Por esto intento escribir un poema

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«El impulso de crear una obra de arte surge cuando, en ciertas personas, el sobrecogimiento pasivo que provocan los seres y acontecimientos sagrados se transforma en un deseo de expresar ese sobrecogimiento mediante un rito de veneración u homenaje; y, para ser un verdadero homenaje, ese rito debe ser bello. […] En el caso de la poesía, el rito es verbal: rinde homenaje nombrando». -W. H. Auden, El arte de leer, Lumen

Esto que dice Auden es justo el tema, el intento: ¿cómo pongo en palabras la inminencia de esa ola monumental que me envolvió, de manera que quien lea el poema sienta, efectivamente, que se le viene encima la pared de agua, que el azul más azul se multiplica encima y a los lados y abajo y más, que no puede sino cerrar los ojos y dejarse llevar?

Acaso lo procuro para tratar de decirme yo misma el miedo. El delirio. La adrenalina.

#LunesDeMonos Háganle como quieran

Cartón: Julieta Arroquy @JulietaArroquy
Cartón: Julieta Arroquy @JulietaArroquy

Me la voy a pasar poca madre. Feliz. Rayada. Nada de bipolaridades, cero intenseos. Sólo beberme las horas con él, reírme, quedarme dormida apergollada en un abrazo y un sincuento de besos y, mientras tanto, el mundo que se caiga a pedacitos.

Este cartón de la argentina Julieta Arroquy es justo mi mantra. Háganle como quieran.

#SábadoDeMúsica Canciones de peda: en el bar la vida es más sabrosa

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El tema de la Playlist de esta semana lo propuso mi querido Gerardo Cárdenas: lo que no puedes evitar poner luego del tercer mezcal. O whisky. O vodka. O lo que sea. Pero ojo: no se trata de la rola del borracho de bruces sobre la mesa, sino la canción que involucra actuación y baile, «con la que te paras y bailas antes de que termines perdiendo el sentido del equilibrio» (Gerardo dixit).

Hicimos hace no mucho una Playlist colectiva que elegantemente se llamó «Mi mejor borrachera». Bueno, pues ésta la complementa. Perdón por no subir la pregunta desde ayer, me fue imposible, pero hoy prometo ir subiendo las rolas conforme las propongan en los comentarios. Total, el #SábadoDeMúsica es tan largo como una buena cruda. Arranco con la mía: Hot Legs, de Rod Stewart. Es un rolón prendido de humor mordaz que me regresa a mi adolescencia, a mi primera experiencia con alcohol, a la certeza de tener todo que ganar y nada que perder. Cuando la pongo (la canción) bailo y canto y me descompongo y ya no hay vuelta atrás.

Así que lanzo la pregunta: ¿cuál es tu canción de peda?

 

  1. Arturo Erremental Beber, de Andy Changó (tributo a Boris Vian)
  2. Doctor Simulacro Born To Run, de Bruce Springsteen
  3. Gerardo Cárdenas Brown Sugar, de The Rolling Stones
  4. Rafael Alucín Can’t You Hear Me Knocking, de The Rolling Stones
  5. Ernesto Flores Decadence Dance, de Extreme
  6. Dania Castañón Ginza, de J. Balvin
  7. Ram Rock Heroin, de Lou Reed
  8. @danioska Hot Legs, de Rod Stewart
  9. @AdrianoDeLucio I Can’t Get No Satisfaction, de The Rolling Stones
  10. Claudia Negrete Kiss Kiss, de Tom Jones
  11. Julio César SRG Losing My Religion, de REM
  12. Rafael Carballo Lovefool, de The Cardigans
  13. Jorge M. Mendoza Low Rider, de War
  14. Maira González Baudouin Manuel Santillán, El León, de Los Fabulosos Cadillacs
  15. Javier Martínez Staines People Ain’t No Good, de Nick Cave & The Bad Seeds
  16. @Ligiaurroz Piano Man, de Billy Joel
  17. Mariana Pineda Suerte, de Shakira
  18. José de Jesús Montoya The Show Must Go On, de The Three Dog Night
  19. @JorgeLuisBorgia Tomo, de Bersuit Vergarabat

 

¿Hay tal cosa como arte no-creativo?

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En el último siglo, la cultura ha sufrido una transformación de fondo y cada vez es más común, aceptado y propiciado el collage, el sampleo, la yuxtaposición, la bastardía creativa. O sea, el MashUp.

Los hermanos Posin, con un museo en Brandemburgo dedicado a sus trabajos y una muy abultada cuenta de banco, han alcanzado renombre internacional a partir de algo que hace un par de siglos hubiera causado escándalo: reproducen pinturas. Es decir, no intentan hacer pasar sus trabajos por originales, sino literalmente pregonan que el plagio bien hecho es una obra de arte. Su catálogo incluye desde la Gioconda de Leonardo Da Vinci hasta El nacimiento de Venus de Botticelli y, en efecto, exactamente re-producen esas piezas: buscan lienzos envejecidos, imitan los pigmentos que usó el pintor original y estudian la psicología del creador para luego impregnar la obra de su alma. Y van un paso más allá: incluso crean obras que no existieron, pero que seguramente tal o cual artista hubiera podido pintar exactamente de ese modo.

Los Posin son, sin darle más vueltas, fruto de un paradigma artístico nuevo, que empezó a gestarse a principios del siglo XX: el de la apropiación, el remake, la remezcla. Si más o menos desde el siglo XVIII la originalidad fue un valor fundamental de todo creador, en la primera mitad del siglo XX los artistas comenzaron a incorporar a su trabajo objetos, imágenes y discursos tomados de otros, dotándolos de nuevos significados. Muy pronto la tendencia creció y se difundió, revalorando fuentes incluso opuestas al arte por ser consideradas prosaicas, como la publicidad o los medios de comunicación. Ya entrado el siglo XXI, los artistas del hipermediatizado mundo 2.0 producen cada vez más piezas de arte a partir de lo ya-existente: se le llama collage, sampleo, integración, reciclaje, copia, yuxtaposición, bastardía creativa, apropiación, readymade, plagio, imitación. O sea, en todos los casos, arte-no creativo. O sí, creativo, pero no según la definición ortodoxa sino fiel a aquello que dijo Picasso: “Los buenos artistas copian. Los grandes artistas roban”. O sea, MashUp.

Este fenómeno, que lleva muchos años en escena, recrea a partir de piezas de otros, reelaboradas para construir algo nuevo. Como dice el crítico Jonathan Lethem en su ensayo Contra la originalidad publicado en español por Tumbona Ediciones: “[…] es evidente que la apropiación, la imitación, la cita, la alusión y la colaboración sublimada forman una especie de sine qua non del acto creativo y atraviesan todas las formas y géneros en el ámbito de la producción cultural”. Es decir, lejos de buscar ser original, esta corriente dominante del arte asume que no se crea desde la nada y a cambio prefiere poner sobre la mesa sus fuentes, entender la originalidad como la revigorización de influencias a partir de nuevas combinatorias.

En este contexto, la Vancouver Art Gallery, una de las más importantes de Norteamérica, abrió al público el pasado 20 de febrero una enorme exposición que titula MashUp. El nacimiento de la cultura moderna. La componen 371 obras de más de 150 artistas entre pintores, fotógrafos, escultores, cineastas, videoastas, músicos, arquitectos, performers, collageros y diseñadores. Dividida en cuatro pisos, cada uno dedicado a una de las etapas del MashUp, es la más ambiciosa muestra que el recinto haya realizado hasta ahora. Propone este breve repaso de la forma dominante de producción cultural del siglo XXI:

PRINCIPIOS DEL SIGLO XX: LA ERA DEL COLLAGE Y EL READYMADE

Con el crecimiento de las técnicas de reproducción mecánica (como la litografía offset y la fotografía), las primeras décadas del siglo XX atestiguaron un cambio radical en la circulación de imágenes. El fotomontaje de fantasía fue una manifestación inicial de esta tendencia, que en poco tiempo transformaría el arte. Pablo Picasso exploró rudimentarios collages, en los que incluyó textos no creados por él, es decir, apropiados, como un pedazo de periódico. También el dadaísmo y el movimiento surrealista, los readymades de Marcel Duchamp y la exploración sonora de Luigi Russolo se inscribieron en la línea de rechazar las formas convencionales. Así se incorporaron a la obra de arte objetos, imágenes, palabras y sonidos tomados de distintas fuentes, recontextualizándolos.

