Dijo el poeta: «Es más castigo negar a un amante un verso que un beso, porque en un verso caben todos los besos».
Archivo del autor: Julia Santibáñez
«Hacer algo grande»
Ayer encontré en la librería dueña de mis quincenas este librito de la argentina Alfonsina Storni (la misma cuya automuerte inspiró «Alfonsina y el mar»). Lo compré porque me di con este texto muy breve y hasta poco pulido, seductorsísimo por su mezcla de ingenuidad/fuerza: «Amo y siento deseos de hacer algo extraordinario. No sé loSigue leyendo ««Hacer algo grande»»
De cara a la pared
De cara a la pared encerrada en mi cuerpo apenas recuerdo la confianza que tenía en mis piernas mi rostro antes de tu nombre. Ahora no sé ando temblorosa con un hueco en el vientre a desagusto en mi piel como un adicto que sin droga no se conoce. De cara a la pared tengoSigue leyendo «De cara a la pared»
Algo sobre la luz…
Empieza a morir la luz de este viernes, me seduce su carácter huidizo. Recuerdo a propósito algo leído hace poco, garabateado en mi cuaderno de notas. Busco la cita y ahí está, esperando ser citada: «Me preguntan por qué estoy aquí. Y yo respondo: Por mis compromisos con la luz… la luz, ¡qué cosa tan seriaSigue leyendo «Algo sobre la luz…»
El Buda dijo
«Como la estrella fugaz, el espejismo, la llama, la ilusión mágica, la gota de rocío, la burbuja en el agua, como el sueño, el relámpago o la nube: considera así todas las cosas». -Buda Sakyamuni Así exactamente: igual de ligeras, de evanescentes (incluida yo misma). Y está bien.
A veces
A veces la noche es más oscura entre los brazos. A veces la banda sonora del alma es el lamento de un tango. A veces el cuerpo que fue arado por los labios se siente pequeño, indefenso. A veces, sólo a veces, el aire pierde transparencia y la garganta se llena de arena. A veces.
Palabra del día: fragilear
Condición de quien normalmente se erige en poste de concreto, torre, monumento, y un día amanece tosco potro, de patas que no soportan su peso. Algo así como yo. Hoy.
Letanía
Con la fe de una devota/ que no ve a su dios pero lo invoca/ repito mi cansada letanía:/ «Eco de tu cuerpo/ regusto de tu vientre/ sombra de tus manos/ ceniza de tu aliento/ no me desampares./ Eco de tu cuerpo/ regusto de tu vientre/ sombra de tus manos/ ceniza de tu aliento/ tenSigue leyendo «Letanía»
Catulo a Lesbia
Para iluminar el lunes va esta joya del siglo primero antes de Cristo: Carmen V Vivamos, querida Lesbia «Vivamos, querida Lesbia, y amémonos, y las habladurías de los viejos puritanos nos importen todas un bledo. Los soles pueden salir y ponerse; nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida, tendremos que vivir una noche sin fin.Sigue leyendo «Catulo a Lesbia»
El día es enorme
Afuera el día es enorme,/ lleno de pregones/ bocinas y ladridos./ En la penumbra se beben los amantes,/ murmullo de párpados que caen,/ roce de lenguas,/ con los dedos hablan/ (rumor blando)./ La sangre se oye hervir,/ es un estruendo la desnudez,/ gran alharaca.// -Julia Santibáñez
En honor de Emma Bovary
Cuando el caballero empezó a desabrochar el botín de la dama comprendió que el supremo botín era suyo.
Definición kunderiana de amor
«El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien (este deseo se produce en relación con una cantidad innumerable de mujeres), sino en el deseo de dormir junto a alguien (este deseo se produce en relación con una única mujer)». -Milan Kundera N. del E. El lector puede cambiar «mujer» por «hombre»Sigue leyendo «Definición kunderiana de amor»
Palabras en propiedad
Yo y mi obsesión por ellas… no tengo remedio. Me da por pensar que algunos autores se han vuelto dueños absolutos de ciertas voces, tanto que es imposible decirlas sin aludir a sus «creadores». Por supuesto, el vínculo está dado por su obra, después de leer la cual no he podido librarme de sus fantasmas.Sigue leyendo «Palabras en propiedad»
«Huele amar»
«Ella huele amar», dijo el amante, y acto seguido se hundió en sus olas.
