30 años sin Borges pero con él

Cartón: Lucas Cejas www.lucascejas.blogspot.mx
Cartón: Lucas Cejas
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«—¿Cuál es su mayor ambición literaria?

—Escribir un libro, un capítulo, una página, un párrafo que sea todo para todos los hombres […] que prescinda de mis aversiones, de mis preferencias, de mis costumbres; que ni siquiera aluda a este continuo J. L. Borges; que surja en Buenos Aires como pudo haber surgido en Oxford o en Pérgamo; que no se alimente de mi odio, de mi tiempo, de mi ternura […]».

(Entrevista a Jorge Luis Borges publicada en la revista Latitud No. 1, Buenos Aires, febrero de 1945, citada por Emir Rodríguez Monegal en Borges por él mismo, Caracas: Monte Ávila Editores, 1981).

Hoy se cumplen 30 años de la muerte ya no del escritor total sino un paso más allá: del hombre total, el que con su escritura aspiró a ser todos, cualquiera. Y en muchas ocasiones lo logró. Por eso sigue por aquí, aunque no esté.

Celebrar el verano con poesía

El bonito arte de (per)versificar: Para un verano palabreado

Se han instalado los calores de la elegantemente llamada canícula, responsable de más de una febrícula. A celebrar, pues, con versos. Con bersos.

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Dios es un caballo sin dientes

El día 20 de este mes, el veracruzano Francisco Hernández cumple 70 años y los celebra con la publicación de Odioso caballo (¿O dios o caballo?), bajo el sello Almadía, diseñado por Alejandro Magallanes. En el libro, Dios es un cuadrúpedo desvencijado que odia a quien lo monta, lo tira de su grupa y le fractura el cráneo, a lo que la voz poética dice: “Nadie lo va a culpar./ Se pensará en su sagrada voluntad, en el destino/ y en mi ingenuidad por querer/ ponerme a merced de criatura tan poderosa […]”. Ay.

 

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Que no se nos olvide

Hace poco se cumplió un año de la muerte de la mexicana Isabel Fraire. Espléndida poeta y traductora al español de Ezra Pound, T. S. Eliot, e. e. cummings y W. H. Auden, su nombre no se menciona mucho en la escena literaria del país, por eso aquí va un poema de su libro Puente colgante (Poesía reunida), publicado en 1997 por la UAM.

 

 

 

“Tu piel, como sábanas de arena y sábanas de agua

en remolino

tu piel, que tiene brillos de mandolina turbia

tu piel, a donde llega mi piel como a su casa

y enciende una lámpara callada

tu piel, que alimenta mis ojos

y me pone mi nombre como un vestido nuevo

tu piel que es un espejo en donde mi piel me reconoce

y mi mano perdida viene desde mi infancia y llega hasta

el momento presente y me saluda

tu piel, en donde al fin

yo estoy conmigo”.

 

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Expendedor de poesía

En la Plaza de la Paz de Praga, República Checa, se estrenó en marzo pasado el primer lector autómata de poesía. Se trata de un tubo con forma de periscopio que reproduce de forma gratuita unos 20 textos en voz de sus autores. Es decir que vas caminando, ves un cilindro con varios nombres de escritores, eliges uno y escuchas su voz recitando unos versos. Me parece una idea inútil y, por lo mismo, muy feliz.

Captura de pantalla 2016-06-13 a las 14.43.31CUATRO

La historia paralela

Se acaba de publicar La otra Ilíada, libro de Ethel Krauze publicado por la editorial española Torremozas. En él aborda, con lucidez, sarcasmo y versos que son música, la historia alterna al poema clásico. En este caso, la heroína es una mujer que lava platos y friega pisos, como en estos versos:

 

“Soy una enferma, lo sé,

pero mi enfermedad no tiene nombre,

me enferma el mundo con su mugre

o la mugre del mundo

o el mugroso mundo donde habito

encerrada en un círculo de odio

y gritos silenciosos indignos de una oda,

sin héroes que ardan en combate,

sin Ilíadas, sin coros […]”.

