Mujer caliente de sol

Seguro, segurísimo, De Moraes pensaba en una mujer de Copacabana cuando escribió esto tan deliciosamente erótico: Un mujer al sol es todo mi deseo,/ viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz/ y la flor de los labios abierta para el beso/ y en la piel refulgente el polen de la luz.// Una hermosaSigue leyendo «Mujer caliente de sol»

Hablando de aromas y de piel

El olor más acabado/ tono de fuego/ que abre cicatrices/ manosea la sangre/ angustia los huesos/ vive acendrado/ en tu entrepierna.//   -Julia Santibáñez

Puedo entregarlo todo por un beso

Por un beso/ apostar la piel en cada espina/ prometer las horas todas/ el mar en su conjunto/ Por esa boca infinita/ ceder la espesura/ regalar siglos a buen precio/ verter el recuerdo por la borda/ Por la lengua imaginada/ (urgencia de bálsamo)/ malversar el rocío y la canela/ transigir la fortaleza, el precipicio/ arrancarleSigue leyendo «Puedo entregarlo todo por un beso»

Apología de los pechos no operados

(Sé de antemano que este post no contará con el favor de varios lectores, sobre todo masculinos. Lo siento pero eso no matiza mi opinión). Evito irme por las ramas, lo digo y punto: los pechos operados me parecen lamentables. Claro, me refiero a los que pasaron por el bisturí en un afán de crecerSigue leyendo «Apología de los pechos no operados»

A veces los poetas se mueren

Aunque no deberían, a veces los poetas se mueren (qué falta de empatía con sus lectores, que los necesitan). Ayer se fue sin despedirse el autor mexicano Rubén Bonifaz Nuño, de 89 años. Me produce una gran tristeza que se murieran también sus dedos. Escribían versos llenitos de aire, de música, de perfumes, como estos:Sigue leyendo «A veces los poetas se mueren»

Banquete para la vista

No sé si he hablado aquí de mi pasión por la danza. Hice ballet y danza contemporánea durante varios años: desde mi infancia tardía hasta que cumplí 21. Por mucho tiempo tomé dos horas diarias de clases. Incluso consideré dedicarme a bailar: al final decliné por múltiples razones pero conservé el gusto por las formas perfectas,Sigue leyendo «Banquete para la vista»

El alto nombre de tu piel

descubrir el alto nombre de tu piel/ rumiar su balbuceo/ deletrearlo/ ante una vela a medianoche insistir/ lamerle la cadencia/ poco a poco/ saborear cada silencio/ que su acento tibio se me hunda/ que su ronco estertor se me taladre/ hasta vencer de ecos la mañana//   -Julia Santibáñez

Lo que dijo el amante

Acercarme como la vez primera,/ con el azoro del conquistador bruto/ como desconociendo./ Al romper el alba/ tomar los montes de tu pecho,/ luego andar la cintura a paso quedo,/ codiciar el botín de tu vientre/ y, tras mil despojos e incursiones,/ hallar el paraje virgen de tus muslos./ Hincarme a besarlo/ y en unSigue leyendo «Lo que dijo el amante»

«Todas las noches nos salvamos de la muerte»

En algunos días saldré de viaje de amor a Chiapas, tierra mágica a la cual no he vuelto en muchos años. Como un buen augurio, recibiré ahí el año nuevo. Para viajar antes de viajar me empapo de dos de sus hijos predilectos: leo por vez primera Oficio de tinieblas, impactante novela de Rosario Castellanos,Sigue leyendo ««Todas las noches nos salvamos de la muerte»»

Inconveniencias del amor

    El amor no goza de buena prensa en estos días. Cada vez más personas están sin pareja o deseando estar sin ella, como el colega que confesaba: «Si no fuera por mis hijas, hace muchos años me habría divorciado». Hoy mismo escucho decir a una amiga que tras algunos desengaños ya no piensaSigue leyendo «Inconveniencias del amor»

