El Colegio de México: lo mejor de México y España

Alí Chumacero, Max Aub y León Felipe
Alí Chumacero, Max Aub y León Felipe

México y España están de fiesta. O deben estarlo. Refugio de intelectuales españoles exiliados por el franquismo, en estos días se celebran 75 años de El Colegio de México, centro de educación superior e investigación de altísimo nivel internacional.

El Colmex tiene sus antecedentes en la Casa de España, creada en 1938 por el presidente Lázaro Cárdenas, a instancias de los intelectuales Daniel Cosío Villegas y Alfonso Reyes. La idea nació como parte del programa de acogida para académicos y artistas exiliados por la Guerra Civil española (1936-39) y tuvo como germen «las invitaciones de las universidades inglesas y norteamericanas a los intelectuales judíos» que huían de Europa ante el nazismo, explica el historiador Javier Garciadiego, director de la institución.

Unos 25 mil exiliados llegaron a México en esos años. León Felipe, Max Aub, Joaquim Xirau, María Zambrano, Pedro Garfias y Luis Buñuel estuvieron entre ellos. Esto escribió León Felipe en Español del éxodo y del llanto, anuncio de su exilio definitivo y en el que hace referencia a los orígenes del Colmex: «Hace un año justo que regresé a México. Y poco más de un año que abandoné definitivamente España. Vine aquí casi como el primer heraldo de este éxodo […] Españoles del éxodo y del llanto, México os dará algún día una cama como a mí. Y más todavía. A mí me ha dado más. Al llegar aquí el año pasado […] La Casa de España en México me abrió generosamente sus puertas.»

¿Cómo no celebrar este espacio que representa lo mejor de ambas culturas, mexicana y española, y la riqueza que les dio el encuentro? ¿Cómo no agradecer a su espléndida biblioteca, que en mis años universitarios me acogió una y mil veces? Hoy toca celebrar al Colmex por todo lo alto.

Cambiar el destino por una lectura

Ilustración: Mark A. Hicks
Ilustración: Mark A. Hicks

Me entero por Ariana González, de Editorial Almadía, del programa Libertad bajo palabras 2013, campaña de lectura que invita a autores a platicar con jóvenes que han tenido problemas con la justicia. Como parte del proyecto promovido por Almadía y la Subsecretaría de Sistema Penitenciario del Distrito Federal, el escritor Rodolfo JM (México, 1973) platicó hace poco con un grupo de chicos. Les compartió sus vivencias de joven, los animó a descubrir la literatura «como una forma de construir la vida», los invitó a escribir y les leyó un cuento suyo.

La iniciativa me llena de gusto. ¿Por qué? Porque creo en el poder regenerador de los libros y de la escritura, en su capacidad de sanar heridas, de recomponer la vida toda. No hablo de oídas: mi propia historia tiene un «antes» y un «después» de haberme acercado a las letras. La mujer que escribe esto sería muy otra (y, lo puedo jurar, no para mejor) si en el momento más doloroso no hubiera tenido libros y un cuaderno a la mano: la literatura cambió el destino de mi alma. Sé que puede hacer lo mismo por otros, por los 650 jóvenes que serán alcanzados en este esfuerzo. Aplausos a Editorial Almadía y quienquiera que haya tomado la decisión desde el Sistema Penitenciario del DF.

Escribir es sinónimo de pensar: Marías

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«Una de las razones por las que escribo es porque pienso mejor escribiendo que de ninguna otra manera. Me temo que pensaría peor haciendo otras cosas», dijo el sábado Javier Marías, al recibir el Premio Formentor de Letras (éste sí lo aceptó).
Me pasa igual: si quiero pensar debo escribir, desgranar mis ideas en palabras. Supongo que carezco del chip que permite a algunos razonar en abstracto con claridad. Me declaro incompetente. Si quieren que piense, denme un rato a solas, una pluma y un cuaderno. Avisados están.

Iluminación a dos cuerpos

Foto: Germán Paraire
Foto: Germán Paraire

«Fuerte, mucho más fuerte/

para que de tan fuerte/

yo no distinga/

entre el dolor y el placer/

ni dónde acabas tú/

y yo empiezo.//»

-Ana María Rodas, Cuatro esquinas del juego de una muñeca, en Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial).