El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic
«[El cuerpo] era el único instrumento del que disponíamos, el único instrumento para entendernos, el lenguaje del cuerpo que llega detrás, delante, al margen de las palabras, al margen del habla, que pronto nos resultó insuficiente. El cuerpo suplía nuestra carencia de lenguaje, ese algo que se nos escapaba desde el principio. El cuerpo eraSigue leyendo «El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic»
Paradojismo
Los diccionarios, siempre tan a la mano, explican la condición en la que me encuentro, que involucra afirmar y negar al mismo tiempo: «Paradoja: 4. f. Ret. Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción» (DRAE). Sí, asimismito: estoy contenta pero no, me parece algo bueno y al contrario, celebro y lamento.
Se dio cuenta
Todo lo mantenían en secreto hasta que un día/ se dio cuenta/ se dio en cuanto/ se dio cuando/ se dio en cuento/ se dio en cruento.
¿Cavafis o Santibáñez?
Constantino Cavafis lo escribió hace muchos años, pero podría haber sido yo, de camino a Ítaca: «Vuelve a menudo y tómame, amada sensación, vuelve y tómame— cuando del cuerpo la memoria se despierta, y un antiguo deseo vuelve a pasar por la sangre; cuando los labios y la piel recuerdan y las manos sienten comoSigue leyendo «¿Cavafis o Santibáñez?»
Tolerancia a la frustración
Sé que mis millones de lectores en todo el orbe se cuestionan qué tal resultó mi experimento de ayer, así que doy un breve comentario: si tuviera que ponerme calificación creo que en total honestidad no pasaría de 7. Sin embargo, como si se tratara de una clase de yoga, bloqueo la rodilla mental ySigue leyendo «Tolerancia a la frustración»
Abdominales para la mente
«Vivir las experiencias que nos ofrece la vida será obligatorio, pero sufrirlas o gozarlas es opcional. No se trata de decidir ver la vida en rosa de un día para otro, sino de trabajar sistemáticamente en debilitar esos músculos de infelicidad que tanto hemos fortalecido creyéndonos víctimas del pasado, de los padres o del entornoSigue leyendo «Abdominales para la mente»
Saltamontes (más que) inteligente
Los montes que más amaba saltar el pequeño saltamontes eran los de Venus.
Piel con forro
Sábado, 7:15 am. Me despierto o me doy cuenta de que estoy despierta, da igual. Un par de pájaros corta el silencio. Todo está en calma, incluso mi mente. Aunque afuera hace frío, las cobijas son muy acogedoras. En un par de horas me alistaré para ir a la yoga y mientras tanto disfruto miSigue leyendo «Piel con forro»
Ese cuadro hindú
Ese cuadro hindú/ la novela de Cohen/ el sillón más rojo/ la cara interna de mis muslos/ y lo frío de estos pies/ te llevan tatuado./ También cada mañana/ el mejor de los diciembres/ la voz de Sinatra/ mis mejillas y ganas/ aquel postre en Nueva York/ y los últimos cinco años./ Extrañan tantoSigue leyendo «Ese cuadro hindú»
Curiosidades del mundo editorial (notas desde la trinchera)
Quien lo conoce desde dentro sabe que el mundillo de las revistas se cuece aparte (¿aparte de qué? ¿aparte de dónde? ¿de parte de quién?). Así, frases que en la vida cotidiana tienen un sentido, en los pasillos de una editorial adquieren otro significado, sin perder el original. Por ejemplo, decir «pero qué mala cabeza»Sigue leyendo «Curiosidades del mundo editorial (notas desde la trinchera)»
«Tristeza de amanecer lloviendo»
«Tristeza de amanecer lloviendo…», dice Ángeles Mastretta en algún cuento. Así hoy dentro de mí: se me caen las hojas, hace frío, se remueve la tierra más honda, todo oscuro, no hay punto seco donde poner el pie. Llueve sin tregua.