#SábadoDeMúsica Canciones para levantar ánimos del bajo cero

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A veces hace falta una dosis de creatividad para motivarse, sobre todo cuando los entusiasmos se encuentran en punto de congelación, en novamás. Es el tema de la Playlist de hoy, para tenerla a la mano cuando se ofrezca: son canciones que traen la playa integrada.

Mi elección es de 1957: Cocoanut Woman, del excelso Harry Belafonte (con esa ortografía aparece en el disco). Me pone a bailar aunque no quiera. Más abajo están las propuestas a través de mi Facebook personal y del Twitter @danioska. Hay de todo, como para cuadrar con cualquier necesidad y estado del tiempo interior.

Buen #SábadoDeMúsica. Sea.

 

  1. Rogelio Flores Alright, de Supergrass
  2. Alejandro Viveros Animal, de Def Leppard
  3. Kitzia Nin Poniatowska Bajo el cielo de París, de ZAZ y Pablo Alborán
  4. Gerardo Cárdenas Bohemian Rhapsody, de Queen
  5. Dirk Lotgerink Buenos días, señor sol, de Juan Gabriel
  6. @AdrianoDeLucio Cangrejito playero, de Acapulco Tropical
  7. Fabiola Andrade Can’t Stop The Feeling, de Justin Timberlake, de la película Trolls
  8. Carlos Herrera Caribbean Queen, de Billy Ocean
  9. @danioska Cocoanut Woman, de Harry Belafonte
  10. Myriam Hudson Color esperanza, de Diego Torres
  11. @carloscarranzap Coming Back to Life, de Pink Floyd
  12. Fernando Campo Cuts You Up, de Peter Murphy
  13. Carlo Coccioli Dance Of The Knights, de Romeo y Julieta, de Prokofiev
  14. Gabriella Morales-Casas Disco 2000, de Pulp
  15. @DSarmientomx Easy Lover, Con Phil Collins
  16. Francisco Flores El camino, de Aleks Syntek
  17. Carlos Herrera El rey azul, de Emmanuel
  18. Roberto Jauregui Feeling Good, de Nina Simone
  19. Alicia Alarcón Fuck You, de CeeloGreen
  20. @SalinasSergioS Get Up Offa That Thing, de James Brown
  21. @Elibriela Glory Box, de Portishead
  22. Susana Salazar Happy, de Pharell Williams
  23. Diana Penagos Hard To Handle, de The Black Crowes
  24. Maru Moreno Here Comes The Sun, de The Beatles
  25. Inés López de Arriaga I Am, de Nirinjan Kaur
  26. Ernesto Flores Vega I’m Not Down, de The Clash
  27. Carlos Velázquez I Want To Break Free, de Queen
  28. Kim Burlingham I Will Survive, de Gloria Gaynor
  29. Andrés Grillo Jai Ho!, de A. R. Rahman, de la película Slumdog Millionaire
  30. Andrea Quintero Japi, de Sasha, Benny y Erik
  31. Gilberto Cadena Julia, de John Lennon
  32. Ana Elsa Rodríguez Last Nite, de The Strokes
  33. Sandra Frid La vida es un carnaval, de Celia Cruz
  34. Claudia Silki Love Never Felt So Good, de Michael Jackson y Justin Timberlake
  35. Maria Spezzia Love Shack, de The B-52s
  36. Rubén Ruiz Más de cien mentiras, de Joaquín Sabina
  37. @jmesa77 My Sharona, de The Knack
  38. José Eugenio Sánchez Night Flight, de Led Zeppelin
  39. @monimore One More Try, de George Michael
  40. Eduardo Casar Palabras para Julia, de Paco Ibáñez,musicalización del poema homónimo de José Agustín Goytisolo
  41. Arturo Erremental Plea From A Cat Named Virtute, de The Weakerthans
  42. Norma Maritza Vázquez Queen Bee, de Taj Mahal
  43. @Jrbae Sex Machine de James Brown
  44. @CeciliaMuTo Singing In The Rain, de la película homónima
  45. Claudia Negrete Smile, de Natalie Cole
  46. Arturo Barrón Solsbury Hill, de Peter Gabriel
  47. Benjamín Recacha Song 2, de Blur
  48. @Spinoza_1973 Star Wars Theme, de la Boston Pops Orchestra dirigida por John Williams
  49. Ram Rock Sweet Fanta Diallo, de Alpha Blondy
  50. Mónica Isabel Pérez Tender, de Blur
  51. Fernando Zurita The Best Is Yet To Come, de Scorpions
  52. Fernando Fernández The Letter, de Macy Gray
  53. @Luis_Bugarini The Rip, de Portishead
  54. @LosAmorososLeen Viva la vida, de Coldplay
  55. @Beath72 Vivir mi vida, de Marc Anthony
  56. Hugo García Michel (Wish I Could Fly Like) Superman, de The Kinks (versión en vivo)
  57. Carlos Alberto García You Give Love A Bad Name, de Bon Jovi

YOUTUBE

58. Lorena Elizabeth Hernández La fórmula, de Isaac Delgado

59. Jesús Ramón Ibarra Pass The Wine (Sophia Loren), de The Rolling Stones

60. Israel Spriu Sostente de pie, de José Cruz 

 

Pequeña afirmación vital

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Un concepto que me impresionó hace años y me sigue rondando la cabeza es que la persona más valiente del mundo es aquella que, aunque se muere de miedo, de todas formas hace las cosas. Sólo añadiría: y pide ayuda si la necesita.

Yo conozco a esa persona. Una vez más admiro su enorme fuerza interior.

