Tenía unos seis o siete años. Mi papá era el ídolo de mi pequeño mundo (a 28 años de su muerte creo que sigue siéndolo). Yo esperaba despierta por la noche para verlo llegar y compartir un poco antes de dormir. De mañana no coincidíamos, así que esos minutos eran «mi tiempo» con él. EsaSigue leyendo «Lo que rescataría de un incendio»
Archivo del autor: Julia Santibáñez
Voz de triple fondo
urgencia de contar/ esta ausencia que ensordece/ ansia de explicar/ el hueco del ruido de tu cuerpo/ hacerlo en una palabra/ poderosa/ no una retahíla sucesiva/ de voces/ de lamentos/ pero no la encuentro/ en los idiomas que conozco/ debo buscar en otros/ en ecos de lenguas antiguas/ en las no creadas/ una sola palabraSigue leyendo «Voz de triple fondo»
Robar el alma en una foto
Cuando el fotógrafo descubrió cómo robar el alma en una foto, se hizo un autorretrato y desapareció.
Idiomas: lentes para leer el mundo
Los amo con pasión desmedida: a lo largo de mi vida he pasado muchas horas estudiando inglés, francés, italiano, portugués y latín. Por desgracia no todos los domino pero me fascina llenarme la boca con sus acentos, ir descubriendo el color que cada uno de ellos irradia. En mi lista de propósitos de los próximosSigue leyendo «Idiomas: lentes para leer el mundo»
Ya que navegas por mi sangre
Y siguiendo con mi sesgo argentinófilo, aquí un alucinante poema en prosa del enormísimo Gelman… «Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mí paciencia para mí dime qué diablos hago por qué te necesito quiénSigue leyendo «Ya que navegas por mi sangre»
Madrugada aeroportuaria
Llevo horas varada en el aeropuerto, mi vuelo está retrasado «hasta nuevo aviso». Hace frío, tengo sueño, extraño el baño de mi casa (tan pulcro e íntimo él). Para evitar lamentaciones infructuosas y bloquear la soledad que escuece por dentro empiezo a imaginar: ¿Y si aprovechando el anonimato de la hora pasa a mi ladoSigue leyendo «Madrugada aeroportuaria»
Compañía a bordo
Voy a tomar un avión. Para tener una conversación intensa, de altos vuelos (literales y metafóricos), invité a venir conmigo a Silvia Molloy. A esta autora argentina que recién publicó su novela En breve cárcel en el Fondo de Cultura Económica me la presentó Ricardo Pigilia, a través de la colección Serie del recienvenido. Ella,Sigue leyendo «Compañía a bordo»
Por si tenían el pendiente…
… les cuento que sí: Buenos Aires me espera de nuevo así que allá voy a esa ciudad mágica (llevo gran sonrisa y el equipaje cargado de ganas). Como cantan los siempre precisos Páez y Sabina: «En Buenos Aires descubrí que el día hace la guerra; la noche, el amor… En Buenos Aires falta guitaSigue leyendo «Por si tenían el pendiente…»
Revistas hoy: dos posibles futuros
El mismo día me entero de dos noticias relativas al medio de las revistas, el cual amo y me da de comer hace lustros. Por un lado, tras 80 años de publicación Newsweek cierra operaciones en papel y en enero 2013 se vuelve un título solamente digital; por otro, T-Post, «la única revista ‘vestible’», ofreceSigue leyendo «Revistas hoy: dos posibles futuros»
Sacarle punta al amor
Sacarle punta al amor, luego afilarlo un poco más, deslizarlo por el cuaderno mientras tiñe los dedos y deja huellas de su paso. Aprestarse a leer lo escrito, atesorarlo, beber su sonoridad, repetirlo lento como un mantra, saber que en buena medida explica el mundo. Así, hoy. -Julia Santibáñez
«Nunca se piensa mejor que cuando se escribe»
En entrevista, Margo Glantz señala: «Escribo sobre todo para aclararme a mí misma. Decía Monsiváis que nunca se piensa mejor que cuando se escribe». Coincido al 100%: me gusta pensar claro, por eso escribo (y sí, disfruto mucho el placer sensorial de hacerlo a mano).
¿Qué se oye más allá del sonido?
A raíz de la hazaña de quien estos días amaneció con ganas de saltar desde la estratósfera me da por preguntar: al romper la barrera del sonido, ¿qué se oye? Es más: ¿se puede oír algo? Circula por ahí un video de lo que vio pero no he encontrado nada sobre lo que registraron susSigue leyendo «¿Qué se oye más allá del sonido?»
