Mujer caliente de sol

Seguro, segurísimo, De Moraes pensaba en una mujer de Copacabana cuando escribió esto tan deliciosamente erótico: Un mujer al sol es todo mi deseo,/ viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz/ y la flor de los labios abierta para el beso/ y en la piel refulgente el polen de la luz.// Una hermosaSigue leyendo «Mujer caliente de sol»

De noche en Copacabana

El día fue perfecto: incluyó disfrutar playa y mar, admirar lo guapos que son los brasileños, caminar por Ipanema, comprar frutas en el mercado, andar en bicicleta alrededor del hermoso lago Rodrigo da Freitas. Cuánto disfruto la compañía de mi personaja adolescente. Por fin llega la noche. Caminar en la arena, con el marco deSigue leyendo «De noche en Copacabana»

Sabores de la costa brasileña

Uno de mis máximos gustos al viajar es despertar a nuevos sabores, buscar la referencia conocida para tratar de explicarlos: «sabe como a…», sabiendo que la comparación será inexacta. En todo caso, siendo cuasi-vegetariana, no es opción para mí la carne, tan popular por estos lares. Amante de la feijoada y los mariscos, más bienSigue leyendo «Sabores de la costa brasileña»

Fe en cápsulas

Camino por el centro de Río y me llama la atención la fuerte presencia de confesiones religiosas, en especial grupos evangélicos que venden Biblias en todos los formatos: de letra grande, versión moderna, «para mujeres», tamaño pocket, entre otras. Incluso la etiqueta de precio de un pantalón contiene el archicitado «el Señor es mi pastor,Sigue leyendo «Fe en cápsulas»

Mensaje en un sobre de azúcar

No evito el lugar común de tomarme una caipirinha en mi primera hora en Copacabana, igual que mi adolescenta futbolera tampoco evita jugar futbol en la arena y pedirme que le tome fotos frente a la portería. De lugares comunes estamos hechos. La novedad es que en el restaurantito playero donde bebo el licor deSigue leyendo «Mensaje en un sobre de azúcar»

Primera lección en Río

Recién desembarcadas en esta ciudad «abençoada» (bendecida), aventar las maletas en el hotel y bajar a Copacabana fueron una y la misma cosa. Arena suave, mar glorioso, paisaje a punto, hija feliz. Alérgica mental al sol como soy, de inmediato rento una sombrilla para completar mi dicha. Un sonriente muchacho la entierra en la arenaSigue leyendo «Primera lección en Río»

La tierra del cero-estrés

(da click en el enlace para oír la canción) En pocas horas abordo un avión hacia Río de Janeiro. Me emociona cantidad: pasaré unos días oyendo el hermoso portugués, visitando la tierra de mi querido amigo Giancarlo, de Vinícius de Moraes, de Rubem Fonseca, Drummond de Andrade, el enorme Caetano Veloso, María Bethania, Bruno e Marrone. BuscandoSigue leyendo «La tierra del cero-estrés»

Lo que preguntaría a un ángel que se estrelló con la pared

Es sabida mi afición por los seres alados, tanto los ortodoxos como los «caídos», es decir, los anarquistas de Dios. Qué ganas de toparme con uno (que sea un ángel adulto, por favor), oírle hablar (¿con qué acento?), acariciar su portentoso par de alas (¿sublimación erótica?) y luego verlo levantar el vuelo (¿me llevaría enSigue leyendo «Lo que preguntaría a un ángel que se estrelló con la pared»

Hablando de aromas y de piel

El olor más acabado/ tono de fuego/ que abre cicatrices/ manosea la sangre/ angustia los huesos/ vive acendrado/ en tu entrepierna.//   -Julia Santibáñez

Mi propia (y más linda) versión de la verdad

-¿Quiere que le diga la verdad? -Dígame usted la mentira que considere más digna de ser verdad. Este muy breve diálogo aparece en una versión de Paul Valéry a Fausto, según dice Fernando Savater en Ética de urgencia (Ariel). En esta reelaboración del clásico, él es un hombre moderno, que trabaja en una oficina y tiene una secretariaSigue leyendo «Mi propia (y más linda) versión de la verdad»