 

 

#MiércolesDePoesía Versos, para qué 

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No tengo ánimo. Había decidido no postear nada hoy, pero mi querido amigo Andrés Grillo me compartió este texto de Leila Guerriero, publicado en El País, y estuve de acuerdo con lo que plantea: yo no debería leer poesía, sobre todo porque quiero dejar de preguntarme «¿todo esto para qué?», sobre todo porque no tengo respuestas.

Poesía, no

«Me preguntan, a veces: “¿Es necesario que un periodista lea poesía?”. Siempre digo que sí, expongo mis razones. Pero ahora me arrepiento. No. Leer poesía no es necesario. Para nadie. De hecho, leer poesía puede hacer que uno tenga una vida mucho peor de la que tendría si no la leyera. Conocen el poema de Kavafis: “No hallarás otra tierra ni otro mar. / La ciudad irá en ti siempre (…) Otra no busques —no la hay (…) / La vida que aquí perdiste / la has destruido en toda la tierra”. ¿Qué es eso sino daño intencional, deliberado? Mi padre me lo leyó cuando ni él ni yo sabíamos quién era el tal Kavafis. Pero entendí el concepto. Y desde entonces no he dejado de vivir bajo el horrible influjo de esa lucidez espantosa: no hay escape, allí donde vayamos nos persigue todo lo que somos. Una vez traté: me fui lejos para arrancarme del cuerpo aquella cosa. Y no hubo alivio: no hubo otra ciudad más que la maldita ciudad interior por la que me arrastraba babeando como un feto sin cáscara. Leer poesía no es necesario. Si uno puede vivir sin preguntarse “¿todo esto para qué?”, mejor seguir así, confortablemente adormecido.

El poeta chileno Matías Rivas acaba de publicar Tragedias oportunas. Los poemas del libro hablan de sexo, de amor, de hastío, de la tele, de los hijos. De sexo cansado, de amor cansado, del hastío de la tele y de los hijos. Son el registro de un ojo insomne, lúcido, impiadoso: “La orilla café de la taza no sale con agua caliente. / El borde tiene grabados mis labios, lo que te molesta. / No sé si será posible sacar la mancha con recriminaciones. / Lo cierto es que gotea bajo el colchón toda la noche. / Las frazadas y el cansancio tienen olor a sospecha”. Cuando me preguntan por qué leo poesía digo que sirve, por ejemplo, para aprender economía de recursos. Si yo fuera menos mentirosa diría que leo poesía para que me haga daño: para que me despierte».

-por Leila Guerriero

Da click aquí para ir al artículo en El País.

De cuando este color te salva la vida

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Estoy escribiendo (y disfrutando estrepitosamente) un libro sobre artistas plásticos en México, entre los cuales se cuenta el británico Brian Nissen, desde 1963 avecindado en nuestro país.

Investigando sobre él encuentro que refiere esta pequeña anécdota sobre el escritor ruso Victor Serge, muchas veces preso por anarquista, bolchevique y, luego, opositor a Lenin. En suma, el novelista y poeta muerto en México en 1947 pasó más de diez años en cautiverio a lo largo de su vida. Cuenta Nissen que, en alguna de sus estancias en la cárcel, Serge se salvó de enloquecer gracias a que llevaba en el bolsillo un papel rojo. En el mundo monocromático que le imponían a través de los cinco sentidos, ese reducto de rebeldía le mantuvo cuerdo.

Ese poder liberador del símbolo me parece de una belleza sin nombre.

#LunesDeMonos Qué tanto es tantito

Cartón: Voutch www.voutch.com
Traducción: «Michel me trataba siempre de igual a igual. Eso no podía funcionar: era demasiado o insuficiente».                                      Cartón: Voutch http://www.voutch.com

El ilustrador francés Voutch es de mis moneros favoritos. Hace años tuve que tratar con él y el tipo es realmente difícil a nivel personal, pero  sobresaliente cuando se pone a dibujar y condensa en una o dos frases una situación sensible, como ésta: un tratamiento totalmente igualitario entre dos suele ser un exceso o muy poco, sobre todo en lo que toca a las relaciones de pareja.

Le viene bien ese enunciado iluminador tan mexicano: «qué tanto es tantito», que quiere decir juguetonamente algo así como todo es absolutamente relativo. O quizá, con Voutch, habría que decir: «combien es tantito».

Ahí está, para que el lunes deje de serlo tanto y se convierta en #LunesDeMonos.

Estoy enamorada de ella

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Se llama Paloma Faith, es británica y tiene una voz que literalmente me pone fuera de mí, sin ganas de regresar. Además es guapa, con una actitud medio desvalida medio perversona y mirada inteligente, pero sobre todo por esa voz y por esta canción, «Only Love Can Hurt Like This», le declaro mi amor incondicional:

I tell myself you don’t mean a thing,
And what we got, got no hold on me
But when you’re not there I just crumble
I tell myself I don’t care that much,
But I feel like I die ‘til I feel your touch […]

Your kisses burn into my skin,
Only love can hurt like this
But it’s the sweetest pain,
Burning hot through my veins,
Love is torture makes me more sure
Only love can hurt like this

 

Ai nomás

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No digo nada porque la cita es suficiente, es más que suficiente para callarme la boca. Hoy me pesan en particular los 32 años de ausencia de la cara de mi padre.

#MiércolesDePoesía Los muertos no escuchan la lluvia

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La regia Ingrid Bringas (regia porque es de Monterrey, pero también porque viste con certeza el traje de escritora), acaba de publicar Jardín botánico, libro de poesía con el sello de Editorial Abismos. A partir de versos cuyas imágenes se cuelan entre la ropa, como «Será que no nacimos para ser palomas para posarnos sobre las palabras«, el libro teje un abanico de emociones que subrayan el cuestionamiento, la desesperanza, la lluvia de tarde y también la que llueve por dentro, porque «¿qué habremos hecho mal? para limpiarnos el barro de la cara».

