#LunesDeMonos ¿Alguien, unas muletas para el alma?

Cartón: Quino
Cartón: Quino

Ayer Colombia votó por el «No» a la paz. Tengo muy queridos amigos colombianos y me lastima su dolor hondo. El mundo está de veras de cabeza, así que no dudo que en unos meses el discurso lacerante de Trump gane las elecciones en EUA. ¿Cómo alimentar el optimismo en un mundo tan desquiciado? Carajo, ¿dónde se consiguen las muletas que pedía la Mafalda del imprescindible Quino?

Perdón por lo negro de este #LunesDeMonos. Si alguien puede documentar mi optimismo se lo voy a agradecer de veras.

#SábadoDeMúsica La canción que me recuerda un momento decisivo en mi vida

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La música, con su capacidad evocadora, se vuelve compañera de momentos de todas las texturas. A veces incluso le pone palabras a lo que no sabíamos cómo nombrar. Es el tema de la Playlist colectiva de hoy. Mi selección es Creo en ti, de Miguel Bosé, canción que le gustaba mucho a una persona entrañable y que en esos momentos no creía en sí misma. Se volvió no sólo bastión, sino también himno: creo en ti porque veo lo que tú no ves de ti misma.

Si quieres añadir tu canción escríbela en los comentarios y, de preferencia, anota el momento que te recuerda. Muchos de los participantes en esta lista quisieron compartir brevemente su recuerdo; otros no, pero igual aquí quedan las canciones.

Buen #SábadodeMúsica y, como siempre, gracias por regalarme una Playlist que acompaña lo que voy viviendo.

 

  1. Raúl Reyes Ramos Al lado del camino, de Fito Páez. Estaba en plena tesis de licenciatura y proceso independentista individual.
  2. Marcela Sánchez Greene Ahí estás tú, de Chambao. Durante dos años fui bartender en un pub irlandés en España. Cuando entraba a mi turno ponía esta canción para agarrar fuerza y aguantar la jornada. Era parte de mi ritual.
  3. Carla Érika Ureña Annie’s Song, de John Denver. Pedí escucharla justo al momento de nacer mi hija mayor, el momento en el que me convertí en mamá.
  4.  Dirk Lotgerink Así fue, de Juan Gabriel. Me recuerda una de tantas historias que terminaron mal por razones que Juanga menciona. Pinche amor, tan hermoso como culero. 
  5. Ethel Krauze As Time Goes By, de Dooley Wilson (tema de Casablanca). Porque el amor existe y es eterno cuando es realmente amor.
  6.  Verónica Ortiz Cabaret, de Liza Minelli. La guerra que marcó a muchas personas y, por el otro lado, la alegría de seguir vivos un día más.
  7.  @michrade Chandelier, de Sia.
  8. Rafa Carballo Clandestino, de Manu Chao. Madrid, 1998. Me fui para allá sin plata ni plan. La canción acababa de salir y en Lavapiés era un himno entre los inmigrantes africanos.
  9.  @albertochimal Coconut, de Harry Nilsson. Es la última que escuché antes de la muerte de mi madre.
  10. @danioska Creo en ti, de Miguel Bosé. Tuve que darle ánimos a una persona muy muy querida y creer en ella, que no creía en sí misma.
  11. Arturo Díaz Cuando nadie me ve, interpretada por Niña Pastori. Estaba decidiendo la separación de mi pareja.
  12. Arturo Erremental De mí, de Charly García. Ver a Charly García en el programa de Verónica Castro tuvo en mí el mismo efecto que muchos de mis ídolos cuentan que tuvo en ellos ver a los Beatles con Ed Sullivan. Abrió con esta canción, por entonces inédita (yo ya conocía a Charly pero nunca lo había visto ni oído hablar), después de eso no hubo vuelta atrás.
  13. Susana Salazar De parto, de Joan Manuel Serrat. Contaba mi vida en ese momento.
  14. Andrés Grillo El baile de los que sobran, de Los Prisioneros. El reflejo del no futuro. Yo era uno de los que sobraban.
  15. @arr1910 El ahijado de la muerte, de Jorge Negrete.  Fue la primera que le canté a mi hija para arrullarla.
  16. @HectorOAguilar El alma llena de banderas, de Víctor Jara. Mi politización tempranísima. Los hermosos años de la utopía. A mis camaradas que ya no están, como Galo Gómez Ogalde.
  17. @barbarahoyo Everybody Hurts, de R.E.M. 
  18. @samocampo Fernando, de ABBA. Me trae muchos recuerdos.
  19. @poitevin Friday, I’m In Love, de The Cure. Sonaba cuando dejé de ser iluso.
  20.  Ernesto Flores Harvest Moon, de Neil Young. Me recuerda una noche solitaria en carretera en el desierto de nevada con mi amadísima Debbie Blue Eyes.
  21. @gcerveravalee Here Comes The Sun, de los Beatles. Renacer a la vida después de un divorcio y desintegración familiar.
  22. @quico70 I Hear You Now, de Jon & Vangelis. Los viajes en el Ford Falcon azul 1969 de mi padre.
  23. Carlos Alberto García It’s My Life, de Bon Jovi. Año 2000. Después de una crisis fui aceptado en la UVM, donde viviría una de las experiencias de vida más gratas e inolvidables.
  24. @SalinasSergioS Life On Mars, de David Bowie. Quería ser astronauta (soy volcanólogo).
  25. Daniela De Con Like a Rolling Stone, de Bob Dylan. Un momento de independencia.
  26. Genoveva Rosa Ana Caballero Love Song For a Vampire, de Annie Lennox.
  27. @aliascane Love You, de The Free Design. Me recuerda cuando aprendí a escribir. Lo primero que escribí en inglés fue “Love You”. Dicen que la escuchaba obsesivamente a los tres años.
  28. Claudia Negrete Martha, de Tom Waits. Me recuerda una dolorosa ruptura, que significó el fin de un mundo para comenzar a construir otro.
  29.  Christian Anaya Marry You, de Bruno Mars. ¡La boda!
  30. @emehachea Me basta, de Mexicanto. Así me basta la vida en la llegada al quinto piso.
  31.  Ligia Urroz Mi bendición, de Juan Luis Guerra. La dicha del amor pleno y la bachata que lo acompaña.
  32. @RolonPicudo Mi pequeño tesoro, de Presuntos Implicados. Es cursi pero se la canté a mi barriga durante todo el embarazo.
  33. Gabriella Morales-Casas  Naturally (Alone Again), de Gilbert O’Sullivan. Mi papá se murió y yo tuve que decidir si me quedaba en México con mi familia o me regresaba a España a tratar de seguir mi vida sola… Y me fui.
  34.  Inés López de Arriaga No me importa nada, de Luz Casal. Cuando decides que ya estuvo bueno del galán que te hace sufrir.
  35. Mariela Gómez Roquero Nothing’s Gonna Stop Us Now, de Starship. Tenía 19 años, estaba en Europa sola con mi novio colombiano.
  36. Carlos Carranza Personal Jesus, de Depeche Mode. Definió mucho de lo implicó mi «mal-estar» en la secundaria.
  37.  @contreras_nadia Rose rosse, de Massimo Ranieri. La cantaban mi madre y mi tío David. Ellos y la canción son mi infancia.
  38. Patricia Bremauntz Sea, de Jorge Drexler. Tenía 18 años, iba en la prepa y le declaré mi amor a alguien. Puse la canción un sinfín de veces mientras esperaba respuesta.
  39.  @dsarmiento Secret Garden, de Bruce Springsteen. Me la mandó una chava y supe lo que iba a pasar entre nosotros, aunque fuera «prohibido».
  40. Gerardo Cárdenas Somebody To Love, de Queen. 1978. Después de clase de teatro, tras bambalinas a solas con M, el primer beso… Esta rola sonaba de fondo.
  41. @AdrianoDeLucio Stand Back, de Stevie Nicks. Me acuerdo del día que recibí mi carta de la aceptación de la UNAM.
  42. Jenny Ochoa Stronger, de Britney Spears. Saber que no NECESITAS, que eliges estar con alguien.
  43. @danywino Tannhauser (obertura), de Wagner. Me recuerda a una persona que quiero mucho.
  44. @Brisa_Sutil Tardes negras, de Tiziano Ferro. La escuché miles de veces mientras decidía divorciarme.
  45. @Natrosca Te quiero, de los Hombres G.
  46. José de Jesús Montoya Todo a pulmón, de Alejandro Lerner
  47.  José Eugenio Sánchez Thank You, de Led Zeppelin
  48. Mónica Soto Under Pressure, de David Bowie y Queen. Le dejé a mis papás una carta de fuga de la casa para irme a vivir con un novio (y volví dos meses después, ja).
  49. @CeciliaMuTo Vissi D’Arte, de la ópera Tosca, de Puccini, interpretada por Maria Callas.
  50. Odette Alonso Woman In Love, de Barbra Streisand. Los tiempos de la prepa en Cuba, los sábados en la playa, los amigos.
  51. Myriam Hudson Would You Go With Me, de Josh Turner. La propuesta que le dio un giro completo a mi vida, por lo que respondí.