 

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600 años después, tan frescos

En el siglo XV, tres escritores japoneses se reunieron una tarde de primavera para componer un poema colectivo. En el siglo XXI, Editorial Sexto Piso publica por primera vez en español Sôgi. Shôhaku. Sôchô. Poema a tres voces de Minase. Renga, con versos que parecen recién exprimidos, como estos:

«Mi deseo de verte

como el rocío una y otra vez

muere y vuelve a nacer».

(Originalmente publicado en la revista Santo y seña de junio).

Tengo la voz sexy y no lo agradezco

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Amanecí sin voz. Es decir, se me escondió en algún pliegue interno y no logro encontrarla, al menos no hasta ahora. Lo que tengo a la mano es una hebra sonora ligeramente gutural (ok, mucho), empapada de subibajas de tono conocidos por el pueblo como gallos y en la que, para ser sincera, me oigo muy sexy (la verdad). Me pongo a fantasear en la de cosas impropias que hubiera podido conseguir en la vida con esta voz à la Marilyn Monroe alcoholizada. La de novios o cuasinovios que dejé pasar por no tenerla. La de cejas alzadas que me perdí por carecer de ella.

Hoy, que no tengo idea cómo domarla, que tengo que hablar durante cinco horas ante unas 30 personas porque estoy dando un módulo de un diplomado de Marketing, hoy, justo hoy, viene a mi vida. Y no tengo idea qué voy a hacer. La vida es, a veces, muy injusta conmigo.

 

PD ¿Alguien me recomienda un remedio casero para mi tragedia?

 

Conectar con otros a través de historias

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Estoy en León, Guanajuato, vine a dar un módulo de un diplomado sobre mercadotecnia. Mi tema es (oh, sorpresa) el marketing de contenidos o Storytelling o, por decirlo fácil, cómo las historias han sido siempre y siguen siendo la mejor forma de conectar con otros. Me apasiona su polifonía, su capacidad de tocar, cimbrar, conmover, convencer, siempre a través de la literatura y las artes. En los últimos años, la publicidad ha descubierto su fuerza, de modo que ahora los narradores se han vuelto pieza importante de negocio. No me parece mal. Al final se trata de seguir contando historias y hacerlo de la mejor manera posible, purismos aparte.

Me encontré esto de John Steinbeck, de East of Eden (debo corroborarlo). Me queda resonando en la cabeza.

#MiércolesDePoesía Estoy besando un beso

No encontré el crédito de la imagen. Si alguien lo sabe por favor hágamelo saber.
No encontré el crédito de la imagen. Si sabes quién es el autor por favor dímelo, para incluirlo.

Los  #MiércolesDePoesía, ese remanso a mitad de la semana, se me han vuelto necesarísimos. Y se ve que no sólo a mí: con frecuencia el blog presenta mucho más tráfico los miércoles, así que gracias por pasar por aquí para compartirlos. Esta vez el invitado es el poeta español Pedro Salinas, miembro de la luminosa Generación del 27 y poseedor de una música impecable en cada verso. Y sí, doy fe de que hay besos más largos que un milagro y por ellos vale la pena arriesgar la vida.

«Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no…
—¿Adónde se me ha escapado?—.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos».

—Pedro Salinas

 

 

 

Palabras para verte

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«Cada palabra es un sitio para mirarte,/ cada palabra es una boca para acercarme a ti,/ el otro modo de tomarte por la cintura o por el mundo […] Cada palabra es una lámpara encendida/ para verte cuando tú no estás».

Este fragmento del poema «Cosas dispuestas», del mexicano José Carlos Becerra, pone nombre a lo que pasa a veces, de madrugada: las palabras te (re) crean, te inventan, te materializan para que pueda verte. Tocarte.

#LunesDeMonos La sifilítica política mexicana

Cartón: Antonio Helguera www.antoniohelguera.com
Cartón: «Narcomensajes» por Antonio Helguera http://www.antoniohelguera.com

Pondría una caricatura simpática sobre las elecciones de ayer en México pero:

  1. Todo indica que el siniestro Alejandro Murat, del PRI, gobernará Oaxaca, estado que adoro y al que me une más de un arraigo. La «noticia» me pone mal.
  2. En el D.F. (que no CDMX) ganó la apatía para elegir a los 60 miembros de la Asamblea Constituyente. No hay manera de que entendamos que no votar es darle el voto a los partidos mayoritarios.
  3. De nuevo (¿como hace cuánto?) la sombra del narco mancha la política en este país, como bien dice este cartón de Antonio Helguera, en el que partidos y narco son una misma cosa.

