Escritores suicidas: palabras póstumas

En los primeros días de este 2013 el diseñador español Manuel Mota, director creativo de la marca de vestidos nupciales Pronovias, se suicidó hiriéndose en el pecho con un cuchillo. Dejó cartas de despedida para su novio, su familia, la policía. La noticia me recuerda los años en los que trabajé en moda nupcial y,Sigue leyendo «Escritores suicidas: palabras póstumas»

Memorables comienzos de libros 2

Había dicho que escribiría una segunda entrega del post original Memorables comienzos de libros (ver entrada del 9 de diciembre de 2012). En aquel caso consigné mis inicios favoritos de novelas escritas en lengua extranjera; en éste, cito las primeras palabras de libros escritos en español. La idea es consignar esas frases iniciales que prometenSigue leyendo «Memorables comienzos de libros 2»

Palabras donde sentarnos y sonreír

A veces pasa: el día no amanece como esperamos, nos asesta un golpe de frío, el té no sabe tan rico, el zapato aprieta un poco más. Entonces pedimos ayuda a algún poeta y de su mano recorremos un mundo alterno, poblado de voces de colores en las que pasar el tiempo… «Hemos dicho palabras,/Sigue leyendo «Palabras donde sentarnos y sonreír»

El alto nombre de tu piel

descubrir el alto nombre de tu piel/ rumiar su balbuceo/ deletrearlo/ ante una vela a medianoche insistir/ lamerle la cadencia/ poco a poco/ saborear cada silencio/ que su acento tibio se me hunda/ que su ronco estertor se me taladre/ hasta vencer de ecos la mañana//   -Julia Santibáñez

De leones que matan mirando y demás linduras

Aquí va una narración tremendamente aleccionadora y chulamente contada: «El león mata mirando. Primero se acerca despacio… en silencio, porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa. Después la quedaSigue leyendo «De leones que matan mirando y demás linduras»

Lo que dijo el amante

Acercarme como la vez primera,/ con el azoro del conquistador bruto/ como desconociendo./ Al romper el alba/ tomar los montes de tu pecho,/ luego andar la cintura a paso quedo,/ codiciar el botín de tu vientre/ y, tras mil despojos e incursiones,/ hallar el paraje virgen de tus muslos./ Hincarme a besarlo/ y en unSigue leyendo «Lo que dijo el amante»

Bendita extranjería

Otra vez pasó: una muy querida amiga nacida en otros lares me recuerda, desde sus ojos extrañados, la seducción de esta tierra. Enamorada de México desde que llegó de Colombia, cuenta que estuvo el pasado 21 de diciembre en las pirámides de Teotihuacán, en un ritual de cierre de ciclo e inicio de uno nuevo. SeSigue leyendo «Bendita extranjería»

«Todas las noches nos salvamos de la muerte»

En algunos días saldré de viaje de amor a Chiapas, tierra mágica a la cual no he vuelto en muchos años. Como un buen augurio, recibiré ahí el año nuevo. Para viajar antes de viajar me empapo de dos de sus hijos predilectos: leo por vez primera Oficio de tinieblas, impactante novela de Rosario Castellanos,Sigue leyendo ««Todas las noches nos salvamos de la muerte»»

Inconveniencias del amor

    El amor no goza de buena prensa en estos días. Cada vez más personas están sin pareja o deseando estar sin ella, como el colega que confesaba: «Si no fuera por mis hijas, hace muchos años me habría divorciado». Hoy mismo escucho decir a una amiga que tras algunos desengaños ya no piensaSigue leyendo «Inconveniencias del amor»

¿Me dan permiso de decir que soy escritora?

  ¿Quién puede realmente decir que es escritor? ¿Merece más llamarse así quien tiene algunos libros publicados o el que tiene mil por dar a la imprenta? ¿El que ha sido firmado por una casa editorial o el que costeó sus propios volúmenes? Estas y otras interrogantes las explora Silvana Bosch en un interesante artículo deSigue leyendo «¿Me dan permiso de decir que soy escritora?»

