
A veces, unos versos se asoman dentro de sí mismos, hurgan hasta que encuentran la veta no sabida y la iluminan. Entonces el instante deja de serlo, se estira para abarcar el mundo (nosotros, incluidos).
Es el caso del poema de hoy, de mi querido Julio Trujillo. Forma parte de El acelerador de partículas, volumen publicado recientemente por Almadía. Así, este #MiércolesDePoesía a media voz.
Íncipit
«El tiempo es menos cruel en marzo
porque brilla
y se deja tocar.
Mira,
hunde tu mano en el fulgor del día
que se alza como un arco
sobre el mundo,
palpa con las pupilas el amanecer.
Todo es comienzo en marzo,
brote,
y el mismo tiempo está naciendo
sin noche y sin memoria.
¿Qué hay detrás?
Una fecunda voluntad sin rostro,
una ansia pura de existir y abrirse,
de ser hoy.
Ingresa en el presente,
la piel del tiempo es cálida y ansía
aquel primer contacto que la encenderá».
Julio Trujillo, «Íncipit», El acelerador de partículas, Almadía





























