Más que hablar una lengua, ser hablados por ella

Screen shot 2013-05-20 at 10.22.05 AMDice mi querido Adriano de Lucio que, cuando era chica, su hermana llamaba robateros a los ladrones. Cuánta lógica: si panadero es el que tiene el oficio de hacer pan y camionero el que maneja un camión, entonces robatero es el que se dedica a robar. Se muestra en plena acción la competencia lingüística, ésa que Álex Grijelmo define como «no saber por qué se habla como se habla, en ser hablado por la propia lengua de manera inconsciente. Las leyes del idioma entran en el hablante y se apoderan de él para ayudarlo a expresarse» (La seducción de las palabras, Taurus).

Igual que todos los niños, mi hija también inventaba palabras. Recuerdo:

1. peórico como «relativo a lo peor» pero con carga superlativa: «lo más peórico es que mis amigas y yo no pudimos ponernos de acuerdo»;

2. respetación como «acción de respetar», igual que comprensión es la «acción de comprender».

Ambas niñas, como hablantes nativas de su lengua, crearon estas palabras basándose de forma inconsciente en las reglas de la misma, desarrollando su intuición al captar las normas gramaticales y morfológicas, para aplicarlas en el habla. Es lo que pasa cuando un chico dice yo no cabo en vez de yo no quepo. Grijelmo lo explica: «el niño ha averiguado en su minúscula experiencia las relaciones sintácticas y las aplica con rigor a todo el sistema, sin dominar todavía sus excepciones». Esa capacidad humana de aprender una lengua hasta ser hablada por ella me resulta magia pura.

Más y más segundos extrañados

Imagen 5Va otra muestra de las cosas que cuentan las texturas de cada día, de cómo congelan el tiempo un instante en una especie de poema-visual. Ésta es la cuarta entrada que subo sobre el mismo tema. Al ritmo que voy, un día no lejano terminaré posteando los «segundos extrañados» número 500 (da click aquí para ver los tres posts anteriores http://wp.me/p1POGd-hF http://wp.me/p1POGd-pK http://wp.me/p1POGd-18T ).

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Oficios impensados para tiempos de crisis

Imagen 1Ablandador de zapatos, masticador de carne dura para ancianos sin dientes y hacedor de antigüedades exprés son algunas ocupaciones que el colombiano Daniel Samper Pizano sugiere para tiempos de crisis en El discreto encanto del liguero (Panamericana Editorial/ El Áncora Editores). Aquí, otras dos igual de ocurrentes:

«Usador de toallas: Nada seca peor que toalla nueva. En casas, clubes y gimnasios recompensarían con gusto a quien desgaste las toallas nuevas hasta que adquieran esa capacidad de absorción de agua que únicamente el repetido uso da. Equipo: buena voluntad y agua caliente.

Hacedor de colas: Algunos vivos descubrieron ya el truco: vender puestos en las colas. No es, pues, una idea original, pero sirve para reiterar que cuando uno no tiene nada que hacer porque está desempleado, una buena manera de no hacer nada es hacer cola, para después negociar el turno. Lo mejor es que este oficio puede combinarse con otros como masticar carne o amansar zapatos, que no resultan incompatibles con la espera. Equipo: buena voluntad y paciencia. Un banquito ayuda a veces».

La literatura y su bendita capacidad de hacer reír sin dejar de ser crítica.

Shine On Award

Thanks to Rafael Prado Velasco, I have been nominated the Award by ANN NOVEK–WITH THE SKY AS THE CEILING AND THE HEART OUTDOORS , a lovely blog where Ann expresses its commitment to nature, ecosystems, plants and animals, especially with those who suffer some form of abuse or are in danger. Here the rules for the Award:

  • Answer the 10 random questions or those of your choosing.
  • Nominate 10 other bloggers for the Award and link their blog site.
  • Notify the bloggers of their award.
  • Ask the award winners to answer the 10 questions when they accept.

