#LunesDeHumor Siempre puede ser peor

DIbujo: Sara Herranz www.sara-herranz.com
DIbujo: Sara Herranz http://www.sara-herranz.com

Sí, mi vida podría girar en torno a la expectativa de que mi novio le tomara fotos a mis zapatos y mi look de cada día, como en este cartón de la española Sara Herranz. O, si fuera esa misma blogger de moda, podría amanecer cultivando la sensación de desconcierto de ignorar cuál de los 300 pares de zapatos de mi clóset quiero usar hoy. Y que fuera mi principal preocupación.  Pero no, por Fortuna mis afanes de lunes tienen que ver con el largo texto que debo terminar hoy (y espero paguen pronto), con la iniciativa de armar una gozosa lectura colectiva del Quijote, con el libro de poesía que casicasi termino y me genera pálpitos de emoción-aunque-siga-siendo-pobre y con la propuesta que presentaré a un posible cliente para ver si logro vivir mejor de mi escritura. Desde esa perspectiva, aunque presionado, mi día es todo lo emocionante que puede ser.

Que tu lunes, aunque sea de mierda, no involucre ser novio(a) de un(a) blogger adicto(a) a las fotos.

 

#SábadoDeMúsica Enganche total entre dos

Ilustración: Carofangel
Ilustración: Carofangel

«Estoy obsesionada con él, sólo con él. No quiero nada ni a nadie más. No lo he amado bastante. Ha surgido ante mí como un gran misterio. Me ha deslumbrado, espantado». Lo dice Anaïs Nin en sus diarios.

Y es que sí, a veces intercambiar alientos y sangres nos convierte en Tántalos desesperados, víctimas de una sed que no se sacia, de un amor que es eterno mientras dura. La Playlist colectiva de hoy, propuesta por Hugo Espinoza, es sobre ese enganche total entre dos, física y química a partes iguales, cuerpo y almas revueltas. Y así no hay forma de no caer en cursilerías, ni hablar. Mi propuesta es Can’t Have Enough Of Your Love, Babe, de Barry White. Y están también las rolas propuestas a través de @danioska y Facebook/JuliaSantibáñez. Las que no estuvieron en Spotify las colgué de YouTube. Si quieres añadir la tuya anótala en los comentarios.

Así, buen #SábadoDeMúsica con sabor altamente edulcorado.

 

  1. Fernando Hernández Pico 7 Seconds Away, de Youssou N’Dour
  2. @vatelechuza El adiós, de Francisco Canaro
  3. Maggie González Alevosía, de Luis Eduardo Aute
  4. Francisco Flores Arrullo de estrellas, de Zoé
  5. José Eugenio Sánchez Atrapado entre tus tetas, de Grupo Marrano
  6. Carlo Coccioli Big In Japan, de Alphaville
  7. @malakatonche Buen día, de Miranda
  8. Pedro Jiménez Burbujas de amor, de Juan Luis Guerra
  9. Julia Santibáñez Can’t Get Enough Of Your Love, de Barry White
  10. @kaflohe Common People, de Pulp
  11. @hmatuk y @Tovariatova Cóncavo y convexo, de Roberto Carlos
  12. @luciangc Connect The Dots, de The Spill Canvas
  13. Jorge M. Mendoza Damaged Goods, de Gang Of Four
  14. Sandra Lucario Debajo de tu piel, de Caifanes
  15. José de Jesús Montoya De punta a punta, de José Luis Rodríguez
  16. @unoENTREmil Deseo, de Guillermo Fernández
  17. @LosAmorososLeen Devórame otra vez, de Eddie Santiago
  18. @ursulacamba El amor de mi vida, de Pablo Milanés
  19. Dania Castañón Elephant Love Medley
  20. @CarlaEUrena Guilty, de Barbra Streisand y Barry Gibb
  21. Mariana Pineda Idilio, de Willie Colón
  22. Gerardo Cárdenas I Feel You, de Depeche Mode
  23. Ginnete Riquelme Illuminated, de Arto Lindsay
  24. @mai_baudouin I’m Your Man, de Leonard Cohen
  25. Rowena Bali Infinity, de The XX
  26. @VicGuanajuato In My Secret Life, de Leonard Cohen
  27. @carloscarranzap Je t’aime, moi non plus, de Serge Gainsbourg y Jane Birkin
  28. Hugo Espinoza Je te réchaufferai, de Charles Aznavour
  29. @MikeAC27 Kiss You All Over, de Exile
  30. @Ric1112 Kumbala, La Maldita Vecindad
  31. @AdrianoDeLucio Let’s Get It On, de Marvin Gaye
  32. Arturo Díaz Lía, de Ana Belén
  33. @quico70 Love, de Art Of Noise
  34. Mariano Ecija Love Is To Die, de Warpaint
  35. Arturo Erremental Love To Love You, Babe, de Donna Summer
  36. Carolina Enríquez Lucha de gigantes, de Nacha Pop
  37. Marcela Sánchez Greene Magic, de Coldplay
  38. @olivelasco Nada sabe tan dulce como su boca, de Víctor Manuel 
  39. Andrés Grillo Naturaleza muerta, de Mecano
  40. Arátza Carvallo Pervert Pop Song, Plastilina Mosh
  41. @LaLore04 Si me das a elegir, de Los Chunguitos
  42. @miradadelaluna Sonnet, de The Verve
  43. @michrade Soñé, de Zoé
  44. @RolonPicudo Sorry Seems To Be The Hardest Word, con Diana Krall
  45. Norma Gabriela Sánchez Strangers In The Night, de Frank Sinatra
  46. Ernesto Flores Vega Sunshine Of Your Love, de Cream
  47. @albertochimal Tango Ballad, con Ute Lemper
  48. David Miklos Texturas, de Soda Estereo
  49. @zolliker Tonight’s The Night, de Rod Stewart
  50. Dulce Villaseñor Vivimos siempre juntos, de Nacho Cano
  51. @Audifaz_ When I Need You, de Leo Sayer
  52. Ágata Szekely Wild Is The Wind, de David Bowie
  53. Paola Tinoco Without You, de David Bowie & Brian Molko
  54. @cherrera313 ¿Y qué?, de José José

 

YOUTUBE

54. Leo Agusto Black Velvet, de The Lost Fingers

55. Ana Victoria Taché La ofrenda de Jaime López

56. Cristina Liceaga Reencuentro, de Magos Herrera

 

Decirle «periodista» a la Premio Nobel de Literatura, ¿es una ofensa?

Captura de pantalla 2016-01-14 a las 12.12.23

Estoy leyendo La guerra no tiene rostro de mujer, de Svetlana Alexiévich. Publicado por Debate, es el recuento crudo, sin aderezos ni azúcar, de las mujeres que participaron en la Segunda Guerra Mundial como francotiradoras, conductoras de tanques, pilotos, enfermeras, soldados. Este primer libro de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2015 está armado como un collage de testimonios, a partir de las más de 500 entrevistas que Alexiévich realizó. Así, dice, “los rostros se borraban, sólo quedaban las voces”. Y esas voces hablan de la iluminación, el espacio y los olores del conflicto vivido por ellas. Responden a preguntas como: ¿Qué siente una persona ante la absurda idea de que puede matar a otra? ¿Con qué palabras se narra tener el pelo empapado de sangre de heridos? ¿Con cuáles ver que una mamá ahoga a su bebé, que llora de hambre, porque no tiene cómo alimentarlo? ¿Qué se rompe por dentro cuando un moribundo cuya pierna fue arrancada de cuajo pide que lo entierren con ella? ¿Qué fue lo más difícil cuando terminó la guerra y hubo que recuperar la normalidad, pero se había perdido todo referente de qué era “normal”?

Es lo primero que leo de Alexiévich. El suyo es un trabajo espléndido de recopilación, escritura y edición, con el enorme logro de hacer un monumento polifónico al coraje y el dolor humanos. El otorgamiento del Nobel se basa, me parece, en ese bucear en las honduras emocionales con los ojos abiertos y los oídos igual, para luego vaciarlo en lenguaje, en sonidos atravesados por silencios. “El camino del alma para mí es mucho más importante que el suceso como tal, eso no es tan importante. El ‘cómo fue’ no está en primer lugar, lo que me inquieta y me espanta es otra cosa: ¿qué le ocurrió allí al ser humano? ¿Qué ha visto y qué ha comprendido? […] Los sentimientos son más vivos, más fuertes que los hechos”, dice en alguna parte del libro.

