La tarde cae, afuera llueve y quien más quiero se va lejos. Pasará un largo tiempo antes de volver a estar juntos. Toca acallar el cuerpo una vez más, acostumbrar mis labios al frío. Pongo un tango y me acuesto a oírlo. Sólo soy una mujer gastada por los besos, diría Miguel Hernández. Aquí dentro tambiénSigue leyendo «Gastada por los besos, lloviente»
Archivo del autor: Julia Santibáñez
«El libro y el tenedor son igual de irremplazables»: Eco
«Detesto que me pregunten: ‘¿con qué personaje de sus novelas se identifica más?’. Es una pregunta banal. Tanto, que respondo: ‘Con los adverbios’». -Umberto Eco en Buenos Aires. Noviembre de 1998. El periodista Alfredo Serra está ante el italiano para hablar sobre temas diversos. Hoy me entero de ello gracias a la amabilidad de Serra, quienSigue leyendo ««El libro y el tenedor son igual de irremplazables»: Eco»
El gusto del dolor y el placer
Estos versos de la poeta salvadoreña Dina Posada saben mejor si exhalan aroma de tarde y abrazos frescos. Cuánto gusto esconden por igual el dolor y el placer. Provecho. «Toma el sendero que separa mis senos resbala tu antojo por el contorno de mis caderas ágil recio hasta que el gusto te mire con dolor y te sonríaSigue leyendo «El gusto del dolor y el placer»
Poesía para tocar, de León Ferrari
Esta semana, el artista plástico Ferrari murió en la misma Buenos Aires que lo vio nacer hace 92 años. Con él se fue una expresión artística única y una voz crítica aplaudible, además de un acercamiento particular a la poesía. A éste me quiero referir. Creador de nombre internacional, cuestionador del catolicismo, crítico de los abusos de la iglesia duranteSigue leyendo «Poesía para tocar, de León Ferrari»
Suin colombiano para ponerse de buenas
¿Tarde de viernes? El doctor receta para hoy dosis doble de este suin de Monsieur Periné (pronúnciese Mesié), autodefinido como «laboratorio de música popular experimental con alma de antaño». Se trata de un grupo bogotano nacido en 2007, de alma juguetona y alto nivel, que coquetea con el francés. Lo integran cuerdas, vientos, guitarra y voz;Sigue leyendo «Suin colombiano para ponerse de buenas»
Borges para coleccionistas
«Escribió Walt Whitman en el prólogo de Hojas de hierba: ‘El que toca este libro toca a un hombre’. Muchos años después, en una redacción de Buenos Aires, un grupo de periodistas se reunió para urdir un libro acerca de un hacedor de maravillas, viejo y ciego, que a los 77 años ha conseguido algoSigue leyendo «Borges para coleccionistas»
Palabras como brotes de hierba
«[…] ella inventó lo que debía decir. Con los ojos cerrados dijo en voz muy baja palabras nacidas en aquel instante, nunca antes oídas por nadie, todavía tiernas por su reciente creación -brotes nuevos y frágiles. Eran menos que palabras, sólo sílabas sueltas, sin sentido, tibias, que fluían y se entrecruzaban, fecundándose, renaciendo en unSigue leyendo «Palabras como brotes de hierba»
Espero al ángel del deterioro
Ruinas. Catedral de Antigua Guatemala. Desplomada hace siglos por un sismo, hoy es una iglesia sin bancas, deshabitada de santos, sin velas ni incienso. No se oyen cantos, apenas una voz acurrucada entre la piedra, un aliento de vida en la invasión de la hierba. Estos muros dejados a la suerte defienden su estética, la no-vertical: el deterioro tiene unaSigue leyendo «Espero al ángel del deterioro»
«En el poema existimos para siempre»
Mientras afuera llueve, aquí en mi cuarto busco fijar el conjuro de dos. Leo estos versos por los que corre sangre guatemalteca: «A mí lo que me queda es/ lo nuestro/ este amor sin arrugas/ la combustión de un cuerpo aludido/ porque no te has ido/ somos lo que permanece./ En el poema existimos/ para siempre.// A mí loSigue leyendo ««En el poema existimos para siempre»»
Guat záp y otros juegos de palabras
Retozar con las palabras es propio de quien siente un idioma como suyo. Al aprender una lengua extranjera, usar bien el humor y las expresiones de doble sentido cuesta sangre, es algo reservado a expertos. Si jugamos con el español, por qué no hacerlo con el inglés, lengua omnipresente en nuestra América Latina. Así, la fuerte penetración sajona se vive enSigue leyendo «Guat záp y otros juegos de palabras»
Mi encuentro con los nadies
Hace siglos, rostros indígenas señoreaban estas latitudes centroamericanas. Hoy, esos mismos rostros llevan herido el aplomo, cubierto como una herida que supura bajo el huipil. Algunos como Germán, vendedor de jade y hablante de lengua cakchiquel, la llevan con orgullo de acento añejo: «Aprendí español y hasta inglés pa’ vender, pero en mi casa (se habla) puro cakchiquel. A unos lesSigue leyendo «Mi encuentro con los nadies»
Algo sobre la autoestima pavloviana
«…[existen] muchachas con una autoestima tan pavloviana y tan pobre que se quitan la ropa cada vez que alguien pronuncia (así sea refiriéndose a una marca de cerveza) la palabra modelo«. -Julián Herbert, Canción de tumba (Mondadori) Que la gente se desvista por gusto, qué bien. Que se desvista por obligación o buscando «la fama»,Sigue leyendo «Algo sobre la autoestima pavloviana»
Celebración de la intensidad