Palabras y un buen whisky

«Mi pareja dice que soy cursi. Es más, que soy irremediablemente cursi». Así arrancó un breve discurso que puso en sintonía una noche de amistad, palabras y buena bebida. Un muy querido amigo nos daba la bienvenida a una singular cata de whisky escocés a la que invitó, según dijo, a la gente que estáSigue leyendo «Palabras y un buen whisky»

Ya «olvidé» un libro hoy

Es una iniciativa argentina nacida hace unos años y extendida a varios países. Se trata de que un día especifico (hoy), el mayor número posible de libros sean dejados en un lugar público, para que alguien más los encuentre, los lea y a su vez los «libere», para crear un círculo virtuoso de lectura ySigue leyendo «Ya «olvidé» un libro hoy»

Sobre algunos viajes de Borges

Como buena groupie del argentino, hace unos años fui a ver en México (en un museo de la calle Isabel la Católica), una exposición de fotos y textos de viajes que hizo con María Kodama. A diferencia de Borges y Kodama, la segunda evidentemente subordinada al primero, en el caso de la muestra que mencionoSigue leyendo «Sobre algunos viajes de Borges»

Lo que yo llamo magia

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), 1 p.m. Veníamos a ver la exposición de Adriana Varejão pero aún no está abierta al público. Entramos a la muestra temporal de fotografía «Grete Stern. Los sueños. 1948-1951», que se inaugura hoy y de la que no sabíamos. La mampara introductoria ya me atrapa: en 1948,Sigue leyendo «Lo que yo llamo magia»

Y del Papa, muy pocas luces

De viaje por Buenos Aires esperaba encontrar mil y un souvenirs del recién electo Papa Francisco… pero muy poco he visto. Algún poster en una cafetería de Puerto Madero, un dibujo a lápiz en San Telmo, varios carteles juntos en la calle Florida (imagen que ilustra este post), su foto en la portada de variasSigue leyendo «Y del Papa, muy pocas luces»

Creatividad argentina

Caminando por Buenos Aires me fascina encontrar muestras varias de humor e inventiva en los nombres de tiendas, cafés y restaurantes locales, en contraste con lo que acostumbro ver en la capital mexicana. Por comparar conceptos similares hablaré de Palermo Soho, en la capital porteña, y la colonia Condesa, en el D.F. Ambas son zonasSigue leyendo «Creatividad argentina»

Hablando de épocas infames

«Todas las épocas son infames. Sólo el amor las hace soportables», dice el personaje de H. G. Wells en Los pasajeros del tiempo, versión cinematográfica de su novela La máquina del tiempo. Convencida de ello, viajo a Buenos Aires a disfrutar el querer, para hacerme tolerables estos días. Luego regreso.

Canción de tumba, de Julián Herbert

Termino la novela, cierro el libro ganador del Premio Jaén de Novela (cuyo jurado incluyó a Rodrigo Fresán y ahora es publicado por Mondadori). Es efectivo y entrañable el ejercicio autobiográfico del narrador, en el que cuenta los avatares de su vida como hijo de una prostituta-devenido escritor-autodesignado cuidador de los últimos días de su madreSigue leyendo «Canción de tumba, de Julián Herbert»

Asumirse/ resumirse/ consumirse

«Hay que asumirse antes que sumirse, resumirse o consumirse». Este acertado juego de palabras decora una pared en la casa del artista y videoasta mexicano Ricardo Nicolayevsky, ilustrando una breve entrevista que le hizo la revista Gente (febrero 2013). Supongo que es de su autoría, no lo sé. Lo cierto es que me hubiera encantadoSigue leyendo «Asumirse/ resumirse/ consumirse»

«Una experiencia es tuiteable o no es experiencia»

Así de terminante es la visión de @rayovirtual (Daniel Molina, critico cultural argentino) en el interesantísimo artículo «Diccionario twittero», publicado por la revista Ñ (el texto completo vale mucho la pena, abajo está el link). La cita íntegra de @rayovirtual es aún más fuerte: «La experiencia actual es tuiteable o no es experiencia. Es un meroSigue leyendo ««Una experiencia es tuiteable o no es experiencia»»