Recuerdo que cuando le dieron el Nobel, algunos puristas se rasgaron las vestiduras, diciendo que la labor de Alexiévich es más periodística que literaria. Ahora que la leo pienso que ahí están nombres como Truman Capote, John Banville, Ryszard Kapuscinski y Martín Caparrós, quienes han transitado de una a otra arena con soltura. Al final, poner una frontera que divida periodismo de literatura me parece ocioso. Pedante. Limitado. Si un texto se vale del lenguaje y la forma para sacudir, si permite asomarse al incendio que ocurre dentro del otro, si revela y emociona, si multiplica las contradicciones en vez de resolverlas, entonces es literatura. Así que no creo que sea ninguna ofensa afirmar que el Nobel de Literatura se lo dieron a una periodista. Como señala la argentina Leila Guerriero: “Periodismo es un género literario que trabaja sólo con materia prima obtenida de la realidad”. Pues eso.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios en el sitio web de la revista SoHo).

Captura de pantalla 2016-01-14 a las 12.16.02

¿Quién se suma a leer el Quijote?

Captura de pantalla 2016-01-13 a las 20.14.23

«—[…] ¿Ves aquella polvareda que allí se levanta, Sancho? Pues toda es cuajada de un copiosísimo ejército que de diversas e innumerables gentes por allí viene marchando.

—A esa cuenta, dos deben de ser —dijo Sancho—, porque de esta parte contraria se levanta asimismo otra semejante polvareda.

Volvió a mirarlo don Quijote y vio que así era la verdad y, alegrándose sobremanera, pensó sin duda alguna que eran dos ejércitos que venían a embestirse y a encontrarse en mitad de aquella espaciosa llanura. Porque tenía a todas horas y momentos llena la fantasía de aquellas batallas, encantamientos, sucesos, desatinos, amores, desafíos, que en los libros de caballerías se cuentan y todo cuanto hablaba, pensaba o hacía era encaminado a cosas semejantes. Y la polvareda que había visto la levantaban dos grandes manadas de ovejas y carneros que por aquel mismo camino de dos diferentes partes venían […]». Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Parte I, Cap. XVIII, Alfaguara/Real Academia Española/Asociación de Academias de la Lengua Española, 2004.

Estoy releyendo el Quijote. Entre otras razones quise revisitarlo a instancias de un querido amigo y porque este año habrá Cervantes por aquí y Cervantes por allá: en abril se celebran 400 años de su muerte (y también de la de Shakespeare). Así que la excusa bastó para venir de nuevo a casa de este loco fantástico, que se negaba a distinguir entre los libros y la vida. Creo que esta vez me he reído más que en las lecturas anteriores, qué finura de humor, de verdad cuánto se disfruta.

Aprovecho para instar a una lectura colectiva del libro y comentarios entorno a él: tanto si no lo has leído como si ya pasaste por ahí, me parece genial que entre todos nos regalemos un clavado en este clásico del que todo el mundo habla, pero pocos han leído y, más importante, pocos han disfrutado. Siendo éste un blog fundamentalmente sobre libros, me parece que podemos intentarlo siempre y cuando sea desde el placer, no desde la obligación. Cualquier edición se vale, cualquier plataforma, cualquier ritmo de lectura, no importa, el asunto es saborear este portento. Y para que no haya excusas, da click aquí para ir al PDF de la Primera Parte, gratis.

Dependiendo cuántos nos sumemos, entre todos podemos inventar algún aliciente: regalo de un paquete de libros, algo por el estilo. ¿Quién se suma? ¿Quién dice «yo»?

#MiércolesDePoesía La vulgaridad también cabe en un poema

Salvador Novo, semidesnudo. Fotógrafo por identificar, c. 1925.
Salvador Novo, semidesnudo. Fotógrafo por identificar, c. 1925.

«Pienso, mi amor, en ti todas las horas
del insomnio tenaz en que me abrazo;
quiero tus ojos, busco tu regazo
y escucho tus palabras seductoras.

Digo tu nombre en sílabas sonoras,
oigo el marcial acento de tu paso,
te abro mi pecho –y el falaz abrazo
humedece en mis ojos las auroras.

Está mi lecho lánguido y sombrío
porque me faltas tú, sol de mi antojo,
ángel por cuyo beso desvarío.

Miro la vida con mortal enojo;
y todo esto me pasa, dueño mío,
porque hace una semana que no cojo».

Hoy, #MiércolesDePoesía, está de visita en PalabrasAFlorDePiel uno de mis escritores favoritos. Dramaturgo, cronista de la ciudad, poeta de luz clara y figura clave de la vida cultural mexicana del siglo XX, Salvador Novo (1904-1974) cumple hoy 42 años de haber muerto. Este texto suyo es uno de sus muchos poemas procaces, en los que da fe (como Quevedo y Góngora y Hurtado de Mendoza), de que la poesía es tan grande que no se pelea con ninguna palabra. Construido como si fuera un soneto clásico pero anticlimático e hilarante al final, muestra a su autor tal como era: deslumbrante, sexual, vanguardista, divertido, gay, intensito. Un genio.

Hace unos días fui al Museo Soumaya de la Ciudad de México a ver la exposición Archivo Salvador Novo. Imagen pública, retratos privados, que por cierto permanece abierta hasta abril. No muy grande pero interesante, incluye imágenes de infancia, otras con personajes públicos como Dolores del Río, María Félix y Orson Welles, además de cartas suyas y de sus amantes, documentos oficiales y objetos varios, entre ellos, su colección de peluquines.

Una de las fotos exhibidas es la que ilustra esta entrada, de un Novo-casi-San-Sebastián-de-unos-21-años. Se me ocurre que un efebo así puede haber sido el destinatario de este poema que él mismo escribió años después. Luego pienso que no, una figura así de delicada no le gustaría. Él los prefería militares.

 

 

 

 

«Para soñar que no estamos huyendo», de nuevo a escena

Captura de pantalla 2016-01-12 a las 9.13.38

El teatro, la caja vacía que vibra de historias y matices, es una gran mentira. Los actores pretenden ser otros, estar en distinto tiempo y lugar, mientras los espectadores les creemos y reímos como si lo que pasa en escena ocurriera de a devis, nos estrujamos las vísceras, exprimimos el corazón cuando el momento lo amerita. Pero lo que dijera Rulfo sobre la literatura aplica igual al teatro: es una mentira que dice la verdad.

Lo traigo a cuento porque acaba de estrenarse en el teatro El Galeón la obra Para soñar que no estamos huyendo, con texto y dirección de Ana Francis Mor y actuaciones de Amanda Schmelz, Antonio Cerezo y la siempre amable (de amabilidad y de que merece ser amada) Marisol Gasé. Vi la obra en su anterior temporada en el Teatro Juárez y sin duda ahora me daré otra vuelta. En ella, a partir de una cama, un atril y algo de utilería se crea un mundo complejo, traspasado de violencia. Con apenas apoyos escénicos pero bien pertrechados con las armas flagrantes de la ironía y la lucidez (perdón por la redundancia), tres personajes exploran la vocación victimaria que aún permea nuestra querida culturita mexicana: con la voz y el cuerpo sacuden, hacen reír, tragar camote y vuelta a empezar. Además, a un lado del escenario Leika Mochan crea con el cuerpo atmósferas sonoras que subrayan lo que pasa en escena y lo vuelven más poderoso.

Mor y Gasé, las Chulas que son unas Reinas y con las que hace poco aplaudí el aniversario diez de El Vicio, hacen que uno se pregunte con cara de pasmo: ¿los personajes huyen o nomás sueñan que huyen? Sepa la bola. Lo innegable es que en ellos nos vemos retratados, en esas mentiras que cuentan verdades innegables. Ni cómo hacernos a un lado.

Para soñar que no estamos huyendo se presenta lunes y martes a las 8 pm, del 11 de enero al 1 de marzo, en el teatro El Galeón (atrás del Auditorio Nacional), en la Ciudad de México.

 

#PlaylistColectiva #LoMejorDeBowie

Captura de pantalla 2016-01-11 a las 7.34.56

Fue miles y uno. Fugitivo de la rutina, no se parecía a nadie. Ni siquiera a él mismo. Delirante e hilarante, con ojos de distinto color y pelo como escenario de la mudanza, en su música y su cuerpo reivindicó ser raro, fueradelugar, andrógino, teatral, casi extraterrestre. Que hoy la mañana nublada se llene de sus canciones, que acompañe el gran final del inmenso actor de sí mismo, del creativo desbordado y sensual que fue.

¿Cuál es tu canción favorita de Bowie? Anótala en los comentarios para armar una Playlist con lo mejor de su música, de sus muchos personajes. Porque el inmortal está más que nunca vivo. Mi canción es No Control, del disco 1. Outside: atmósfera, música y letra son redondas.