POST-GUERRA: LA ERA DE LA REFERENCIA

Terminada la guerra, la ubicuidad de la radio y la televisión, así como la producción en masa y la mercadotecnia produjeron una segunda ola de cultura MashUp. Inspirada por el collage y el readymade de la primera mitad del siglo, fue protagonizada por músicos, artistas plásticos, diseñadores, cineastas y escritores. En la música, John Cage extendió el principio del readymade y exploró el remix, mientras Andy Warhol no sólo incorporó en su obra el discurso de la cultura pop y la publicidad, sino también replicó en ella los procesos industriales de producción. Así, sus piezas eran al mismo tiempo producto de la sociedad post-industrial y una crítica a la misma.

FINES DEL SIGLO XX: LA ERA DEL SAMPLEO Y LA APROPIACIÓN

La década de 1980 vio surgir una generación de artistas que crecieron frente a la televisión, comiendo Fast Food y consumiendo masivamente, en una economía cada vez más global. Los años ochenta ambién atestiguaron el nacimiento de las cámaras portátiles de video y la fotografía instantánea, además del arte urbano de creadores como Jean-Michel Basquiat y artistas conceptuales, como Sherrie Levine. Y el fin de siglo conoció la explosión de los teléfonos celulares y las computadoras, junto con sus respectivos softwares de modificación de imágenes, sonidos, diseño. Esta tercera ola de cultura MashUp usó la parodia para cuestionar las estructuras de poder dominantes. Así, el siglo cerró con la realidad de que el escenario cultural había cambiado, que el sampleo se convertiría en la nueva fuerza creativa que dominaría los años por venir.

PRINCIPIOS DEL SIGLO XXI: EL REMIX EN LA ERA DIGITAL

El desarrollo de las tecnologías digitales y su asimilación masiva ha provocado un crecimiento exponencial de la generación, difusión y consumo de cultura visual. Hoy cualquiera tiene acceso en su celular a un bagaje casi infinito de imágenes, sonidos y documentos colgados en la Red, además de una todavía mayor posibilidad de copiar y mezclar. Términos como postproducción e integración son parte del vocabulario cotidiano de hoy, en el que las plataformas digitales constituyen una nueva arena de experimentación creativa. Artistas como Hito Steyerl y DJ Spooky estiran la liga de la re-creación, en una exploración que todavía no tiene fin.

Como señala el crítico Kenneth Goldsmith, autor de Escritura no-creativa: la gestión del lenguaje en la era digital: hoy, “el contexto es el nuevo contenido”.

Sin duda queda todavía mucho por explorar en el terreno del arte no-original, del proceso no-creativo, sino más bien basado en la copia y la recontexualización. Habrá que estar atentos para ver hacia dónde se mueve el MashUp.

(Originalmente publicado en el sitio de Think Tank New Media)

 

El Quijote o la necesidad de la locura

Pintura: Bernard Buffet
Pintura: Bernard Buffet

Margit Frenk, una de las máximas autoridades mundiales sobre el caballero andante, apunta en el artículo «Cosas que calla Cervantes»: «Una lectura cuidadosa del Quijote revela que la genial novela no sólo está hecha con palabras. Como toda gran obra literaria, la obra cervantina está llena de silencios». Luego pone varios ejemplos pero me centro en éste, relativo al capítulo 48 de la Primera parte, cuando don Quijote es atado y enjaulado por el cura y el barbero, cubiertos los rostros, quienes así lo regresan a casa a fin de que se cure.

Don Quijote cree que está encantado y que son fantasmas quienes lo llevan preso, error del que Sancho intenta sacarle al revelarle que sus captores no son más que el cura y el barbero. Don Quijote responde: «[…] si ellos se les parecen, como dices, debe de ser que los que me han encantado habrán tomado esa apariencia y semejanza […] para darte a ti ocasión de que pienses lo que piensas y ponerte en un laberinto de imaginaciones, que no aciertes a salir dél […] y también lo habrán hecho para que yo vacile en mi entendimiento, y no sepa atinar de dónde me viene este daño». Sancho, desesperado, le pregunta si es posible que sea «tan duro de celebro» que no vea la verdad de lo que le dice y don Quijote responde, ya en el capítulo 49: «Yo sé y tengo para mí que voy encantado, y esto me basta para la seguridad de mi conciencia, que la formaría muy grande si yo pensase que no estaba encantado y me dejase estar en esta jaula perezoso y cobarde, defraudando el socorro que podría dar a muchos menesterosos».

Al respecto Frenk explica, impecable: «Si Sancho ha dicho su verdad ‘para descargo de su conciencia’, ahora don Quijote, tan necesitado de una tabla de salvación, se agarra de la ‘seguridad’ de la suya. Viene a decir que forzosamente tiene que pensar que va encantado; de lo contrario, reconocería que todo ha sido engaño y que él es objeto de una terrible manipulación. Algo se está moviendo dentro de él a raíz de la angustiada insistencia de Sancho, y en lo hondo ha surgido la duda: ¿si realmente esos que creo fantasmas son el cura de mi lugar y el barbero? Las consecuencias serían terribles; lo sumergirían a él, que no a Sancho, en ‘un laberinto de imaginaciones’ del que no acertaría a salir y lo harían vacilar en su entendimiento y no saber de dónde le vino todo el daño. Ante esa espantosa perspectiva, le es forzoso decirse a sí mismo: ‘Yo sé y tengo para mí que voy encantado, y esto me basta'».

Dejo aquí el análisis de Frenk que confirma, de manera deliciosa, cómo el portento de la novela de Cervantes radica en la compleja hondura de los personajes, en los recursos estilísticos que emplea con total desenfado y en las muchas capas de lo que dice y lo que calla. Y sí, suscribo la necedad del personaje: mantenerse fiel a la locura propia resulta indispensable.

Mientras seguimos avanzando en la lectura colectiva del Quijote se han añadido algunos nombres más de gente que quiere sumarse. Si quieres participar sólo anota tu nombre en los comentarios y dame un correo o red social, para enviarte cada jueves la entrada relativa al Quijote. Además, te invito a compartir con los demás lo que te llama la atención de la lectura, lo que descubres, lo que te emociona. Postea en este blog o en el espacio que prefieras y cópiame, para difundirlo en el grupo. Aquí está la lista actualizada de lectores:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, sigo sin tener tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

Finalmente mi querido Carlos Carranza, siempre con la lanza en ristre, comparte dos artículos quijotescos sobre la exposición que en estos días se presenta en la Biblioteca Nacional de Madrid, centrada no en el personaje sino en su creador: por primera vez una muestra deja el Quijote de lado y encumbra al Cervantes soldado, cautivo, viajero, escritor. Uno se publica en el periódico La voz de Galicia y el otro, en el diario El Mundo. Como para lanzarnos en bola, aprovechando la excusa…

Se acerca abril, mes que de origen se planteó como meta para terminar la lectura de las dos partes del Quijote. ¿Lo lograremos?

 

 

«Feliz Día de las damitas»

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Y de las dulces madrecitas, de las señoritas puras, todo en diminutivo. Pues no, esa fiesta de cumplidos huecos no es mía.

Lo que sí celebro es el Día de la Mujer con cinco letras, de la protagonista de su vida que se inventa mil roles cada día, la que ama de igual a igual y disfruta el sexo ídem, la que no tolera que nadie repita con José Alfredo que soy la estrella inalcanzable (si me corteja), la infame (cuando no le hago caso) o la puta sin perdón (si cogí con otro), porque entre la idealización y la condena sólo hay un paso.

Soy la que no quiere que ningún hombre le agradezca a Dios que existo, porque no salí de la costilla de nadie.