YOUTUBE

52. Carlo Coccioli Que pude ser, de Almara. Como dice Tolstoi: Nos arrepentimos más de lo que no hicimos, que de los errores hechos.

 

 

Celebro la luz

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Ayer llovió fuerte. Llovió como para lavar el mundo a cubetazos, con locura y con urgencia. Lluvia enojada.

Hoy amanece con sol, mínimas nubes. El cielo no se acuerda de quién fue anoche pero, al menos de momento, la luz es luz. Y cómo hace bien.

#MiércolesDePoesía Cómo puede pesar tanto la intrascendencia

Minúscula, lo más pequeño que existe, soy apenas un punto que lleva en hombros historias de plomo y, sin embargo, soy todo lo que tengo.

Escribí este pequeño poema en prosa hace unos días, tras ver la película La teoría de todo. No me explico cómo la insignificancia interior, la nadería, puede ser tan gris y tan pesada. Sea el #MiércolesDePoesía.

PERSPECTIVA

Pertenezco a una raza de primates en un planeta menor, que orbita en torno a una estrella menor, en una galaxia como cientos de miles de millones.

Qué más da que tenga el corazón lleno de polvo.

-Julia Santibáñez

Cuando Borges fue cursi

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Y no poco. Mucho muy. Y también García Márquez. Y Lispector. Quien esté libre de melcocha que tire la primera piedra. Es que por más afanes invertidos en pulir la prosa, en lustrar el verso, a los grandes se les colaron líneas infames. Borges, por ejemplo, escribió esta vergüencita: “Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos puede brindarte toda la felicidad”, mientras Cortázar firmó este pequeño engendro: “Tu pecho me parece el paraíso”.

1.

“Todavía no lo leo. Pero es mi favorito”. Así piensan miles que aunque jamás posaron los ojos en un cuento de Jorge Luis Borges, lo consideran su autor “preferidisísimo”. Que no entendieron la Rayuela de Julio Cortázar y mejor dicen que es malísima. Desean ser admirados por las hondas circunvoluciones de su cerebro, ah, pero la vida es tan cuestarriba que mejor se compran Cómo hablar de los libros que no se han leído: pagan 150 pesos y se ahorran miles.

Para ellos, la amorosa Madre Natura engendró un SerDePro. A través de las redes sociales, él les acerca las plumas celebradas por medio de poemas y “pensamientos”. Son textos baldíos que parecen escritos por cualquiera, pero cuyo nombre al calce añade prestigio al Facebook. Y las masas se derriten.