1) Do you have a goal in Life? To stop looking for external goals and focus on internal peace and well-being.
2) City or Country ? Both, depending on the season of my emotions.
3) What was the last Word you looked up in a Dictionary? “Mañé” (Colombian expression for “vulgar”).
4) If you had a time machine, where would you go? To a scriptorium, in the Middle Ages.
5) Pirates or Vampires? Pirates, bien sûr!
6) Are you an easily satisfied person, or do you work hard to get something? I am working hard in being an easily satisfied person.
7) Sweet or Spicy? Spicy.
8) Do you believe in Karma? Absolutely.
9 ) What’s your favorite Comedy film? I am not much of a comedy person, couldn’t tell.
10) Fantasy or Sci-Fi? I guess Sci-Fi.

Here, my nominees:
Judybkr: http://www.judybkr.wordpress.com
Dessjuest: http://www.dessjuest.wordpress.com
Consonancias y disonancias: http://www.vatelechuza.wordpress.com
Javier GM: http://www.javiergmphotography.com
Diario de palabras: http://www.diariodepalabras.wordpress.com
Janis62: http://www.norapcura.wordpress.com
Rafael Prado: http://www.rafaelpradov.com
Desafectos: http://www.desafectos.wordpress.com
El café de Nicanor: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
Díaz-rullo: http://www.diazrullo.com
Libeasler: http://www.libeasler.wordpress.com

Asco en el MUAC

Imagen 3Llego al Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) a ver la muestra de Ronan y Erwan Bouroullec. No me mueve nada, pero a cambio descubro una fascinante sobre arte chicano urbano. Asco: elite de lo oscuro. Retrospectiva 1972-1987 aborda el trabajo de ese colectivo formado por artistas del este de Los Angeles. En esas décadas de agitación social, los chicanos eran segregados de la escena del arte «formal», pero Asco halló cómo hacerse oír/ver. Un ejemplo fue este performance del día de Navidad. Como en el rito católico, el grupo hizo una procesión por la ciudad cargando una cruz de cinco metros: protestaba por las muertes en Vietnam y terminó con unos minutos de silencio ante el Centro de Reclutamiento de la Marina. Aunque hoy pueda parecer una expresión «cotidiana», en ese momento fue escandalosa, sobre todo porque la hacía la «elite de lo oscuro, [una] colección de anónimos e indocumentados», como los llamaban.

La foto que cierra este post, parodia de Asco sobre las imágenes del tío Sam invitando a enrolarse en el ejército, es de 1978. Treinta años después, al mundo entero le quedó claro que no son ninguna minoría: el voto latino resultó decisivo en los dos triunfos electorales de Obama.

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Imagen 1Link relacionado:

http://www.muac.unam.mx/webpage/ver_exposicion.php?id_exposicion=61&id_seccion=3

Ser parte de una constelación de energía

Imagen 9Hilos invisibles me conectan con mi historia de familia. Lo quiera o no, sea consciente o lo ignore, soy parte de un sistema de energía que me une con mis antepasados, con mis descendientes. Hasta ahí todo muy racional. Lo que rebasa la razón es que esos hilos se puedan evidenciar de pronto en alianzas con ancestros que no conocí, transgresiones que yo y los míos hemos cargado por generaciones. De eso se trata Constelaciones familiares, método provocador creado en los 80 por el terapeuta alemán Bert Hellinger.

Ayer experimenté una vez más su lógica implacable, su poder sanador. Llegué queriendo  destrabar asuntos personales y la constelación me dio una nueva luz sobre cómo influye en mi bienestar el karma, la energía que me relaciona con otros. Ahora, mi principal reto es no racionalizar lo vivido: «Los pensamientos son rápidos, el alma se mueve de forma lenta». Tengo que dejar que la experiencia se decante.

Link relacionado:

http://www2.hellinger.com/es/home/

Perderle el respeto al arte (¿por qué no?)

http://www.arno-rafael-minkkinen.com/
http://www.arno-rafael-minkkinen.com/

El fotógrafo de origen finlandés Arno Rafael Minikkinen se vale de PhotoShop para lograr estas fotografías de alta estética, con una luz sumamente cuidada pero, sobre todo, que descolocan, que incorporan un guiño de humor. Me gustan en particular por lo que sugieren: creo que para que el arte sea más disfrutable hace falta jugar y sí, generar propuestas menos solemnes. Además, me encanta ver que PhotoShop sirve para más que borrar exparejas, acinturar modelos, crear extraterrestres.