Lo que debería darme gusto es que voté por Katia D’Artigues, periodista y candidata independiente de mi confianza, a quien conozco hace años. Aunque ligada al lamentable PRD, Katia impulsará en el constituyente los derechos de las personas con discapacidad (ella misma es madre de un niño con Síndrome de Down y me consta su compromiso con el tema), además de la equidad de género. Ella resultó ganadora y espero que, de veras, el PRD le dé la total libertad que prometió. Pero lo dudo.

Ay, la sifilítica política.

 

¿Hay otra forma de enamorarse que hacerlo estúpidamente?

Foto: Mónica Quintana www.monicaquintanafineart.com
Foto: Mónica Quintana
http://www.monicaquintanafineart.com

Estoy cursi, intoxicada de miel, vaya, enamorada como adolescente, como estos que quisieran comerse en la brutal imagen de la fotógrafa española Mónica Quintana. En este estado del tiempo inauguro oficialmente el sábado con esta rolita de Joss Stone, «I’ve fallen in love with you», de su espléndido disco The Soul Sessions. Mientras, me pregunto: ¿hay otra manera de perderse por alguien que hacerlo hasta el tuétano, estúpidamente, hasta que falte el aire? Mejor: ¿alguna otra forma de enamorarse vale la pena?

Da click en el enlace de abajo para oír la canción.

I’ve fallen in love with you
Please, tell me, tell me what else was there to do
When feelin’ lips like yours and lookin’ into eyes like yours.
Oh, I might as well face it
Cause it’s true
Yes, I’ve fallen in love with you […]

Let me tell you something,
I don’t care enough anyway
All over, hey, all over my face it shows
Said I’m talkin’ ‘bout love this time
Oh, yes I am
And you know what?
It’s not a schoolgirl crush

Obsesión por la textura, la música interna y el perfume de cada palabra

 

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«Sensación de estar frente a la literatura, o mejor, de ver funcionar una maravillosa máquina de hacer literatura. Habla lento, con extraños cortes en el interior de la frase. Absurdamente, yo me sentía tentado a arrimarle las palabras, como si él se detuviera porque no las encontraba. Siempre él traía por fin una palabra distinta a la que yo imaginaba, más bella y más exacta que la mía». Lo dice un muy joven Ricardo Piglia sobre su encuentro con Borges, en Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación (Anagrama), esos espléndidos cuadernos del alter ego de Piglia.

Claro, la vocación de Borges por la textura, la música y el perfume de cada palabra habrá entintado su manera de hablar, tanto como distingue su obra. Me recuerda aquel cuasimandamiento de Dylan Thomas, «Love the words» y su obsesión, su desquiciamiento por la sonoridad y la multiplicidad de sentidos de las palabras. Da click aquí para ir a la entrada Dylan Thomas: Feroz declaración de amor por las palabras.

Me voy pensando en eso que impresionó al muchacho Piglia: difícilmente se puede crear algo de proporciones como las de Borges o Thomas sin la obsesión por el material con que se crea, como pasará con un escultor que conoce y ama y teme y explora y vibra las posibilidades del mármol.

Brevísima canción de ausencia

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Otra vez debo remontar

la suave pendencia de tu boca.

 

Siempre te vas mucho tiempo cuando te vas,

aunque sea nada.

#MiércolesDePoesía De cuando quien «debía» quererte mira a través de ti

Escultura: La musa dormida, de Constantin Brancusi (sí, Borgeano querido, otra vez Brancusi)
Escultura: La musa dormida, de Constantin Brancusi (sí, Borgeano querido, otra vez Brancusi)

Acaba de celebrarse el que hubiera sido el cumpleaños 91 de la poeta y narradora mexicana Rosario Castellanos, así que no busco más excusas para invitarla a este #MiércolesDePoesía.