Cuando eso pasa, por supuesto, el deslumbramiento es total.

El contrabajo, de Patrick Süskind

Imagen 3El arte es el universo del artista, su territorio. Puertas adentro, sin testigos, establece una relación amor-odio con su instrumento de trabajo. Le llena y le frustra, lo eleva y lo deja caer cuando no alcanza con él las cimas que proyecta en su mente. No hay parcela de su vida que el arte no infecte. Toca la historia personal, el erotismo, la relación con otros, su misma autodefinición. Paradójico, el artista no se concibe sin su instrumento: aunque quiera imaginarse distinto no tiene otro punto de referencia. Vive solo, de cara al arte, como encerrado en un cuarto a-prueba-del-mundo. Sí, igual que el amante enamorado.

Todo ello se vive en El contrabajo (Seix Barral), novela del alemán Patrick Süskind publicada en 1984. El autor prefigura la obsesión que luego retrató en la celebérrima El perfume. Ayer, en un par de horas empecé y terminé las 92 páginas de ésta. De humor negro, ágil, me deja con estas líneas: «[El instrumento] genera amor, puedo asegurárselo. Una vez nos quedamos atascados en diciembre del 74, entre Ettal y Oberau, en plena tormenta de nieve. Esperamos dos horas hasta la llegada de la grúa. Y yo le cedí mi abrigo y le calenté con mi propio cuerpo. Después, en el concierto, él estaba muy tempaldo y yo incubaba una gripe muy grave […] ¡Mírelo bien! Parece una mujer vieja y gorda […] es el instrumento más monstruoso y rechoncho y menos elegante que se ha inventado jamás.»

Quieres decir otra cosa y dices «mar»

pluma1

«Tanto viajar

las palabras

para que al regreso

nombren mar al agua

y pensamiento

al temor de quedarnos solos.»

-Salvador Alanís, «Observatorio», Del paralaje (Ediciones del Equilibrista)

Pasa a veces que las palabras no ayudan a quien escribe, juegan a las escondidas y resulta imposible hallarlas. Entonces uno acaba diciendo lo que no quería. Pasa tanto.

«Te amo, yo tampoco»

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(da click en el enlace para oír la canción)

Grabada en 1969 por el feo-sexy Serge Gainsbourg y su entonces pareja, la hermosa Jane Birkin, esta canción fue un escándalo por su abierto erotismo y su letra sin pelos en la lengua. Me parece fenomenal para arrancar el fin de semana. Que cada quien decida lo que hace mientras Gainsbourg y Birkin suenan de fondo…

(Aquí el enlace con subtítulos en español: https://www.youtube.com/watch?v=NtaLs5n2gO8)

«Pene» vs «pepino» según el diccionario

Imagen 1Raúl Prieto, periodista mexicano conocido como Nikito Nipongo, publicó por años la columna «Perlas japonesas», en la que abordaba incorrecciones del lenguaje. Nacido en 1918 y crítico acérrimo de la Real Academia, en 2003 dijo: «[…] el diccionario [de la Real Academia] se presenta como algo muy moderno y es pura pedantería grosera [… Ahí está] la definición que trae de dos palabras, ‘pepino’ y ‘pene’. Para ‘pepino’, la academia da todos los pelos y señales al definirlo y de ‘pene’ sólo dice: ‘órgano masculino del hombre (sic) que sirve para miccionar y fecundar’ y se acabó, no hay más. Esa es la Real Academia. Lo malo es que muchos le creen».

Hoy, 10 años después, ésta es la definición del DRAE para ‘pepino’: «1. m. Planta herbácea anual, de la familia de las Cucurbitáceas, con tallos blandos, rastreros, vellosos y de dos a tres metros de longitud, hojas pecioladas, pelosas, partidas en lóbulos agudos, flores amarillas, separadas las masculinas de las femeninas, y fruto pulposo, cilíndrico, de seis a doce centímetros de largo y dos a cinco de grueso, amarillo cuando está maduro, y antes verde más o menos claro por la parte exterior, interiormente blanco y con multitud de semillas ovaladas y puntiagudas por uno de sus extremos, chatas y pequeñas. Es comestible». En cambio, ésta es la de ‘pene’: «1. m. Anat. Órgano masculino del hombre y de algunos animales que sirve para miccionar y copular».

