Empezaron haciendo el amor como nadie. Al final deshicieron el amor como todos.
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Un perro cualquiera
Como un perro cualquiera/ amarrado por la pata/ solo y tan solo en el rincón/ gira sobre su eje/ roe la cuerda que lo atrapa/ como un perro sucio/ mirado con lástima/ olfatea en vano la caricia/ anticipa aquella mano/ como ese perro lamentable/ al recordarse siendo amado/ mueve la cola/ rememora ser de alguien/Sigue leyendo «Un perro cualquiera»
El yerro
La obsesión por aquella mujer fue un yerro en su cabeza. Al final, para honrarla se clavó un hierro en la cabeza.
Darse al prójimo
‘Hay que darse al prójimo’, leyó la santa. Obedeció literalmente y entonces dejó de ser santa. Nunca entendió dónde estuvo su error.
Vivir apenas
Encerrada entre prejuicios, atada a obligaciones y llevando registro de los males para no olvidarlos, aquella mujer vivió apenas, vivió a penas.
Como papel rasgado
Como papel rasgado/ de bordes imprecisos/ contigo va mi medio corazón/ (no quiso estar sintigo)./ Doblado y palpitante/ en tu maleta,/ cómplice de zapatos,/ hilo dental, camisas/ y algún libro/ decidió vivir en tu buró/ besarte por la noche/ dormirse junto a ti./ El problema es que la otra mitad,/ aquí conmigo,/ no meSigue leyendo «Como papel rasgado»
Palmas/ palomas
Las manos de él eran tan aladas que cuando acariciaba el cuerpo de ella, sus palmas eran palomas…
Sigo al amor
«Sigo al amor allá adonde conduzcan sus caravanas». -Bin Arabi, erudito sufí, siglo XII Así arranca la novela El secreto del calígrafo, de Rafik Schami (Salamandra), regalo muy querido de quien me quiere. Saboreo estas palabras y mientras tanto me pierdo en los recovecos de la caligrafía árabe que ilustra el libro, sensual como ninguna.
Volver
Regreso a este espacio como quien vuelve de un viaje con el cabello enredado, la piel un poco más sensible, entrecerrando los ojos para retener lo visto en otras tierras. Llego sintiéndome vivida, abrazando las sombras con torpeza, no encontrando mi lugar porque quizá los otros aires cambiaron un poco mi forma y de nuevoSigue leyendo «Volver»
Negar un verso o un beso
Dijo el poeta: «Es más castigo negar a un amante un verso que un beso, porque en un verso caben todos los besos».
«Hacer algo grande»
Ayer encontré en la librería dueña de mis quincenas este librito de la argentina Alfonsina Storni (la misma cuya automuerte inspiró «Alfonsina y el mar»). Lo compré porque me di con este texto muy breve y hasta poco pulido, seductorsísimo por su mezcla de ingenuidad/fuerza: «Amo y siento deseos de hacer algo extraordinario. No sé loSigue leyendo ««Hacer algo grande»»
El día es enorme
Afuera el día es enorme,/ lleno de pregones/ bocinas y ladridos./ En la penumbra se beben los amantes,/ murmullo de párpados que caen,/ roce de lenguas,/ con los dedos hablan/ (rumor blando)./ La sangre se oye hervir,/ es un estruendo la desnudez,/ gran alharaca.// -Julia Santibáñez
En honor de Emma Bovary
Cuando el caballero empezó a desabrochar el botín de la dama comprendió que el supremo botín era suyo.
Palabras en propiedad
Yo y mi obsesión por ellas… no tengo remedio. Me da por pensar que algunos autores se han vuelto dueños absolutos de ciertas voces, tanto que es imposible decirlas sin aludir a sus «creadores». Por supuesto, el vínculo está dado por su obra, después de leer la cual no he podido librarme de sus fantasmas.Sigue leyendo «Palabras en propiedad»
«Huele amar»
«Ella huele amar», dijo el amante, y acto seguido se hundió en sus olas.
El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic
«[El cuerpo] era el único instrumento del que disponíamos, el único instrumento para entendernos, el lenguaje del cuerpo que llega detrás, delante, al margen de las palabras, al margen del habla, que pronto nos resultó insuficiente. El cuerpo suplía nuestra carencia de lenguaje, ese algo que se nos escapaba desde el principio. El cuerpo eraSigue leyendo «El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic»
Se dio cuenta
Todo lo mantenían en secreto hasta que un día/ se dio cuenta/ se dio en cuanto/ se dio cuando/ se dio en cuento/ se dio en cruento.
Saltamontes (más que) inteligente
Los montes que más amaba saltar el pequeño saltamontes eran los de Venus.
Ese cuadro hindú
Ese cuadro hindú/ la novela de Cohen/ el sillón más rojo/ la cara interna de mis muslos/ y lo frío de estos pies/ te llevan tatuado./ También cada mañana/ el mejor de los diciembres/ la voz de Sinatra/ mis mejillas y ganas/ aquel postre en Nueva York/ y los últimos cinco años./ Extrañan tantoSigue leyendo «Ese cuadro hindú»
El vaho muda en amnesia
Sin dejar huella, el vaho muda en amnesia/ la nube se disipa, inexorable/ huye de sí mismo aquel incienso/ es aliento la tarde sublimada./ Como ellos, el deseo no se conforma:/ delgado, sutil, evanescente,/ queriendo ser más se desdibuja.// -Julia Santibáñez
El IQ de la lengua
Mi querido amigo Salvador se topó con esta cita de Saramago y ahora me la envía: «Probablemente es la lengua la que va escogiendo los escritores que precisa, se sirve de ellos para que expresen una pequeña parte de lo que es. Cuando la lengua lo haya dicho todo, y callado, a ver cómo vamosSigue leyendo «El IQ de la lengua»
Escapar por una letra
Cuando al acusado le dictaron «formal prisión» escribió «formar prisión» y se escapó.
Reencontrar a un amigo
Tarde de domingo, la más nostálgica de la semana. Me recuerda un año difícil de infancia escolar: tras el fin de semana arropada, el domingo anunciaba el peor de los tormentos. Desde entonces busco algo de azúcar para tragar estas horas. Hoy me reencuentro con un viejo amigo, Quim Monzó, que integra mi paisaje personal hace años.Sigue leyendo «Reencontrar a un amigo»
Corrida puertas adentro
En el encierro brama el toro de Miura./ Se le eriza el lomo ante tu olor,/ anticipo de sangre que espumea./ Retumban los cascos irritados,/ la cornamenta hiere el aire/ y busca el traje de tus ansias.// Hembra elegida, te plantas en el ruedo:/ comienza la faena./ Bufando, te evalúa y te provoca,/ persigueSigue leyendo «Corrida puertas adentro»
Príncipe azul
La chica se atragantó de novelitas de Corín Tellado, tuvo indigestión mental y eructó un príncipe azul.