Soy quien este 8 de marzo subraya su facultad de hacer lo que se le antoje con su cuerpo, quien defiende el derecho de las niñas a ser traviesas y locas y tiernas y fuertes, todo al mismo tiempo, sin pedir perdón ni permiso.

Soy quien en nada se siente menos que un hombre, pero asume que este día es necesario para hablar de las mexicanas que no saben que pueden hablar, que el Día de la Mujer es imperativo mientras muchas mueran por el sólo hecho de tener ovarios.

#LunesDeMonos Por qué amo el budismo

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Si en esta vida no logro el equilibrio, si siempre me paso de la raya o me quedo corta, si nomás no entiendo por necedad congénita, qué importa. Me esperan otras tantas para aprender.

Nota para creyentes en el infierno, el limbo, la nada y demás linduras: esto es lo que se llama «ventaja competitiva». Tomen eso.

 

#SábadoDeMúsica Alma negra, negrísima

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La negritud y la música son una misma cosa, así que la Playlist colectiva de hoy seguramente tendrá segundas, décimas y hasta quincuagésimas partes. De momento, aquí están las propuestas que llegaron a través de @danioska y el Facebook/JuliaSantibáñez. Mi opción es Don’t Explain, de Nina Simone, lo más de lo más, arrastrada pero dulce, terrible y hermosa. Si quieres añadir la tuya sólo escríbela en los comentarios. Gracias a todos por participar en esta gozadera sabatina.

 

  1. Fernando Hernández Pico ABC, de The Jackson 5
  2. David Miklos Alright, de Kendrik Lamar
  3. Soffa Sant At Last, de Etta James
  4. Dania Castañón Bring It On Home To Me, de Sam Cooke
  5. Arturo Erremental Champagne & Reefer, de Muddy Waters
  6. @otroluisfer Crazy, de Gnarls Barkley
  7. @miradadelaluna Crazy In Love, de Beyoncé
  8. Inés López de Arriaga Diamonds, de Laura Mvula
  9. Julia Santibáñez Don’t Explain, de Nina Simone
  10. Alma Editora Don’t Let Me Be Understood, de Nina Simone
  11. Rubén Ruiz Guerra Dream A Little Dream Of Me, de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong
  12. Lux Lancheros Emotion, versión de Destiny’s Child
  13. Arturo Díaz Fast Car, de Tracy Chapman
  14. Maira González Baudouin Feeling Good, de Nina Simone
  15. Miguelángel Díaz Monges Hello, Dolly!, de Louis Armstrong
  16. Carlos Carranza Hip Hop Is Dead, de Nas Ft. Will.i.am
  17. Gabriella Morales-Casas (I Got You) I Feel Good, de James Brown
  18. Ligia Urroz Is This Love, de Bob Marley
  19. Pilar Luna Jamaica Farewell, de Harry Belafonte
  20. Ricardo Yáñez Just A Closer Walk With Thee, de Sweet Emma
  21. Ana Victoria Taché Lágrimas negras, de Compay Segundo
  22. Víctor Varela La hiedra venenosa, de Johnny Laboriel
  23. @RolonPicudo Lullay Of Birdland, de Ella Fitzgerald
  24. Eduardo Limón Man In The Mirror, de Michael Jackson
  25. @ulisesrodriguez Me And Mrs. Jones, de Billy Paul
  26. Francisco Flores More Than A Woman, de Tavares
  27. Claudia Negrete My One And Only Love, de John Coltrane y Johhny Hartman
  28. Hugo Espinoza Nothing Can Change This Love, de Sam Cooke
  29. @AdrianoDeLucio People, Get Up And Drive Your Funky Soul, de James Brown
  30. @quico70 Pisada de elefante, de Jorge Ben Jor
  31. María Rosas, @JPablo_Preciado y @monimore Reasons, de Earth, Wind And Fire
  32. Ernesto Flores Vega Rock del angelito, de Johnny Laboriel
  33. Ramrock Rock Your Baby, de George McCrae
  34. Fernando Zurita September, de Earth, Wind And Fire
  35. Carlo Coccioli Simply Falling, de Iyeoka
  36. Joselo Rangel (Sittin’ On) The Dock Of The Bay, de Otis Redding
  37. José de Jesús Montoya Stand By Me, de Ben E. King
  38. Gerardo Cárdenas Strange Fruit, de Billie Holiday
  39. Víctor Juárez Stay, de Sugarland
  40. @cherrera313 Street Tattoo, de George Benson
  41. José Socorro Murillo The First Time Ever I Saw Your Face, de Roberta Flack
  42. José Eugenio Sánchez The Wind Cries Mary, de Jimi Hendrix
  43. Sara Tú serás mi baby, de Les Surfs
  44. Gabriel González You Are The Sunshine Of My Life, de Stevie Wonder
  45. Ingrid Bringas What A Difference a Day Made, de Dinah Washington
  46. @EjCastroviejo What A Wonderful World, de Sam Cooke
  47. Rogelio Flores Where Did Our Love Go, de The Supremes
  48. Carlos Alberto García Why Can’t We Be Friends, de War

YOUTUBE

49. Diana Penagos I Can See Clearly Now, de Otis Redding

50. @hmatuk Ingrata, de Cesaria Evora

51. Jorge M. Mendoza Then You Can Tell Me Goodbye, de Bettye Swann

 

 

Los libros que habitan el Quijote

Imagen: Grabado en madera del artista mexicano Eko, para ilustrar edición del Quijote hecha por Restless Books
Imagen: Grabado en madera del artista mexicano Eko, para ilustrar edición del Quijote hecha por Restless Books

Él es el lector mayúsculo, el que se da a leer libros de caballerías «con tanta afición y gusto» que se olvida de administrar su hacienda, el que vende tierras para comprar libros, el que se pasa «las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio», el que por el poco dormir y el mucho leer termina «lastimado de los cascos», «muy falto de juicio», el que llama a sus libros «el regalo de mi alma y el entretenimiento de mi vida». Es, también, el que cuando se cura de esa fe, cuando llama «detestables» a los libros y afirma «ya conozco sus disparates y sus embelecos», el que al abominar de ellos «con muchas y eficaces razones» no puede tener otro fin que la muerte.

Pero don Quijote no sólo ama los libros de caballerías. En varios momentos también subraya su gusto por la poesía, como en el capítulo 16 de la Segunda parte, cuando consuela al Caballero del Verde Gabán cuyo hijo quiere ser poeta, situación que aflige al padre. Don Quijote señala: «[…] aunque la poesía es [ciencia] menos útil que deleitable, no es de las que suelen deshonrar a quien la posee. La poesía, señor hidalgo, a mi parecer es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa, a quien tienen cuidado de enriquecer, pulir y adornar otras muchas doncellas, que son todas las otras ciencias, y ella se ha de servir de todas, y todas se han de autorizar con ella». Y, encima, el hidalgo compone versos, como atestigua su sobrina cuando se lamenta: «¡Ay, desdichada de mí […] que también mi señor es poeta!» (2a parte, Cap. 6).

Muchos otros personajes del Quijote componen y/o citan poemas, entre ellos Cardenio, don Lorenzo, los académicos de la Argamasilla, el mago Merlín y Grisóstomo. Los versos nacen de la propia pluma de Cervantes, excepcional en el manejo de distintos registros, o son citas o referencias a Garcilaso, Virgilio, Ariosto, Ovidio y Juan de Mena, entre otros poetas. Así, Don Quijote de la Mancha habla, acaso como ningún otro libro, de un lector desbocado al que habitan palabras y es, también, el libro dentro del cual bullen muchos otros libros. Por eso, como bien supo el Pierre Menard concebido por Borges, es el libro necesario, el contingente, EL libro.

Mientras seguimos avanzando en la lectura colectiva del Quijote, el fiel Carlos Carranza sigue compartiendo sus hallazgos, como este breve texto sobre qué significa la expresión «cosas veredes», que se atribuye a don Quijote pero no aparece en la obra y también éste otro, sobre la pelea que se traen localidades españolas que quieren apropiarse el privilegio de ser «el lugar de la Mancha». Además, Julio G. Alonso comparte su blog Ínsula CerBantaria, con espléndidos textos relativos al Quijote. Muy recomendable.