Me encanta saber que Ingrid está recién estrenada en la treintena de edad, por todo lo que aún va a escribir. Dejo aquí este poema suyo, de su particular Jardín botánico. Buen #MiércolesDePoesía.

Un poema es una ciudad

Hoy amaneciste diferente
algo se está perdiendo
nadie está más solo que nosotros
los muertos no escuchan la lluvia
no temen perder sus ojos como nosotros
que arrugamos las sábanas con lágrimas
ignoramos el número de veces que nos perdemos
nos hemos quedado en el camino
y tirados nos recoge el gorrión
nos anidamos.

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Borges y Sábato: estas palabras significan lo contrario de lo que significaban

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Verano de 1975. Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato llevaban más de dos décadas sin hablarse, enemistados por sus respectivas posturas políticas. La revista argentina Gente les propuso reunirse y conversar. Ambos aceptaron. Platicaron sobre, idiomas, traducciones, de títulos de libros. Aquí, un pequeño fragmento de esa plática:

«[…] Jorge Luis Borges: —Me acuerdo de una frase feliz de Paul Groussac. Decía que Sarmiento sabía el latín y sospechaba el griego…
Ernesto Sábato: —Suele decirse: Fulano domina varias lenguas’. Generalmente, uno no domina ni la de uno.
B.: —Más bien está dominado por ellas…
S.: —Además, entre las lenguas hermanas hay pequeñas sutilezas devastadoras. El tiempo hace que las palabras deriven hacia significados opuestos: ‘nimio’ era ‘grande’; ahora es ‘pequeño’.
B.: —’Cold’ (frío, en inglés) quería decir antiguamente lo contrario: ‘calor»‘ Pasó el tiempo y se olvidaron de su significado. Sabían que tenía algo que ver con la temperatura, pero no si era ‘frío’ o ‘caliente’.
S.: —Claro. ‘Cold’ se parece mucho a ‘caldo’, que es ‘caliente’. La raíz común es el sánscrito».

Me intriga la posibilidad que plantea Borges sobre la etimología de «cold», aunque no he encontrado dónde sustentarla. Lo que es un hecho incuestionable es la etimología de «nimio»: viene del latín «nimius» y significaba excesivo, demasiado. El sentido actual de insignificante, minúsculo viene de «una mala inteligencia de frases como cuidado nimio«, señala Joan Corominas en su Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana (Gredos). Por su parte, el Diccionario de Etimologías de Chile (en línea) señala que el cambio de significado podría deberse a una asociación popular de tipo etimológico basada en el latín «minimus», pequeño, en palabras como «mínimo».

Además de la fascinación que me generan las etimologías y ésta, de nimio, es preciosa, me quedo también con esta otra joya, de Borges: Uno no domina una lengua, más bien es dominado por ella(s). Qué lujo, oír conversar a Borges con quien fuera, incluso Sábato.

Da click aquí para ir a la entrevista aparecida en la revista Gente en 2004.

#LunesDeMonos El cigarrito en la cama

Cartón: Ros, Cual para tal (Almadía)
Cartón: Ros, Cual para tal (Almadía)

Me gusta su humor de arco y flecha, sin arrugas ni rebuscamientos. Es lo más parecido al trabajo del arquero: desde que tira sabe bien dónde quiere pegar y no desperdicia tiempo ni energía en nada más. Es el cartonista mexicano Ros, quien en su trazo limpiecito no distrae con personajes ni detalles que no apunten directo al blanco.

Publica diariamente en El País, de España, y está estrenando libro. Se llama Cual para tal y lo publica Almadía, con prólogo de Abraham Cruzvillegas y un pequeño texto de Alejandro Magallanes. Estaré compartiendo algunos cartones suyos en los #LunesDeMonos. Aquí va éste, sobre lo nerviosos que nos ponemos si se rompen los rituales de pareja. Por supuesto, me veo en ese espejo.

 

#SábadoDeMúsica La canción que más he oído en este año

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A veces, una melodía no sólo define un momento, sino se vuelve retrato emocional de quienes somos. De eso va esta Playlist: la rola que más veces he oído en 2016 y que, por lo que sea, se ha convertido en soundtrack íntimo de estos ocho meses. Por cierto que tengo que ofrecer disculpas, porque me hice bolas y en Twitter cambié la pregunta por «¿cuál es la canción que más has oído esta semana?». En otro momento, pronto, propondré ese tema.

En mi caso, la canción es I Put A Spell On You, de Nina Simone. Es tremenda, con textura rugosa tanto en música como en letra y voz. Además me encanta la idea de que aquello que amas es tuyo, más allá de toda lógica. Aquí abajo están las propuestas a de mi Facebook y del Twitter @danioska. Para añadir la tuya apúntala en los comentarios. Buen #SábadoDeMúsica.