[spotify spotify:user:1283484028:playlist:60uLBYsKHnw6D2Xhc2cQKn]
  1. Jack Chatterley Absolute Beginners
  2. @gabriel_c_v All The Madmen
  3. Rodrigo Arenas Ashes To Ashes
  4. Verónica Boletta , Adriana Rodríguez, Pablo Ríos y @CarlaEUrena Changes
  5. Arturo Díaz Dancing In The Street
  6. @AMORELLIX Golden Years
  7. @Jrbae Heroes 
  8. Zuriquesa I Cant’ Give Everything Away
  9. @danywino I Know It’s Gonna Happen Someday
  10. Rocío Alvarado Let’s Dance
  11. Israel Spriu Life On Mars
  12. @otroBDP Little Wonder
  13. Ana Victoria Taché Magic Dance
  14. Claudia Negrete Modern Love
  15. Inés López de Arriaga Moss Garden
  16. Ulises Never Get Old
  17. @danioska No Control
  18. Arturo Erremental Quicksand
  19. @Josdamet y Xabier Novella Rebel, Rebel
  20. @quico70 y @Alancena18 Rock&Roll Suicide
  21. Paola Tinoco Slow Burn
  22. @olivelasco y @HugomarZuniga Space Oddity
  23. @Cuauhtemoc_1521 Starman
  24. Jorge Luis Borgia The Heart’s Filthy Lesson
  25. Luis Antonio Liho The Prettiest Star
  26. Sandruca Garibaldi The Pretty Things Are Going To Hell
  27. Ginnette Riquelme This Is Not America
  28. Juan Carlos Lozano Under Pressure
  29. @cherrera313 Young Americans
  30. Eduardo Limón Ziggy Stardust

YOUTUBE

31. Redqueena Labyrinth

32. Benjamín Recacha Under Pressure (dueto con Annie Lennox)

#SábadoDeMúsica Echarle limón al extrañamiento

Captura de pantalla 2016-01-08 a las 18.22.25

Empiezo el año contundentemente, nada de medias tintas: si alguien me hace falta no voy a fingir que no es así. Total, para qué. Por hoy me voy a azotar, hacer un papelazo, echarle limón a la herida, perder el decoro que me quedaba. Qué más da. Si el personaje de mi novela va a regresar a mí del fin del mundo, de todas formas lo va hacer. Si no, cuando menos saboreo la ausencia. Así que mi propuesta para esta Playlist colectiva con sabor cítrico es Letter to Hermione, de David Bowie, porque es una rola espléndida y también porque el maestro acaba de cumplir 69 años y ese número siempresiempre se celebra. Qué tal eso de «I care for no one else but you, I tear my soul to cease the pain/ I think maybe you feel the same, what can we do? […] I’m not quite sure what I’m supposed to do/ So I’ll just write some love to you».

Abajo están las canciones propuestas a través del Twitter @danioska y mi Facebook personal. Si quieres proponer una canción anótala abajo, en los comentarios. Buen y azotado #SábadoDeMúsica.

PD Hoy este blog celebra haber rebasado los 6,000 seguidores. Yo invito los mezcales.

 

  1. Kitzia Nin Poniatowska Answer, de Sarah McLachlan
  2. Ernesto Flores y Mari Paz Ocejo Así estoy yo sin ti, de Joaquín Sabina
  3. @leonRod79 Aún, de Coda
  4. Claudia Negrete Autumn Leaves, de Eric Clapton
  5. Fernando Campo Bad Things, de Jace Everett
  6. José Luis Enciso Cancioncita de amor, de Juan Luis Guerra
  7. Rafael Carballo Cero y uno, de Café Tacuba
  8. Mariana Pineda Cómo te extraño, de Café Tacuba
  9. @mai_baudouin Cuando no estás, de Andrés Calamaro
  10. @econokafka The Day Before You Came, de ABBA
  11. Cristina Liceaga Deixo, de Ivete Sangalo
  12. @elijah75063106 Drive, de The Cars
  13. @kirshnaaguilar3 (Dude) I Totally Miss You, de Tenacious D
  14. Carolina Enríquez Echo de menos, de Kiko Veneno
  15. @bandalagina El siete de septiembre, de Mecano
  16. Andrés Grillo El breve espacio en que no estás, de Pablo Milanés
  17. @PolaThrace El club de los humildes, de Mecano
  18. @laumartinm Esta ausencia, de David Bisbal
  19. @alejandrogustav Falta poco tiempo, de Sandra Mihanovich
  20. @alexgudino Hymne à l’amour, de Edith Piaf
  21. @jorgebird I’m a Fool To Want You, interpretada por Billie Holiday
  22. Julieta Cardona In A Manner Of Speaking, de Nouvelle Vague
  23. Dulce Villaseñor Je vole, de La Famille Bélier
  24. José de Jesús Montoya La que se fue, de José Alfredo Jiménez
  25. @danywino Les Feuilles Mortes, de Iggy Pop
  26. @danioska Letter to Hermione, de David Bowie
  27. @cherrera313 Lo que construimos, de Natalia Lafourcade
  28. @65Murillo Love me or leave me, interpretada por Billie Holiday
  29. @hmatuk Madrigal, interpretado por Alfredo Sadel
  30. @AdrianoDeLucio Me cuesta tanto olvidarte, de Mecano
  31. Lux Lancheros Meu lugar, de Arlindo Cruz
  32. @yimau Might As Well Be On Mars, de Alice Cooper
  33. @olivelasco Mi soledad y yo, de Alejandro Sanz
  34. @dmiklos Missing You, de John Waite
  35. @El Gerry Chicago Ne me quitte pas, de Jacques Brel
  36. Maru Moreno Need You Now, de Lady Antebellum
  37. Gabriella Morales-Casas Nothing Compares To You, de Sinead O’Connor
  38. @CarlaEUrena Paloma negra, interpretada por Chavela Vargas
  39. @ojitsderegalo Paloma querida, de José Alfredo Jiménez
  40. @CeciliaMuTo Pero no te extraño, de Liliana Felipe
  41. @RafaelLeonvlz Playing Love, de Legend of 1900
  42. @unoENTREmil Qué falta que me hacés, interpretada por Roberto Goyeneche
  43. Inés López de Arriaga Remolino, de Francisco Céspedes
  44. @kaflohe Rivers & Roads, de The Head and The Heart
  45. Verónica Boletta Saudade, de Cesaria Evora
  46. Mariano Ecija Say You Love Me, de Jessie Ware
  47. Dania Castañón See You Again, de Wiz Khalifa y Charlie Puth
  48. Daniel Zavala Si las ves, interpretada por Franco de Vita, Leonel Schajris y Leonel García
  49. Paulina Calderón Si tú no estás, de Rosana
  50. Alejandro Viveros Stay, de Lisa Loeb
  51. Pedro Jiménez y Francisco Avilés Te extraño, de Armando Manzanero, con Francisco Céspedes y Armando Manzanero
  52. @valevillag Te mando flores, de Fonseca
  53. Mariela Gómez Time After Time, de Cindy Lauper
  54. Marcela Sánchez Greene Tu recuerdo, de Ricky Martin con La Mari de Chambao
  55. @miradadelaluna Two Out Of Three Ain’t Bad, de Meat Loaf
  56. Jorge Luis Borgia Victory, de Janelle Monae
  57. Nora Santibáñez Voy a apagar la luz, de Armando Manzanero
  58. @_danielp Vuelve, con Vicentico, La Mala Rodríguez y Kumbia All Starz
  59. @rolonpicudo What’s The Time in NYC, de Garou
  60. Carlos Alberto García Words, de F. R. David
  61. Arturo Erremental You’re Missing, de Bruce Springsteen
  62. Paola Tinoco Will You Love Me Tomorrow, interpretada por Brian Ferry
  63. @quico70 y @KaryPrudencio Wish You Were Here, de Pink Floyd

YOUT UBE

64.  Carlos Carranza Mrs. Love, de Disco Ruido

65. Rafael Alucín Quizás sí, quizás no, de Los gestos de la doña


Cuentos que son como varios rones

Captura de pantalla 2016-01-08 a las 10.17.20

Estoy leyendo Norte, antología que reúne a 49 narradores de esa región de México, compilada por el también escritor Eduardo Antonio Parra (Editorial Era). Abarca desde Martín Luis Guzmán y Alfonso Reyes, nacidos a fines del XIX, hasta autores de la camada de los 70, como Luis Jorge Boone, Cristina Rascón, Antonio Ramos Revilla y César Silva Márquez. Como en toda antología hay textos extraordinarios y otros más pálidos, pero en general es un libro sólido que puso en mi radar autores que me sorprendieron, como Pedro de Isla, Julio Pesina, Regina Swain y Vicente Alfonso.