Aquí va la lista actualizada. Si quieres sumarte a la lectura colectiva, aportar tus comentarios y recibir cada jueves el post relativo al Quijote, sólo apunta tu nombre abajo y, de preferencia, dame también un correo, Facebook o Twitter, para poder mandarte la entrada semanal.

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. @danioska Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, no tengo tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

 

#MiércolesDePoesía «Tras tanto vivir, jamás morirme»

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Contradicto, amor es esa dulce violencia, esa libertad encarcelada, hielo abrasador y fuego helado, ese soñado bien y mal presente del famosísimo soneto de Quevedo. Para este #MiércolesDePoesía va otro soneto quevediano que pone en palabras la tensión de opuestos que implica quemarse sin consumirse y, finalmente, el delirio de grandeza que provoca: cuando ama, uno se vuelve inmortal.

Soneto amoroso

Tras arder siempre, nunca consumirme;
y tras siempre llorar, nunca acabarme;
tras tanto caminar, nunca cansarme;
y tras siempre vivir, jamás morirme;

después de tanto mal, no arrepentirme;
tras tanto engaño, no desengañarme;
después de tantas penas, no alegrarme;
y tras tanto dolor, nunca reírme;

en tantos laberintos, no perderme,
ni haber, tras tanto olvido, recordado,
¿qué fin alegre puede prometerme?

Antes muerto estaré que escarmentado:
ya no pienso tratar de defenderme,
sino de ser de veras desdichado.

-Francisco de Quevedo, Quevedo esencial, Taurus

Matar a alguien porque le huele la boca

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En mi caótica relación con libros suelo tener siempre unos cuatro o cinco en proceso de lectura. Ahora mismo, en la mesa de noche está el QuijoteFarándula de la española Marta Sanz, Campeón gabacho de la mexicana Aura Xilonen y una antología de poesía de e. e. cummings, regalo de quien me encandila los días. Y también está Crímenes ejemplares del español-mexicano Max Aub, ilustrado por Liniers y que acaba de publicar Libros del Zorro Rojo.

Qué bendito libro más disfrutable. Se trata de pequeñas (en ocasiones, pequeñísimas) narraciones puestas en boca de asesinos, en las que explican por qué cometieron un crimen. No se disculpan, no intentan justificarse. Sólo dan sus razones. Con espléndida mala leche, es un libro políticamente incorrectísimo. Además de los textos, de por sí imperdibles, muestra el divertido lado oscuro de Liniers. Aquí dejo algunas migajas, en espera de antojarles el pastel completo:

Le olía el aliento. Ella misma dijo que no tenía remedio…

**

Mató a su hermanita la noche de Reyes para que todos los juguetes fuesen para ella.

**

Lo maté porque me dolía la cabeza. Y él venga hablar, sin parar, sin descanso, de cosas que me tenían completamente sin cuidado. La verdad, aunque me hubiesen importado. Antes, miré mi reloj seis veces, descaradamente: no hizo caso. Creo que es una atenuante muy de tenerse en cuenta.

**

Era tan feo el pobre, que cada vez que me lo encontraba parecía un insulto. Todo tiene su límite.

**

¡A poco los hijos de millonarios tienen algo especial en la cabezota!

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¡Me negó que le hubiera prestado aquel cuarto tomo…! Y el hueco en la hilera, como un nicho…

PD Mi querido Gerardo Cárdenas comenta las similitudes de este volumen de Aub con las Novelas en tres renglones, del francés Félix Fénéon, libro soberbio por lo que deja ver al compartir algunos ejemplos del mismo.  Van mil mil gracias hasta Chicago, Gerardo.

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#LunesDeMonos Hay (ay) lectores faroleros y otros bichos

Cartón: Trino
Cartón: Trino

Existen muchas clases de bichos entre la fauna lectora. Hoy, con fervor entomológico, me centro en los inocuos.

Los solaperos. Expertos en escanear desbocadamente cuartas de forros, hacen como que saben de qué van infinidad de libros que no leyeron. Son la envidia de Peña Nieto.

Los del mínimo necesario. Desquitando el curso de lectura rápida, de vez en cuando se esfuerzan en minúsculas, leen con el pálido fin de presumir una línea y citar orondos a Borges o Borgues o Forgues o Morgue: «Que otros se jacten…».

Los wikipedos. Mantienen un triángulo amoroso con la enciclopedia en línea y Fante, Ibargüengoitia, Miller o Sor Juana, sin haber jamás posado sus ojos en una hoja (en sus escarceos no se cuenta ningún orgasmo).

Los pobrecitos. Como menciona Trino en este espléndido cartón, están los faroleros, lectores voraces… de (D)Og Mandino. Oh, my ídem.

Los ubicuos. Asisten a cuanta presentación se anuncia, compran los libros y logran que se los firmen. Hasta ahí. Perpetuos quinceañeros, son como cachorros hambrientos que buscan de dónde mamar.

Los del libro único. Van por la vida cargando un título sesudo (por decir algo, Faulkner o Cioran) para dar la pose, que complementan con lentes intelectuales y mirada estrábica.

Los vírgenes. Se dicen lectores y hasta son cuates de algún escritor errático que les da lustre, pero nunca han terminado un libro. Siguen esperando ser desvirgados.

Este #LunesDeHumor va dedicado a esos lectorcitos que se toman tan en serio y hacen tanto más ameno el mundo del libro.

Cinco indiscreciones de escritores

Foto: Shutterstock
Foto: Shutterstock

Devotos de las palabras, obsesivos de lecturas que les habitan la cabeza, 21 autores nacionales y extranjeros de novela, poesía, novela gráfica y entrevista nos dijeron si roban libros o no y qué harían si encontraran una bodega llena de ediciones pirata suyas, entre otras chuladas.

1. ¿En qué personaje te gustaría convertirte?

David Miklos En el Bartleby de Herman Melville, para decir: “Preferiría no hacerlo”.

Jorge Zepeda Patterson En Jon Stark, de Game of Thrones. Debe de ser padrísimo tener un lobo dentro.

Liniers En Sal Paradise de En el camino, de Kerouac. Lo leí a los 18 años, edad perfecta porque entonces representó la promesa de que al crecer yo podría viajar, tener mujeres, tomar drogas. En cambio, si lo lees a los 40 te recuerda todo lo que no hiciste.

Mónica Maristáin Yo, de hecho soy García Madero, de Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño.

Rogelio Guedea Casi soy Holden Caulfield, de El guardián entre el centeno, de Salinger. Como él, tuve una adolescencia loca, pero de gran ingenuidad.

Jorge F. Hernández En Ignatius J. Reilly, de La conjura de los necios, de John Kennedy Toole, para comer hot dogs en Nueva Orleans por el resto de mis días.

Jorge Alberto Gudiño En el Quijote, porque vive mezclando ficción y realidad.

Rowena Bali En Ada, de Ada o el ardor, de Nabokov; en Teresa, de Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé; en María, de Opiniones de un payaso, de Heinrich Böll; en Antínoo, de Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar: todos ellos, por la forma como fueron amados.

  1. ¿Qué libro hubieras querido escribir?

Alberto Chimal La naranja mecánica, de Anthony Burgess. Es tremendo por la trama y el lenguaje y también por su célebre capítulo 21, que fue cortado tanto en muchas ediciones como en la película de Stanley Kubrik. Ahí, el protagonista se da cuenta de que está envejeciendo y debe incorporarse a la vida adulta. Es muy conmovedor.

Irvine Welsh El código Da Vinci, de Dan Brown. ¡Sería millonario!

Liniers Las uvas de la ira, de John Steinbeck. Es de los libros que no te hacen más culto, sino mejor persona.

David Miklos A Field Guide To Getting Lost, de Rebecca Solnit. Es un gran libro de ensayo.

Alberto Montt La Biblia. Sería putrimillonario, dirían que Dios me inspiró, podría acostarme con niños y todas esas cosas lindas que pasan en la Iglesia.