 

  1. Federico de Jesús Aire soy, con Miguel Bosé y Ximena Sariñana
  2. @otroluisfer Beautiful Thing, de The Stones Roses
  3. Dania Castañón Body Say, de Demi Lovato
  4. Carolina Enríquez Bye Bye, de Cro
  5. Aura Sabina Amiga (Cada vez que lloras), de Raúl Ornelas
  6. Gerardo Cárdenas Changes, de David Bowie
  7. Carla Érika Ureña Chasing Cars, de Snow Patrol
  8. José Eugenio Sánchez Connected, de Stereo Mc’s
  9. Susana Salazar Cuando pase el temblor, de Soda Stereo
  10. @DSarmientoMx Dancing In The Dark, de Bruce Sprinsgteen
  11. Edgardo Bermejo Desert Rose, de Sting
  12. @antonioliho Don’t Stop Me Now, de Queen
  13. @Luis_Bugarini Drive, de Lera Lynn
  14. @LosAmorososLeen El necio, de Silvio Rodríguez
  15. @quico70 Feeling, de Sofia Zorian
  16. Claudia Negrete Fragile, de Sting, interpretada por Quatuor Ebène y Stacey Kent
  17. Ignacio Sánchez Prado Fuck Apologies, de JoJo y Wiz Khalifa
  18. @F_Fernandez Heaven Must Have Sent You, de Bonnie Pointer
  19. S. Zolliker Home Alone, de Ansel Elgort
  20. Claudia Silki I’m Going In, de Lhasa de Seda
  21. @danioska I Put A Spell On You, de Nina Simone
  22. @CeciliaMuTo Johnny and Mary, de Bryan Ferry
  23. Inés López de Arriaga La complicidad, de Perotá Chingó
  24. Ana Rodríguez Locos, de León Larregui
  25. Marcela Sánchez Greene Magic, de Coldplay
  26. @cherrera313 Mujer pequeña, de Roberto Carlos
  27. @josdamet Ojos de esperanza, de Eros Ramazzotti
  28. Sergio Cárdenas One Way Or Another, de Blondie
  29. Roberto Jauregui Paranoid Android, de Radiohead
  30. Rosa Calderón Pero qué necesidad, de Juan Gabriel
  31. Arturo Erremental PRMVR, de La M.O.D.A.
  32. Javier Martínez Staines Push The Sky Away, de Nick Cave
  33. Mónica Isabel Pérez Should I Stay Or Should I Go, de The Clash
  34. @HectorIvanGP Standing In The Way Of Control, de The Gossip
  35. @AdrianoDeLucio Suavecito, de Malo
  36. Lux Lancheros The Suite, de Downtown Abbey
  37. Rafael Carballo Tilted, de Christine and The Queens
  38. @emehachea Todas las palabras, de The Idan Rachel Project
  39. Alex Cisneros Trampas de luz, de Gloria Aura
  40. Ingrid Valencia The Ministry of Social Affairs, de PJ Harvey
  41. Carlos Alberto García Universos paralelos, de Jotdog
  42. Ingrid Bringas Walk Like An Egyptian, de The Bangles
  43. RamRock Waiting For Love, de Avici
  44. Arturo Díaz Watermelon in Easter Hay, de Frank Zappa
  45. Daniel Bueno Wish You Were Here, de Pink Floyd
  46. Cristina Liceaga Ya no vivo por vivir, de Juan Gabriel con Natalia Lafourcade

 

YOUTUBE

47. @gjsuap Frozen Vivaldi, de The Piano Guys

 

 

48. Carlos Bravo Regidor Shake It Off, de Taylor Swift

 

 

 

Misticismo y erotismo, hermanos gemelos

Santa Teresa de Jesús, de Gian Lorenzo Bernini
El éxtasis de Santa Teresa de Jesús, de Gian Lorenzo Bernini

Acabo de presentar el libro Biografía del silencio, del escritor y sacerdote español Pablo D’Ors, quien estuvo de visita en México (es nieto de aquel crítico de arte Eugenio D’Ors que citaba Alfonso Reyes). El pequeño ensayo testimonial publicado por Siruela trata sobre meditación, a la que el autor llama «pasión contemplativa», aunque suene a oxímoron.

La meditación y el yoga me interesan de tiempo atrás, así que accedí a presentar el libro un poco por interés y otro poco por polemizar, con base en mi cimentado prejuicio ante los curas. Bueno, pues el libro me gustó mucho, una suerte de síntesis entre Oriente y Occidente, entre las tradiciones contemplativas de los místicos y la meditación zen. Digamos que trata de espiritualidad, no de religión. Y D’Ors me gustó también. Doctorado en literatura, lo veo antes como un intelectual que un sacerdote. Es un tipo franco, sin telarañas, a quien no le hace ruido dialogar con un no creyente y a quien no le agobia que alguien crea en otro Dios. ¿Qué pasaría si hubiera más como él?

Una de las preguntas que le hice tuvo con ver con la frase de Denis de Rougemont, en El amor y occidente: «Todo erotómano es un místico que se ignora» y que enlazo con la imagen que ilustra esta entrada, de Santa Teresa en un rapto místico ¿o en un orgasmo erótico? Es que se parecen tanto. La verdad es que quería provocar a D’Ors pero la provocada fui yo, porque ni se acaloró ni se nervioseó. Respondió que sí, que el ser humano es tanto misticismo como erotismo, que no es lógico privilegiar uno sobre otro. Subrayó que en todos nosotros hay instintos e ideales y tratar de eliminar uno de ellos es absurdo, porque ambos están atravesados por la misma pasión de unidad: el erotismo canta al sueño de los cuerpos de estar unidos, mientras el misticismo celebra el deseo de las almas de estar unidas. Chapó.

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Con Manuel Pérez Petit, editor y colega presentador, y con Pablo D'Ors
Con Manuel Pérez Petit, editor y colega presentador, y con Pablo D’Ors

 

EPN, el hombre pequeñito

Dije: Rachel Smith, SenselessArt
Dije: Rachel Smith, SenselessArt

Peña Nieto, don vencido, don molido a palos, demostró ayer que es minúsculo, tanto como aquello de Alfonsina Storni:

«Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
Suelta a tu canario que quiere volar…
Yo soy el canario, hombre pequeñito,
Déjame saltar […]».