Mientras leo la antología siento una especie de borrachera. Los cuentos pasan rápido, van en chinga con sus caras de frontera que une y separa, de droga, desasosiego, violencia, migrantes, familia, sexo, ironía. A veces, una frase abrupta hace un hueco en el estómago, una imagen sacude, como ese padre desangrándose mientras la hija recuerda su trabajo de medio pelo. A veces me hacen reír. El viaje sigue, frenético, de escenas que no caben en ningún lado. En vez de aminorar, el ritmo se acrecienta. De pronto, esto, del cuento «Soñar el sol», de Julián Herbert: «Vacío el resto del vaso. El efecto de la cápsula y el ron es inmediato: un deseo muy claro de contemplación. Acelerado. […] Y lo que tengo en la voz es la distancia, el vacío de tiempo en que recorro con mi lengua su barbilla y ella gime, y estamos a un par de horas del sol de Monterrey, y yo la miro y el sol no, y el cuello tan delgado que cabría casi entero en mi boca, y la piel de su cuello que contrasta con el negro de mi lengua […]». Cerrar el libro. Quedarme ahí, quieta, mientras alrededor todo se mueve. Pensar que no entiendo nada. O que de golpe entiendo todo, porque me acabo de dar cuenta que he estado ahí.

Captura de pantalla 2016-01-08 a las 10.19.18

 

 

Autoplagiarse, esa bonita costumbre

Captura de pantalla 2016-01-07 a las 9.48.37

“La originalidad es imposible. Uno puede variar muy ligeramente el pasado, cada escritor puede tener una nueva entonación, un nuevo matiz, pero nada más. Quizá cada generación esté escribiendo el mismo poema, volviendo a contar el mismo cuento, pero con una pequeña y preciosa diferencia: de entonación, de voz. Y basta con eso”, le dijo Jorge Luis Borges a Harold Alvarado Tenorio en una entrevista para Arquitrave, que por azar encuentro en Internet. Releo el párrafo y me detengo. Es una idea muy de Borges, repetida de varias maneras. Voy al estante y abro el ensayo “La esfera de Pascal”, en su libro Otras inquisiciones. Leo la primera línea: “Quizá la historia universal es la historia de unas cuantas metáforas”. Entre las muchas certezas que Borges cuestionó está la de que la originalidad no existe, que lo que nos parece nuevo no es más que una tímida variación de otra cosa. Él mismo regresó incansable a los griegos, los espejos, la teología, Schopenhauer, la literatura inglesa, los tigres, los laberintos. Fueron sus temas recurrentes a lo largo de los años, hasta el punto de apropiárselos y hacer casi imposible que un escritor actual los aborde sin evocar el fantasma del argentino. Lo platicaba hace unos días con un muy querido amigo, quien despertó el tema en mi cabeza.

Hace muy poco leí algo similar en palabras del catalán Enrique Vila-Matas, ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2015. Busco la entrevista en Internet. La encuentro y localizo la frase en cuestión, dicha a Rodrigo Pinto: “La curiosidad es la que me lleva a escribir el mismo libro”. Y ahora recuerdo vagamente que el francés Patrick Modiano, ganador del Nobel 2014, dijo algo parecido el año pasado. De nuevo busco en esa Caja de Pandora que es Internet. Luego de un rato ahí está: “Mirar hacia atrás es algo que intento evitar. Tengo miedo de darme cuenta de que siempre he escrito lo mismo. Me ha sucedido, al corregir un texto, que he comprendido que había escrito casi la misma escena en un libro anterior. Quizás tampoco quería darme cuenta, porque podía paralizarme, podría dejar de escribir. En cierto modo resulta muy desalentador. Mis textos me dan la impresión de ser un caleidoscopio, siempre con las mismas figuras […] He puesto el mismo nombre a personajes de diversas novelas, sin darme cuenta […] la idea de que uno puede pasar a otro asunto es hasta cierto punto una ilusión. Somos prisioneros de nuestras imágenes, igual que somos prisioneros de nuestra voz. Eso es lo terrible. Siempre he tenido la impresión de escribir el mismo libro”. Y, para rematar, hace un par de días vi en el muro de Facebook de mi amigo Rafael un artículo según la cual, de 74 muertes que ocurren en las obras de Shakespeare, 30 son resultado de acuchillamiento. Poco original, el tipo.

Esa línea invisible de autoplagio que une a Borges, Vila-Matas y Modiano con Shakespeare seguro conecta a muchos otros artistas que han dicho (o pensado) algo parecido. Como lectora empedernida lo veo en mis escritores de cabecera. Las novelas de Rodrigo Fresán hablan siempre del proceso creativo, de la búsqueda formal. La poesía de Idea Vilariño está empapada de ausencia. Los cuentos de Fabio Morábito exploran las varias capas que tienen los personajes cotidianos, la vida diaria. En efecto, los libros de un autor suelen abordar cuestiones similares desde ángulos distintos, a veces complementarios y otras, contradictorios. Es decir, parece que sí, cada uno acaba escribiendo el mismo libro. Alguien dirá que es su voz personalísima, que no puede cambiarla. Otro argumentará que es el estilo individual. Dorar la píldora, que le dicen. Si el autor tiene decoro se esfuerza en trabajar los temas de forma diferente o, como el proverbio taoísta: “Hay una forma. Cada uno debe buscar su manera”. Puede ser que narre de forma parecida emociones muy diversas o que cuente lo mismo visto desde lugares nuevos. Al final, nada disipa el tufo de plagio, aunque se cometa contra uno mismo. ¿Y quién soy yo para ser menos? Claro, yo también me autoplagio. Con frecuencia me encuentro tirando a la basura un poema porque antes ya dije exactamente eso. O frustrándome porque por más que intento ser original acabo cayendo en los mismos temas, tonos.

Si fuera consuelo podría esgrimir en mi defensa que es un mal del oficio.

 

 

#MiércolesDePoesía Tú, jodido muñeco de hule

Captura de pantalla 2016-01-06 a las 8.50.28

Luego de un día estremecido y remecido de apapachos varios es de nuevo #MiércolesDePoesía. Dejo esto de la italiana Patrizia Cavalli, descubrimiento reciente para mí y al que no dejo de volver por su manera de hacer poemas como si fuera la cosa más fácil del mundo. Éste es delicioso, tejido en torno a una imagen poderosa: la figura del amado ausente como un obstinado muñeco de hule que no pierde su forma, que violentamente emerge siempre. La traducción de Fabio Morábito, espléndida, tiene el tino de elegir ese entrañable «aunque se apachurre» para ofrecer un poema enorme hecho con piedritas del camino.

En el calor babeante y casi hindú

de un julio urbano exagerado

los residuos habitantes se sientan

con cautela largamente en los cafés

buscando ilusos el aire que les falta.

Encerrada en mi casa y sin tareas

yo me atareo en torno de tu cara que impasible

entra en la turba de mis pensamientos

y sale de ellos siempre intacta,

como si fuera un muñeco de hule

que aunque se tuerza y se apachurre,

vuelve siempre a la forma del principio,

el inerte flotador de la mente

que más lo hundes más violentamente emerge.

-Patrizia Cavalli, Yo casi siempre duermo. Antología poética, Selección, traducción y prólogo de Fabio Morábito, UNAM, 2008.

Ésta que soy, terrible y frágil

Imagen: "She.D", de maestroWMR
Imagen: «She.D», de maestroWMR

Me reconozco una especie de engendro dual, al mismo tiempo desvalida y feroz, con un macho por dentro que cuida a mi princesa, bestia furiosa que tiembla con un beso. Rabiosamente independiente y enamorada como imbécil, soy un general pero una loca. Mi escritura suele conciliar si las dos que soy entran en conflicto. Cuando están en paz, les da la palabra y trata de hacer sentido de lo que dicen, atropelladas.

Durante años me causó conflicto esa doble condición, tan antitética, acaso obra de mi mezcla de sangres, tehuana por un lado y sajona, por otro. Lo mejor y lo peor de dos mundos. Una bifurcación, una corriente alterna. Desde hace tiempo ya no tenebreo sobre quien soy, me declaro en tregua, en general a gusto con mi piel y mi cornamenta. Y doy gracias por ello. También agradezco el abrazo de la adolescenta que me aturde de amor, tener conmigo a mi madre, a la tribu de familia y amigos que son mi fuente inalterable de certezas, la adrenalina de querer y sentirme querida por aquél a quien admiro desde el tuétano, la osadía de ir escribiendo mi historia a contracorriente. Hoy que empiezo una nueva vuelta al sol lo hago con mucho brío, con el fervor de comerme el mundo. Cómo no.

Todo esto lo recuerdo porque dice mi mamá que hoy es mi cumpleaños.

