Desprogramar/ reprogramar la mente

Imagen 2

Cuando la vida quiere que yo aprenda algo, me lo repite en todos los tonos y acentos. Por usar una expresión de esta era digital: lo comunica en todas las plataformas. Ayer leí esto en el libro Deja de ser tú, del científico Joe Dispenza (Urano): «Es fácil entender que los traumas dañen el cerebro, pero los investigadores también han descubierto que los pensamientos negativos y la mala programación del pasado también lo afectan […] Si te esfuerzas por cambiar el mundo interior de tus pensamientos y sentimientos, tu entorno exterior también empezará a cambiar, demostrándote que tu mente ha afectado tu mundo exterior».

Luego tomé un curso titulado «¡Entiéndete! Tú puedes tener la vida que quieres tener», dado por un querido (y sabio) amigo. Increíblemente, los conceptos eran los mismos, como escritos por una sola mano. Total, que en eso estoy desde hace tiempo, a través de yoga, meditación y lecturas: aprendiendo cómo desprogramarme de patrones negativos para sustituirlos por otros positivos. Y aunque a veces me parece que voy avanzando, otras me siento increíblemente torpe en el proceso, pero como decía mi abuela: «mientras hay vida, hay esperanza». A darle, pues.

Vivian Maier: la niñera cargada con una cámara

http://www.vivianmaier.com

Ésta es una de esas historias que parecen inventadas por lo fascinantes, pero son felizmente ciertas. Nacida en EUA pero de origen francés-austrohúngaro, la joven Vivian Maier se estableció en Nueva York en 1951 y poco tiempo después se mudó a Chicago; vivió de su trabajo como niñera a lo largo de 40 años. Lo único que pedía a sus empleadores era tener un cuarto propio, con cerradura (muy a-lo-Virginia Woolf). En sus ratos libres, armada de su cámara, se dedicaba a captar escenas de la vida urbana, mismas que nunca reveló y que mantuvo escondidas de cualquier par de ojos que no fuera el suyo.

Cuando envejeció, sola y sin dinero, tres adultos a quienes había cuidado siendo niños le rentaron un pequeño departamento; murió en 2009. Un mueble de su propiedad guardaba los negativos de su trabajo, desconocido hasta entonces para el mundo. El archivo lo descubrió en una sencilla casa de subastas de Chicago el veinteañero John Maloof. Buscaba fotos de la ciudad en los años sesenta para un proyecto personal; pagó 380 dólares por unos 100 mil negativos de fotos extraordinarias, libros de arte, tres mil cintas de película, audios, recortes de periódico. Maloof tardó años en entender la relevancia de lo que tenía entre manos pero cuando lo hizo, comenzó a organizar el fantástico archivo y darlo a conocer. Ya está en producción una película y un libro sobre la obra de Maier. Además, su obra se ha expuesto en Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Londres y ahora llega a Valladolid, España, para después viajar a París y Estocolmo. Su capacidad de captar escenas cotidianas con frescura y oportunidad es increíble. Sus personajes desbordan la pantalla, hablan y cuentan historias individuales que, por lo mismo, son las más universales.

En casos como éste, la realidad supera la ficción.

Imagen 4 Imagen 3 Links relacionados: Documental de su vida: Sitio web: http://www.vivianmaier.com/ Nota sobre su trabajo: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/19/album/1366373040_805447.html#1366373040_805447_1366373570

Poema en viñetas, de Dino Buzzati

Buzzati 4

Esta novela gráfica del sello Gadir está ilustrada por el propio Buzzati, quien trabajó en ella durante dos años antes de publicarla en 1969. Como conté en algún otro momento, he leído varios textos de él (El gran retrato, Un amor, El desierto de los tártaros), pero desconocía por completo sus inquietudes gráficas y me llevé una gran sorpresa con este volumen.

Es de anécdota fantástica, versión libre del mito clásico según el cual los dioses le conceden al músico Orfeo el permiso de bajar al inframundo para traer de los muertos a Eurídice, su esposa, a condición de que no voltee a verla a lo largo del trayecto. Llevado por la curiosidad, al último momento Orfeo se vuelve para mirar y Eurídice se desvanece para siempre. En esta versión de Buzzati se trata de un cantante moderno que va al reino de los muertos en busca de su mujer, pero lo más destacado no es la anécdota, sino el erotismo que maneja y la combinación de texto con imágenes que incorporan elementos surrealistas y de arte pop.