Laura García Océano mar, de Alessandro Baricco. Es de los libros que más me han hecho detener la lectura y quedarme pensando.

Gabriela Jáuregui El libro de cuentos Samuel Johnson Is Indignant, de Lydia Davis. Soy muy fan de ella.

  1. ¿Cuál es tu insulto preferido para otro escritor?

Laura Martínez Belli “Escribe como Paulo Coelho”.

Jorge Alberto Gudiño “Es un completo analfabeto”. Nos lo dijeron a mí y a mi editor.

Luigi Amara “Cacalibri”. Lo usaban los romanos para referirse a alguien que literalmente cagaba libros porque hacía muchos, todos descuidados.

Rocío Cerón “Es un autor menor”.

Gabriela Jáuregui “Que te chupe la falla lacaniana”. Es de Severo Sarduy, mi ídolo.

Alberto Chimal “Fementido, canalla”, del Quijote.

Laura García “Es un escritor ñoño”.

Paola Tinoco “Fulanito puede entrar a mi biblioteca, porque sé que no va a tocar los libros”.

José “Monero” Hernández Me fusilaría a Groucho Marx: “He leído un libro extraordinario. Y, ciertamente, no es el tuyo”.

4. ¿Cuál fue el primer libro que robaste?

Jorge F. Hernández Charlotte’s Web, de E. B. White, mientras estudiaba primaria en los Estados Unidos. Fui un gran ratero de libros hasta que mi maestro, Luis González, me dijo que no era honroso hacerlo si uno es un escritor publicado.

Rocío Cerón No lo hice, pero debería haberme quedado una primera edición de Blanco, de Octavio Paz.

Julio Trujillo He robado varios, entre ellos las cartas de José Lezama Lima y José Rodríguez Feo, de la librería Tomo 17, que cerró hace años. En realidad pensaba pagarlo, pero en la caja había mucha gente y me desesperé, entonces me lo guardé e intenté salir. La dueña me gritó en público. No fue el primero, pero sí el último.

Irvine Welsh Docherty, de William McIlvanney, lo robé de una librería en Edinburgo. Tenía unos 13 años.

Alma Delia Murillo Era niña y vi en casa de una tía Colmillo blanco y El llamado de la selva, de Jack London, en una misma edición. No me aguanté.

  1. ¿Qué harías si encontraras una bodega con libros pirata tuyos?

Jorge F. Hernández Me pondría parche, perico al hombro y garfio. Luego repartiría todos gratis.

Irvine Welsh Diría: ¿por qué pierden tiempo en eso, si mis libros están tan baratos en Amazon?

Luigi Amara, Rowena Bali, Rocío Cerón, Alberto Chimal, Jorge Alberto Gudiño, José “Monero” Hernández, Liniers, Mónica Maristáin, Laura Martínez-Belli, Alma Delia Murillo, Julio Trujillo, Jorge Zepeda Me pondría feliz, porque significaría que se venden, que funcionan.

Alberto Montt Los vendería más baratos que la editorial. Sería la única forma de ganar plata con mis libros.

(Originalmente publicado en el suplemento Punto y comas, de periódico Sinembargo.  Da click aquí para ir al artículo completo).

#SábadoDeMúsica Las mejores versiones en vivo

El tema de hoy lo propuso mi querido Jorge M. Mendoza Toraya, fiel participante de las Playlists colectivas. Y justo por tratarse de versiones en vivo, no encontré casi ninguna en Spotify. Así, esta vez la Playlist no la subo a Spotify: por Fortuna, we’ll always have YouTube. En los casos en los que no me mandaron el video traté de localizar el que correspondía a la versión sugerida. Si hay algún error por favor háganmelo notar, para corregirlo.

Sin más rollo, mi propuesta es Sex Machine, de James Brown, en esta grabación de 1971. Tiene todo: la voz de Brown, música que me mete por los poros, ese rompedor solo de piano, ritmo de-no-tiene-madre, además de los brazos y el baile de Brown. La negra de piernas espléndidas que baila arriba del escenario ya es la cereza del pastel. Una fregonería redonda, pues.

Si quieres añadir tu rola sólo anótala en los comentarios. Así queda inaugurado otro #SábadoDeMúsica. Gracias a todos.

  1. Carolina Enríquez Bent, de Matchbox 2.0

 

2. Mariela Gómez Roquero Bohemian Rhapsody, de Queen

 

3. Lux Lancheros Chega de Saudade, de Tom Jobim

 

4. Maggie González Comfortably Numb, de Roger Waters con Eddie Vedder 

 

5. Alicia Alarcón Corazones, de Miguel Bosé y Ana Torroja

 

6. @econokafka Endgame, de Chess (a partir del 02:57)

 

7. César Casalone Enjoy The Silence, de Depeche Mode

 

8. José de Jesús Montoya Estoy enamorada, de Pedro Capó y Thalía

9. Daniel Sarmiento Heroes, de David Bowie

 

10. Ligia Urroz Hysteria, de Def Leppard

11. Rafael Carballo In Your Eyes, de Peter Gabriel

 

12. @olivelasco Jet, de Paul McCartney

 

13. @danywino The Köln Concert, Part 1, de Keith Jarret

 

14. Tomás de la Peña Love Of My Life, de Queen (en vivo Montreal, 1981)

15. Dania Castañón Mama’s Pearl/The Love You Save, de The Jackson 5

 

16. Rubén Ruiz Guerra Maybe I’m Amazed, de The Faces, con Rod Stewart y Ronnie Lane

 

17. Gabriel González Nueva ola, de Miguel Ríos

 

18. Carlos Alberto García Reina de la noche, de Miguel Ríos

 

19. @danioska Sex Machine, de James Brown

 

20. Lurda55 Simply The Best, de Tina Turner y Eros Ramazzotti

 

21. José Eugenio Sánchez Since I’ve Been Loving You, de Led Zeppelin

 

22. Camarero Smoke On The Water, con Satriani, Vai y Petrucci

 

23. Jorge M. Mendoza Stayin’ Alive, con Bruce Springsteen y los Bee Gees

 

24. Ernesto Flores Sympathy For The Devil, de The Rolling Stones

 

25. @cherrera313 Somebody To Love, de Queen y George Michael

 

26. Maru Moreno Stairway to Heaven, de Heart

 

27. @elalexos Strange Kind Of Woman, de Deep Purple

 

28. Arturo Erremental Thunder Road, de Bruce Springsteen

 

29. @ursulacamba Tu recuerdo, de Ricky Martin y Chambao

 

30. @65murillo Vehicle, de The Ides Of March

 

31. Cristina Liceaga Víveme, de Laura Pausini

 

32. Gerardo Cárdenas With a Little Help From My Friends, con Joe Cocker

 

33. Ana Victoria Taché Y sin embargo te quiero, de Joaquín Sabina y Mara Barros

Esa corriente subterránea de palabras

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Busco algo en mi biblioteca y me encuentro con otro libro. Lo abro en una de las esquinas dobladas. Casi diría que me emociono, anticipando. Leo:

«RUBÉN

Traga Rubén no brinques Rubén sóplate Rubén no te orines en la cama Rubén no toques Rubén no llores Rubén estáte quieto Rubén no saltes en la cama Rubén no saques la cabeza por la ventanilla Rubén no rompas el vaso Rubén, Rubén no juegues trompo Rubén no faltes al catecismo Rubén no pintes las paredes Rubén di los buenos días Rubén deja el yoyo Rubén no juegues trompo Rubén no faltes al catecismo Rubén amárrate la trenza del zapato Rubén haz las tareas Rubén no rompas los juguetes Rubén reza Rubén no te metas el dedo en la nariz Rubén no juegues con la comida no te pases la vida jugando la vida Rubén.