Otra vez: Rabia de vida, entre los mejores libros del año

Captura de pantalla 2016-01-03 a las 17.06.45

Todo indica que 2016 viene prendido. Ayer, 3 de enero, mi Rabia de vida fue incluido en la lista de los mejores libros de poesía del año, misma que Sergio González Rodríguez publica en el periódico mexicano Reforma. Aparece junto con títulos de maestros en el oficio, como Eduardo Milán, Rocío Cerón, Luigi Amara, Jorge Esquinca, Feli Dávalos. La compañía no podía ser más motivadora y retadora. Además, Palabrasaflordepiel fue el blog recomendado en el suplemento Forma y Fondo, también de Reforma. Y hace pocos días, el 30 de diciembre, Rabia de vida figuró en la lista de los 10 libros de poesía de 2015 que Mónica Maristáin publica en Sin Embargo (da clic aquí para ir a esa nota). Se trata de las listas más reconocidas en el medio editorial, de modo que estoy abrumada de emoción.

Agradezco en todos los colores a Sergio, a Mónica y al anónimo recomendador de Forma y Fondo este espaldarazo a mi trabajo y, sobre todo, celebro que encuentren en mis letras un eco. Rubén Bonifaz Nuño decía que la poesía es eso que pone chinita la piel. A seguir respirando poesía, que de otro modo nada vale la pena. 

PD Si quieres comprar Rabia de vida en versión digital puedes hacerlo en la esquina superior derecha de este blog, donde dice EBook, o en versión física en librerías de México: Gandhi, El Sótano, Fondo de Cultura Económica y El Péndulo, además de Amazon.com y Amazon.es.

Captura de pantalla 2016-01-03 a las 17.00.20

 

Para lo que me sirven las palabras contigo

Hace frío, extraño a mi gente más querida, trato de ponerle letras a la mañana. Como buen augurio, arranco el año leyendo a Xavier Villaurrutia y este pequeño poema suyo, que seguramente había visto en otro momento, ahora es como una piedra que cae con mi nombre. Porque sí, cuando en el amor se está demasiado cerca o demasiado lejos, las palabras salen sobrando.

«Llévame contigo tan lejos

que, en el camino, olvide

las palabras.

 

Llévame contigo tan cerca

que, sin camino, no tenga

palabras».

-Xavier Villaurrutia, «Lugares [II]», Reflejos, en Nostalgia de la muerte. Poemas y teatro, Fondo de Cultura Económica, Colección Lecturas mexicanas 36.

#Adiós2015 Bienvenido, 2016 #Playlistcolectiva

Captura de pantalla 2015-12-31 a las 11.13.34

Se acabó 2015, año de contrastes violentos. Hubo espinas clavadas y sorpresas espléndidas, sacudidas fuertes y abrazos que desbordaron la luna. Gracias por estar aquí, por acompañarme en el trayecto de luces y tinieblas, por leerme y, sobre todo, por dialogar. De veras, muchas gracias.

Espero un 2016 de aprender, de amar, de escribir, de sorprenderme (nunca dejar de hacerlo), de leer y de morir si hay que morir pero renacer mil veces, porque si una cosa tengo clara es que no me voy a quedar tirada. Así, mi canción para esta #Playlist para recibir el Año nuevo es Fight Song, de Rachel Platten, canción que le debo a mi adolescenta en mucho más de un sentido y la cual pretendo enarbolar como mi himno durante el nuevo año: todavía tengo mucha pelea que dar. Aquí abajo van las propuestas a través de @danioska y Facebook/JuliaSantibáñez. Si quieres añadir la tuya escríbela abajo.

Que 2016 tenga el mejor arranque. Nos lo merecemos.

[spotify spotify:user:1283484028:playlist:3C9daXG7n1LjmmhFGl0he1]

 

  1. Edgardo Bermejo A cada paso, de Flans
  2. Marcela Sánchez Greene Ahí estás tú, de Chambao
  3. Dulce Villaseñor All These Things That I’ve Done, de The Killers
  4. Alejandro Sandoval Amarga navidad, con Amalia Mendoza “La Tariácuri”
  5. Rafael Carballo As, de Stevie Wonder
  6. Pola Thrace Better Things, The Kinks
  7. Rubén Ruiz Guerra Blackbird, de Sarah McLachlan
  8. @ursulacamba Chasing Cars, de Snow Patrol
  9. @cherrera313 Color esperanza, de Diego Torres
  10. @EJCastroviejo Come Together, de The Beatles
  11. Víctor Varela Come With Me Now, de Kongos
  12. @carloscarranzap y Leopoldo Cervantes-Ortiz Coming Back To Life, de Pink Floyd
  13. @JPablo_Preciado Crunchy Granola Suite, de Neil Diamond
  14. Eduardo Limón, Pedro Jiménez, @AdrianoDeLucio y @fer_botello El año viejo, de Tony Camargo
  15. @65Murillo Este mundo va, de Miguel Bosé
  16. Julia Santibáñez Fight Song, de Rachel Platten
  17. Andrés Grillo Fuego, de Bomba Stereo
  18. @RolonPicudo Gitan, de Garou y The Gypsy Kings
  19. Alberto Palacios Happy, de Pharell Williams
  20. @gcerveravalee Here Comes The Sun, de The Beatles
  21. Javier Martínez Staines Hey, You, de Pink Floyd
  22. Carolina Enríquez-Korte I Don’t Like It, I Love It, de Flo Rida con Robin Thicke
  23. @SilentMayShout It’s Not Unsual, de Tom Jones (claro, en la interpretación de Carlton Banks pero no está en Spotify)
  24. Leo Agusto Jefe de jefes, de Los Tigres del Norte
  25. Inés López de Arriaga La vida es un carnaval, de Celia Cruz
  26. @mpmo18 Lazarus, de David Bowie
  27. @miradadelaluna Locked Away, de R. City con Adam Levine
  28. Víctor Arta Loco de amor, de David Byrne
  29. Jorge M. Mendoza Los caminos de la vida, de Celso Piña
  30. Miguel Ángel Ángeles Move In The Right Direction, de Gossip
  31. Arturo Erremental The New Year, de Death Cab For Cutie
  32. @Natrosca Open Season, de High Highs
  33. Jaime Mesa Que nadie sepa mi sufrir, de Margarita y su Sonora
  34. Diana Penagos Quítatelo, de Alejandra Guzmán y Beatriz Luengo
  35. @danywino The Ruins Of Athens (Overture), de L. V. Beethoven
  36. Carlos Alberto García Samba Megamix, de Two Man Sound
  37. Hugo García Michel Slow, de Leonard Cohen
  38. Andrea Quintero Stand By Me (versión Bachata), de Junior
  39. @didiloyola Sueños, de Diego Torres
  40. Jodé de Jesús Montoya The Show Must Go On, de Three Dog Night
  41. Francisco Flores y Pilar Luna Un año más, de Mecano
  42. Ram Rock Under Pressure, de Queen y David Bowie
  43. @alexvcm Viva la vida, de Coldplay
  44. Alejandra Morón Vivir mi vida, de Marc Anthony

YOUTUBE

45. Mini García Get The Money, de Goran Bregovic

46. Ernesto Flores Vega Estoy empezando a ver la luz, de Terciopelo Subterráneo

Mi Rabia de vida, entre los 10 libros de poesía del año

Captura de pantalla 2015-12-30 a las 9.36.09

La periodista Mónica Maristáin, una de las voces más sólidas de la cultura hecha en México, publica hoy en el periódico Sin Embargo su lista de los 10 libros de poesía de 2015, «por orden de emoción y admiración».

Mi Rabia de vida aparece en el número 6, junto con este comentario: «La también periodista y editora descose y cose la noción del cuerpo con una sensualidad pasmosa. Son palabras como gotas de miel, hiel y rabia donde como bien marca Mónica Lavín en el prólogo, el lector no sabe dónde acaba uno y comienza el otro ser, el otro cuerpo».

Mi libro, de por sí amarillo, se puso afónico de algarabía. Agónico de contento. Yo, ni se diga. No hay una coincidencia más feliz que el hecho de que esto ocurra, cómo no, en un #MiércolesDePoesía, trinchera de este blog donde cada semana se habla, se respira, se transpira en versos. No dejes de anotar los nueve nombres de la lista y poner sus libros en el buró, junto a la cama: Xitlalitl Rodríguez Mendoza, Óscar David López, Jesús Ramón Ibarra, Luis Bugarini, Feli Dávalos, Rafael Catana, Javier Medina Bernal, Jorge Fondebrider y Paula Jiménez España. Haré lo propio.