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Las ideas son sólo eso

Screen shot 2013-05-16 at 6.30.32 PMAlgunas personas usan sus tesis de vida como catequesis para convertir a los demás. Otras las quieren imponer como prótesis para ver, oír y caminar bajo su óptica. No es de balde recordar que las tesis son sólo eso, es decir, opiniones PERSONALES.

La primera noche de un rey

Carlos IX de Francia, por François Clouet
Carlos IX de Francia, por François Clouet

El joven rey está contento./

Magnánimo/

exculpa a dos ladrones,/

regala vino a los vasallos,/

descree negros augurios sobre el reino.//

 

Vaga por palacio/

y parece más alto,/

de ojos más oscuros/

(se toca los labios, como extrañado,/

y ríe para sí mismo).//

 

Desde ayer soy/

su cortesana.//

 

-Julia Santibáñez

Construir una casa y salir ganando

Imagen 11Tengo la suerte de no saber lo que es vivir en suelo prestado, sin un espacio propio. Hoy pude contribuir para que Irene, Ciro y los pequeños Iris y Javier también tengan su casa. Convocados por Fundación Televisa y la Asociación Construyendo, 17 compañeros y yo fuimos a Santiago Sula, Estado de México, a hacer trabajo voluntario.

En los dos días previos, otros colegas colocaron las paredes, colaron el techo, cubrieron los muros, montaron la cancelería. Hoy resanamos paredes y techo, formamos el marco de las ventanas, pintamos, limpiamos. El esfuerzo de unas 70 personas, más la mano experta y supervisión de tres maestros albañiles levantó en tres días esta construcción de cemento: el terreno es propiedad de la familia, la fundación donó los materiales, el trabajo fue cedido por voluntarios. Así, los Morales ya no seguirán viviendo con los padres de Ciro, sino en su casa. A cambio de un día de labor, traje conmigo las caritas de los niños, un rico arroz con frijoles y tortilla, la sencillez de su gratitud. Creo que salí ganando. ¿Por qué no lo hago más seguido?

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El amor tiene forma geométrica

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Dos amigos que rondan los 40 años me piden que «como mujer» les ayude a pensar cómo salvar sus respectivas relaciones de pareja, que lucen tremendas cuarteaduras de piso a techo. Los siento sinceros, preocupados. En mi papel de psicóloga de banqueta comento lo que las amigas decimos al hablar de hombres y lo que yo misma viví con mi ex marido: que suelen ser indiferentes hacia los temas de pareja y asumen que una estará ahí pase-lo-que-pase, que acostumbran minimizar los reclamos, que en lugar de ser autocríticos ponen excusas. Así, para conjurar un rompimiento sugiero demostrar un sincero compromiso con la relación, asumir los errores cometidos y reconstruir el entramado sobre una base de honestidad.

Me siento ridícula como vocera femenina, pero ambos dicen que el ejercicio está siendo útil, que sigamos. Les comparto algo que pensé al divorciarme: «él me quiso, pero yo no me sentí querida». En otras palabras, uno puede amar en color rojo pero la otra persona espera un amor en color verde, uno puede querer en forma de triángulo mientras la necesidad del otro es en forma de cuadrado. Claro, se busca conciliar uno y otro, pero la geometría es tan caprichosa como el amor mismo. Ups, yo y mi manía de encontrar símiles para todo: en vez de darles esperanza creo que hice todo lo contrario.

PD A veces, por un azar de Fortuna, el amor de ambos tiene figura circular.

PPD Lo peor es que cada vez me convence más la metáfora.

Contar historias = conjurar dolores

máquina escribir«Todos los dolores pueden ser sufragados si los ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellos, dice la baronesa». Así lo señala la novelista Ángeles Mastretta en su columna de la revista Nexos.

No sé a qué baronesa se refiera: ¿a la escritora de Orczy? ¿a la coleccionista Thyssen? ¿a la rampante? Sin embargo, la frase es suficientemente buena para que valga citarla aun sin conocer la fuente primaria, ustedes perdonarán.

Me quedo con el corazón del concepto: los dolores se conjuran (al menos en parte) si los pones en una historia y luego la cuentas. Voilá.