Incluso en algo que se pretende objetivo, como un diccionario, se cuela la mojigatería más burda.

Entrevista a Raúl Prieto: http://goo.gl/EGytqJ

El alfabeto nos hace humanos

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http://alturl.com/5xsis

(da click en el enlace para ver el video)

Las letras del alfabeto son signos lingüísticos arbitrarios, es decir, no guardan una relación interna con los conceptos que representan cuando se unen. Lo que entendemos por «árbol» no se vincula intrínsecamente con la palabra «árbol», sino a través de una convención. Si todos los hablantes de español decidiéramos que mañana se llamara «avión» así sería, porque no hay nada en esa palabra vinculado con el concepto «Planta perenne, de tronco leñoso». Tan es así que en otros idiomas se llama diferente: «tree», «arbre», pero también «drzewo» (polaco), «pyebwa» (creole haitiano) o «medis» (armenio) (gracias, Google Translate).

Este divertido video juega con la magia de esos 26 signos lingüísticos. En estricto sentido, nos hacen humanos: cuando al usarlos formamos casi cualquier cosa imaginable nos distinguimos de los animales.

 

Yoga: de adentro afuera

Tara Stiles
Tara Stiles

«Cuando mantienes saludable tu mundo interno, el exterior refleja ese cuidado: el yoga te reconstruye y revitaliza de adentro hacia afuera, regresándote a tu estado natural, tranquilo y centrado […] Las posturas de yoga esculpen un cuerpo largo y delgado, tornándolo más flexible, marcado y fuerte» -Tara Stiles, maestra de yoga citada en la edición mexicana de Women’s Health  (septiembre 2013).

Nótese el orden de ambos conceptos:

1. Antes que nada, el yoga es un trabajo interior y mental.

2. En segundo lugar es una disciplina física, que tonifica el cuerpo.

El orden de los factores sí altera el producto. Conozco gente que practica yoga con el fin de bajar de peso: eso es ligereza (vaya juego de palabras), es perder de vista la esencia de esta práctica milenaria que plantea una transformación interna. Me hace recordar aquello del filósofo de Güemes: «estamos como estamos porque somos como somos».

Isla desierta + cerro de libros

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Si un día acabo en una isla desierta muy a lo superproducción gringa, juro que no suplicaré a  los cielos por una computadora, un iPad ni una tablet, meras cajas inútiles si no hay luz. En cambio, levantaré altares a todos los dioses para que lluevan, cada semana, varios libros que me hagan compañía.  Será la versión danioska del paraíso bajo la especie de una biblioteca.

Preguntas que hubiera querido escribir

Screen shot 2013-08-27 at 1.43.42 PMDebo decir que estoy hecha un lío con esto del Liebster Award. Según yo, habiéndolo recibido una vez no puedo volver a tenerlo, pero la querida Zoraima, desde su ricura de blog http://elpoemaesconvulsion.wordpress.com/, me ha hecho el favor de regalármelo de nuevo. Aunque ahora me dicen que sí puedo tenerlo de nuevo, no quiero ser abusiva. A cambio, me quedo con lo mejor: el abrazo apretado de alguien cuya pluma admiro. Lo agradezco en el alma y me deleito respondiendo estas preguntas que ya hubiera yo querido escribir un domingo…
  1. Una ciudad. La que más te haga sentir. Londres, desde que la descubrí a los 12 años no logro superar la sorpresa.
  2. Una ciudad. Pero esta vez una que hayas conocido a través de la literatura. Y que te mueras por conocerla (aunque seguro que ese libro que tanto te fascinó lo describe tan bien que tienes la sensación de conocerla ya…) La Fedora de Las ciudades invisibles, con sus mil posibilidades y potencias.
  3. Un poema. Sorpréndeme (y juro que esto no es una excusa para conocer más y más sobre poesía… :P ). Es muy difícil elegir un poema entre cientos que me dejan muda, pero aquí va uno, del mexicano Ramón López Velarde. Se llama «La mancha de púrpura». Es largo, así que pongo dos estrofas y el enlace al poema completo:

Me impongo la costosa penitencia

de no mirarte en días y días, porque mis ojos,

cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia

como si naufragasen en un golfo de púrpura,

de melodía y de vehemencia.//

Pasa el lunes, y el martes, y el miércoles… Yo sufro

tu eclipse ¡oh, criatura solar! mas en mi duelo

el afán de mirarte se dilata

como una profecía; se descorre cual velo

paulatino; se acendra como miel; se aquilata

como la entraña de las piedras finas;

y se aguza como el llavín

de la celda de amor de un monasterio en ruinas.// […]

http://alturl.com/b5c8n

4. Una fotografía. Tuya o de otra persona. Postéala aquí y muéstranos cuáles son tus gustos a través de ella. Es el collage que ilustra este post (¡me sugiere tanto!).
5. Una novela de sinestesias en la que los sentidos se mezclen y ya no distingas si lo que huele son las letras que llenan una página o el olor de la comida que llega de la cocina. Voy a caer en un lugar común pero ninguna aplica tan bien: El perfume, de Patrick Süskind.
6. ¿Escribir a mano? Sí, lo disfruto muchísimo, aunque también lo hago en computadora.
7. Un recuerdo de algún libro leído en algún lugar especial. Mi primera edición de El Quijote: tenía siete años y me sentaba en las colinas del colegio a leerlo durante los recreos. Ahí me contagié de la pasión por la lectura… y aquí sigo.
8. ¿París es mujer? ¿Conoces la ciudad de la luz? ¿Qué te evoca? La he visitado varias veces y me provoca una nostalgia profunda. Sí, es una mujer y muy hermosa.
9. Una canción. ¿Por qué esa canción? «Acaríciame», porque la acabo de oír y me en-can-ta.
10. Una caligrafía. Seguro que te encantan los borradores de algún poeta maldito (a mí me chiflan los de Baudelaire… la portada de Les fleurs du mal, mmmm…) Aunque no es poeta maldito, la de Oscar Wilde me parece única, pero en realidad me encantan todas las caligrafías.
11. Hablando de poetas malditos… un poeta maldito. Rimbaud, sin duda.

Palabra del día: borborigmo

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Palabra con orígenes griegos, se refiere al «ruido de tripas producido por el movimiento de los gases en la cavidad intestinal» (DRAE). En otras palabras, denota ese elegante sonido que suele presentarse en momentos oportunos, como una primera cita romántica o una junta con el presidente de la empresa. Aunque el hecho en sí no es mi fascinación, la palabra me encanta por ser casi una onomatopeya: «borborigmo» suena parecido al ruido intestinal. Cosa bonita.

Geometría de las pasiones

Foto: Bruno Bisang
Foto: Bruno Bisang

«[…] sexo, erotismo y amor son aspectos del mismo fenómeno, manifestaciones de lo que llamamos vida. El más antiguo de los tres, el más amplio y básico, es el sexo. Es la fuente primordial. El erotismo y el amor son formas derivadas del instinto sexual: cristalizaciones, sublimaciones, perversiones y condensaciones que transforman a la sexualidad y la vuelven, muchas veces, incognoscible […] el sexo es el centro y el pivote de esta geometría pasional». Octavio Paz, La llama doble: amor y erotismo (Seix Barral)

Se trata, pues, de tres pasiones hermanas: la mayor y dominante eclipsa a las otras, pero éstas son mejor aceptadas en sociedad. En una reunión formal resulta aplaudible que alguien diga «estar enamorado» pero no que admita «sentirse erótico» o «estar caliente». Si se lee entre líneas, no son tan distintas: el enamoramiento es la cara más socialmente aceptada del erotismo y, a su vez, éste levanta menos cejas que el instinto sexual. Aquí sí, que viva la Sagrada Trinidad.

#Cuentuitos en manojo (3)

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Aquí va otra entrada de cinco cuentuitos míos (pequeñas historias en formato Twitter, es decir, de 140 caracteres o menos). Para echar ojo a las dos primeras de la serie da click en este enlace: http://wp.me/p1POGd-1OG

De pupilas a pupilas

Mientras el chico miraba Las pupilas ardientes, en sus ojos las pupilas ardían más que nunca.

Paradojas de la santidad

‘Debemos darnos al prójimo’, leyó la santa. Obedeció literalmente y dejó de ser santa. Nunca entendió dónde estuvo su error.