Hace años, la mano del prócer de la imputación decidió que el poema “Instantes” fuera de Borges, por qué no:

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico […]”.

Seguramente lo posteó en un blog y de ahí en adelante todo fue reproducirlo. Hoy, al teclear en Google “Jorge Luis Borges Instantes”, la búsqueda arroja 253 mil resultados.

Me imagino al gladiador de la creatividad como un tipo de peluquín elegante, traje verde botella, orgullosamente miope, rasgo que da cuenta de las horas gastadas en buscar líneas atribuibles. Su innegable talento pasó incluso el filtro de la revista Plural, fundada por Octavio Paz. Según apunta Iván Almeida en el sitio del Borges Center de la Universidad de Pittsburgh, “Instantes” fue atribuido al escritor argentino en la edición de mayo de 1989 de Plural, junto con un comentario de Mauricio Ciechanower, quien subrayaba: “Pieza preñada de un poder de síntesis magistral, ‘Instantes’ refleja los pensamientos más íntimos del gestor de Elogio de la sombra a propósito del trayecto de vida que le tocara en suerte recorrer […]”. Ay.

Luego, el prócer de las letras secundarias confundió a funcionarios de la Secretaría de Cultura de Córdoba, en Argentina. En 2008, en un evento en homenaje a Leopoldo Lugones y a Borges, alguien leyó “Instantes”: el corazón se les desbordaba a todos recordando al querido ciego, al centro de su laberinto. Pero en la ceremonia estaba presente María Kodama, viuda de Borges, quien aclaró destemplada que los versos de marras no los había escrito su marido.

Y Elena, nuestra Elenita Poniatowska, también le rindió honores al héroe anónimo. En 2012, la editorial Random House tuvo que retirar de circulación el tiro completo del libro Borges y México, porque en él aparecía un texto de la periodista, en el que aseguraba haberle recitado al argentino el conspicuo “Instantes”. Luego refería la reacción del escritor ante “su” texto: “–¿Qué puede importarme ser desdichado o ser feliz? Eso pasó hace ya tanto tiempo… Estos poemas son demasiado inmediatos, autobiográficos, son remordimientos”. De nuevo María Kodama, como viuda en celo, exigió que el libro no se vendiera. Y Elena pidió disculpas.

La misma mente sagaz dispuso que García Márquez escribió el ¿poema? “La marioneta”:

“Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo […]”.

El Nobel de Literatura dijo al respecto en el 2000 que lo mataba la vergüenza de que alguien creyera que él había escrito algo tan cursi.

Otro caso. La Fundación Pablo Neruda ha contratado personal para aclarar en redes que el poema “Muere lentamente” no es del escritor chileno.

“Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo”,

empieza. Resulta tan conmovedor que en 2008 el político italiano Clemente Mastella leyó en el Senado de su país el poema entero “de Neruda”. La prensa aclaró luego que la verdadera autora es la brasileña Martha Medeiros. Al buscar el tema en Google hoy aparecen 80,800 resultados.

Luego, el paladín del trasvase quiso que Clarice Lispector “escribiera”: “Sueña con aquello que tú quieres. Sé lo que quieras ser, porque tú posees apenas una vida y en ella sólo se tiene una chance (sic) de hacer aquello que se quiere”. Y que José Saramago signara: “Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos”.

Como se ve, la mano incógnita es experta en crear Frankensteins literarios, en hilvanar la cabeza de un genio como Borges o Lispector y el cuerpo de un enano de circo. O un tronco promedio con una encantadora cabecita de alfiler. Mejor dicho, es algo así como el gurú de aquel juego de mesa “¿Quién es el asesino?”. Allá había que adivinar quién mató al millonario y apostar por una respuesta del tipo: el mayordomo con el cuchillo en la sala. Algo así, pero en poesía: Borges con “Instantes” en el libro de Elenita.

A los enemigos del paladín sensiblero hay que hacerles notar que no lo mueve el afán de lucro. Su interés es sólo estético, poético: nada gana al unir la frase vacía con la firma incandescente. Más bien brinda una pequeña lección de democracia creativa: si Gabo fue tan irrefrenablemente ñoño, si Cortázar escribió algo tan malo, qué tienen ellos que no tenga yo. Así dignifica el trabajo de los poetas que perpetran rimas atroces, de los narradores fallidos: hace que el mundo los venere porque los rubrica un grande.

Borges, quien (sí) escribió “Ser cursi inmortalmente es una manera de sobrevivir como las demás», quizá le aplaudiría.

(Originalmente publicado en www.thinktankmedia.mx el 6 de septiembre de 2016 con el título Frankensteins literarios: la triste costumbre de atribuir citas erróneas).

 

#LunesDeMonos Cómo hacer que el lunes pese menos

Cartón: Alberto Montt www.dosisdiarias.com
Cartón: Alberto Montt http://www.dosisdiarias.com

Ayer estuve trabajando toda la mañana y la llegada de este lunes me resultó menos terrorífica, de modo que doy fe de que es como lo señala Laura, el personaje de Montt que sospechosamente guarda parecido con su hija (la sonrisa de la hija arroja más watts de luz, ver abajo). Por cierto que el ilustrador anunció en Instagram, con hija incluida, la salida del nuevo libro de estos dos: Laura y Dino. La noticia hizo que el sol hoy saliera un poco más temprano.

Buen #LunesDeMonos.

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«Salidito del horno».
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«Nos llegó», escribió Montt en esta foto tomada de su Instagram.