Efigie caída del nicho

Creí pasar mi tiempo/ amando/ y siendo amada/ comienzo a darme cuenta/ que lo pasé despedazando/ mientras era a mi vez/ des/ pe/ da/ za/ da/ -Claribel Alegría como una efigie caída del nicho/ virgen de un credo en desuso/ nariz rota/ sin un brazo/ arrumbada/ polvorienta/ sin devotos que prometan incienso/ sin homenajes/ niSigue leyendo «Efigie caída del nicho»

Algunas posibilidades del silencio

Silencio gris que se hurga el ombligo/ Silencio como un mueble, pesado y sólido/ Silencio-mariposa que se agita, sale volando/ Silencio ensangrentado, con muertos en el camino/ Silencio pequeñito, castigado de cara a la pared/ Silencio-eructo, fétido y caliente/ Silencio que no se aguanta a sí mismo/ Silencio-veda, en espera de tiempos mejores/ Silencio queSigue leyendo «Algunas posibilidades del silencio»

Lo anterior, de Cristina Rivera Garza y El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel

Acabo de terminar Lo anterior, novela de Cristina Rivera Garza (Tusquets), e inmediatamente antes El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel (Anagrama). Ambas escritoras mexicanas, las conocía por sus artículos en periódicos y revistas, pero no como narradoras. La novela de Nettel, intimista, de tono autobiográfico y ubicada en los años setenta, me dejó conSigue leyendo «Lo anterior, de Cristina Rivera Garza y El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel»

Fijar en líneas el estertor

Me escribo a través del deseo de fijar en líneas el estertor, quedarme en los dedos esa gota de instante y gemido, desprenderme del cuerpo, multiplicarlo en el momento del estallido. Después, silencio.   –Julia Santibáñez

¿Por qué respiro?

Hoy, 12 de noviembre, se celebra en México el Día Nacional del Libro, así que aprovecho para responder: ¿por qué los libros? Tomo prestado lo que dijo Carlos Fuentes, a quien hoy se recuerda en varios eventos, cuando le preguntaron: «¿Por qué escribe?». Dijo: «¿Por qué respiro?». Así yo, al cuestionamiento ¿por qué leo libros?Sigue leyendo «¿Por qué respiro?»

Tu bocaverna

En ésta/ mi edad más frágil/ debo anochecer en ti/ esconderme en tu bocaverna/ a vaciar los colores, el día/ desvestirme las cosas del mundo/ sosegarme y oírme respirar./ No reconciliada con mi sombra/ perder las horas en tu oquedad/ encontrar el camino hacia mi cuerpo/ para dormir de ojos abiertos/ a resguardo de tormentas/Sigue leyendo «Tu bocaverna»

Regalar renglones a la gente

Este post se compone de tres partes interrelacionadas: 1. Ayer, mi querido amigo Salvador (lector irredento como yo) me envió esta foto de una cabina de lectura en Heidelberg, Alemania, donde estudia un posgrado. Me dice que se trata de casetas públicas llamadas «Leselust» = «Ganas de leer» y esta es su descripción: «Tienen muchísimosSigue leyendo «Regalar renglones a la gente»

Leer nos hace físicamente más reales

Ayer, en una conversación en este blog con Borgeano, comentábamos sobre la dificultad de mantenernos al día con lo que cada día se publica: no hay forma de abarcar siquiera una mínima parte de las muchas letras vaciadas en impresos y en digital, en todos los formatos imaginables. Entonces recordé esto, escrito por el enormeSigue leyendo «Leer nos hace físicamente más reales»

Voz de triple fondo

urgencia de contar/ esta ausencia que ensordece/ ansia de explicar/ el hueco del ruido de tu cuerpo/ hacerlo en una palabra/ poderosa/ no una retahíla sucesiva/ de voces/ de lamentos/ pero no la encuentro/ en los idiomas que conozco/ debo buscar en otros/ en ecos de lenguas antiguas/ en las no creadas/ una sola palabraSigue leyendo «Voz de triple fondo»

Ya que navegas por mi sangre

Y siguiendo con mi sesgo argentinófilo, aquí un alucinante poema en prosa del enormísimo Gelman… «Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mí paciencia para mí dime qué diablos hago por qué te necesito quiénSigue leyendo «Ya que navegas por mi sangre»

Compañía a bordo

Voy a tomar un avión. Para tener una conversación intensa, de altos vuelos (literales y metafóricos), invité a venir conmigo a Silvia Molloy. A esta autora argentina que recién publicó su novela En breve cárcel en el Fondo de Cultura Económica me la presentó Ricardo Pigilia, a través de la colección Serie del recienvenido. Ella,Sigue leyendo «Compañía a bordo»