Es una deliciosa lectura llegada de regalo desde Buenos Aires.

Buzzati 3BUzzati 1Buzzati 2

Todos cantinfleamos de vez en cuando

Screen shot 2013-04-19 at 10.56.27 AM

Hoy se cumplen 20 años de la muerte de Cantinflas, el peladito mexicano que además de jugar con su sombrero se dedicó a malabarear (y marear) con palabras. Tanto y tan bien lo hizo que en 1992 la Real Academia Española incorporó al DRAE cantiflas, cantinfladacantinflear, voces referidas a quien habla y/o actúa «de forma disparatada e incongruente y sin decir nada […] a la manera del actor mexicano Cantinflas». Es justo eso que todos alguna vez hacemos cuando no queremos/no sabemos responder y eso que a diario ejercitan nuestros lamentables políticos. Para ejemplificarlo, aquí un fragmento de la película El portero: en ella Cantinflas, vigilante de una escuela, se hace pasar por maestro de gramática y es examinado por los directivos:

«Director: —Voy a darle una última oportunidad. Conjuge el verbo soler.

Cantinflas: —Yo solo.

Director: —Será yo suelo.

Cantinflas: —Digo que yo sólo me sé los impersonales, desde el presente de indigestivo hasta el pretérito del pluscuamperfeito.

Director: —Entonces conjúgeme el verbo llover.

Cantinflas: —Yo me mojo, tú te mojas, él se moja, nosotros nos empapamos, vosotros os empapáis, ellos chorrean. Oiga asté, ¡qué aguacerote! Yo siquiera traigo gabardina pero usté se va a resfriar».

El singular personaje creado por Mario Moreno fue protagonista de cerca de 50 películas de enorme éxito en México, América Latina y España; en los títulos de algunas se nota la intención lúdica que las permea, por ejemplo: Un quijote sin mancha, El bolero de Raquel y Puerta, joven.

Muy pocos pueden presumir de que su nombre figure en el DRAE: es apenas un reconocimiento a la absoluta genialidad de Cantinflas.

Una nota final: me llama la atención que cantinflear y su familia de palabras no aparezca en el Diccionario de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua. ¿Alguien puede explicar su ausencia?

Links relacionados:

Película El portero

Cantinflear: http://www.eluniversal.com.mx/notas/785399.html

15 años sin Paz

Screen shot 2013-04-19 at 2.22.04 PM

…Sin Octavio Paz, se entiende: hoy se cumplen tres lustros de su muerte. Aunque lo prefiero como ensayista que como poeta, estos versos son deliciosos:

¿Palabras? Sí, de aire,/

y en el aire perdidas./

Déjame que me pierda entre palabras,/

déjame ser el aire en unos labios,/

un soplo vagabundo sin contornos/

breve aroma que el aire desvanece./

También la luz en sí misma se pierde.

 

«Si no tuviera este brazo no podría hablar»

Imagen 2

Es excepcional este poema en prosa, tiene la fuerza de quien se mueve muy a gusto entre palabras:

«El brazo con el que escribo no se lo doy a nadie, si me deshiciera de este brazo moriría atragantada. Este brazo es el que aprieta mi vientre, el que hunde su mano en mi garganta para que las palabras salgan, porque mi brazo sabe que las palabras son como trozos de carne que me atoran, si no tuviera este brazo tampoco podría hablar, porque este brazo es mi lengua, con este brazo puedo decir lo que  la lengua se calla, podrían cortarme la lengua pero no el brazo, por eso no siento ningún miedo cuando tengo la lengua dentro de tu boca, porque aunque la arrancaras me quedaría este brazo».

-Malú Urriola, poeta chilena citada por Patricia Kolesnicov en la revista Ñ (13 octubre 2012).

Palabra del día: náusea

Screen shot 2013-04-18 at 11.48.08 AM

Qué tal esta joyita etimológica: náusea, que significa «ganas de volver el estómago» viene del griego nausia, que a su vez viene de naus, «nave, barco».

En griego, barco se dice naús, y de ahí viene naúsia, palabra que nombra el mareo que causa el vaivén de las naves. De esa misma raíz vienen naufragar, náutico, nave, navegar y navío.