Estudia Rubén no te jubiles Rubén no fumes Rubén no salgas con tus amigos Rubén no te pelees con tus amigos Rubén, Rubén no te montes en la parrilla de las motos Rubén estudia la química Rubén no trasnoches Rubén no corras Rubén no ensucies tantas camisetas Rubén saluda a la comadre Paulina Rubén no andes en patota Rubén no hables tanto, estudia la matemática Rubén no te metas con la muchacha del servicio […]». –Luis Britto García, «Rubén», Rajapalabra, UNAM, 1993

Con el texto, sugerentísimo, regresa el recuerdo de la lectura: eran los años 90, yo tomaba clase con Eduardo Casar en la Facultad de Filosofía y Letras. Casar, quien desde entonces se me volvió amigo indispensable, nos dejó leer ese libro. Lo compré y en una hora ahorcada entre clases me fui a las islas de CU. En pasto seco, una pareja ávida a pocos pasos y un grupo ruidoso más lejos, empecé a leer. Me fascinó cómo Britto García jugaba, se divertía armando relatos breves con verbos, o con adivinanzas, marcas publicitarias, telegramas o rezos. De pronto el mundo se borró, los amantes y los desmadrosos dejaron de importar y sólo tuve cabeza para el malabareo de palabras. Qué maravilla de trabajo inútil. Devoré el libro, lo subrayé, tomé notas, le doblé las esquinas a un montón de páginas. Se convirtió en uno de mis favoritos, lo releí varias veces. Luego, con los años, se me olvidó, perdido entre los muchos libros que cargo de mudanza en  mudanza. Creo que no había vuelto a él desde entonces y creo también que no había vuelto a oír el nombre del autor.

Ahora que lo retomo, me doy cuenta de que hace poco escribí un poema con una forma similar a la de este cuento, a partir de imperativos. La propuesta de Britto García me anduvo por dentro unos 20 años y un día afloró. Es increíble cómo los libros me crean corrientes subterráneas bajo la piel, aunque no me entere.

Don Quijote o usar de finura para insultar

Imagen: Don Quijote, por Salvador Dalí. Circa 1972.
Imagen: Don Quijote, por Salvador Dalí. Circa 1972.

«¡Oh, válame Dios y cuán grande que fue el enojo que recibió don Quijote oyendo las descompuestas palabras de su escudero! Digo que fue tanto, que con voz atropellada y tartamuda lengua, lanzando vivo fuego por los ojos, dijo:

—¡Oh bellaco villano, malmirado, descompuesto, ignorante, infacundo, deslenguado, atrevido, murmurador y maldiciente! ¿Tales palabras has osado decir en mi presencia y en la de estas ínclitas señoras, y tales deshonestidades y atrevimientos osaste poner en tu confusa imaginación? ¡Vete de mi presencia, monstruo de naturaleza, depositario de mentiras, almario de embustes, silo de bellaquerías, inventor de maldades, publicador de sandeces, enemigo del decoro que se debe a las reales personas! ¡Vete, no parezcas delante de mí, so pena de mi ira!». Don Quijote de la Mancha, 1a parte, Cap. 46.

Para insultar bien hay que tener porte. Me encanta este pasaje del Quijote, caballero con la ametralladora siempre a punto para zorrajarle en la cabeza ofensas a quien vulnera el código de honor, es decir, se pasa. De pronto se me antoja gritarle esto al policía que cierra la entrada a Periférico. O a la señora de camionetota que se estaciona en dos lugares. O al hipster nomás por existir. Me imagino sus caras. Y la superioridad que me daría el hecho de que no entendieran un carajo.

Pues sí, sigo empapándome de aventuras, de trivialidades, de fantasías y ficciones. O sea, sigo leyendo el Quijote. Y saboreando lo que otros lectores de esta propuesta colectiva van compartiendo. Mi muy querido Carlos Carranza encontró este artículo sobre la juventud de Cervantesde cómo él mismo construyó su propio personaje y el hecho de que, a diferencia de la gran fama de la que Lope de Vega gozaba entonces, Cervantes no era célebre y por eso pudo experimentar en su escritura. Por otro lado, el mismo Carlos compartió también este discurso de Antonio Machado, donde aborda la tensión entre comicidad y tragedia como uno de los máximos aportes de Cervantes, para luego preguntarse: «¿Qué era don Quijote sino este maravilloso espejo creador, que deformaba en el sentido de su ideal, su mundo circundante?».

Se han sumado más personas a la propuesta de lectura colectiva. Para participar sólo anota tu nombre en los comentarios. Si quieres que te envíe las entradas de los jueves, sobre don Quijote, dame también tu Twitter o Facebook o blog o correo. Aquí está la lista actualizada:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, no tengo tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

A seguir leyendo.

 

#MiércolesDePoesía De cuando una cama es todas las camas

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De nuevo es día de bersos. Hoy los invita el poeta mexicano José Eugenio Sánchez, nacido en Guadalajara y quien la semana pasada, entre cervezas, me regaló estas Escenas sagradas del oriente. El libro es una gozadera de ironía y provocación, de juego inteligente y transgresor (perdón por la redundancia).

Así arranca en buen tono el #MiércolesDePoesía.

helpless (and in my mind i still need a place to go)
sobre esta cama donde se acostó el mar
y se guardaron las cenizas de alejandría
y las hormigas almacenaron las provisiones durante el verano del holocausto
y la más despreciable hechicera escribió su recetario para exterminar el mal de amor

en la mismísima cama donde la maja y las venus posaron
donde juana la loca veló a felipe el hermoso por siete provincias
donde el espíritu santo fecundó a maría

aquí en la única cama traficada por fenicios
que sirvió de mapa para barbarroja
y fue alfombra mágica del príncipe de ishtar

en la auténtica cama donde parió la primera elefanta en cautiverio
donde charly parker tocó por última vez el saxofón y a una mujer al mismo tiempo
y —años antes— jesús meditó su discurso del monte de los olivos
es donde entiendo que cada cama es un país que no existe si no es con tu presencia

-José Eugenio Sánchez, Escenas sagradas del oriente, Almadía, 2009

Sapiosexual (o por qué me excita un buen cerebro)

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Yo tenía 17 años. Y tenía un novio. Era guapo, simpático, besaba como los dioses. Cuando cumplimos un mes de entusiasmos me regaló unas flores y una tarjeta con un gran “Muchas felisidades” (sic) en tinta roja. Decía algo más, pero ya no llegué a leerlo. Calores, atragantamiento, pena ajena. Esa misma tarde corté con él. Mis amigas no entendieron nada pero para mí, ratón de biblioteca desde niña, era obvio: no concebía compartir mi vida (ok, mi boca) con alguien de ortografía tan lamentable.

La vida siguió

Pasaron los años. Varias veces me perdí por profesores de todo pelaje, aunque sólo uno me hizo caso. Sin embargo, poco a poco fui dándome cuenta de que la inteligencia me resultaba terriblemente sexy. Qué rareza la mía. No me volvían loca los metrosexuales ni los machos ni los modelos de revista. En cambio, y contra todo pronóstico, me fascinaban los tipos agudos y entendidos, aunque no se asomaran por un gimnasio ni entendieran de moda.

Hoy tengo claro que lo que más me atrae de un hombre es la masa ence-fálica, es decir, el cerebro vibrante (y luego, claro, el complemento de alguna otra cosa). Ante un individuo lúcido, que me estimula intelectualmente, puedo perder la cabeza en segundos, sin importar su físico ni mucho menos su código postal.

He tenido espléndidas relaciones de pareja con tipos que mi hija define elegantemente como no-guapos. Ah, pero qué inteligentes. Mi historia actual, sin etiquetas pero para dar brincos de gusto, tiene como muso a un hombre brillante, al que admiro como la niña al trapecista del circo. Además, con él me río una barbaridad, porque la gente genial suele ser divertida. ¿Y lo guapo? Bueno, ya es el plus.

Eso tiene un nombre

Ahora me entero que esta debilidad tiene nombre de medicina. El término sapiosexual se refiere a la persona que siente excitación erótica por el cerebro de otra; es decir, por sus neuronas. Encuentro que no forzosamente implica relaciones informales: “Se trata de gente que no se guía por cuestiones físicas o de otra índole. Valora en la elección la inteligencia y siente por ello excitación sexual. Pese a ello, no tiene que ser necesariamente para tener relaciones sexuales casuales, sino que se orienta más a una elección a largo plazo”, explica Mirren Larrazabal, psicóloga clínica y presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología. En otras palabras: para el sapiosexual, una mente inquisitiva y aguda representa el mayor afrodisiaco, tanto para una aventura de una noche como para un proyecto de vida conjunto.