La tragedia es que ambos, el hombre insignificante y el país que gobierna están cada uno en su propia jaula. Y no saben cómo escapar.

 

#MiércolesDePoesía Lo que dice una espalda

Imagen: René Magritte, "La Reproduction Interdite", 1937
Imagen: René Magritte, «La Reproduction Interdite»

El poeta tiene la pluma aguda, igual que la mirada, pero eso sólo cuando quiere (lo segundo), porque de cotidiano acaricia con los ojos (ver abajo de este post). Lo primero lo lleva entretejido, porque se amistó con libros hace mucho y con ellos pasa mejor las horas.

Arma su abecedario personal con las letras impopulares que forman intuitivo, dulce, brillante, vulnerable. Y justo eso lo hace más fuerte. Y harto más querible.

Se llama Roberto Jauregui, es escritor y es mi amigo. Acaso debería decirlo al contrario, por orden de importancia para mí: es mi amigo, es escritor y se llama Roberto. Porque si no escribiera igual lo querría por amigo. Y si se llevara cualquier otro nombre también mataría por tenerlo cerca.

Acaba de sacar su primer libro de poesía, bajo el sello de Diablura Ediciones, con el seductor título En los bordes del silencio. Es mi invitado de lujo en la ancha vida y también hoy, en el #MiércolesDePoesía, con este espléndido texto como cuchillito que se hunde en la carne y te deja sin defensa alguna ante ti mismo. Porque todos sabemos leer los recordatorios en las agendas, pero pocos queremos entender el idioma de una espalda plena. Ay.

Mensajería

Hay muchísimos mensajes:
notas pegadas en la heladera
listas de compras
tarjetas de cumpleaños o de navidad
recordatorios en las agendas
cuadernos de comunicaciones
boletines, avisos, propagandas,
noticias de última hora
notas de suicidas, panfletos.

Pero también están aquellos
que no necesitan letras de molde
para llegar hasta nosotros:
besos, miradas de frente
o de soslayo, sonrisas,
espaldas por brazos abiertos,

silencios, gemidos, cenas frías,
caricias casuales, miradas desviadas,
sonrojos, aplausos, lágrimas,
botellas vacías, vasos volcados,
píldoras en la mesita de noche.

El mundo es un lugar maravilloso
si uno se niega al analfabetismo
del corbarde, a la tibia nada
de la muchedumbre.

Foto: Beatriz Villicaña
Roberto tomado por Betty Villicaña

Ese enemigo íntimo

New Year's Resolution #12

Anoche, buscando un libro al fondo de mis anaqueles (el cual, por cierto, no vi) tropecé con la novela Alexis o el tratado del inútil combate, de la Yourcenar, en edición de Alfaguara.

No pude evitarlo, bueno, en realidad tampoco lo intenté: lo abrí en una de las muchas páginas que tienen la esquina doblada, señal de que guardan algo imperdible. Ahí estaba esta cita, que no tiene progenitora. Me la quedo rumiando.

Ofrezco una disculpa (¿o la pido?)

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Mañana, oh multitudinarios lectores, este cuerpecito mío estará en la Feria del Libro de Pachuca. Ahí hablará de poesía y otras minucias munificentes (linda palabra, ¿qué querrá decir?), por lo cual le será imposible dedicar su amanecer a subir la Playlist colectiva. Así, pide al respetable una disculpa, o más bien muchas, es decir, pide le den sus disculpas, o sea, le otorguen su perdón o, mejor dicho, siempre necia de las palabras y según cree leer en Moreno de Alba (ver más abajo), como ella es la ofensora ofrece las disculpas, que no las toma. En fin, para que todos queden contentos da y recibe las más amplias, más anchas, albures aparte.

Da click aquí para ir al artículo «Pedir y dar disculpas», de José G. Moreno de Alba, en el libro Minucias del lenguaje, FCE

Y para compensar un poco el desencuentro musical que el viernes próximo reparará, hoy comparte esta canción que le zumba las ideas: «Simply falling», de Iyeoka, cantante estadounidense de origen nigeriano que no tiene madre, la pobrecita. La conocí gracias a los buenos oficios de mi querida Inés López de Arriaga. Vaya, pues, con su voz, esa música y el «now I can’t break away from this fire that we started». Ea.

Cómo mira quien está muerto, según Villaurrutia

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«Ahora estoy muerto. Descanso. Escucho. En torno mío el silencio es tan puro que un suspiro lo empañaría. Los recuerdos se me ofrecen detenidos, en relieve, con sus colores de entonces. Yo sigo, inmóvil, el juego de vistas estereoscópicas. Cada minuto se detiene y cae para dejar lugar a otro más próximo. No es difícil morir. Yo había muerto ya, en vida, algunas veces. Todo estriba en no hacer un solo movimiento, en no decir una sola palabra, en fijar los ojos en un punto, cerca, lejos. Sobre todo, en no distraerse en mil cosas.

[…] Morir es estar incomunicado felizmente de las personas y las cosas, y mirarlas como la lente de la cámara debe mirar, con exactitud y frialdad. Morir no es otra cosa que convertirse en un ojo perfecto que mira sin emocionarse». (p. 26)

Estoy leyendo Dama de corazones, la única novela de Xavier Villaurrutia, en edición de la UNAM. En la introducción, Pedro Ángel Palou señala que el autor comenzó a escribirla en 1925, cuando tenía 22 años. En ese momento Reflejos, su primer libro, estaba prácticamente terminado, con lo que Dama de corazones se convirtió en el gozne creativo entre él y Nostalgia de la muerte, ya de madurez creativa.