Krystyna M. Libura, Gabriel López Garza, Sorpresas en palabras (Ediciones Tecolote)

Herida irreversible

Imagen 2

No tenía ninguna herida irreversible/

pero rajaste mi centro,/

explorando insistente/

ahí donde no sé cómo me llamo./

Y empezó a correr el tiempo.//

 

Desde aquel día persigo el combate./

Fuera de él todo es fingir,/

siempre a la caza del momento/

en el que entra tu sable/

y mata/

una y otra vez.//

 

Cuando mi piel por fin te olvide/

no pienses que claudico de esta guerra./

Bajo un manto de yerba,/

la humedad profunda/

seguirá esperando.//

 

-Julia Santibáñez

Nenúfar y otras palabras favoritas

Screen shot 2013-04-16 at 11.58.07 AM

Las personas que me gustan tienen dos grandes atractivos para mí: inteligencia y sensibilidad. Luego, algunas me atraen por lo que dicen sin hablar, algunas por sus ganas de vivir y un par, por tener siempre la sonrisa pegada a la cara. Otras, las menos, me gustan por su físico de postal. Igual con las palabras: muchas me fascinan por su etimología compleja, porque llevan cosidas resonancias históricas, porque significan cosas entrañables. Estas pocas me gustan por su «físico», es decir, su sonoridad: llenan de jugo la boca. Me basta y sobra esa razón para declararlas preferidas:

  • nenúfar
  • cornamusa
  • melusina
  • burbuja
  • mansarda
  • nebulosa
  • fumarola

(Sí, casi todas incluyen consonantes nasales m o n y líquidas l o r, además de que predomina la luminosa vocal abierta a. Dispensen la nota lingüística.)

Orgasmo, círculo de fuego

klauskampert.com
klauskampert.com

Para arrancar el día, un caramelo de palabras que intenta describir lo indescriptible, que busca asir la maravilla de un orgasmo:

«Nos dábamos el uno al otro como dos niños aprendiendo a nadar, y nos fundíamos, y hacíamos locuras y no sabíamos de qué garganta salían los gritos… Y subíamos y explotábamos, girando en círculos de fuego morados y amarillos que salían de nuestros ojos y de nuestros vientres y de nuestros músculos y de nuestros líquidos y de nuestros espíritus y de nuestro dolor pulverizado; después, la paz». -Rubem Fonseca, El collar de la paloma (Cal y Arena)

El Cristo de León Ferrari

León Ferrari

El post Teología sin palabras, del 13 de abril pasado ( http://wp.me/p1POGd-18z ), presenta un Cristo en miniatura bajando con cuerda de la cruz. Es una obra del artista mexicano Renato Garza Cervera, que fue exhibida en MACO, Feria México Arte Contemporáneo. A raíz de ese breve texto, mi querido amigo Borgeano mencionó este trabajo del enorme argentino Ferrari, titulado La civilización occidental y cristiana. El tema es provocador hoy, pero además tómese en cuenta que la obra es de 1965, en plena guerra de Vietnam. Tomé esta foto en agosto de 2012 en el museo Fundación Proa, en La Boca, Buenos Aires. La imagen no es ninguna maravilla pero tiene la espontaneidad de la sorpresa que me causó entrar a la sala y encontrar eso.

Pensándolo hoy, qué no daría por sentar a dialogar a ambos Cristos: el que baja de la cruz, el crucificado sobre un caza estadounidense.

La personaja adolescente y su mamá adolescente

Screen shot 2013-01-16 at 1.43.48 PM

Resumen del episodio 1 ( http://wp.me/p1POGd-xv ): la personaja era hermosa y alegre como Blancanieves y vivía con su mamá (que no era reina, ni sabia pero, igual que en los cuentos, amaba a su hija hasta el tuétano). Ambas eran felices y sonrientes hasta que a la personaja se le ocurrió ser adolescente. Entonces le dieron malestares, insomnios y se le nubló el semblante; en consecuencia, a su madre también.