Homenaje al miembro del miembro

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Ilustraciones de Romana Romanyshyn y Andryi Lesiv, tomadas de la edición de Sexto Piso

Me pongo mal cuando las damitas respetables dicen que es antiestético, horrible. Yo más bien he confesado muchas veces mi devoción por el falo. Lo digo porque estoy leyendo la nueva traducción al español de El amante de lady Chatterley, novela de D. H. Lawrence que acaba de publicar Sexto Piso, con impecables ilustraciones de Romana Romanyshyn y Adnriy Lesiv. Años atrás había leído el original en inglés y lo recordaba como uno de los libros que más lúcida e impecablemente hablan sobre el pene, así que con gusto le hinqué el diente a la versión en español. De ahí extraigo estos tres pasajes en los que Lawrence, maestro de maestros, levanta un templo a la verga a través de la visión de la protagonista, Connie:

“[Ella] fue consciente de la pequeña reticencia y ternura del pene. Y de nuevo se le escapó un pequeño grito maravillado y triste, su corazón de mujer lloraba por aquella cosa tan tierna y frágil que había sido tan poderosa […] El falo erecto se alzaba oscuro y ardiente desde la pequeña nube de pelo rojizo. Ella estaba expectante y temerosa. —¡Qué extraño! —dijo lentamente—. Qué aspecto tan extraño tiene cuando está alzado, tan grande, oscuro y seguro de sí mismo […] ¡Tan orgulloso! —murmuró inquieta—. ¡Tan majestuoso! Ahora sé por qué los hombres son tan dominantes. Es realmente hermoso, de verdad. Es como una criatura distinta y un poco temible, pero realmente hermoso. ¡Y viene hacia mí! […] Y ahora es pequeño y suave como un capullo lleno de vida —dijo tomando aquel pene empequeñecido entre las manos—; en cierto modo, es encantador, pero independiente y extraño. Y también inocente. Y ha entrado tan dentro de mí… Nunca lo insultes. Ya no es sólo tuyo, ahora también me pertenece«. (pp. 235, 280, 281).

Carajo, no he leído nunca un homenaje más chingón a ese obscuro y al mismo tiempo tremendamente luminoso objeto del deseo.

Ilustraciones: Romana Romanyshyn y Andryi Lesiv
Ilustraciones: Romana Romanyshyn y Andryi Lesiv

 

#MiércolesDePoesía De cuando eres mi ceguera

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Acaba de arrancar el ciclo literario Vértice en el tiempo, Reunión de poetas en la Ciudad de México. Organizado por El Golem Editores y la Secretaría de Cultura, consta de cuatro lecturas de autores de distintos estilos, temáticas y generaciones: el más joven tiene 22 años y el mayor, 70. Las reuniones son de entrada libre y se celebran los sábados a las cinco de la tarde en el Museo de la Ciudad de México (Pino Suárez 30, Centro Histórico). Abajo está el programa de las cuatro sesiones.

Para antojar la siguiente reunión y de paso acompañar el #MiércolesDePoesía, aquí van unos versos de Fernando Salazar Torres, quien leerá textos suyos este sábado 24. Porque sí, el amor suele traer aparejada la mirada imprecisa.

 

Visiones de otro reino

¿De qué otra forma se puede amenazar
que no sea de muerte? Lo interesante,
lo original, sería que alguien lo amenace
a uno con la inmortalidad.
Jorge Luis Borges

Presencia para olvidar

(fragmento)

Ahora eres eclipse. Eres mi ceguera: Esta inesperada catarata trastorna mi visión y se olvida y regresa y se olvida. Soy el ciego nublado por tu figura disipada en mi suspiro. El cosmos es un mapa impreciso, me concede los caminos de resignación, y mis decisiones cambian el orden en las líneas astrológicas de mis manos. Ya es momento de romper el sortilegio.

 

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Lo que Sophia Loren se dijo del pezón de Jayne Mansfield (según Lenny Bruce)

La Loren y la Mansfield (y lo que la primera pensaba).
La Loren y la Mansfield (y lo que la primera pensaba del escote de la segunda).

Estoy leyendo la Biblia de lo que ahora se conoce como standup, pero en los 50 era comedia escénica y, más aún, sátira social de primera: las memorias de Lenny Bruce, tituladas Cómo ser grosero e influir en los demás, recién publicadas en español por Malpaso Ediciones.

Apenas conozco a Bruce y me tiene hipnotizada. De tono ácido y punzante, fue un auténtico humorista sin autocensura y conste que eso no era poca cosa en el Estados Unidos de posguerra, macartista, asustado de la indecencia de su sombra. Bueno, pues en el libro cuenta su vida e intercala opiniones sobre la hipocresía norteamericana de entonces (¿de ahora?), que se asustaba de las malas palabras y ante los demás barría bajo la alfombra sus pecados, para al día siguiente volver a ellos gozosamente mientras señalaba, escandalizada, los ajenos. Extraigo este pasaje relativo a escotes y pezones, ligero en apariencia pero con doble filo, que da una idea del tono del libro. Sólo añado, para el récord del martirologio: Bruce escribió sus memorias entre 1963 y 1965 y fueron publicadas por entregas en Playboy. Luego de ser arrestado varias veces por gravísimas faltas a la moral (como decir públicamente mamada) y esperar una condena de ir a la cárcel, en 1966 fue encontrado muerto de una sobredosis de morfina. Iba a cumplir 41 años. Póstumamente fue declarado inocente. No añado moraleja. El chiste se cuenta solo. Aquí, su voz:

«Honey y yo nos casamos… ¡Me había casado con una stripper! Las strippers estaban sólo un nivel por encima de las putas, incluso en 1951. El primer paso (o traspiés) para arremeter contra la ‘culpa por asociación’ entre desnudo y lascivia fue el ya famoso calendario de Marilyn Monroe. La respetabilidad de Marilyn cuando murió se basaba principalmente en su posición económica, que es, en último término, lo único que goza de verdadero respeto en la sociedad. […] Otras damiselas bien dotadas comenzaron a desnudar sus pechos en busca de una franca y honesta evaluación de sus cualidades espirituales interiores. Tengo en mente esa foto de Sophia Loren sentada en un restaurante público, enseñando bastante con su delicado décolleté pero con la vista puesta en el pezón desnudo de Jayne Mansfield, que asoma de su escotado vestido de tubo, como diciendo: ‘¿Cómo no se me ocurrió a mí?'».