Aquí están unos flagelantes versos suyos que ponen el dedo en la llaga: nada me acerca más a la experiencia de no-ser, de carecer de un rostro y un nombre, como saber que quien podría amarme no lo hace, que no detiene su mirada en mí. Es lo más parecido a ser una muerta anónima. Cómo se agradecen poemas como éste, que en el momento de la herida ayudan a ponerle palabras al dolor.

Desamor

Me vio como se mira al través de un cristal
o del aire
o de nada.

Y entonces supe: yo no estaba allí
ni en ninguna otra parte
ni había estado nunca ni estaría.

Y fui como el que muere en la epidemia,
sin identificar, y es arrojado
a la fosa común.

Acabo de firmar contrato para un nuevo libro (y tengo gusto y susto)

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«El escritor no necesita libertad económica. Todo lo que necesita es un lápiz y un poco de papel […] La obligación del escritor es hacer su obra lo mejor que pueda hacerla; cualquier obligación que le quede después de eso, puede gastarla como le venga en gana […] «. Son palabras de William Faulkner.

Es cierto, el narrador o el poeta tienen ventaja sobre un cineasta o un escultor, que dependen de la confluencia de muchos factores, de grandes recursos, de materiales difíciles de conseguir. En cambio, quien escribe se basta con una hoja y un lápiz. En esos dos elementos sencillos descansa su trabajo, el que le obsesiona, el que alimenta sus neurosis y pudores, el que le da una dirección, aunque muy probablemente nunca viva de esas palabras garabateadas en un papel.

Lo digo cuando acabo de firmar el contrato para publicar un nuevo libro de poesía. Y sí, estoy feliz, emocionada, pero también tengo miedo, todas las inseguridades del mundo.

 

 

#LunesDeHumor Mi isla es mía

Cartón: Ros
Cartón: Ros @Ros_mx

Puede ser minúscula, poquita cosa, pero cada centímetro de esta tierra me pertenece. Aunque vengas en son de paz, entérate de que estoy en pie de guerra, que soy celosísima de mi espacio. Búscate el tuyo, constrúyelo o róbaselo a ver a quién. Éste no se negocia.

Si partimos de ese principio hasta podemos llevarnos bien.

Por sus glúteos los conoceréis

Foto: Klaus Kampert www.kaluskampert.com
Foto: Klaus Kampert http://www.kaluskampert.com

Algunas nalgas provocan sofoco. Ahogo, pues. Poco puede hacerse ante ellas. Es decir, mucho, pero poco a nivel de resistirse, de encontrar motivos para no sucumbir. ¿A qué empujan (ejem)? A exprimir, acariciar, besar, sobar, mordisquear y, tras una mínima pausa, ceder de nuevo a la devoción que inspiran.

En general hablan un lenguaje contundente. Ese par de pedazos de carne que las manos no pueden contener (porque si los contienen, qué chiste), esos que uno mismo sólo puede verse por interpósito espejo, las nalgas, digo, bien pueden ser el rostro más inequívoco. Respingonas, tímidas, aplastadas o redonditas, en forma de manzana o de pera a punto, revelan el carácter de su poseedor. En realidad, no sé si lo revelan pero cómo se antojan. Si bien no recuerdo el rostro de varios seres que han pasado por mi vida, sus nalgas me quedaron como tatuadas.

Por cierto, odio decirles pompis y glúteos, la primera por ñoña y la segunda, por anatómica. Aunque «por sus glúteos los conoceréis» juega mejor, nada como decir: «Por sus nalgas los conoceréis».

Que los calipigios reinen el mundo, cómo no.

Qué difícil, hacer lo que realmente quiero

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«¿Por qué siempre nos enseñan que es fácil y perverso hacer lo que queremos […]? Es lo más difícil del mundo y requiere el máximo coraje. Es decir, hacer lo que realmente queremos […] Implica una enorme responsabilidad«.

Sigo en un viaje desmesurado de ideas con la novela El manantial (The Fountainhead), de Ayn Rand, cuyo fragmento cito arriba y el cual, luego de pensar un rato, abrazo sin dudar. Hacer lo que quiero es lo más endiabladamente difícil del mundo. Nunca me lo había planteado.