Así, ya no

Odiaba la gordura de la chica pero soñaba con sus caderas imposibles. Cuando ella adelgazó para agradarlo, ese día dejó de soñarla.

Extrañamiento

Roce de cuerpos sin nombre. Hoy muere por saber si laextraña laextraña.

Quitapon

Él le ponía siempre una sonrisa en la boca. Un día le quitó las que le había dado (y las que no le dio).

 

Envidia del camposanto

20130825-142853.jpgYo le llamo cementerio, pero aquí en Tepoztlán todo el mundo lo conoce como camposanto. En cualquier caso, siento envidia de la vista que tienen estos muertos: cuando salen de paseo saludan al Tepozteco. Me gustaría que me enterraran aquí, donde como en aquellos versos de Unamuno, nada anuncia la casa de los difuntos más que las cruces y la soledad: «Pobre corral de muertos/ entre tapias hechas del mismo barro,/ sólo una cruz distingue tu destino/ en la desierta soledad del campo».

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Sonidos que regalan luz

20130825-090732.jpgTepoztlán, Morelos. Vine al cumpleaños de mi entrañable amigo Pedro. Puro corazón, sensible e inmerso en una búsqueda espiritual, se vino a vivir acá hace dos años. Buscaba paz, un ritmo más sereno que el de la ciudad y lo encontró en este pueblo mágico, cargado de buena energía desde tiempos precolombinos. No me sorprende.
Como regalo para sus amigos, hoy invita a Kim y Ángela, pareja que realiza un ritual de armonización a través de cuencos de cuarzo. Nunca había tenido la experiencia pero me resulta deliciosa, pacificante. Al terminar pregunto más sobre el tema a Kim y Ángela (él, chileno; ella, alemana; ambos, llenos de luz). Me invitan a tocar los instrumentos, me hablan del principio ancestral de que somos vibración al igual que el universo, de manera que el sonido de los cuencos de cuarzo armoniza ambas energías. Es una delicia, permite entrar en una meditación profunda.
Total, de la conversación salgo con este cuenco para mí, que me dispongo a tocar para meditar con esta vista majestuosa del Tepozteco. No hay mayor felicidad.

El dolor de la cerámica

Imagen 3 «Tradicionalmente, las
piezas de cerámica han representado la ideología burguesa, las
normas e ideales de la cultura dominante. En contraste, he querido
ofrecer en cerámica una visión alternativa, la de una anti-figura
irónica o ‘disfigura’. En ella, las heridas y laceraciones físicas
son metáforas de daño psicológico, el que causan las expectativas
generadas por esos mismos ideales preponderantes.» Eso señala
el escultor norteamericano Justin Novak, creador de esta
impresionante figura que grita quedo por un abrazo, a la que sólo
le faltaría hablar para decir estos versos de Gioconda Belli:
«[…] Nos hemos abandonado dolorosamente a la soledad,/ sintiendo
la necesidad del amor por debajo de las uñas,/ el hueco de un
sacabocados en el pecho […]» Sitio web del artista: http://www.justinnovak.com

Erotismo con 2000 años de inspiración

En los muros de Pompeya...
En los muros de Pompeya…

Hace cerca de dos milenios hizo erupción el volcán Vesubio, que sepultó bajo gas y piedra la ciudad italiana de Pompeya. Plinio el Joven contó así lo ocurrido aquel 24 agosto del año 79: «Una nube negra y terrible, desgarrada por llamas serpenteantes de fuego, se abría en amplios destellos […] esa nube bajó hacia la tierra y cubrió el mar. Escuché los gemidos de las mujeres, los gritos de los jóvenes, el clamor de los hombres […]».

Sepultados bajo ceniza, muchos cuerpos se conservaron por siglos: entre los restos encontrados estaba una pareja, sorprendida por la erupción durante el acto sexual. Cuando mi amigo tuitero Enrique Gil me habló de ello pensé que, tantos siglos después, los gemidos de esos amantes todavía hacen eco. Quizá ella susurraba algo como esto…

«En la luz floja de la tarde/

la firmeza de tu cuerpo/

es mi dominio/

por fin./

Me desquito del dolor sosegado/

de la espera./

Boca abierta/

soy un ronquido animal/

que te devora/

nocivo./

Embrutecida de placer/

siento que ardo contigo/

que me abraso en este coito feroz/

en este retumbar de la tierra/

en este apagarse del sol/

que ya no puede tanto./

Herida en lo más hondo/

me muero/

te muero/

nos morimos./

Este mundo seguirá sin nosotros./

¿Para qué?//»