Celebro y agradezco esta celebración del género más vital, porque como dijo Vicente Huidobro: «Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía».

Da click aquí para ir al artículo completo en Sin Embargo.

Para comprar Rabia de vida en formato digital da click en la esquina superior de esta pantalla, donde dice EBook. También está disponible en versión impresa en librerías Gandhi, El Sótano, El Péndulo y Fondo de Cultura Económica, además de Amazon.com (para EUA y Latinoamérica) y Amazon.es (para Europa).

Mis 25+1 libros de 2015

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 21.06.57

Este año debo haber leído unos 65 títulos, sobre todo novela y poesía, además de cuento, diarios, humor gráfico, ensayo, crónica, cartas. El número no es lo importante, sino lo que me pasó con algunos, como dijo Proust (cito de memoria): «Al leer, cada lector se vuelve lector de sí mismo. El libro es el instrumento que le permite ver lo que, sin esas páginas, no hubiera visto de sí mismo». Hoy caigo redondita en la tentación de compartir esta lista de los 25+1 que más disfruté, los libros que me hicieron el año, que me hicieron en el año. En otros casos me interesó el riesgo formal de su autor, su búsqueda fuera de la zona de confort. Al final, para qué escribir si no se busca ensanchar las fronteras de lo ya dicho.

Aunque no necesariamente fueron publicados en 2015, sí pasaron en estos 12 meses al anaquel de mis afectos cercanos.

CUENTO

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.36.241. Cavernas, de Luis Jorge Boone (Era). Lo leí por recomendación insistente de mi querido escritor Carlos Velázquez, así que de entrada ya sabía que me iba a topar con algo bueno. Y sí, es harto disfrutable la densidad narrativa de Boone, los inquietantes paisajes internos y externos que levanta con palabras echando mano de su vocación de (también) poeta, en los que vi reflejadas paranoias, alucinaciones. En especial tuve que detenerme varias veces para saborear «El jardín interior» y «Soñé que ayer era la bruma».

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.37.562. Cuentos. Varia invención. Tomo I. Obras completas, de Francisco Tario. Edición y prólogo de Alejandro Toledo (FCE). Regalo de mi amigo José Luis Enciso, este libro del autor mexicano es de mis más grandes hallazgos literarios no sólo del año, sino de la década. Es un maldito loco. Un fantasma que hace guiños a Edgar Allan Poe, Horacio Quiroga, Max Aub y hasta Kafka y Borges, sin palidecer. Un master de las esdrújulas. Un demente del lenguaje preciso, puntual y rico (de riqueza y de suculencia).

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.40.233. Los atacantes, de Alberto Chimal (Páginas de espuma). En siete cuentos, el narrador mexicano ofrece un paseo por el frío de miedo que entra a través de la pantalla de la computadora o el celular, que pinta cada paso. Y los relatos también tienen humor. Negro, pero humor al fin. Me gusta la pluma de Chimal y sus no-ganas de quedarse quieto.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 21.45.514. Sam’s Confession, de Dania Castañón Santibáñez (Uranito). Una chica se planta ante los compañeros de escuela de su hermana para hablar con voz fuerte de palabras incómodas, como congruencia y aceptación. No sólo es un texto vibrante y bien escrito, hecho de emociones acendradas, sino que es el primer libro de mi adolescenta. Francamente, no me la acabo.

 

 

NOVELA

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.44.095. Cómo se hace una chica, de Caitlin Moran (Anagrama). Una adolescente inglesa aprende a construirse, ácida y lúdica, riéndose de sí misma y de los otros, con la valentía y la inconsciencia que dan los pocos años. Encuentra así la mejor defensa ante la realidad jodida. Moran escribe espléndidamente bien y logra eso que no es fácil: hacer reír desde la complicidad.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.41.48

6. El complot mongol, de Rafael Bernal (Joaquín Mortiz). Desde hace años tenía la deuda de leer este clásico de la novela negra mexicana, aparecida en 1969 y de extraordinario humor negro. Ahora no puedo ver igual la calle de Dolores, mientras el personaje de Filiberto García va conmigo a todas partes murmurando «¡Pinche tráfico!», «¡Pinche gente!».

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.46.047. El mundo deslumbrante, de Siri Hustvedt (Anagrama). Recibido como regalo de mi entrañable Alma Delia, este libro de la autora norteamericana es una lupa de aumento aplicada sobre el arte, el amor, la diferencia de sexos, los celos, la familia, todo al mismo tiempo y sí, algo deformada. Una artista plástica, viuda de un magnate del arte, busca proyectar su obra. Como a nadie le interesa lo que haga una sesentona ella pacta con tres artistas jóvenes, Alter Egos que dan a conocer su trabajo. A ratos es de veras demoledora.

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.49.378. El pudor del pornógrafo, de Alan Pauls (Anagrama). Ésta, la primera novela del escritor argentino, cuenta una pasión amorosa que se deja ir en el desgarramiento (perdón por la redundancia). En segundo plano aborda la impotencia de quien escribe, quien quiere explicarse la vida con palabras y las encuentra pálidas, quien al volcarse en esa obsesión termina por desintegrarlo todo.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.52.469. Las noches habitadas, de Alma Delia Murillo (Planeta). Cuatro mujeres se hurgan las entrañas en esas horas en las que la luna todavía no se separa del amanecer. Rotas pero enteras, demenciales y tremendamente cotidianas se van haciendo en el camino, van descubriendo que la vida se arma a paso lento, con cadencia de prueba-error. Desde entonces me las he ido encontrando en muchos lugares y a veces en el espejo, siempre voraces, peligrosas fantásticas.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.28.0910. Lo que dijo Harriet, de Beryl Bainbridge (Impedimenta). Dos adolescentes se reencuentran en el verano de una localidad costera inglesa. En la exacta frontera inocencia-perversión se entretienen tratando de seducir al Zar, un hombre casado e inmoral que no imagina el poder destructivo de las niñas. Disfruté tanto la prosa tensa de Bainbridge, que al terminar el libro tuve que empezarlo de nuevo. Me mata su manera de dominar el lenguaje.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.55.0711. Pregúntale al polvo, de John Fante (Anagrama). El autor, quien fue para Bukowski «como un dios”, expone la historia de un aspirante a escritor que se regodea entre el deseo de grandeza, la violencia y el amor que incendia. Publicado en 1939, este libro llegó a mí como regalo de Roberto Jauregui, mi cómplice necesario. Es lo primero que conozco de Fante y ya me he dicho varias veces: ¿cómo podía andar por ahí sin haberlo leído?

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.57.2112. The Professor of Desire, de Philip Roth (Vintage Books). A partir de la historia amorosa de David Kapesh, Roth explora los resortes del deseo, contradictorios e inmanejables. ¿Por qué uno quiere estar con X y no con Y? ¿Por qué fantasea con la persona que no es la mejor opción, sino con quien tiene todo en contra? El hedonismo de Roth es «herido, irónico», dice Kundera, y coincido. Es de lo poco que leí este año en inglés, pero me llenó la cabeza.

 

OTROS GÉNEROS 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.59.1613. Cartas, de Dylan Thomas (Ediciones de La Flor). Leo el libro (en edición inconseguible, por cierto) gracias al préstamo de mi entrañable Jaime. Me alucina la reflexión de Thomas sobre su trabajo poético, la claridad pasmosa con la que a los 20 años ya sabía que quería ser un escritor de los que trabajan en dirección a las palabras, no hacia afuera de ellas.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.01.1714. Diarios amorosos, de Anaïs Nin (Siruela). Los cuadernos de Anaïs me acompañaron durante varios meses, no por las casi 800 páginas del libro, sino por la trepidante densidad que a veces obliga a pedir una tregua de sus amores, la soledad urgente, el cuestionamiento vital, la creación. En muchos momentos me dice mejor de lo que puedo hacerlo yo misma.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.02.1915. El interior, de Martín Caparrós (Malpaso Ediciones). Durante ocho meses Caparrós recorrió la provincia argentina para poner en renglones la esencia de su tierra, si la hubiera. En el intento compuso esta road movie literaria que disfruté muchísimo por su combo de crónica, relato, poesía narrada, diálogos y monólogos pero, sobre todo, por su netez y por la indagación de nuevas formas de contar las cosas.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.04.2416. La ciudad que nos inventa. Crónicas de seis siglos, de Héctor de Mauleón (Cal y Arena). Textos breves de una ciudad, esta ciudad de México, poblada de caras y tiempos que se superponen, como un palimpsesto siempre en marcha. Riquísimo balance entre erudición e historia platicadita, vuelta cercana.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 21.02.0217. Contra los poetas, de Witold Gombrowicz (Tumbona Ediciones). En 1947, el autor polaco residente en Buenos Aires dictó ahí la conferencia titulada “Contra los poetas”. En ella se burlaba de sus colegas solemnes, del lenguaje demasiado profundo, grandioso, elevado. Por supuesto, la provocación sacó ámpulas. Es grandiosa su comparación del poema y el azúcar: en estado puro («en exceso») ninguna se soporta.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.07.2618. Solsticio de infarto, de Jorge F. Hernández (Almadía). Compendio de las mejores columnas de Hernández, quien a su vez es de las mejores plumas de México, más una selección de dibujos de sus libretas. Adoro su lucidez e ironía.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.08.4719. Uncle Bill, de BEF (Sexto Piso). Desde su doble trinchera de ilustrador y novelista, el enorme BEF entreteje la estancia de William S. Burroughs en México con su propia obsesión con el personaje. No es un libro de monos, es una novela gráfica ambiciosa que no se conforma. Y eso cómo se agradece.