En la novela, que según Palou el propio escritor habría visto como un «ejercicio», explora el lenguaje, el tono y los recursos que luego va a desplegar de forma portentosa en su obra. No son mayormente interesantes los hechos que narra: Julio va a visitar a sus primas y su tía, a quienes hace tiempo no ve; a los pocos días, tras la muerte de su tía, regresa a casa. El deleite está en el estilo, en la prosa impecable con momentos de enorme tensión, humor finísimo e imágenes que anuncian al mejor Villaurrutia, como ésta con la que abro la entrada, además de las reflexiones sobre el propio lenguaje.

Qué lujo el mío: dedicar el mediodía de un jueves a empaparme las entretelas con esta delicia.

Da click aquí para ir a la entrada Para lo que me sirven las palabras contigo, también sobre Villaurrutia

 

#MiércolesDePoesía El bendito miedo

Foto: Dean Farrell www.deanfarrell.com
Foto: Dean Farrell http://www.deanfarrell.com

El poeta y yo tenemos una historia entrañas adentro. Él me escribió un poema insuperable que se llama «Palabras para Julia». Yo no le escribí nada, cómo atreverme luego de leerlo, pero muchas veces soy él porque en sus palabras soy más yo. Es decir, más él. Bueno, nos entendemos.

Se llama José Agustín Goytisolo y me escribió también este poema, para que pudiera usarlo cuando tuviera necesidad, como hoy. Se llama «Esa flor instantánea» y leerlo y releerlo es lo mejor a lo que puedo dedicarme en este #MiércolesDePoesía.

«Miedo a perderse ambos,
vivir uno sin otro:
miedo a estar alejados
en el viento, la niebla,
en los pasos del día,
en la luz del relámpago,
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse,
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo, bendito miedo
que propicia el deseo,
la agonía y el rapto,
de los que mueren juntos
y resucitan luego».

 

 

Lo que sí (en vez de lo que no)

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Ando zen. Bueno, no zen-zen ni tampoco tsen-tsen, pero sí más de lo habitual. Es decir, estoy enfocándome en disfrutar el amor hoy, ahorita, sin andar de futuróloga ni de antropóloga ni de interpretóloga.

Se trata de dejarme sentir cuánto me quieres y me lo demuestras a tu manera, de valorar la ternura que me regalas a manos llenas, sin clavarme en cómo no la demuestras, en la infinidad de cosas que no haces y las expectativas mías que no cumples.

Se trata de saborear el rojo intenso de esta paleta.

Lo que realmente me preocupa del plagio de Peña Nieto

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En 2012, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara anunció que entregaría el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, en atención a la calidad literaria de su narrativa. Un grupo de escritores mexicanos publicó entonces una carta abierta en la que protestaba por el hecho y traía a cuenta las acusaciones de plagio que desde 2009 pesaban sobre el peruano, acusado de robar 16 artículos de escritores distintos.

Empezó un ir y venir de declaraciones: de este lado, los que defendían a Bryce, decían que el robo periodístico era cosa menor y pertenecía al ámbito judicial; del otro, los quejosos, que subrayaban que darle el premio a Bryce empañaba el prestigio de la FIL, porque un artista que tiene pendiente un juicio por plagio debe primero ser exonerado, para entonces ser considerado para un reconocimiento. Lo cierto es que el autor de Un mundo para Julius recibió el premio (y el dinero), aunque no en un evento en Guadalajara, sino en su casa de Lima, lejos de los reflectores. En ese «oscurito» tan socorrido en el país. Desde entonces su nombre se desdibujó en México, tanto que prácticamente nadie habla de él (no sé qué tanto sea leído), y la FIL tuvo que lidiar con el desprestigio causado por la controversia. Es decir, en buen español, que todos salieron raspados.

Me acuerdo del tema ahora que en el país se comenta la investigación de Carmen Aristegui sobre el presidente Peña Nieto, según la cual éste plagió cerca de una tercera parte de su tesis de licenciatura en Derecho. Aristegui presentó anoche el reportaje en el que muestra que buena parte del trabajo universitario del ejecutivo fue robado al pie de la letra de otros 10 autores, sin citarlos. De nuevo, no es cosa menor ni se trata de «errores de estilo», como asegura el vocero de la presidencia. Si genera ámpulas el hecho de que un escritor se apropie indebidamente del trabajo y las ideas de otros, en el caso de un presidente el asunto es mucho más serio. Aunque ya sabíamos que Peña Nieto es corrupto, torpe y pequeñito, no deja de preocupar que tenga en sus manos al país. Pero es más grave todavía que dada la montaña de vergüenzas, errores, contradicciones e ineficacias del ejecutivo, el asunto del plagio nos parezca una minucia.

 

¿Leer 55 novelas en un mes? Por qué no

Así lució mi escritorio durante el último mes.
Así lució mi escritorio desde mediados de julio.

No, no entré a un reality show de lectura. Más bien, la Universidad Autónoma de Nayarit me invitó a ser jurado del Concurso de Novela Breve Amado Nervo, convocado por esa institución y coordinado por la doctora Lourdes Pacheco, quien transpira pasión por las letras. El asunto era leer, en poco más de 30 días, las 55 novelas breves participantes y determinar una ganadora según criterios establecidos en la convocatoria: entre 70 y 120 cuartillas de extensión, escrita por un autor mexicano (o extranjero con más de cinco años de residencia en el país), enviar la novela con seudónimo y, en sobre aparte, los datos del autor, etc. Ninguna restricción en cuanto a criterios literarios.