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#LunesDeMonos Chiste existencial

Cartón: Tute www.tutehumor.com.ar
Cartón: Tute http://www.tutehumor.com.ar

 

Así, con esta profundidad del argentino Tute, arranca la semana.

Nota de la redacción: Si no te hace sonreír es que no le entendiste.

#SábadoDeMúsica Canciones para levantar ánimos del bajo cero

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A veces hace falta una dosis de creatividad para motivarse, sobre todo cuando los entusiasmos se encuentran en punto de congelación, en novamás. Es el tema de la Playlist de hoy, para tenerla a la mano cuando se ofrezca: son canciones que traen la playa integrada.

Mi elección es de 1957: Cocoanut Woman, del excelso Harry Belafonte (con esa ortografía aparece en el disco). Me pone a bailar aunque no quiera. Más abajo están las propuestas a través de mi Facebook personal y del Twitter @danioska. Hay de todo, como para cuadrar con cualquier necesidad y estado del tiempo interior.

Buen #SábadoDeMúsica. Sea.

 

  1. Rogelio Flores Alright, de Supergrass
  2. Alejandro Viveros Animal, de Def Leppard
  3. Kitzia Nin Poniatowska Bajo el cielo de París, de ZAZ y Pablo Alborán
  4. Gerardo Cárdenas Bohemian Rhapsody, de Queen
  5. Dirk Lotgerink Buenos días, señor sol, de Juan Gabriel
  6. @AdrianoDeLucio Cangrejito playero, de Acapulco Tropical
  7. Fabiola Andrade Can’t Stop The Feeling, de Justin Timberlake, de la película Trolls
  8. Carlos Herrera Caribbean Queen, de Billy Ocean
  9. @danioska Cocoanut Woman, de Harry Belafonte
  10. Myriam Hudson Color esperanza, de Diego Torres
  11. @carloscarranzap Coming Back to Life, de Pink Floyd
  12. Fernando Campo Cuts You Up, de Peter Murphy
  13. Carlo Coccioli Dance Of The Knights, de Romeo y Julieta, de Prokofiev
  14. Gabriella Morales-Casas Disco 2000, de Pulp
  15. @DSarmientomx Easy Lover, Con Phil Collins
  16. Francisco Flores El camino, de Aleks Syntek
  17. Carlos Herrera El rey azul, de Emmanuel
  18. Roberto Jauregui Feeling Good, de Nina Simone
  19. Alicia Alarcón Fuck You, de CeeloGreen
  20. @SalinasSergioS Get Up Offa That Thing, de James Brown
  21. @Elibriela Glory Box, de Portishead
  22. Susana Salazar Happy, de Pharell Williams
  23. Diana Penagos Hard To Handle, de The Black Crowes
  24. Maru Moreno Here Comes The Sun, de The Beatles
  25. Inés López de Arriaga I Am, de Nirinjan Kaur
  26. Ernesto Flores Vega I’m Not Down, de The Clash
  27. Carlos Velázquez I Want To Break Free, de Queen
  28. Kim Burlingham I Will Survive, de Gloria Gaynor
  29. Andrés Grillo Jai Ho!, de A. R. Rahman, de la película Slumdog Millionaire
  30. Andrea Quintero Japi, de Sasha, Benny y Erik
  31. Gilberto Cadena Julia, de John Lennon
  32. Ana Elsa Rodríguez Last Nite, de The Strokes
  33. Sandra Frid La vida es un carnaval, de Celia Cruz
  34. Claudia Silki Love Never Felt So Good, de Michael Jackson y Justin Timberlake
  35. Maria Spezzia Love Shack, de The B-52s
  36. Rubén Ruiz Más de cien mentiras, de Joaquín Sabina
  37. @jmesa77 My Sharona, de The Knack
  38. José Eugenio Sánchez Night Flight, de Led Zeppelin
  39. @monimore One More Try, de George Michael
  40. Eduardo Casar Palabras para Julia, de Paco Ibáñez,musicalización del poema homónimo de José Agustín Goytisolo
  41. Arturo Erremental Plea From A Cat Named Virtute, de The Weakerthans
  42. Norma Maritza Vázquez Queen Bee, de Taj Mahal
  43. @Jrbae Sex Machine de James Brown
  44. @CeciliaMuTo Singing In The Rain, de la película homónima
  45. Claudia Negrete Smile, de Natalie Cole
  46. Arturo Barrón Solsbury Hill, de Peter Gabriel
  47. Benjamín Recacha Song 2, de Blur
  48. @Spinoza_1973 Star Wars Theme, de la Boston Pops Orchestra dirigida por John Williams
  49. Ram Rock Sweet Fanta Diallo, de Alpha Blondy
  50. Mónica Isabel Pérez Tender, de Blur
  51. Fernando Zurita The Best Is Yet To Come, de Scorpions
  52. Fernando Fernández The Letter, de Macy Gray
  53. @Luis_Bugarini The Rip, de Portishead
  54. @LosAmorososLeen Viva la vida, de Coldplay
  55. @Beath72 Vivir mi vida, de Marc Anthony
  56. Hugo García Michel (Wish I Could Fly Like) Superman, de The Kinks (versión en vivo)
  57. Carlos Alberto García You Give Love A Bad Name, de Bon Jovi

YOUTUBE

58. Lorena Elizabeth Hernández La fórmula, de Isaac Delgado

59. Jesús Ramón Ibarra Pass The Wine (Sophia Loren), de The Rolling Stones

60. Israel Spriu Sostente de pie, de José Cruz 

 

Pequeña afirmación vital

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Un concepto que me impresionó hace años y me sigue rondando la cabeza es que la persona más valiente del mundo es aquella que, aunque se muere de miedo, de todas formas hace las cosas. Sólo añadiría: y pide ayuda si la necesita.