Esta condición, además, suele presentarse más entre el género femenino. “Los hombres y las mujeres tienen cerebros distintos y mientras el sexo masculino se estimula más con la vista, el femenino necesita de otros estímulos”, asegura la sexóloga y doctora en psicología Emma Ribas. Mientras que la psiquiatra Anjali Chhabria amplía un el concepto y abunda en su origen. Dice que esta novedad obedece a la evolución de las relaciones humanas, pues si bien tradicionalmente las mujeres buscaban la protección de un novio o esposo, ahora que destacan en la esfera profesional les atraen otros rasgos, entre ellos, la inteligencia.

En efecto, aunque me gusta sentirme cuidada, no es lo primero que busco en una relación. Me seducen mucho más la curiosidad, el reto y la sorpresa cotidiana, el hecho de que mi pareja me abra ventanas a mundos distintos. Encima está el coqueteo, el juego de sutilezas que prende las ganas y, por supuesto, no paso por alto que el mayor órgano sexual es el cerebro, con lo que suele ocurrir que una espléndida relación intelectual deriva en una similar comunicación horizontal.

Aceptación

Ok, soy sapiosexual, pero ¿qué tanto? Hay muchos hombres notables y no de todos me enamoro. Para mí, una mente destacada pierde todo atractivo si el dueño de esas neuronas se toma demasiado en serio, si sólo habla de temas hondos, con voz engolada y mirada en lontananza. Como dice un verso del poeta Hugo Gutiérrez Vega: “Me enferman los enfermos de importancia”. O sea que, además de inteligente, me gusta un hombre aterrizado, sensible, con el que pueda tener una conversación seria pero también jugar como adolescente y que adicionalmente sea bueno en la cama. Empiezo a pensar que no soy sapiosexual, sino más bien exigente; digamos que quiero todo. Insisto, cada quien sus excentricidades.

Para averiguar de una vez por todas si caigo o no en esta categoría me topé con este test. Y sí, por supuesto no hay discusión en cuanto a mi gen sapiosexualista. Si quieres salir de dudas ahí está. Claro, saberlo no va a cambiar nada, pero al menos tendrás la certeza de que no eres tan raro. O sí.

(Originalmente publicado en el sitio Univisión Trends).

#LunesDeHumor De cuando escondes a un amigo en el clóset

Cartón: Bonil www.http://www.eluniverso.com/caricaturas
Cartón: Bonil www.http://www.eluniverso.com/caricaturas

Lamento no haber tenido la experiencia de que me descubran a un amigo plástico en estas circunstancias. Será porque nadie ha buscado porque de que los hay, los hay. En fin, me parece una escena que dispara historias para aligerar el lunes.

 

#SábadoDeMúsica Duetos coquetos

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La adolescenta, una hermosura que ilumina esta galaxia y las circunvecinas, propuso el tema de la Playist de hoy. No hay mucho que explicar, así que me limito a proponer mi rola: Lola, en la impecable interpretación conjunta de Ray Davies y Paloma Faith. Más abajo están las sugeridas a través de @danioska y mi Facebook personal. Si quieres añadir la tuya anótala en los comentarios.

Gracias por llenar de buena música el sábado.

 

  1. Diana Penagos Abriendo caminos, con Diego Torres y Juan Luis Guerra
  2. Gabriel González A la sombra de un león, con Ana Belén y Joaquín Sabina
  3. @65Murillo Amarte es total, con Eros Ramazzotti con Antonella Bucci
  4. César Casalone Barcelona, con Freddie Mercury y Montserrat Caballé
  5. Carlos Alberto García Bridge Over Troubled Water, con Simon and Garfunkel
  6. @ursulacamba Come What May, con Nicole Kidman y Ewan McGregor
  7. Gerardo Cárdenas Dancing In The Street, con David Bowie y Mick Jagger
  8. Rafael Carballo Dialogue, con Chicago
  9. @fercampo Don’t Give Up, con Peter Gabriel y Kate Bush
  10. Mariela Gómez Roquero Don’t Go Breaking My Heart, con Elton John y Kiki Dee
  11. Ingrid Bringas Este mundo va, con Miguel Bosé y Leonor Waitling
  12. Arturo Erremental Fairytale Of New York, con The Pogues y Kristy MacColl
  13. Bárbara Tije I Can’t Give You Anything But Love, de Tony Bennett y Lady Gaga
  14. Verónica Boletta If You Ever Leave Me, con Barbra Streisand y Vince Gill
  15. Ernesto Flores Je t’aime, moi non plus, con Serge Gainsbourg y Jane Birkin
  16. Dania Castañón Just Give Me a Reason, con Pink y Nate Ruess
  17. @didiloyola La solitudine, con Lara Fabian y Laura Pausini
  18. @danioska Lola, con Ray Davies y Paloma Faith
  19. Ramrock Love Will Keep Us Together, de Captain and Tennille
  20. @Charfornication Lush Life, con John Coltrane y Johnny Hartman
  21. @antonioliho Luz verde, con Madame Récamier y Luis Navejas
  22. Ginnette Riquelme Nena, con Miguel Bosé y Paulina Rubio
  23. Camarero Nosotros, con Joaquín Sabina y Chavela Vargas
  24. Maurice de Paris Núñez Bye Bye Beautiful, con Nightwish
  25. Carolina Enríquez One, con U2 y Mary J. Blige
  26. Norma Gabriela Sánchez O que sera, con Chico Buarque y Milton Nascimento
  27. @quico70 Pastillas para no soñar, con Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat
  28. Sandra Frid Por ti volaré, con Andrea Bocelli y Sarah Brightman
  29. Gerardo Sifuentes Say, Say, Say, con Paul McCartney y Michael Jackson
  30. @leonRod79 Sin miedo a nada, con Álex Ubago y Amaia Montero
  31. Gabriella Morales-Casas Something Stupid, con Frank y Nancy Sinatra
  32. Miguel Ángel Ángeles Some Velvet Morning, con Primal Scream y Kate Moss
  33. @AdrianoDeLucio Speak Low, con Tony Bennett y Norah Jones
  34. @jorgebird Summertime, con Ella Fitzgerald y Louis Armstrong
  35. Andrea Quintero Tan sólo tú, con Franco de Vita y Alejandra Guzmán
  36. Ana Victoria Taché, Ligia Urroz, @LopezCalvaPablo 7 @valevillag Under Pressure, con David Bowie y Queen
  37. @laumartinm Vivo por ella, con Andrea Bocelli y Marta Sánchez
  38. @CarlaEUrena You Don’t Bring Me Flowers, con Barbra Streisand y Neil Diamond

 

YOUTUBE

39. @hmatuk All I Have To Do Is Dream, de Andy Gibb y Victoria Principal

40. Andrés Grillo Contigo, de Fito Páez y Joaquín Sabina

41. Israel Spriu En la ciudad de la furia, de Soda Stereo y Andrea Echeverri

42. José de Jesús Montoya Escondidos, con David Bisbal y Chenoa

43. @danywino Hacer el tonto, con Andrés Calamaro y Diego Armando Maradona

44. Javier Martínez Staines I Love You (Me Either), de Cat Power y Karen Elson

45. Gaby García Luna menguante, de Jannette Chao y Benny Ibarra

46. José Eugenio Sánchez Los tiempos cambian, de Ricardo Castillo y Gerardo Enciso

47. Paola Tinoco Modern Love, de David Bowie y Tina Turner

48. Jorge M. Mendoza Patria, de Rubén Blades y Robi Draco Rosa

49. @EJCastroviejo The Answer is Blowin’ In The Wind, de Bob Dylan y Joan Baez

50. Arturo Díaz To Sir, With Love, de Michael Stipe y Natalie Merchant

 

Estoy leyendo esta novela no-maricona

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«[…] En ese momento me doy cuenta de cuán fuerte es ella, cuán poderosa entre tanto foquin mundo, y yo todo ñango, defendiéndola. Parchado por todas partes.