Palabras del día: fulano y mengano

Ali Karagoz
Foto: Ali Karagoz

Fulano es un señor discreto que suele andar con su compadre, llamado Mengano. Aunque los conocemos bien, fingimos que son unos don-nadie, unos sin-nombre. Lo interesante es que ambos vienen de la época de la dominación árabe en España, es decir, tienen siglos de rondar por nuestra lengua. Dice Ricardo Soca en La fascinante historia de las palabras que en el siglo XIII Gonzalo de Berceo menciona por primera vez fulano, derivado del árabe fulán, que significaba ‘cualquier, cualquiera’. En su Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, Joan Corominas sitúa en 1175 la primera mención en español y corrobora: «del árabe fulán, ‘tal'».

Por su parte, Mengano proviene del árabe man kan, que significa ‘quien sea’, término usado en el lenguaje notarial «para reemplazar el nombre de un personaje olvidado». Con tantos siglos de andar, se entiende que el rostro se les haya deslavado, vuelto anónimo.

Lo que nos hace perdurar (según Magris)

Imagen 1«¿Qué es lo que nos hace perdurar, sino el misterioso rayo que, de vez en cuando, sacude la espesura del interior?», dijo alguna vez Claudio Magris refiriéndose a la literatura. Ahora Juan Bedoian, editor general de la revista argentina Ñ, retoma la cita para presentar ésta, su edición 500. A mi vez, yo recupero la cita porque creo que a eso aspiramos quienes escribimos: a sacudir la espesura a fuerza de palabras.

Búsqueda a ritmo de haikú

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Porque sí, porque pasa, porque el poeta lo dijo por mí:

«A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueño, buscándote».

-Rafael Alberti

Vida bonita (en idioma colombiano)

Este vallenato no lo conocí en Bogotá sino en México, en casa de una muy querida pareja colombiana. Una noche lo bailamos y repetimos a voz en cuello, mil veces; cada vez que lo escucho me viene a la mente aquella reunión con amigos de las entrañas. En esta mañana fresca me apetece recordarlo y subrayar lo que dice (sí, aunque sea cursi). Aquí la letra del coro:

«Sé, sé que el tiempo lleva prisa

pa’ borrarme de la lista, pero yo le digo que…

Ay, qué bonita es esta vida

aunque a veces duela tanto

y a pesar de los pesares

siempre hay alguien que nos quiere

siempre hay alguien que nos cuida.

Ay, ay, ay, ay, qué bonita es esta vida

y aunque no sea para siempre

si la vivo con mi gente

es bonita hasta la muerte

con aguardiente y tequila».

-Jorge Celedón, «Qué bonita es esta vida»

No hay mujer ni hombre, sino un cuerpo eterno

Damien Guillaume
Damien Guillaume

Para terminar bien la semana (o empezarla, como se quiera), un aliento del perpetuo chileno, Gonzalo Rojas:

«¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: ¿amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas,
sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces
de eternidad visible? […]»

-Gonzalo Rojas, «¿Qué se ama cuando se ama?»

Lo que nadie me puede arrebatar

Imagen 1Fue mi ídolo, quise imitarla y un día la conocí en persona. Era bailarina de la compañía de danza contemporánea Ballet Teatro del Espacio (BTE). Yo, adolescente, amaba la danza y era aspirante a bailarina. Estudiaba dos horas diarias de ballet y danza; muchos sábados iba a funciones dancísticas y sí, muchas veces a ver al BTE. Solange era precisa, ligera, perfecta. Por una entrevista supe que, como yo, tenía pasión por la literatura: estudió Letras en Francia, su país de origen y cuyo idioma yo amaba y amo. La admiración estaba dada. En mi cuarto me veía como ella, haciendo trizas la gravedad y los mandatos del cuerpo.

Un día me enteré que el BTE abría una escuela. Fui por informes a su local, en la insegura Zona Rosa. Sí, ofrecían clases… por las noches. Imposible que mis papás me dejaran ir. Masticando la frustración, vi abrirse el salón de ensayos de la compañía: acababan de terminar. Era como asomarse al cielo, con cuerpos bellos, elásticos y fuertes, la estética misma respirando. Salía Solange. Me hice a un lado pero atiné a hablarle: «Hola, soy Julia y quiero ser bailarina. ¿Qué tengo que hacer para lograrlo?». Sudorosa y de ojos fijos contestó: «No dejes de bailar ni un solo día». Se fue. Esa tarde hice un letrero rojo: «Ni un solo día sin un paso», lo puse en la pared de mi cuarto. Se volvió mi lema por años, hasta que un día decidí dejar la danza.