Yo conozco a esa persona. Una vez más admiro su enorme fuerza interior.

 

 

#MiércolesDePoesía Versos, para qué 

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No tengo ánimo. Había decidido no postear nada hoy, pero mi querido amigo Andrés Grillo me compartió este texto de Leila Guerriero, publicado en El País, y estuve de acuerdo con lo que plantea: yo no debería leer poesía, sobre todo porque quiero dejar de preguntarme «¿todo esto para qué?», sobre todo porque no tengo respuestas.

Poesía, no

«Me preguntan, a veces: “¿Es necesario que un periodista lea poesía?”. Siempre digo que sí, expongo mis razones. Pero ahora me arrepiento. No. Leer poesía no es necesario. Para nadie. De hecho, leer poesía puede hacer que uno tenga una vida mucho peor de la que tendría si no la leyera. Conocen el poema de Kavafis: “No hallarás otra tierra ni otro mar. / La ciudad irá en ti siempre (…) Otra no busques —no la hay (…) / La vida que aquí perdiste / la has destruido en toda la tierra”. ¿Qué es eso sino daño intencional, deliberado? Mi padre me lo leyó cuando ni él ni yo sabíamos quién era el tal Kavafis. Pero entendí el concepto. Y desde entonces no he dejado de vivir bajo el horrible influjo de esa lucidez espantosa: no hay escape, allí donde vayamos nos persigue todo lo que somos. Una vez traté: me fui lejos para arrancarme del cuerpo aquella cosa. Y no hubo alivio: no hubo otra ciudad más que la maldita ciudad interior por la que me arrastraba babeando como un feto sin cáscara. Leer poesía no es necesario. Si uno puede vivir sin preguntarse “¿todo esto para qué?”, mejor seguir así, confortablemente adormecido.

El poeta chileno Matías Rivas acaba de publicar Tragedias oportunas. Los poemas del libro hablan de sexo, de amor, de hastío, de la tele, de los hijos. De sexo cansado, de amor cansado, del hastío de la tele y de los hijos. Son el registro de un ojo insomne, lúcido, impiadoso: “La orilla café de la taza no sale con agua caliente. / El borde tiene grabados mis labios, lo que te molesta. / No sé si será posible sacar la mancha con recriminaciones. / Lo cierto es que gotea bajo el colchón toda la noche. / Las frazadas y el cansancio tienen olor a sospecha”. Cuando me preguntan por qué leo poesía digo que sirve, por ejemplo, para aprender economía de recursos. Si yo fuera menos mentirosa diría que leo poesía para que me haga daño: para que me despierte».

-por Leila Guerriero

Da click aquí para ir al artículo en El País.

De cuando este color te salva la vida

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Estoy escribiendo (y disfrutando estrepitosamente) un libro sobre artistas plásticos en México, entre los cuales se cuenta el británico Brian Nissen, desde 1963 avecindado en nuestro país.

Investigando sobre él encuentro que refiere esta pequeña anécdota sobre el escritor ruso Victor Serge, muchas veces preso por anarquista, bolchevique y, luego, opositor a Lenin. En suma, a lo largo de su vida pasó más de diez años en cautiverio el novelista y poeta muerto en México en 1947. Cuenta Nissen que, en alguna de sus estancias en la cárcel, Serge se salvó de enloquecer gracias a que llevaba en el bolsillo un papel rojo. En el mundo monocromático que le imponían a través de los cinco sentidos, ese reducto de rebeldía le mantuvo cuerdo.

Ese poder liberador del símbolo me parece de una belleza sin nombre.

#LunesDeMonos Qué tanto es tantito

Cartón: Voutch www.voutch.com
Traducción: «Michel me trataba siempre de igual a igual. Eso no podía funcionar: era demasiado o insuficiente».                                      Cartón: Voutch http://www.voutch.com

El ilustrador francés Voutch es de mis moneros favoritos. Hace años tuve que tratar con él y el tipo es realmente difícil a nivel personal, pero  sobresaliente cuando se pone a dibujar y condensa en una o dos frases una situación sensible, como ésta: un tratamiento totalmente igualitario entre dos suele ser un exceso o muy poco, sobre todo en lo que toca a las relaciones de pareja.

Le viene bien ese enunciado iluminador tan mexicano: «qué tanto es tantito», que quiere decir juguetonamente algo así como todo es absolutamente relativo. O quizá, con Voutch, habría que decir: «combien es tantito».

Ahí está, para que el lunes deje de serlo tanto y se convierta en #LunesDeMonos.

Estoy enamorada de ella

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Se llama Paloma Faith, es británica y tiene una voz que literalmente me pone fuera de mí, sin ganas de regresar. Además es guapa, con una actitud medio desvalida medio perversona y mirada inteligente, pero sobre todo por esa voz y por esta canción, «Only Love Can Hurt Like This», le declaro mi amor incondicional:

I tell myself you don’t mean a thing,
And what we got, got no hold on me
But when you’re not there I just crumble
I tell myself I don’t care that much,
But I feel like I die ‘til I feel your touch […]

Your kisses burn into my skin,
Only love can hurt like this
But it’s the sweetest pain,
Burning hot through my veins,
Love is torture makes me more sure
Only love can hurt like this

 

Ai nomás

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No digo nada porque la cita es suficiente, es más que suficiente para callarme la boca. Hoy me pesan en particular los 32 años de ausencia de la cara de mi padre.