La personaja adolescente seguía siendo tal (léase: continuaba con desgarros de crecimiento). La madre, afligida por el pesar de la criatura, de pronto se acordó de su propio paso por los años del adolecer (es decir, de la pubertad). Se recordó sintiéndose más sola que un zapato en el desierto, más absurda que una canción de Arjona, más incierta de sí misma que… En fin, se vio y se abrazó. Le nació decirse a esa sí-misma adolescente que 30 años después las cosas estaban mejor, que la inseguridad galopante disminuyó hasta hacerse manejable, que se reconcilió consigo misma (ahora hasta se quería), que el problema de amigas que entonces le parecía irresoluble se arregló, que encontró a varios chicos (y grandes) que la amaron y nunca más se acordó del muchacho que no la invitó a salir. También le pidió un favor: que le dijera a su personaja, a su amada personaja adolescente, que las cosas se iban a arreglar, que todo iba a estar bien.

(Continuará…)

Más segundos extrañados

Imagen 3

Hace tiempo no subo fotos de texturas que me obsesionan, esas que pasan casi inadvertidas pero cuando se hacen presentes congelan el instante. Entonces causan comezón en los dedos, ansiosos (casi locos) de estirarse a «leerlas» para compararlas con las que guardan en su memoria. Aquí algunas de ellas, captadas no-importa-dónde.

(Para otras fotos similares que viven desde hace tiempo en este blog da click en los posts Obsesión por la texturas http://wp.me/p1POGd-hF y Segundos extrañados http://wp.me/p1POGd-pK ).

Imagen 8

Imagen 14Imagen 2Imagen 10Imagen 6

Imagen 15Imagen 7

Similitud entre un poema y un profiterol con chocolate

images

Para quienes me habían preguntado al respecto, aquí va el epílogo: tras diez días del ayuno de desintoxicación Master Cleanse ayer fue mi primer día de comida «normal», es decir, totalmente sólida aunque sin irritantes ni cosas muy pesadas.

Traigo el paladar más despierto que de costumbre, así que me dedico a disfrutar a fondo lo que pruebo. Justo hace un rato, mientras saboreaba poemas de Tomás Segovia, poeta mexicano a quien nunca había leído, le di una mordida a una pera jugosísima (¿más que de cosumbre?), tanto que tuve que interrumpir la lectura para paladear con calma el manjar. Luego retomé la lectura del otro manjar, el hecho de palabras:

«En la fina penumbra, resplandece/

tu cuerpo apenas, arrogante casi/

y casi arrepentido de sus dones./

Tu desnudez es como un poco de agua/

que reposa en el cauce de lo oscuro,/

gravedad transparente, ausencia casi».//

Me da por pensar que, en este momento, comer me resulta similar a enfrentarme por vez primera a un poema cargado de sentidos. El ejercicio es parecido: se trata de descifrar el lenguaje de una fruta jugosa, notar las evocaciones que despierta un pollo almendrado, dejar que se asiente el ritmo de un aderezo roquefort, vibrar con los acentos de un profiterol con chocolate. Quizá la comparación sea descabellada, pero confieso que de manera parecida ambas experiencias me hacen el día.

Escribir a partir del caos

www.sandrooramas.blogspot.mx
http://www.sandrooramas.blogspot.mx

«Hallar la voz personal no es sólo vaciarse y purificarse de las palabras de otros, sino adoptar y acoger filiaciones, comunidades y discursos. Podría llamarse inspiración al hecho de inhalar el recuerdo de un acto no vivido. La invención, debemos aceptarlo humildemente, no consiste en crear algo de la nada sino a partir del caos. Cualquier artista conoce estas verdades, no importa qué tan hondo las esconda».

-Jonathan Lethem, En contra de la originalidad (Tumbona Ediciones).

Es una idea perfecta y que aplico con gusto en este blog: lejos de esconder influencias, lecturas, obsesiones por las palabras de otros, sin pudor las canto y las celebro. Asumo abiertamente que lo que escribo es «poco original»: en su mayoría surge de felices contaminaciones, líneas robadas, sonoridades que tomo en préstamo, en suma, de poner un poco de orden en el caos de lecturas y experiencias que acumulo a diario. ¿No hacemos todos un poco lo mismo?

Borges y Piazzolla: pelear puede ser una fiesta

Screen shot 2013-04-12 at 2.32.09 PM

Me acaban de enseñar a postear música desde iTunes y aprovecho para estrenar mi nuevo talento con esta maravilla de canción, «Alguien le dice al tango», que conjunta los talentos de ambos enormes, con el poema en la voz de Jairo. Es del disco El tango, de 1965 y reeditado en 2011. Al fondo de los instrumentos de Piazzolla casi resuena la voz de Borges en la Historia del tango: «el tango y las milongas expresan algo que los poetas, muchas veces, han querido decir con palabras: la convicción de que pelear puede ser una fiesta».