Ayer, en una librería encontré estas memorias, publicadas por Conaculta y con prólogo de mi querido maestro y amigo Eduardo Casar. No pude evitar comprarlas, porque son suyas y porque coincido: lo mucho que disfruté bailando, nadie me lo puede arrebatar.

Plegarias nocturnas, de Santiago Gamboa

Imagen 2«Soy humano, y nada de lo que es humano puede parecerme ajeno», dijo Terencio. Creo haber mencionado esa cita antes, la recuerdo mucho; ahora, por ejemplo, recién terminada la novela del colombiano Gamboa (Mondadori). Como Manuel, protagonista de la historia, recuerdo ese momento de la infancia cuando alguien me miró y me hizo sentir persona o, en palabras suyas: «La primera vez que alguien se puso al nivel de mis ojos y me dio un abrazo […] tendría tal vez siete años […] Juana me recogió del suelo […] fue un espejo que cayó de lo alto y me reflejó el alma». Ese instante definitorio entre él y su hermana dispara una narrativa limpia, cuidada, y una trama poderosa, en la que muchos desencuentros llevan a los hermanos a buscar reunirse, aunque ello implique comprometerlo todo. Y como conecto con ese parteaguas de los personajes, me resulta verosímil y conmovedor su cariño, su desgarro vital por encontrarse.

El telón de fondo es la Colombia de Álvaro Uribe, con su dosis de abusos, drogas, desaparecidos, violencia no-oficial. «El Padrino en Colombia es una crónica costumbrista», dice uno de los personajes, y al pasar las páginas al lector le consta que es así. En ese marco se teje una extraña historia de amor, a ratos algo lenta pero al final efectiva y humana (diría Terencio). Como epígrafe, Gamboa usa estos versos exquisitos de Roque Dalton, que resumen el espíritu desconsolado y tierno de la novela:

«No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto,

desde la oscura tierra vendría por tu voz».

Poner nombre a lo que duele ayuda a entenderlo

Imagen 1«Te diría que fuéramos al río Bravo a llorar, pero debes saber que ya no hay río ni llanto»: con el poemario de ese nombre, Jorge Humberto Chávez ganó el reconocido Premio de Poesía Aguascalientes. En entrevista, habló sobre la violencia que se vive en el norte del país, leit motif de los versos premiados: «Perdí amigos, por supuesto, periodistas, uno de ellos es el choko, que su muerte es real; mi hija fue amenazada de secuestro, mi hija, Natalia, y compañeros profesores de la universidad en Juárez murieron también y lo más cerca que me tocó la muerte aparte de los vecinos, que fueron muchos, fueron dos sobrinos míos, que junto con su padre murieron en una acción de un comando en Ciudad Juárez”.

Quise leer textos suyos pero por más que busqué en Internet, no encontré, así que de momento me quedo con el título del libro y estos versos: «Qué pobre es el consuelo del corazón cuando el hubiera es todo su remedio”. Otra vez, la fuerza de la poesía poniendo palabras a las cosas que duelen, para empezar a entenderlas.

Link relacionado:

Entrevista al autor http://www.periodico.am/aguascalientes/vidas/despues-de-escribir-el-libro-me-quede-un-poco-vacio-jorge-humberto-chavez-premio-bellas-artes-de-poesia-2013-15113.html

Ventajas de poder tocarse los pies

20130510-120324.jpgHacer yoga tiene mil y un ventajas, una de las cuales queda resumida en esta frase. Es una maravilla poder doblarse en cualquier dirección y regresar a la vertical. Y, claro, esto aplica tanto a nivel físico como emocional: en ambas esferas, la rigidez suele conllevar imposibilidad de fluir, dolor, lastimaduras varias. Por eso, los necios que intentamos posturas imposibles las hacemos porque queremos poco a poco «aprender a ser flexibles»… en el salón de yoga y en la vida diaria.

