No he leído Fifty Shades of Grey ni lo leeré. Llámenlo esnobismo, soberbia lectora o escasez de tiempo, lo cierto es que lo hojeé en una librería y no me apeteció ni un poco. Hoy me entero que su autora ingresó al puesto #1 de Forbes entre los escritores que más venden y más dinero tienen: la fortuna de E.L. James es de 95 millones de dólares. Bien por ella pero me pregunto qué tanto se recordará su obra en unos 100 años. Y no me refiero sólo a su trabajo sino a los best sellers que obedecen intereses mercadológicos, siempre tan cambiantes. Me parece que, en contraste, las obras que se vuelven clásicas obedecen un propósito artístico y de tocar el alma de otros (y ésa, ya se sabe, no ha cambiado mucho a través de los siglos).
Italo Calvino dijo: «Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir». ¿Será Fifty Shades of Grey capaz de tener múltiples lecturas a lo largo de los años? Tengo mi propia hipótesis.
Nota de revista Ñ: http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/E-L-James-la-mas-rica-entre-los-escritores_0_973103120.html









