Tu nombre se desgaja de los labios
tu nombre/ se desaja de los labios/ seco/ y sin aire/ cae tu nombre solo/ con estruendo/ se desprende como roca/ y quiebra el suelo/ resbala muerto/ golpeado por el sol/ tu nombre lejano/ quieto// -Julia Santibáñez
El no-lugar en el sí-tiempo
Ayer, a medio centro comercial, me vino a la mente el concepto no-lugar, del antropólogo Augé. Hace poco leí un artículo al respecto en Ñ, revista de cultura del periódico El Clarín. En efecto, los centros comerciales carecen de identidad, de historia y relaciones, igual que los supermercados: se trata de no-lugares en tanto son espaciosSigue leyendo «El no-lugar en el sí-tiempo»
Porque las niñas lo merecen
Hoy se celebra el primer Día Internacional de la Niña, decretado por la ONU. Casi puedo oír las voces de detractores «a priori»: «¿Otro «Día de…»? ¿para qué? ¿y por qué ‘Día de la niña’ si ya existe el ‘del niño’?». Aquí las razones por las que aplaudo la iniciativa: 1. Celebro el Día InternacionalSigue leyendo «Porque las niñas lo merecen»
Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera
Cruda, descarnada, con resabios de viaje iniciático y pinceladas mitológicas: esta breve novela (132 pp) trata la vida en la frontera entre México y Estados Unidos, ese submundo que tiene sus propios códigos, jerga y entrelíneas. La anécdota parece sencilla: una muchacha cruza «al otro lado» para buscar a su hermano. Se superponen primero laSigue leyendo «Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera»
Otoño + el oro de tu boca
Pues sí, ando romántica, qué le voy a hacer… «Hoy amanecí en crepúsculo/ sacudiendo mi otoño,/ sacudiendo mi vida,/ buscando el oro desierto de tu boca». -Marco Antonio Campos
Nueva (y controvertida) librería
Aprovechando el ímpetu dominical me lanzo al siempre amado Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, a conocer la nueva librería Elena Garro, duramente criticada por los vecinos bajo argumentos de violaciones al uso de suelo y complicaciones viales. No sé si Consuelo Záizar, titular por algunas quincenas más del Consejo Nacional para laSigue leyendo «Nueva (y controvertida) librería»
Nostalgias de estar conmigo
Después de días cargados de voces, adrenalina e intensidad, hoy decido pasar el día a solas conmigo y lo disfruto una enormidad. En silencio, me siento a gusto en mi piel.
Deseo como un niño pequeño
Como un niño pequeño, el deseo no deja de crecernos. Territorial, el día que llegó se hizo espacio en nuestra casa, la pobló de sus cosas y nos puso a su merced. A meses de distancia, sigue siendo él pero es otro, de ojos asombrados. Cada rincón luce sus colores, no hay ámbito libre, espacio del clóset queSigue leyendo «Deseo como un niño pequeño»
Cómo los libros cambian con la edad (de uno)
“Solamente hay una manera de leer, que es huronear en bibliotecas y librerías, tomar libros que llamen la atención, leyendo solamente ésos, echándolos a un lado cuando aburren, saltándose las partes pesadas y nunca, absolutamente nunca, leer algo por sentido del deber o porque forme parte de una moda o de un movimiento. Recuerde queSigue leyendo «Cómo los libros cambian con la edad (de uno)»
Libros, más vivos que la gente
Para esta mañana de sábado, aquí otra cita explosiva sobre el arte de leer: «Los libros a veces están más vivos que la gente, ‘pueden estar cargados de dinamita’. Algunos de ellos son capaces de generar encuentros tan intensos que pueden mutilar la existencia o inyectar una fortaleza diez veces mayor a todo lo concebido.”Sigue leyendo «Libros, más vivos que la gente»
Cortázar me calla la boca
Hace unos días escribí algo sobre la palabra «gentes» y subrayé que me parece lamentable (ver Septiembre 11, entrada: «Palabra del día: ‘gente’ (no ‘gentes’)». Pues resulta que anoche empecé a leer una edición argentina de Las Hortensias y otros relatos, de Felisberto Hernández (El cuenco de plata). El volúmen incluye un prólogo que Cortázar hizo de laSigue leyendo «Cortázar me calla la boca»
Fecundar/secundar
Se me ocurren algunas rientes confusiones a las que se prestan en una oficina estas cuasihomófonas: En una junta, ante la propuesta de un ejecutivo su jefa responde entusiasta: «te secundo» (todos entienden «te fecundo»). Un gris empleado quiere convencer a sus colegas de tomar tal línea de acción y pide: «Necesito que me secunden»Sigue leyendo «Fecundar/secundar»
Para todo mal, mezcal…
Y para todo bien, también, dice la sabiduría popular mexicana. Por supuesto no pretendo adjudicarme la autoría de esa enorme frase, sólo la tomo prestada para un día pesado como hoy (con olor a lejanías). La buena noticia es que rematará con amigos, justamente, en torno a un buen jugo de agave. Acepto mansamente mi destinoSigue leyendo «Para todo mal, mezcal…»