Me organicé para leer cada día dos textos, hacer anotaciones, evaluarlos según varios criterios. La verdad me gustó la experiencia de echarme el doblete diario con narrativas distintas, tonos dispares, temas y ritmos tan sincopados como para volver loca a una orquesta. Primero comento lo positivo: varios autores apostaron por la forma, se aventaron el riesgo de romper con lo esperado y proponer un camino nuevo. En algún caso, la narrativa se entreteje con el ensayo; en otro se trata de prosa poética o, casi, de un largo poema en prosa; uno más fractura de veras la convención espacio-tiempo. No sé si todos los escritores lograron lo que se proponían (Ok, sí sé: algunos se quedaron en el camino), pero de entrada el intento me puso de buenas. También me dio gusto el hecho de que en un buen puñado de autores hay oficio, mucho tiempo invertido en amasar cada párrafo.

¿Lo negativo? En muchas novelas la ortografía es pésima, se nota una negligencia mayúscula en el uso de acentos, comas, puntos, signos de admiración e interrogación. Y no menciono errores de sintaxis y redacción. Me resulta increíble. Si alguien quiere jugar profesionalmente futbol, lo primero que debe hacer es conocer cada aspecto de sus instrumentos de trabajo: las piernas y el balón. Si alguien quiere ser escritor está obligado a dominar las palabras y el lenguaje, es decir, sus armas, antes de poner un pie fuera de casa. Es algo no negociable. La otra cosa que me frustró un poco fue que varias novelas participantes (quizá más de 20) tienen que ver con sicarios, sangre, cárteles, pero abordan el tema de forma totalmente convencional. Claro, es la realidad cotidiana del país, pero justo por eso me hubiera gustado ver más experimentación, por ejemplo, algo de ciencia ficción. O una novela pretendidamente costumbrista, cuya lectura en clave da un sentido inverso. Algún juego epistolar. Otro que borde sobre el humor y desde ahí toque el temas crudo. Una novela que se quiera hacer pasar por teatro. En fin, varios concursantes evidenciaron falta de imaginación en forma y fondo para crear obras que trasciendan el momento, eviten el lugar común, aporten lentes nuevos para ver la realidad.

El texto que ganó el premio es Por una cabeza y su autor participó con el seudónimo Diávolo Cornuto. El jueves me reuní en Tepic con mis colegas en el jurado, los escritores Karla San Domingo y Alejandro Artxaga, para la deliberación final. Si bien Por una cabeza tiene como tema disparador la violencia, los tres la encontramos espléndidamente bien escrita, con humor, rupturas temporales bien logradas, ritmo vibrante y un trabajo decantado en la prosa. Además, los jueces propusimos la publicación de otras tres novelas, que apuestan por la forma y creemos que merecen ser reconocidas. El viernes nos reunimos Karla, Alejandro y yo con la doctora Pacheco y algunos funcionarios de la universidad. Una vez que les dimos a conocer nuestro veredicto, el notario buscó el sobre de identificación del seudónimo, lo abrió y ahí supimos que el autor era Alejandro Badillo. En ese momento, el Secretario de la universidad se comunicó con él, lo puso en altavoz y le dio la noticia de que había ganado tanto el incentivo económico como la publicación de la obra. Sé que es cursi decirlo, pero fue emocionante.

Así concluyó el reto lector. Y sí, doy fe de que es posible leer todas esas páginas en un mes y tener ganas de hincarle el diente al nuevo libro de Lenny Bruce, mismo que empiezo hoy en la noche.

En Tepic, la doctora Lourdes Pacheco (de la Universidad Autónoma de Nayarit y organizadora del concurso), yo, Alejandro Artxaga y Karla San Domingo, después de haber dado la noticia por teléfono al ganador.
En Tepic, la doctora Lourdes Pacheco (de la Universidad Autónoma de Nayarit y organizadora del concurso), yo, Alejandro Artxaga y Karla San Domingo, después de haber dado la noticia por teléfono al ganador.

Lleva 80 años muriéndose

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El pelotón de fusilamiento le agujereó el traje y, con él, la carne, pero no se murió. Es decir, hoy hace 80 años empezó a morirse pero todavía no termina la labor minuciosa. Como dijo alguna vez Gonzalo Rojas: «Los poetas no se mueren. Quedan encantados«. Algo así con Federico García Lorca, el poeta de la música, el músico de los versos, el que dicen que afirmó: «Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse y que forman algo así como un misterio».

Lleva 80 años muriéndose y le faltan muchos más.

Da click aquí para ir a la entrada García Lorca y Belén, heridos de amor

 

#MiércolesDePoesía Qué ropa las aguas del mar

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Seguro que, siendo niño, más de un baboso-resentido lo molestó en la escuela por ser hijo de quienes es hijo y nieto de quien es nieto*.

Seguro que Juan Rafael Coronel Rivera les calló la boca a todos, porque creció para ser muchas cosas, entre ellas curador de arte y poseedor de una de las colecciones de arte mexicano más grandes del mundo, además de editor, ensayista y poeta. Y todo ello afirmando su voz pero sin negar los espléndidos genes que, por otra parte, no deben ser cosa ligera.

A esta última faceta, la de jugador de versos en primera persona, corresponde su libro African Jamboree (Talamontes Editores), de factura impecable, del tipo de bellezas editoriales que ya se hacen poco (un lujo, el papel de portada y las páginas dobles). Consta de poemas breves, visuales, con momentos certeros de humor e instantes que calan hondo.

Estos versos suyos, con esa imagen preciosa de las ropas del mar, son los invitados a este #MiércolesDePoesía no sólo porque lo valen por sí mismos, sino también porque se da la feliz coyuntura de que el libro se presenta mañana, jueves 18 de agosto, a las 7:30 pm en la Casa del Poeta, Álvaro Obregón 73, Colonia Cuahutémoc, Ciudad de México. La entrada es libre.