Aquí, fragmentos del poema:

«Tango que he visto bailar/
contra un ocaso amarillo/
por quienes eran capaces/
de otro baile, el del cuchillo. […]//

Despreocupado y zafado/
siempre mirabas de frente,/
tango que fuiste la dicha/
de ser hombre y ser valiente. […]//

Yo habré muerto y seguirás/
orillando nuestras vidas./
Buenos Aires no te olvida,/
tango que fuiste y serás».

Valtierra y lo que han visto sus ojos

Screen shot 2013-04-12 at 11.27.43 AM

El fotógrafo mexicano Pedro Valtierra está celebrando treinta años de trabajo periodístico detrás de la lente: sus fotos de la Revolución Sandinista en Nicaragua y las guerrillas latinoamericanas hablan fuerte, pero las que ilustran este post las tomó durante el levantamiento del EZLN en Chiapas (1994) y son mis favoritas. Además está la labor de Valtierra como creador de Cuartoscuro, agencia y también revista de fotografía.

Estas mujeres con bebés a la espalda, enfrentadas a los soldados que querían entrar a sus pueblos, me tocan muchas fibras. La de cosas que han visto los ojos de Valtierra y la de cosas que nos hacen ver.

Screen shot 2013-04-12 at 11.26.36 AM

Screen shot 2013-04-12 at 11.22.10 AM

Screen shot 2013-04-12 at 11.26.23 AM

Links relacionados:

http://www.cuartoscuro.com/pedro-valtierra/

Español: chasquidos, latigazos, caballería de vocales

Screen shot 2013-04-11 at 4.57.11 PM
Foto: Tania Gomezdaza. Escultura de Reyes en la Capilla Alfonsina, México, D.F.

«A veces lamento hablar en español: escuchado desde la otra orilla debe ser algo incomparable, lleno de chasquidos y latigazos, terrible carga de caballería de abiertas vocales, por entre un campo erizado de consonantes clavas como estacas». -Alfonso Reyes

No me había planteado cómo se oye el español desde la extranjería. Sí, debe ser  desafiante, estremecedor.

 

Palabras-hojas (no palabras-mármol)

Imagen 4

Hace años, no sé cuántos, anoté este poema del gran Guillevic al reverso de una tarjeta de presentación de alguien-que-hoy-no-sé-quién-es. Ahora, mientras busco en el tarjetero un teléfono, lo leo y me deslumbra de nuevo. Con razón lo copié, con razón conservo la tarjeta. No tengo idea quién lo tradujo ni cómo se llama el texto. Supongo que pertenecerá a Arte poética, antología del poeta francés sobre la creación. Me alegra la mañana compartir algo tan bello:

«No sueñes en el mármol/

para tu poema/

Ni en nada tan duro/

a la par que tan frío./

Tendrás que soñar más bien en un haz/

de hierbas, de hojas, de pétalos/

en un gran ramillete/

en el que uno podría acurrucarse/

y no tener ya/

que mirar a otra parte/

pues todo estaría ahí».

-Eugène Guillevic

Mi regaderazo interior (actualización)

Screen shot 2013-04-09 at 4.08.01 PM

El domingo escribí sobre el ayuno Master Cleanse, que estoy haciendo (para leer ese post da click aquí: http://wp.me/p1POGd-16C ). Hoy es el séptimo día, el último de ayuno propiamente dicho. Después vendrán tres días de «salida», en los que básicamente tomaré jugos de frutas y verduras crudas, para el sábado empezar de nuevo con alimento sólido suave.

Esta mañana me he sentido un poco desesperada, ansiosa por comer. Me he mantenido sin probar alimento pero por primera vez me ha costado mucho. Es curioso, pero más que saciar el apetito, lo que me urge es el hecho de saborear algo rico. Con la limonada que es columna vertebral del Master Cleanse en realidad evito el hambre, pero no satisfago el deseo de masticar ni de probar sabores. Aquí sigo, pero estoy feliz de estar en la recta final. Cuento los días para que sea sábado.