El manantial funciona perfectamente bien como novela, los personajes son sólidos, creíbles, complejos. La trama avanza, hay suspenso, es un novela redonda. Pero es más que eso. Es el planteamiento de una filosofía con muchas capas, una fregonería que me sorprende dándole vuelta varias veces al día a sus conceptos. Qué gusto que lo sorprendan a uno libros así, que se vuelvan parte de tu ADN. Me voy con esto en la cabeza.

P.D. De nuevo, la traducción es mía. Dispensen.

 

 

Sin miedo a besos desiguales

Constantin Brancusi, El beso
Constantin Brancusi, El beso

Es #MiércolesDePoesía y este blog lo sabe (bien entrenado, saliva como perro de Pavlov).

Aquí va, pues, un poema de la italiana Patrizia Cavalli, en traducción de Fabio Morábito. Con su humor negrito es espléndido para bienvenir la mañana.

«Si ahora tú tocaras a mi puerta
y te quitaras los lentes
y yo me quitara los míos que son iguales
y luego entraras dentro de mi boca
sin miedo a besos desiguales
y dijeras: «Pero amor mío,
¿cuál es cuál?», sería una pieza
de teatro sin igual».

-Patrizia Cavalli, Yo casi siempre duermo. Antología poética, Fabio Morábito (Trad.), México: UNAM, 2008.

 

A veces no me gusta ser yo

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Me harta, me enoja, me frustra. A veces quiero amanecer en alguien más, con otra cara y manías nuevas. Estrenar miedos, por qué no. A veces me aburre mi propia historia, tan manoseada.

Hoy no. Hoy estoy en paz con el espejo. Amanezco feliz de ser yo, porque es a mí y no a alguien más a quien miras así, con esos ojos que nadie ha visto antes. Porque «si tú me miras yo me vuelvo hermosa», como dice el verso. Porque me dices palabras que son sólo mías porque las creaste para mí y me las regalas como monedas nuevas, relucientes.

Hoy me gusta ser yo porque soy quien está aquí plantada, con la fuerza de saber que todo lo que he vivido antes valió la pena por llegar a esto.

#LunesDeHumor El amor, esa ficción de humor

Cartón: Jis
Cartón: Jis

Conviene asumirlo: todo amor tiene personajes protagónicos e incidentales, voces, escenario, una trama más o menos pensada a priori.

Como en un cuento o una novela (depende el aguante) comprende un planteamiento, un nudo, un desenlace. O varios. Y no lo digo desde el desencanto ni desde la amargura: estoy profundamente enamorada y derretirse por alguien me parece una de las maneras más dignas de vivir. Quiero y me siento querida. Admiro desde las tripas al hombre que amo. O sea, todo bien, nomás no se me olvida que en el fondo es una ficción que cada quien se cuenta según el humor del que ande, como dice este cartón del espléndido Jis. Y se vale.

Cómo iba a saber

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Así se asomó, como tímida. Guardaba las apariencias. No adiviné, cómo iba a saberlo, que era un huracán que me voltearía del revés con un amor animal, sordo a toda advertencia. Tanto ruido, tanta risa, tanto miedo, tanto remanso, tanta luz.

Cómo iba a saber que traía consigo una alegría rara y completa, el hueco exacto de mi abrazo a partir de ese momento.

Hoy cumple 19.

«Antología» es, en realidad, una palabra muy cursi

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Pues sí, qué remedio querer darle una pátina de rudeza.

Antología viene del griego anthos, flor y logeia, colectar. Es decir que una antología era, en principio, una colección de flores. Luego el sentido se amplió para abarcar una colección de poemas y, finalmente, una colección de obras literarias. Por cierto, la misma raíz se encuentra en la palabra krysanthemon, cristantemo, que se forma con anthemon khrysos, oro, es decir, crisantemo significa «flor de oro«.

Como adoro la etimología de las palabritas ahí van esas dos, cursis a morir, para alegrar el viernes.

 

Fuente: Krystyna M. Libura y Gabriel López Garza, Sorpresas en palabras, Ediciones Tecolote, 2006.

