Abolir es un verbo defectivo, curiosidad de la lengua, de modo que el Diccionario de la Real Academia (DRAE) no da por buena ninguna conjugación en primera persona del singular: ni abolo ni abuelo (sólo existen abolimos y abolís). ¿Y si soy juez y quiero decir que abolo/abuelo una ley? Tengo que usar una perífrasis: El día de hoy he abolido o En este momento estoy aboliendo.
Hoy, que no tengo ganas de abolir nada, cero preocupación. Mañana ya veré…
Actualización, 8 agosto 2016:
Publiqué esta entrada en 2011, como se puede ver hasta arriba. En efecto, como me hace notar Luis Gerardo en un comentario de hoy, «yo abolo» ya está aceptado por la Academia, ignoro desde cuándo. En Wikilengua se explica en una lista de verbos en la que se incluye «abolir»: «Algunos de estos verbos eran considerados defectivos hasta no hace mucho» y añade: «Abolir no es defectivo: ‘El Gobierno abole la prohibición de fumar en lugares cerrados’. Pero suelen usarse solo las formas cuya desinencia empieza por i».
Quede esta entrada como una prueba más de la vitalidad de la lengua.





