Mafalda y el Día de la madre

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Debo haber tenido unos 15 años. Era 10 de mayo, es decir, Día de la madre en México. La fecha me resultaba desde entonces insoportablemente cursi, así que para romper la solemnidad le regalé a la mía esta tira de Mafalda. Aunque mi mamá tiene un montón de virtudes, el humor no se cuenta entre ellas: mi regalo me parecía divertidísimo pero no fue bien recibido (seguro no he madurado porque todavía me lo parece). En todo caso sirvan hoy ese recuerdo y la tira para dos fines:

1. Burlarme un poco de la fecha pero aprovechar la excusa para agradecer en el alma tener aún a mi mamá, con todo lo que ella significa de amor, aguante y apoyo. Educada a la forma tradicional, quizá no ha compartido 90% de mis decisiones trascendentes, pero me ha respaldado y abrazado en todas: estudiar en una universidad pública pudiendo hacerlo en una privada, casarme muy joven con el hombre que lo hice y tener una hija con él, divorciarme años después, dejar la seguridad de un empleo para saltar al mundo de las revistas, abandonar la fe familiar, vivir sola con mi hija en vez de regresar al hogar materno, no «resignarme» a ser sólo mamá y defender con garra ser mujer=tener pareja, amar a un hombre que vive en el extranjero. Siempre ahí, siempre cariñosa, ha sido el «te quiero» más constante a lo largo de mi vida. Y eso no es poco.

2. Decirle hoy a mi hija que en efecto nos graduamos el mismo día, que si soy mamá es gracias a su llegada al mundo y que agradezco a todos los dioses que precisamente ella sea la personaja favorita de mis cuentos.

El efecto de cuatro martinis

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Empiezo por decir que no me gusta el martini seco. En cambio, aunque soy de poco beber me encanta el endulzado de manzana, causante de algunas noches de mareo y relajación (por usar un eufemismo). Esta digresión vale para contar que en Plegarias nocturnas, la novela de Santiago Gamboa que estoy leyendo, cierto personaje dedica un pequeño capítulo a hablar de la historia de ese coctel. Incluye algunas citas generales, como la de Bernard Shaw: «La vida es una operación quirúrgica y el alcohol es la anestesia» o ésta de Frank Sinatra: «El alcohol es el peor enemigo del hombre, pero la Biblia dice que debemos amar a nuestros enemigos».

El capítulo cierra con estos divertidos versos de Dorothy Parker, que tratándose de martinis de manzana podría suscribir:

«Me gusta beber martinis.

Dos como máximo.

Después del tercero estoy debajo de la mesa.

Después del cuarto, debajo de mi anfitrión».

De scriptorium y poemas de memoria

Imagen 4Mi querido www.diazrullo.com me nominó de vuelta al Liebster Blog Award, de manera que aquí respondo sus preguntas (que, por otra parte, encuentro ingeniosas):

¿Una palabra asociada al bloguero? De moda (ok, son dos).

¿Tres palabras que te definan? ¡Cuidado con ellas! Independiente, curiosa, lectora.

¿Lo sabes todo de alguna persona? No.

¿Vives más en presente, pasado, o futuro? Por lo general, en el presente.

Francisco Umbral decía que le gustaba estar rodeado de personas que le dieran la razón. ¿Y a ti? En algún momento me gustó pero después me aburrí.

¿Cuál es el máximo riesgo que tomarás en el próximo mes a nivel personal? Vale lanzarse en paracaídas. No es extremo, pero ahí va uno: no domino el portugués y quiero leer en ese idioma un libro de poesía de Drummond de Andrade (sin diccionario).

¿Y durante el próximo año? Darle auto a mi hija adolescente.

Si sólo pudieras trabajar una hora al día, ¿en qué la emplearías? En crear proyectos creativos (me olvidaría de la burocracia, los correos, las juntas).

¿Sabes alguna poesía de memoria? Me sé muchas, sobre todo de los clásicos: Sor Juana, Quevedo, Donne, Garcilaso, Pope, Wyatt…

¿Dónde te gustaría volver a nacer? En la Italia medieval.

¿Cuándo pase, qué harás diferente? Ser copista en el scriptorium de Monte Cassino.