Todo es lenguaje (aunque se disfrace de silencio)

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Estoy leyendo esta joyita, Escritura no-creativa: La gestión del lenguaje en la era digital, de Kenneth Goldsmith, publicado por SurPlus Ediciones.

Es alucinante su visión sobre esta era cuajada de lenguajes, es decir, idónea para la experimentación de quienes jugamos a escribir textos propios y desentrañar ajenos (textos entendido en la acepción más amplia del término). Ahí va una idea que se explica brevemente pero tiene un montón de capas de sentido: «Todo ese lenguaje invisible atraviesa el aire que respiramos [y] es apabullante: televisión, radio terrestre, radio de onda corta, radio satelital, banda ciudadana, mensajes de texto, datos móviles, televisión satelital y señales de celular, por mencionar sólo algunos. El aire está saturado de lenguaje disfrazado de silencio«.

Olé.

#MiércolesDePoesía De los riesgos que implica abrir una bolsa de mujer

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«[…] Kilómetros más adelante, ella le dijo: ‘Dame un cigarro. En mi bolsa’. Él abrió la bolsa y vio la cigarrera, el polvo compacto, el bilé, el peine, un pañuelo doblado que era demasiado blanco para tocarlo, con un leve olor a su perfume. Algo dentro de él pensó que esto era casi como desabotonarle la blusa, pero la mayor parte de él no era consciente de ese pensamiento ni del íntimo derecho de propiedad que adquiría sobre ella al abrir su bolsa».

Este pequeño fragmento de la novela El manantial, de Ayn Rand, además de sugerentísimo, me confirma que muchas veces la poesía se esconde bajo un disfraz de prosa, que los versos suelen sentirse cómodos dentro de ciertas novelas, como ésta que estoy disfrutando a tope. O, como a veces anoto en el margen de un libro: «Aquí hay un poema». Cómo no, entre lo que ella propone al pedirle a él que abra su bolsa, el «riesgo» que significa para él hacerlo, la carga erótica que implica para ambos. Qué cosa.

P.D. Dado que estoy leyendo la novela en inglés (se titula The Fountainhead y la publicó Signet, sello de Penguin), yo misma perpetré la traducción. Perdón por las molestias que ocasione el atrevimiento.

 

Por qué la jodida necesidad de escribir

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Me encuentro esta cita de Paz que anoté en un cuaderno viejo y me gusta toda, pero en especial esta línea: escribo para detener el instante y para echarlo a volar. Por eso no dejo de escribir, por la jodida y voraz y bendita necesidad de exprimir al máximo cada segundo:

«He escrito y escribo movido por impulsos contrarios: para penetrar en mí y para huir de mí, por amor a la vida y para vengarme de ella, por ansia de comunión y para ganarme unos centavos, para preservar el gesto de una persona amada y para conversar con un desconocido, por deseo de perfección y para desahogarme, para detener al instante y para echarlo a volar. En suma, para vivir y para sobrevivir». -Octavio Paz, prólogo a La casa de la presencia

 

#LunesDeHumor Qué joya, las mamás

Cartón: Voutch www.voutch.com "Sólo hay dos cosas importantes, hijito: SIEMPRE amar a mamá y NUNCA creer las tonterías de los psicoanalistas".
Cartón: Voutch
http://www.voutch.com
«Sólo hay dos cosas importantes en la vida de un hombre, Marcelo: SIEMPRE amar a mamá y NUNCA creer las mentiras de los psicoanalistas».

Aquí va un cartón del acidito humorista francés Voutch, por si a alguien le quedaron ganas de celebrar tardíamente el Día de las madres. Desde mi situación de privilegio como mamá envío bendiciones y mis más caros deseos de que el lunes sea menos lunes…

#SábadoDeMúsica Una celda de amor contigo llena

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El sábado es más sábado si lo inaugura un buen soneto de amor, como éste del andaluz Antonio Gala, musicalizado por Antonio Vega. Porque sí, no creo en más infierno que tu ausencia y no concibo castigo menos grave que una celda de amor contigo llena. Es más, por qué no vamos inaugurando mi sentencia.

 

 

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

No concibe mi alma mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,
porque en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.