#MiércolesDePoesía Los muertos no escuchan la lluvia

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La regia Ingrid Bringas (regia porque es de Monterrey, pero también porque viste con certeza el traje de escritora), acaba de publicar Jardín botánico, libro de poesía con el sello de Editorial Abismos. A partir de versos cuyas imágenes se cuelan entre la ropa, como «Será que no nacimos para ser palomas para posarnos sobre las palabras«, el libro teje un abanico de emociones que subrayan el cuestionamiento, la desesperanza, la lluvia de tarde y también la que llueve por dentro, porque «¿qué habremos hecho mal? para limpiarnos el barro de la cara».

Me encanta saber que Ingrid está recién estrenada en la treintena de edad, por todo lo que aún va a escribir. Dejo aquí este poema suyo, de su particular Jardín botánico. Buen #MiércolesDePoesía.

Un poema es una ciudad

Hoy amaneciste diferente
algo se está perdiendo
nadie está más solo que nosotros
los muertos no escuchan la lluvia
no temen perder sus ojos como nosotros
que arrugamos las sábanas con lágrimas
ignoramos el número de veces que nos perdemos
nos hemos quedado en el camino
y tirados nos recoge el gorrión
nos anidamos.

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Borges y Sábato: estas palabras significan lo contrario de lo que significaban

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Verano de 1975. Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato llevaban más de dos décadas sin hablarse, enemistados por sus respectivas posturas políticas. La revista argentina Gente les propuso reunirse y conversar. Ambos aceptaron. Platicaron sobre, idiomas, traducciones, de títulos de libros. Aquí, un pequeño fragmento de esa plática:

«[…] Jorge Luis Borges: —Me acuerdo de una frase feliz de Paul Groussac. Decía que Sarmiento sabía el latín y sospechaba el griego…
Ernesto Sábato: —Suele decirse: Fulano domina varias lenguas’. Generalmente, uno no domina ni la de uno.
B.: —Más bien está dominado por ellas…
S.: —Además, entre las lenguas hermanas hay pequeñas sutilezas devastadoras. El tiempo hace que las palabras deriven hacia significados opuestos: ‘nimio’ era ‘grande’; ahora es ‘pequeño’.
B.: —’Cold’ (frío, en inglés) quería decir antiguamente lo contrario: ‘calor»‘ Pasó el tiempo y se olvidaron de su significado. Sabían que tenía algo que ver con la temperatura, pero no si era ‘frío’ o ‘caliente’.
S.: —Claro. ‘Cold’ se parece mucho a ‘caldo’, que es ‘caliente’. La raíz común es el sánscrito».

Me intriga la posibilidad que plantea Borges sobre la etimología de «cold», aunque no he encontrado dónde sustentarla. Lo que es un hecho incuestionable es la etimología de «nimio»: viene del latín «nimius» y significaba excesivo, demasiado. El sentido actual de insignificante, minúsculo viene de «una mala inteligencia de frases como cuidado nimio«, señala Joan Corominas en su Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana (Gredos). Por su parte, el Diccionario de Etimologías de Chile (en línea) señala que el cambio de significado podría deberse a una asociación popular de tipo etimológico basada en el latín «minimus», pequeño, en palabras como «mínimo».

Además de la fascinación que me generan las etimologías y ésta, de nimio, es preciosa, me quedo también con esta otra joya, de Borges: Uno no domina una lengua, más bien es dominado por ella(s). Qué lujo, oír conversar a Borges con quien fuera, incluso Sábato.

Da click aquí para ir a la entrevista aparecida en la revista Gente en 2004.

#LunesDeMonos El cigarrito en la cama

Cartón: Ros, Cual para tal (Almadía)
Cartón: Ros, Cual para tal (Almadía)

Me gusta su humor de arco y flecha, sin arrugas ni rebuscamientos. Es lo más parecido al trabajo del arquero: desde que tira sabe bien dónde quiere pegar y no desperdicia tiempo ni energía en nada más. Es el cartonista mexicano Ros, quien en su trazo limpiecito no distrae con personajes ni detalles que no apunten directo al blanco.

Publica diariamente en El País, de España, y está estrenando libro. Se llama Cual para tal y lo publica Almadía, con prólogo de Abraham Cruzvillegas y un pequeño texto de Alejandro Magallanes. Estaré compartiendo algunos cartones suyos en los #LunesDeMonos. Aquí va éste, sobre lo nerviosos que nos ponemos si se rompen los rituales de pareja. Por supuesto, me veo en ese espejo.

 

#SábadoDeMúsica La canción que más he oído en este año

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A veces, una melodía no sólo define un momento, sino se vuelve retrato emocional de quienes somos. De eso va esta Playlist: la rola que más veces he oído en 2016 y que, por lo que sea, se ha convertido en soundtrack íntimo de estos ocho meses. Por cierto que tengo que ofrecer disculpas, porque me hice bolas y en Twitter cambié la pregunta por «¿cuál es la canción que más has oído esta semana?». En otro momento, pronto, propondré ese tema.

En mi caso, la canción es I Put A Spell On You, de Nina Simone. Es tremenda, con textura rugosa tanto en música como en letra y voz. Además me encanta la idea de que aquello que amas es tuyo, más allá de toda lógica. Aquí abajo están las propuestas a de mi Facebook y del Twitter @danioska. Para añadir la tuya apúntala en los comentarios. Buen #SábadoDeMúsica.