 

 

POESÍA

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.23.0820. Contratono, de María Gómez Lara (Visor de poesía). La escritora colombiana malabarea el desconcierto diario y la sensación de estar perdida, juega a buscar el Norte y mientras tanto explora maneras de plantarse de nuevo en el mundo a través de la poesía. Es cierto que el libro, ganador del Premio Loewe a la Creación Joven, incluye algunos poemas flojos, pero otros son realmente espléndidos.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.26.3921. Japanese Death Poems. Written By Zen Monks And Haiku Poets on the Verge of Death, compilado por Yoel Hoffmann (Tuttle Publishing). Esta antología incluye perlas escogidas de esa tradición japonesa milenaria de escribir poemas en el lecho de muerte. Delicadísimos, casi un suspiro, muchos son de una belleza insuperable en su concreción.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.22.3422. La canción de la bolsa para el mareo, de Nick Cave (Sexto Piso). Mientras andaba de gira con su grupo The Bad Seeds, el cantante australiano dialogó con el amor que exhala azufre, platicó con sus vampiros más oscuros y escribió de ello en las bolsas para mareo de los aviones. El libro es una suerte de largo poema narrativo armado de impresiones, pesadillas, recuerdos, letras de canciones, estribillos. “En toda historia de amor encontrarás un dragón asesinado”, dice en alguna página. Ay.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.27.1923. Me llamo Hokusai, de Christian Peña (INBA/Instituto de Cultura de Aguascalientes/Fondo de Cultura Económica). Es un libro multitonal, armado de cinco poemas extensos donde predomina el agua. La voz del poeta se ahoga, flota, jadea, hace como que va a resucitar y luego empieza de nuevo. Ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2014, a sus 30 años Peña transpira riesgo. Carajo, qué gusto da.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.26.5924. Nu)n(ca, de Luigi Amara (Sexto Piso). A partir de la foto de una mujer de espaldas, tomada en 1892, el poeta mexicano arma un largo poema detectivesco compuesto por varios textos breves, que se sostienen de manera autónoma. Así va tejiendo pistas de quién pudo ser la modelo, por qué aparece de espaldas, qué esconde el gesto. Bastardo de la poesía, el ensayo y la novela negra, el libro es una especie de largo «pie de foto».

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.16.1325. Pizca de sal, de Alejandra Díaz-Ortiz (Trama editorial). La escritora mexicana radicada en España se mueve a caballo entre el poema en prosa y la prosa poética, entre el epigrama y el destello de humor. Así retrata los muchos tonos de la experiencia amorosa. Encontré el libro por casualidad en una librería de Bogotá, lo traje a casa y ya me ha acompañado en varios insomnios.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.27.34+1. Yo casi siempre duermo. Antología poética, de Patrizia Cavalli. Selección, traducción y prólogo de Fabio Morábito (UNAM). No sé cómo lo logra, pero la autora italiana pone a convivir las más rutinarias de las palabras con la inestabilidad que raya en el delirio. Sus poemas parten de la pereza que es natural a la poesía: «el poeta omite, recorta, deshidrata y oculta, dejando el lenguaje en su hueso», dice Morábito en el prólogo. Y sí. La pluma de Cavalli, luminosa tan como sin esfuerzo, ya es de mis favoritas.

#LunesDeHumor «Visto de cerca, nadie es normal»

www.porliniers.com
http://www.porliniers.com

Por mi parte nunca he tenido dudas, pero aprovecho este cartón de Liniers para subrayar mi declaración de principios a pocos días de arrancar un nuevo año. No, no soy normal, tampoco mis amigos, ni mi familia ni la gente que quiero porque, como dicen que dijo Caetano Veloso: «visto de cerca nadie es normal». Y supongo que está bien.

 

Quiero reventar el termómetro

Captura de pantalla 2015-12-26 a las 9.12.03

«¡Al infierno, al infierno con el equilibrio! Rompo vasos; quiero arder, aunque me rompa. Vivo solo para el éxtasis. Ninguna otra cosa me afecta. Las dosis pequeñas, los amores moderados, todas las demi-teintes me dejan fría. Me gusta lo extravagante, el calor… ¡la sexualidad que revienta el termómetro! Soy neurótica, pervertida, destructiva, ardiente, peligrosa —lava inflamable y desenfrenada—. Me siento como un animal de la jungla que escapa de la cautividad» (p. 109).

Hace frío. Estoy sentada en el sillón donde suelo leer, una manta sobre las piernas, un té de frutas al alcance de la mano. De nuevo está de visita Anaïs Nin, a través de sus Diarios amorosos (Siruela). Me mata su capacidad de reflejar lo trepidante de una vida que se mueve en registros de intensidad, que se consume buscando lo que la hace vibrar. Cuántas veces he sentido lo mismo, las ganas de romper vasos, de reventar el termómetro, aunque otras tantas me he sentado a la mesa de la moderación y comido mi plato en silencio.

Todo sería mucho más fácil si optara siempre por lo segundo, pero no sé si entonces habría valido la pena pasar por aquí. Ganas de complicarme la vida, que les llaman. Qué rico saben.

No perder el impulso de andar

Captura de pantalla 2015-12-24 a las 10.27.47

«Siempre es fácil mirar atrás y ver lo que fuimos ayer, hace 10 años. Es muy difícil ver lo que somos», dice la protagonista de Ve y pon un centinela (HarperCollins), novela de la estadounidense Harper Lee que continúa Matar a un ruiseñor.

Amanezco recordando vagamente la frase, así que voy a buscar el libro a los estantes. Asoma su lomo azul. Lo tomo y busco en las páginas finales. De pronto la frase aparece para mí, me la trago despacio, la leo un par de veces en voz alta. Me pienso hace 10 años, en 2005. Qué distinta entonces, cuántas cosas no sabía pero qué hermoso animal que jalaba una carreta. Ahora que 2015 está por cerrar me pregunto cómo lo veré en 10 años, qué será lo más destacado. Ojalá siga viendo un fuerte impulso por andar.

#MiércolesDePoesía De cuando afuera es adentro

  • Captura de pantalla 2015-12-23 a las 10.11.56

Ni el sol tiene ganas de salir. Esconde la cara, trae cargando un dolor. Tampoco yo quiero asomarme más allá de las puertas de mi cama. Me dicen bien estos versos de José Agustín Solórzano, poeta michoacano cuyo trabajo descubrí gracias a los buenos oficios de mi entrañable Borgeano y quien ya se me ha vuelto de casa. Aquí dejo su texto, mientras me tapo la cara con las cobijas, para esconder mi ojo morado.

Breve aclaración

El problema de los poetas como yo

es que somos demasiado tristes por la mañana

tanto, como para poder escribir

sin que se nos haga juicio en el poema

sin que salgamos arañados, ojimorados

nuevos a una vida vieja

a un dolor antiguo a una coraza cucha

a una muerte que nunca se va de la estación

-José Agustín Solórzano, Versos, moscas y poetas (Secretaría de Cultura de Michoacán)

El presente, un lugar muy vulnerable

Captura de pantalla 2015-12-22 a las 13.03.18

«El miedo es una experiencia universal; lo sienten hasta los insectos más pequeños […] cuando nuestra comprensión se hace más profunda descubrimos que el presente es un lugar muy vulnerable […] de lo que estamos hablando es de llegar a conocer el miedo, de familiarizarnos con él, de mirarle directamente a los ojos; no como una forma de resolver los problemas, sino como una manera de deshacer completamente las viejas maneras de ver, oír, oler, saborear y pensar. Cuando realmente comencemos a hacerlo, nos encontraremos con que somos humillados continuamente. No va a quedar mucho espacio para la arrogancia que resulta de aferrarnos a nuestros ideales». -Pema Chodron, Cuando todo se derrumba (Gaia Ediciones).