Coactemalan, palabra indígena que significa ‘lugar de muchos árboles’, es una tierra de naturaleza sorprendente. Ahora mismo, en Antigua Guatemala, el verde inunda sin misericordia. De un lado, montañas cuajadas de árboles. Del otro, el Volcán de Agua y más allá, el Volcán de Fuego. Arriba, un cielo tapizado de nubes que no deciden si llorarSigue leyendo «Celebración de la intensidad»
Fotos para voyeurs (con aires de Tablada)
Por alguna razón me encantan las fotos de desnudos, mucho más si son antiguas. En su mayoría, la mujer es el objeto observado por un sujeto masculino: no está desnuda-para-sí sino para quien la mira, como dice John Berger en su esclarecedor Ways of Seeing. Cada quien saque sus conclusiones, que no voy a ahondarSigue leyendo «Fotos para voyeurs (con aires de Tablada)»
Erotismo con mil años de antigüedad
Son de una dulzura incomparable, profundamente seductora, estos versos del poeta árabe-español Ibn Hazm. Fueron escritos en plena España musulmana, alrededor del año mil, pero resultan más frescos que el periódico de hoy: Me quedé con ella a solas, sin más tercero que el vino,/ mientras el ala de la tiniebla nocturna se abría suavemente./Sigue leyendo «Erotismo con mil años de antigüedad»
Una palabra que contiene otras 12
10:30. Plataforma de tirolesa (canopy). Finca Filadelfia, Antigua Guatemala. A mis amigos y pareja les parece genial volar encima de los aires a velocidad descomunal, colgados como arañas de un arnés. Yo, con el corazón en la garganta, vuelo también (la diferencia es que ellos sonríen y yo, grito). Tras haber sobrevivido, al bajar meSigue leyendo «Una palabra que contiene otras 12»
El escritor que sabe ‘dónde duele’
«¡Pobrecito!’, dicen los mayores cuando ven a un niño que llora y se queja de un dolor sin poder precisarlo. ‘No sabe dónde le duele’. Esto no es rigurosamente exacto. Pero, ¡qué hermoso! Hombre que malconozca su idioma no sabrá, cuando sea mayor, dónde le duele, ni dónde se alegra. Los supremos conocedores del lenguaje,Sigue leyendo «El escritor que sabe ‘dónde duele’»
Esta autora me buscó para firmarme su libro
Abrazos y calorcito sellan mis primeros minutos en la ciudad de Guatemala. Mi pareja me encuentra en el aeropuerto, mi familia guatemalteca nos busca para comer. De todos los lugares del mundo, hoy no querría estar en ningún otro. Entre novedades, plática y recuerdos se va la comida. Luego, caminar un poco nos lleva a toparnos con una señoraSigue leyendo «Esta autora me buscó para firmarme su libro»
Para sentirse idolatrada en viernes
13 María Bonita (Versión Acústica) Para el arranque del fin de semana se impone algo de buena música, como este clásico del soberbio Agustín Lara, «María Bonita», dedicado en su momento a la diva del cine mexicano: María Félix. La letra es fantástica, con líneas como: «Amores, habrás tenido/ Muchos amores/ Pero ninguno tan bueno/ Ni tanSigue leyendo «Para sentirse idolatrada en viernes»
Muere trágicamente un poeta
En estos días, el poeta guatemalteco Carlos Zipfel y García murió de manera terrible: calcinado al interior de su casa, al incendiarse ésta en la capital de aquel país. Yo no conocía sus versos, me acerqué a ellos al encontrar la noticia mientras revisaba notas sobre la vida cultural de Guatemala, ahora que pasaré unosSigue leyendo «Muere trágicamente un poeta»
«Sobre la traducción de algunos títulos», de Monterroso
«[…] es mejor leer a un autor importante mal traducido que no leerlo en absoluto. ¿Qué le va a suceder a Shakespeare si su traductor se salta una palabra difícil? Pero existen los que no lo leen porque alguien les dijo que estaba mal traducido. […] toda traducción es buena. Pasa con ellas lo queSigue leyendo ««Sobre la traducción de algunos títulos», de Monterroso»
Escapar de todo a través de un libro
Esta maravillita la vi en el blog porquenosemeocurrio.wordpress.com Me encantó y quise rebloguearla desde allá pero fue imposible, así que la posteo desde la fuente original, en Vimeo. Se trata de la animación de un rico tema de John Mayer, realizada por Virgilio Villoresi con una antigua técnica, sencilla y limpia, filmada en vivo (nada de postproducción).Sigue leyendo «Escapar de todo a través de un libro»
El fornicio, en voz de Rojas
«Te besara en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,/ mi vergonzosa, en esos muslos/ de individua blanca, tocara esos pies/ para otro vuelo más aire que ese aire/ felino de tu fragancia, te dijera española/ mía, francesa mía, inglesa, ragazza,/ nórdica boreal […]» -Gonzalo Rojas, «El fornicio». Nada queSigue leyendo «El fornicio, en voz de Rojas»
«Me voy en busca de mujeres horizontes»
El que da título a esta entrada es un textito del autor mexicano Efraín Huerta, breve y lúdico, con aires de haikú, emparentado con el epigrama y de obvias influencias greguerianas (¿o gregueriescas?). Así lo definió su creador: «El poemínimo está a la vuelta de la esquina o en la siguiente parada del Metro. Es unaSigue leyendo ««Me voy en busca de mujeres horizontes»»
«Me interesa la obra, no lo que pasa con ella»
«Cuando te va muy bien, la gente a tu alrededor es la que cambia, porque asumen que eres otro. Ellos no saben que pienso que nada de esto es real, y el que se lo crea pierde el juego. Yo creo en el trabajo duro, comprometido, profundo, constante. Creo en la obra, no en loSigue leyendo ««Me interesa la obra, no lo que pasa con ella»»