take It, de Twisted Sisters
  29. Sylvanna Barona y Alicia Alarcón You’re So Vain, de Carly Simon

YOUTUBE

30. Roberto Jauregui El arte del buen comer, de Patricio y sus Redonditos de Ricota

31. Mariano Ecija Eres tonto, de Los Mojinos Escozíos

 

#MiércolesDeMúsica Mi canción para Trump es…

Cartón: Patrick Chappatte, The New York Times https://www.nytimes.com/2015/12/11/opinion/cartoon-the-world-according-to-donald-trump.html?_r=0
Cartón: Patrick Chappatte, The New York Times
https://www.nytimes.com/2015/12/11/opinion/cartoon-the-world-according-to-donald-trump.html?_r=0

Mañana toma posesión el poseso Trump. Para celebrar desde aquí propongo una variante a los #MiércolesDePoesía. Por esta vez será #MiércolesDeMúsica de Playlist colectiva: ¿qué canción le dedicas al Orange Man?

Puede ser un tema completo o las líneas de alguna rola que le quede como buen saco, a la medida. Subiré mañana la Playlist.

Vamos a cantarle a esa fina persona.

Qué rico conversar con este señor, que domina el oficio

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Ayer se transmitió por Canal 13 de TV Azteca México la entrevista que me hizo Gabriel Bauducco sobre mi trabajo como escritora. Platicamos con tanto gusto en su programa La pura verdad. Qué manera de dominar el oficio de la entrevista y de llevar la charla por tonos varios, querido Gabriel. Sobre todo, muchas gracias por tu interés hacia lo que hago. Gracias también para la productora, Hilda Soriano.

Qué par de gente fuera de catálogo. Tengo mucha suerte de conocerlos.

Da click aquí para ver el video de la entrevista.

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Hoy invito los excesos

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Por eso invito todo tipo de bebida, comida, fiesta y anexas. Qué lujo es llegar a ese número.

Me revolotean por dentro mariposas.

CORRECCIÓN DE ÚLTIMA HORA: Porque esta cabeza mía es despistada, puse que el blog llega a 5000 seguidores. No, el blog tiene casi 8500. Lo que alcanzó los cinco mil followers fue mi Twitter. Dispensen ustedes. Son las canas.

#MiércolesDePoesía Juan Gelman y sus bravatas de amor que-son-de-todos

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Hoy hace tres años se le hizo buena idea morirse, ocurrencias del argentino. Luego lo pensó y se puso de nuevo a vivir en versos, como en esos que dicen «Si me dieran a elegir, yo elegiría/ esta salud de saber que estamos muy enfermos,/ esta dicha de andar tan infelices».

Cómo se iba a morir Juan Gelman, si sus poemas son bravatas de amor propiedad de todos:

«no me voy solo cuando salgo de vos
y parto en dos la noche
rodeado del temblor de tus brazos
alrededor de un hombre
que anda solo de vos»

-Juan Gelman, «Otros hechos», Cólera Buey, en Pesar todo. Antología, Fondo de Cultura Económica

Da click aquí para ir a la entrada que escribí el día que murió, con el diafragma apretado como si se me hubiera muerto un tío

Da click aquí para leer «ya que navegas por mi sangre», poema de Gelman que es de una insuperable presunción de amor

#MiércolesDePoesía Decir el amor con palabras recién nacidas

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«Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia […]

Tengo una atmósfera propia en tu aliento.
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas […]

Tengo esa voz tuya para toda defensa
Esa voz que sale de ti en latidos del corazón
Esa voz que cae en la eternidad
Y se rompe en pedazos de esferas fosforescentes […]».

El poeta chileno Vicente Huidobro hubiera cumplido ayer 124 años. Su poema Altazor, a cuyo Canto II pertenecen estos versos, es la experimentación del lenguaje, «un sport de vocablos», un engranaje perfecto. En otro momento hablaré más de él.

Por hoy dejo estas otras líneas de quien pudo decir el amor con «palabras recién nacidas»:

«Y esa mano que se levanta en ti como si fuera a colgar soles en el aire
Y ese mirar que escribe mundos en el infinito».

 

«Este poeta del siglo XV visitó el XX»

captura-de-pantalla-2017-01-10-a-las-10-22-01Para Rocío

«Muero de sed al lado de la fuente,
estoy al rojo y doy diente con diente,
en mi país me encuentro en tierra extraña,
junto a un brasero, tirito al par que ardo […]».

Estoy leyendo una biografía de François Villon, poeta francés del siglo XV, quien tomó el antiguo verso de la corte y le puso nuevas ropas: lo hizo hablar los asuntos de la calle e incorporó palabras de mendigos, ladrones y prostitutas para dar a la poesía nuevas posibilidades tanto formales como temáticas. El libro, escrito por A. de Obregón, es más bien una novela biográfica sin pretensiones, pero contagia la atmósfera en la que se movió Villon, en la que fue ejecutado por su vida no-decente.

Los versos que abren esta entrada pertenecen a la estupenda «Balada del Concurso de Blois» de Villon, irónica y compleja pero movedoramente cercana. Los mismos son retomados en letra y música por el compositor mexicano Jaime López en la canción «Muriéndome de sed»,  grabada por Eugenia León en 1989 (da click abajo para oírla). López platica con Villon, poeta de sus favoritos, en líneas que suman matices al texto medieval y lo hacen habitar a sus anchas el fin del siglo XX:

«Por esta sal salvaje naufrago en el desierto
a solas en la sed terrosa del deseo,
pasión alucinada que sacia mis encierros,
entono la estrellada canción del rascacielos […]

No me basta hartarme pisando un solo charco
ni me verán feliz ahogándome en un vaso.

No duermo en los altares ni hay ancla que me prenda,
tal vez la libertad no es más que una celda.
Estoy muriéndome de sed,
frente a la fuente tengo sed […]».

«Poeta del siglo XV pasa de visita»: algo así podría decir una nota en la sección cultural de algún periódico. Trato de imaginarme el gesto de Villon al oír lo que su balada generó cinco siglos después, guitarra eléctrica incluida.  Creo que sería una cara de buen contento.

 

 

La nece(si)dad de seguir escribiendo

Hoy, en El Informador, el periódico más importante de Guadalajara
Hoy, en El Informador, el periódico más importante de Guadalajara

Hace unos días me entrevistaron del periódico El Informador, sobre mi reciente Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti. Estoy muy agradecida, sobre todo porque el diario es un medio importante en México y el más relevante en la ciudad de Guadalajara.

Entre otras cosas hablé de que, independientemente de toda posible publicación, no está en mis planes dejar de escribir. ¿Por qué? Porque escribo para saber qué pienso, porque a partir de la escritura las madrugadas parecen menos desvencijadas, porque necesito asomarme a las grietas mías y de otros.

Ahora que releo la entrevista se me ocurre que pudo llamarse: «La insomne nece(si)dad de las letras».

Da click aquí, para ir a la entrevista en línea.