‘Fuck. Fuck. Fuck’.

Así, con mis botines encharcados, la mezclilla echando migas de vapor y mi camisa mojada de la librería, me lanzo al garete entre los árboles del parque. No tengo idea de lo que voy a hacer, pero tengo que hacer algo. ‘Algo. Algo. Algo, chingada madre’. Estrujo el vaso de unicel con fuerza. El cerebro me punza como cuando empecé a leer en la foquin librería esas pinches novelas mariconas, mentirosas, vomitivas. Todas ellas con sus aspavientos de letras de gran envergadura pero poco nervio. Casi todas estaban fuera del mundo; de la vida. Desclochadas por tantas palabras huecas».

Es un fragmento de Campeón gabacho, novela de Aura Xilonen, quien en meses pasados ganó el primer Premio Mauricio Achar-Random House. A los 19 años, esta chilanga construyó un circo-verbal-primera-novela que me tiene alucinada. Aunque la anécdota se sostiene (trata de lo que vive un migrante en Estados Unidos, una libérrima suerte de Lazarillo de Tormes que va de bronca en bronca), la novela es sobre todo un despliegue de acrobacias lingüísticas, de machincuepas precisas para las que se requiere tener güevos. Toma las palabras y las trepa en bonche a la cuerda floja, las hace andar de manos para luego caer, exactas, en el centro del banquito. O las latiguea como a leones amaestrados, para que obedezcan. O las viste de payaso y las sube a trapecio para que se columpien al son que se le antoja, siempre distinto pero sin perder el ritmo.

Es, justo, una novela no-maricona. Carajo, qué gusto da leer riesgos como éste.

 

#MiércolesDePoesía “Al amor ni lo alborotes, sabes cómo se pone”

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Así se pone. Terminas de cabeza, con medio cuerpo de fuera de la cama, torciéndote, pero «It hurts so good», dijera la canción.

Por si a alguien se le olvida, sirvan de recordatorio estos versos del michoacano José Agustín Solórzano, invitados al #MiércolesDePoesía. Vualá.

Poema de amor con final musical

Yo te recuerdo
y lanzo pequeñas piedras a tus ojos tranquilos
Luis Rogelio Nogueras

 

B, quiero decirte que te quiero. No es que necesites saberlo, tampoco es que yo necesite, urgentemente, decírtelo. Es más, olvida que lo he dicho. Aquí no ha pasado nada.

Al amor ni lo alborotes, sabes cómo se pone. La última vez que lo dejamos entrar nos dejó la cama hecha un borlote, y ni qué decir de la cocina o el baño. Tus ojos tibios dejémoslos así, también mis manos taquicárdicas y mis instintos salivodentales.

Insisto, no hay poema. Nadie ha dicho nada.

Ah, y el final musical aquí lo tienes:

Chan-chan.

 –José Agustín Solórzano, Ni las flores del mal ni las flores del bien, Secretaría de Cultura de Michoacán, 2014

 

Es michoacano.

El encanto (y el peligro) de enamorarme de alguien distinto a mí

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Infatuación. Me encanta la palabra infatuación. Implica fracturar la rutina en mil pedazos, sentir el shot de adrenalina, doblarse por el temblor de piernas. Según el Diccionario de la Real Academia es el acto de infatuarse, y éste viene de fatuo: falto de razón o entendimiento. Es decir que infatuarse es perder la cordura, volverse loco, estar enajenado, ser un insensato, perturbarse. O sea, enamorarse. Dicen que algo parecido sienten los adictos al juego: esperan una recompensa espléndida, aunque no tienen idea de cuándo ni cómo llegará. Ni siquiera están seguros de que vendrá, pero la posibilidad es un señuelo apetecible a morir.

La primera vez que me volví loca de amor tenía 12 años. Estaba de viaje con mis papás y en cada hotel que tocamos tuve a bien raspar una pequeña “E” en alguna parte del cuarto: la mesa de noche, la puerta del cuarto, hasta la cabecera de la cama. La inicial del nombre de mi codiciado Enrique obraba como escudo de armas de quien se lanzaba en pos del amor, porque lo había probado y sabía que nada más en el mundo valía la pena. Apasionado del futbol y los números, sociable a morir, nada interesado en los libros, Enrique y yo éramos radicalmente diferentes. Justo por eso me encantaba. Mis papás, como todos los papás, no se enteraron de nada. Y el dueño de mi amor, tampoco. Es más, no se había enterado de mi existencia.
La fascinación del trastorno
Enamorarse es fascinante. Aunque a nivel bioquímico sea casi un trastorno mayor, el coctel de hormonas que dispara hace que uno se sienta de regreso de un viaje interespacial. La psicóloga Shauna H. Springer compara el enamoramiento a ingerir cocaína, tener un rush de droga. Debido a la abundancia de dopamina y norepinefrina en el cuerpo, el enamorado experimenta una aceleración del pulso, vive en euforia, tiene acusado deseo sexual, vibra, mejora su autoimagen. El asunto se complica cuando, después de un tiempo, el enamoramiento pasa. Y se complica todavía más cuando uno se infatuó (qué bonito suena) de quien es diferente. Entonces puede ocurrir que las diferencias que primero fueron atractivas se vuelvan motivo de rompimiento. O no.

Los psicólogos Nathan Hudson y Chris Fraley estudiaron qué tanto el hecho de que ella y él se parezcan implica mayor felicidad en una relación de pareja. Encontraron que no necesariamente es así, es decir, muchas variables inciden en el bienestar de las parejas satisfactorias, pero que en general las relaciones estables experimentan mayor grado de plenitud cuando sus miembros comparten algunos rasgos de personalidad y son diferentes en otros. Como dicen: “Donde dos piensan exactamente igual, uno está de sobra”. Y sí, coincido. En mi caso, he tenido parejas suficientes como para armar una baraja sin repetir palo (perdón). He tenido galanes altos y bajos, guapos y lo contrario, algún cubano, italiano, gringo, colombiano y, claro, mexicanos. Ha habido morenos, güeros, negros. Si busco rasgos en común veo que no hay un tipo físico determinado. Creo que lo único que los hermana, además de su buen gusto, es que en todos he visto algunos rasgos afines a mí y algo que yo no tengo. Y no, no me refiero sólo a eso que no tengo (ejem), sino a que al menos de primera instancia me atrajeron por parecerme interesantes, excitantes, divertidos, retadores. Ahí está la clave: me gustan los retos. ¿Será ésta la razón por la que a muchas mujeres nos resultan taaan atractivos los hombres distintos a nosotras? ¿Porque tienen un cierto misterio y no podemos descifrarlos de golpe?

Según el sitio The Modern Man, la mayor parte de las mujeres elegimos pareja por motivos que van mucho más allá del atractivo físico. Si una chica es medianamente guapa, lo más probable es que muchos hombres quieran tener sexo con ella. Nada nuevo hasta ahí, es más, incluso puede resultar aburrido, por predecible. En cambio, un hombre que represente algo desconocido se convierte en un imán. Y si la diferencia viene acompañada de una mezcla de incertidumbre y deseo, envuelta en ternura e interés mutuo, hormonas y buen trato, el resultado es predecible: ella (y cualquiera) se muere de amor. El asunto es qué hacer con esas diferencias pasado el subidón de hormonas. Como apunta la terapeuta Gwendolyn Seidman: quizá la clave no está en que los dos miembros de la pareja tengan que ser iguales, sino en que sepan hablar de los puntos en los que no coinciden y entenderlos. Claro, suena precioso. Casi como la palabra infatuación.

(Originalmente publicado en el sitio Univision Trends).

 

#LunesDeHumor Contra la monogamia

Cartón: Alberto Montt www.dosisdiarias.com
Cartón: Alberto Montt
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Con este cartón de mi querido Alberto Montt hago mi tardío y a contracorriente festejo de san Valentín: si el corazón tiene cuatro cavidades, ¡a usarlas! Total, si de todas formas uno va a tener problemas, quejas, reclamos, al menos que sea con provecho.