Somone

«Qué título el del mar
qué ropa sus aguas
me anclo a la orilla
palmera
y al cenit
el sol
ese perpetuo travestido
se hace luna»

*Es hijo de Rafael Coronel y Ruth Marín, nieto de Diego Rivera.

Entre la mala leche y el amor contemporáneos

Xavir Villaurrutia (1903-1950)

Cada mes publico en la revista Santo y seña (tanto en su versión impresa como digital) la sección El bonito arte de (per)versificar, toda ella dedicada a poesía. Recomiendo libros, comento noticias sobre el tema y siempre (siempre) incluyo versos. Éste es el texto del mes de agosto. Salud.

«Las aguas no nos dejan descansar, llueve cada tarde como la primera vez. Por eso, y aunque no tenga nada que ver, este agosto conviene leer poesía de Los Contemporáneos.

UNO (Y DOS)
Atascón de la mejor literatura
Entre 1920 y 1940, once escritores osados, críticos y desadaptados cambiaron para siempre la historia del arte mexicano. Es decir que fueron autodidactas, leyeron a autores extranjeros “no clásicos”, los tradujeron, ejercieron la crítica, ensayaron nuevas formas literarias. Los llamaron excéntricos y corruptores, pues varios de ellos eran homosexuales. Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Jorge Cuesta, José Gorostiza y Gilberto Owen, por mencionar algunos, integraron el grupo Los Contemporáneos, centralísimo en la historia cultural de México no sólo por su voracidad intelectual, sino porque puso al arte mexicano a dialogar con el internacional, al tú-por-tú.

Bueno, pues hasta el 4 de septiembre se exhibe en Bellas Artes la exposición Los Contemporáneos y su tiempo, que aborda la trascendencia de ese “grupo de soledades”, en palabras de Torres Bodet. Compuesta por 294 piezas que comprenden fotografías, grabados, guiones, revistas, grabaciones, primeras ediciones, dibujos y pinturas, deja ver cómo rebasaron lo literario y tocaron con fortuna el teatro, la música, las artes plásticas, el cine. Además del atasque de buena poesía que representa, la muestra incluye conferencias, paseos literarios y películas. Toda la información está en http://www.museopalaciobellasartes.gob.mx

TRES
Amar, esa cólera secreta
El pasado marzo habría cumplido 113 años Xavier Villaurrutia, mi contemporáneo favorito (y cuya foto ilustra esta entrada). Los temas centrales de su trabajo fueron el erotismo y la muerte, los cuales abordó con la destreza de un cirujano entrenado en abrir venas por la mitad. Este fragmento de “Amor Condusse Noi Ad Una Morte” pertenece al portentoso libro Nostalgia de la muerte.

“Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia […]”.

CUATRO
Cupido mataría por haber escrito esto
Hablaba inglés y francés, además de español. Viajaba muchísimo. Leía sin parar. Se llamó Gilberto Owen y es, quizá, el menos conocido entre Los Contemporáneos. El largo poema “Sindbad, el mareado”, que narra la aventura de un amante, incluye este verso, que sin duda envidiaría un cierto niño alado: “Si no es amor, ¿qué es esto que me agobia de ternura?”.

CINCO
Malalechez poética
Para insultar (sobre todo para eso) se necesita inteligencia y finura
. Salvador Novo, contemporáneo también, las tenía de sobra. Así que cuando Diego Rivera lo llamó “maricón”, Novo le dedicó poemas satíricos, como éste, en el que se burla de su fealdad y de la urgencia sexual de su exesposa, Lupe Marín, quien al divorciarse de Rivera se casó con el también poeta contemporáneo Jorge Cuesta. Sí, la poesía-poesía admite el sarcasmo.

“Marchóse a Rusia el genio pintoresco
a sus hijas dejando –si podría
hijas llamarse a quienes son grotesco
engendro de hipopótamo y arpía.

Ella necesitaba su refresco
y para procurárselo pedía
que le repiquetearan el gregüesco,
con dedo, poste, plátano o bujía.

Simbólicos tamales obsequiaba
en la su cursi semanaria fiesta,
y en lúbricos deseos desmayaba.
Pero bien pronto, al comprender que esta
consolación estéril resultaba,
le agarró la palabra a Jorge Cuesta”.

Da click aquí para ir al sitio de Santo y seña.

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#LunesDeMonos ¿Sin Spotify?

Cartón: Rep www.miguel.rep.blogspot.mx
Cartón: Rep
http://www.miguel.rep.blogspot.mx

Me ha pasado: ponerme de malitas porque el Spotify falla (o la computadora no está cargada) y no hay manera de oír música. Como mi hipermoderna Mac no tiene ranura para CD, como ya no tengo casettes ni dónde oírlos y como a uno de los audífonos se le acaba de caer la gomita y sin ella me lastima, de pronto me veo sin poder oír nada.

Este cartón de Rep me encantó porque hace unos meses me encontraba en unos de esos trances y un pájaro lejano me hizo el favor de alegrarme el rato de regada y podada de mis plantas-hijas (tengo más de 30). Y no se le fue la luz, ni se descompuso, ni se desconfiguró, ni le atacó un virus, ni un malware. Así nomás, estuvo cantando la que por siglos fue la mejor música del mundo. Me hizo recordar a mi sobrino, que hace años vio pasar un pájaro cerca de nosotros, se le quedó mirando y dijo, con toda la convicción de sus cinco años: «Mira, tía, vuela como un avión». En vez de decir que el avión vuela como pájaro, sus referencias estaban invertidas. Igual yo, sorprendida de que aquel pájaro fuera la música de mi mañana.

A él y a sus congéneres, la música primera, vaya este #LunesDeMonos.