Estoy justo ahí, enfrentándome a la cubetada de agua muy fría que implica verme quebradiza, frágil, incapaz de resolver las cosas eficientemente, como se supone que suelo hacer. No me gusta. Duele.

#SábadoDeMúsica Mi mejor borrachera

Captura de pantalla 2015-12-19 a las 11.12.47

Alcohol + amigos.

Alcohol + amores.

Alcohol + recuerdos.

Así suelen ser las borracheras. Aunque muchas me consintieron con un sano olvido, la mejor que recuerdo tuvo como soundtrack reiterado Fever, de Peggy Lee, con su «Never know how much I love you/ Never know how much I care/ When you put your arms around me/ I get a fever that’s so hard to bear». Su cachondeo y humor fueron la excusa para morirme de risa, azotarme poquito, celebrar, cortarme las venas. A veces, en actos sucesivos. A veces, simultáneos. Y es que cuando uno se amista con el alcohol lo puede todo.

Aquí abajo van las canciones propuestas a través de este blog, de mi Twitter @danioska y mi Facebook personal. Hay desde La Sonora Santanera, salsa, banda, balada y mucho de los compadres cacofónicos (José Alfredo y José José), algo de rock, tango y hasta Menudo. Así de rica quedó la Playlist colectiva de hoy. Si quieres añadir la tuya sólo escríbela en los comentarios.

Feliz #SábadoDeMúsica.

  1. Mariana Pinedam 19 días y 500 noches, de Joaquín Sabina
  2. Jorge M. Mendoza Acid Queen, interpretada por Tina Turner
  3. Ramrock Alcohol, de The Kinks
  4. Víctor Juárez Alcohol, de Brad Paisley
  5. Ana Victoria Taché Almohada, de José José
  6. Elizabeth Vargas Amarga navidad, interpretada por Jenni Rivera
  7. Daniel Zavala Amnesia, interpretada por Control Machete
  8. Mariano Ecija Amor eterno, de Juan Gabriel
  9. Andrés Grillo A puro dolor, de Son By Four
  10. @Salamel Borracho, de Genitallica
  11. @EJCastroviejo Break On Through, de The Doors (en vivo en la Isla de Wight, 1970)
  12. Lu Botello Claridad, de Menudo
  13. Alma Delia Murillo Common People, de Pulp
  14. @bernardodiaz16 Con un polvo y otro polvo, de Pedro Infante y Fernando Soler
  15. @mai_baudouin Desesperado, de José José
  16. Rafael Carballo El final, de Rostros Ocultos
  17. @Cuauhtemoc_1521 El hijo del pueblo, de José Alfredo Jiménez
  18. Carlos Alberto García El sol no regresa, de La Quinta Estación
  19. Rubén García y Pedro Jiménez En el último trago, de José Alfredo Jiménez interpretada por Buika
  20. Orientador Espumas, interpretada por Javier Solís
  21. @danioska Fever, de Peggy Lee
  22. Borgeano Jockey Full Of Bourbon, de Tom Waits
  23. Alejandro Sandoval La cabrona, interpretada por La Auténtica de Zacatecas
  24. Camarero La canción de los buenos borrachos, interpretada por Joaquín Sabina y Fito Páez
  25. @Cholaholic La chancla, de Antonio Aguilar
  26. Pilar Luna La copa rota, interpretada por Alci Acosta
  27. Gabriella Morales-Casas La guitarra, de Los Auténticos Decadentes
  28. Javier Martínez La llorona, interpretada por Chavela Vargas
  29. @cobixreyes La media vuelta, de José Alfredo Jiménez
  30. Bellaespíritu La última curda, interpretada por Roberto «Polaco» Goyeneche
  31. Víctor Varela Life Is Life, de The Band
  32. Claudia Negrete Luces de Nueva York, de La Sonora Santanera
  33. Miguel Ángel Ángeles Maldita primavera, interpretada por Yuri
  34. Gabriela Sánchez Me vale, de Maná
  35. Alberto Torres Mi agüita amarilla, de Los Toreros Muertos
  36. @AdrianoDeLucio Miénteme, de Víctor Yturbe «El Pirulí»
  37. Marcela Sánchez-Greene Mr. Jones, de Counting Crows
  38. Hugo Espinoza Naila, interpretada por Lila Downs
  39. @perio_gdl Noches eternas, de Antonio Aguilar
  40. @LosAmorososLeen No discutamos, de Lucha Villa
  41. José de Jesús Montoya Paloma negra, interpretada por Lola Beltrán
  42. @danywino Payaso, interpretada por Molotov
  43. @leonRod79 Qué tal ayer, de El Tri
  44. Arturo Erremental Stop, de Jane’s Addiction
  45. @el_messire Tú, sólo tú, de Pedro Infante
  46. Ligia Urroz Vive, de José María Napoléon
  47. Carolina Enríquez Viviendo de noche, de Vini, Vidi, Vici
  48. Ernesto Flores Whiskey In The Jar, de Thin Lizzy
  49. Edgardo Bermejo Yo no sé mañana, de Luis Enrique

YouTube

47. @guiguinaters Tú, mi delirio, interpretada por Magos Herrera

 

La revelación que le debo al mezcal

Captura de pantalla 2015-12-18 a las 11.22.30

Advertencia: abstemios absténganse de seguir leyendo. No van a entender nada.

«Todos somos mortales hasta el primer beso y el segundo vaso, y eso lo sabe cualquiera, por poco que sepa», dicen que dijo Eduardo Galeano.

Anoche tuve una espléndida cena antinavideña con amigos muy queridos, con quienes bebí harto mezcal, me abracé impunemente y me vestí de risas, cosa que necesitaba mucho. Por azares del destino apenas dormí unas tres horas y aquí estoy, desvelada y llamando por su nombre a una cruda inconmensurable (diría el necesario Borgeano: mis amigos españoles deben sustituir «cruda» por «resaca»; mis amigos colombianos, por «guayabo»; mis amigos de Centroamérica, por «goma»). Más allá de estar trepada en un terremoto imparable, confieso sin ánimo de petulancia que acabo de tener una epifanía como las de Santa Teresa de la Cruz, de esas en las que uno entiende de golpe las verdades más inescrutables, los secretos más vernáculos (con perdón, eso no tenía intención escatológica).

Gracias al alcohol generoso y a las palabras de Galeano que me zumban en la cabeza como abejas furiosas (pinche Galeano), ahora mismo acabo de comprender cuán mortal soy, cuánto pongo en juego mi cabeza al tomar, de qué modo el mezcal me pastorea los demonios, cómo me adormece los dolores (claro, me genera otros, pero de momento los paso por alto). Por eso no bebo a solas, porque emborracharme es un ritual celebratorio en comunidad, en el que muero muchas veces y luego resulta que no (aunque así me sienta). Escogí bien a la gente que me acompañó anoche en el juego iniciático de morir para luego, si tengo suerte, renacer hoy antes de que sea hora de volver a brindar. Pero, como sabemos los místicos, las revelaciones lo dejan a uno zangoloteado. Ni modo, costos de vivir en estado contemplativo.

Muy feliz antinavidad a mis compañeros en el fenomenal viaje etílico de anoche: Macario, Alejandro, Carla, Alicia, Enrique, Carlos, Víctor, Cholita, Úrsula, Claudia, Laura, Arturo y los demás, cuyos nombres se me evaporan (la culpa de todo es del mezcal). Y, aprovechando que mañana es #SábadoDeMúsica en este blog, pregunto a la comunidad: ¿con qué canción asocias tu mejor borrachera? Creo que la mía bien podría ser «El último trago» de José Alfredo, con aquello de «esperamos que no haya testigos/ por si acaso te diera vergüenza». Ay.

 

Palabra del día: Apocatástasis

Captura de pantalla 2015-09-29 a las 9.39.54

Dice el DRAE que la palabrita viene del griego y significa «Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida». O sea, borrón y cuenta nueva. Como la pizarra cubierta de cera en la que los romanos escribían con un punzón: para borrar lo escrito, calentaban la cera o la raspaban hasta dejarla lisa de nuevo. Luego, en el siglo XVII, John Locke dijo que la mente de un recién nacido es una Tabula Rasa, una tablilla vacía en la que escribir. Algo así, la apocatástasis.

Bueno, pues digo que me parece una ilusión total. Nada regresa exactamente a su punto de partida, todo está enriquecido (¿contaminado?) por experiencias. Por supuesto, en especial yo, que voy de aquí para allá con mi bagaje de vivencias, recuerdos felices, cicatrices, expectativas. Así, aunque me gusta el sonido de apocatástasis, descreo de su significado. Yo, tan complicadita para eso de creer.