 

  1. Federico de Jesús Aire soy, con Miguel Bosé y Ximena Sariñana
  2. @otroluisfer Beautiful Thing, de The Stones Roses
  3. Dania Castañón Body Say, de Demi Lovato
  4. Carolina Enríquez Bye Bye, de Cro
  5. Aura Sabina Amiga (Cada vez que lloras), de Raúl Ornelas
  6. Gerardo Cárdenas Changes, de David Bowie
  7. Carla Érika Ureña Chasing Cars, de Snow Patrol
  8. José Eugenio Sánchez Connected, de Stereo Mc’s
  9. Susana Salazar Cuando pase el temblor, de Soda Stereo
  10. @DSarmientoMx Dancing In The Dark, de Bruce Sprinsgteen
  11. Edgardo Bermejo Desert Rose, de Sting
  12. @antonioliho Don’t Stop Me Now, de Queen
  13. @Luis_Bugarini Drive, de Lera Lynn
  14. @LosAmorososLeen El necio, de Silvio Rodríguez
  15. @quico70 Feeling, de Sofia Zorian
  16. Claudia Negrete Fragile, de Sting, interpretada por Quatuor Ebène y Stacey Kent
  17. Ignacio Sánchez Prado Fuck Apologies, de JoJo y Wiz Khalifa
  18. @F_Fernandez Heaven Must Have Sent You, de Bonnie Pointer
  19. S. Zolliker Home Alone, de Ansel Elgort
  20. Claudia Silki I’m Going In, de Lhasa de Seda
  21. @danioska I Put A Spell On You, de Nina Simone
  22. @CeciliaMuTo Johnny and Mary, de Bryan Ferry
  23. Inés López de Arriaga La complicidad, de Perotá Chingó
  24. Ana Rodríguez Locos, de León Larregui
  25. Marcela Sánchez Greene Magic, de Coldplay
  26. @cherrera313 Mujer pequeña, de Roberto Carlos
  27. @josdamet Ojos de esperanza, de Eros Ramazzotti
  28. Sergio Cárdenas One Way Or Another, de Blondie
  29. Roberto Jauregui Paranoid Android, de Radiohead
  30. Rosa Calderón Pero qué necesidad, de Juan Gabriel
  31. Arturo Erremental PRMVR, de La M.O.D.A.
  32. Javier Martínez Staines Push The Sky Away, de Nick Cave
  33. Mónica Isabel Pérez Should I Stay Or Should I Go, de The Clash
  34. @HectorIvanGP Standing In The Way Of Control, de The Gossip
  35. @AdrianoDeLucio Suavecito, de Malo
  36. Lux Lancheros The Suite, de Downtown Abbey
  37. Rafael Carballo Tilted, de Christine and The Queens
  38. @emehachea Todas las palabras, de The Idan Rachel Project
  39. Alex Cisneros Trampas de luz, de Gloria Aura
  40. Ingrid Valencia The Ministry of Social Affairs, de PJ Harvey
  41. Carlos Alberto García Universos paralelos, de Jotdog
  42. Ingrid Bringas Walk Like An Egyptian, de The Bangles
  43. RamRock Waiting For Love, de Avici
  44. Arturo Díaz Watermelon in Easter Hay, de Frank Zappa
  45. Daniel Bueno Wish You Were Here, de Pink Floyd
  46. Cristina Liceaga Ya no vivo por vivir, de Juan Gabriel con Natalia Lafourcade

 

YOUTUBE

47. @gjsuap Frozen Vivaldi, de The Piano Guys

 

 

48. Carlos Bravo Regidor Shake It Off, de Taylor Swift

 

 

 

Misticismo y erotismo, hermanos gemelos

Santa Teresa de Jesús, de Gian Lorenzo Bernini
El éxtasis de Santa Teresa de Jesús, de Gian Lorenzo Bernini

Acabo de presentar el libro Biografía del silencio, del escritor y sacerdote español Pablo D’Ors, quien estuvo de visita en México (es nieto de aquel crítico de arte Eugenio D’Ors que citaba Alfonso Reyes). El pequeño ensayo testimonial publicado por Siruela trata sobre meditación, a la que el autor llama «pasión contemplativa», aunque suene a oxímoron.

La meditación y el yoga me interesan de tiempo atrás, así que accedí a presentar el libro un poco por interés y otro poco por polemizar, con base en mi cimentado prejuicio ante los curas. Bueno, pues el libro me gustó mucho, una suerte de síntesis entre Oriente y Occidente, entre las tradiciones contemplativas de los místicos y la meditación zen. Digamos que trata de espiritualidad, no de religión. Y D’Ors me gustó también. Doctorado en literatura, lo veo antes como un intelectual que un sacerdote. Es un tipo franco, sin telarañas, a quien no le hace ruido dialogar con un no creyente y a quien no le agobia que alguien crea en otro Dios. ¿Qué pasaría si hubiera más como él?

Una de las preguntas que le hice tuvo con ver con la frase de Denis de Rougemont, en El amor y occidente: «Todo erotómano es un místico que se ignora» y que enlazo con la imagen que ilustra esta entrada, de Santa Teresa en un rapto místico ¿o en un orgasmo erótico? Es que se parecen tanto. La verdad es que quería provocar a D’Ors pero la provocada fui yo, porque ni se acaloró ni se nervioseó. Respondió que sí, que el ser humano es tanto misticismo como erotismo, que no es lógico privilegiar uno sobre otro. Subrayó que en todos nosotros hay instintos e ideales y tratar de eliminar uno de ellos es absurdo, porque ambos están atravesados por la misma pasión de unidad: el erotismo canta al sueño de los cuerpos de estar unidos, mientras el misticismo celebra el deseo de las almas de estar unidas. Chapó.

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Con Manuel Pérez Petit, editor y colega presentador, y con Pablo D'Ors
Con Manuel Pérez Petit, editor y colega presentador, y con Pablo D’Ors

 

EPN, el hombre pequeñito

Dije: Rachel Smith, SenselessArt
Dije: Rachel Smith, SenselessArt

Peña Nieto, don vencido, don molido a palos, demostró ayer que es minúsculo, tanto como aquello de Alfonsina Storni:

«Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
Suelta a tu canario que quiere volar…
Yo soy el canario, hombre pequeñito,
Déjame saltar […]».

La tragedia es que ambos, el hombre insignificante y el país que gobierna están cada uno en su propia jaula. Y no saben cómo escapar.