Efigie caída del nicho

Creí pasar mi tiempo/ amando/ y siendo amada/ comienzo a darme cuenta/ que lo pasé despedazando/ mientras era a mi vez/ des/ pe/ da/ za/ da/ -Claribel Alegría como una efigie caída del nicho/ virgen de un credo en desuso/ nariz rota/ sin un brazo/ arrumbada/ polvorienta/ sin devotos que prometan incienso/ sin homenajes/ niSigue leyendo «Efigie caída del nicho»

Fijar en líneas el estertor

Me escribo a través del deseo de fijar en líneas el estertor, quedarme en los dedos esa gota de instante y gemido, desprenderme del cuerpo, multiplicarlo en el momento del estallido. Después, silencio.   –Julia Santibáñez

Tu bocaverna

En ésta/ mi edad más frágil/ debo anochecer en ti/ esconderme en tu bocaverna/ a vaciar los colores, el día/ desvestirme las cosas del mundo/ sosegarme y oírme respirar./ No reconciliada con mi sombra/ perder las horas en tu oquedad/ encontrar el camino hacia mi cuerpo/ para dormir de ojos abiertos/ a resguardo de tormentas/Sigue leyendo «Tu bocaverna»

Voz de triple fondo

urgencia de contar/ esta ausencia que ensordece/ ansia de explicar/ el hueco del ruido de tu cuerpo/ hacerlo en una palabra/ poderosa/ no una retahíla sucesiva/ de voces/ de lamentos/ pero no la encuentro/ en los idiomas que conozco/ debo buscar en otros/ en ecos de lenguas antiguas/ en las no creadas/ una sola palabraSigue leyendo «Voz de triple fondo»

Ya que navegas por mi sangre

Y siguiendo con mi sesgo argentinófilo, aquí un alucinante poema en prosa del enormísimo Gelman… «Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mí paciencia para mí dime qué diablos hago por qué te necesito quiénSigue leyendo «Ya que navegas por mi sangre»

Sacarle punta al amor

Sacarle punta al amor, luego afilarlo un poco más, deslizarlo por el cuaderno mientras tiñe los dedos y deja huellas de su paso. Aprestarse a leer lo escrito, atesorarlo, beber su sonoridad, repetirlo lento como un mantra, saber que en buena medida explica el mundo. Así, hoy.   -Julia Santibáñez

Tu nombre se desgaja de los labios

tu nombre/ se desaja de los labios/ seco/ y sin aire/ cae tu nombre solo/ con estruendo/ se desprende como roca/ y quiebra el suelo/ resbala muerto/ golpeado por el sol/ tu nombre lejano/ quieto//   -Julia Santibáñez

El no-lugar en el sí-tiempo

Ayer, a medio centro comercial, me vino a la mente el concepto no-lugar, del antropólogo Augé. Hace poco leí un artículo al respecto en Ñ, revista de cultura del periódico El Clarín. En efecto, los centros comerciales carecen de identidad, de historia y relaciones, igual que los supermercados: se trata de no-lugares en tanto son espaciosSigue leyendo «El no-lugar en el sí-tiempo»

Deseo como un niño pequeño

Como un niño pequeño, el deseo no deja de crecernos. Territorial, el día que llegó se hizo espacio en nuestra casa, la pobló de sus cosas y nos puso a su merced. A meses de distancia, sigue siendo él pero es otro, de ojos asombrados. Cada rincón luce sus colores, no hay ámbito libre, espacio del clóset queSigue leyendo «Deseo como un niño pequeño»

¿Bodas = pornografía?

Lo había pensado: las bodas clasemedieras son el clímax del exhibicionismo, del ansia por mostrar sin pudor las entretelas, de manera más grandilocuente (incluso) que en Facebook. En algunos casos son también materialización de lo kitsch: desde las poses tiesas solicitadas por fotógrafos que «saben cómo» captar a los amantes, hasta los intolerables recuerditos que son,Sigue leyendo «¿Bodas = pornografía?»