Ay, esos celos retroactivos…

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(da click en el enlace para oír la canción)

Gracias a mi amigo Camarero, cubano fantástico y bloguero sensible (aquí el enlace a  su blog: http://goo.gl/X6G44l) conocí a su paisana Tanmy López, que musicalizó poemas del revolucionario Rubén Martínez Villena. La música es deliciosa y en este enlace, tocado en vivo para la TV, Tanmy se luce: es graduada de la Universidad de las Artes de Cuba. En cuanto al poema, estupendo, aborda los celos retroactivos que en algún momento todo el mundo ha sentido. El tema está incluido en el disco La luz es música, que ganó el Premio de creación «Ojalá», convocado por Silvio Rodríguez. Es otro feliz diálogo entre música y poesía, para abrir boca en viernes. Y que viva la cubanía…

«Tengo celos del pasado que son celos incurables/

Desconfianza de la historia que viviste en el ayer/

De los ojos que se vieron en tus ojos adorables/

De los sueños que forjaron tus instintos de mujer.//

Y supongo, dolorido, los innúmeros probables/

Cazadores que tuvieron las bellezas de tu ser,/

Y me saltan, una a una, las palabras miserables/

Que engañaron tus oídos con promesas de placer.//

Es inútil, nadie puede borrar ya lo que ha pasado,/

Y tus besos me recuerdan otros besos que tú has dado/

Y anticípanse mis celos en el mismo porvenir,/

Porque en vez de consolarme, cada vez estoy más triste/

Presintiendo que los años de placeres que viviste/

Son los años de martirio que me quedan por vivir.//»

Éste es el beso que necesito hoy

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Existen besos tiernos, besos que lastiman el cuerpo y el alma (sobre todo la segunda), besos timoratos, besos que traen el amanecer y otros que apagan la luz. Pero también hay besos como éste que describe el poeta catalán Gil de Biedma. Uno de esos me vendría muy bien hoy. ¿Puede alguien avisar en el Cono Sur, por favor?

«[…] Queda también silencio entre nosotros/ silencio/ y este beso igual que un largo túnel».

-Jaime Gil de Biedma, «Idilio en el café», Que la vida iba en serio (Plaza & Janés)

Novela para oír la canción (¿o al revés?)

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A los 50 años, el músico argentino Fito Páez se lanza como autor de La puta diabla (Editorial Mansalva), novela recién presentada en el hermoso Buenos Aires. Trata sobre un artista, eterno centro de la fiesta pero «lleno de máscaras», que un día toca fondo y renace de nuevo.

En la presentación, el genial cantautor dijo que tras sentir el «llamado del texto» se puso de lleno a escribir la que Horacio González, director de la Biblioteca Nacional y presentador también, llamó una novela de amor «siempre en éxtasis y siempre al borde de la caída». Además, el poeta Martín Rodríguez afirmó: «Para quienes quieran conocer el planeta Páez, aquí tienen el evangelio». Lo que nadie parece haber aclarado es si la novela es telón de fondo de la canción «La puta diabla» (oír abajo) o si, al revés, el tema musical debe acompañar la lectura del libro. Lo cierto es que el músico fue visitado por dos musas gemelas, la textual y la musical, de idéntico nombre. ¡Oh, casualidades! De todas formas, Páez es Páez.

PD Esas musas saben mucho de Content Marketing. Y de Storytelling que apela a los sentidos.

Da click en el enlace para oír la canción:

https://palabrasaflordepiel.com/wp-content/uploads/2013/08/fito-paez-la-puta-diabla-el-sacrificio-20131.mp3

Escribir bien no garantiza decir algo

Cartón de Tute
Cartón de Tute

Están los dos casos: el de los muchos que escriben mal, con errores y descuidos, porque «lo que digo es tan interesante que lo demás no importa» (me cae mal esa soberbia rayana en la estupidez), y el de los pocos que ponen toda la atención en «cómo redactan» y piensan que eso garantiza lectores (pobres ingenuos).

En este oficio, que exige disciplina y trabajo, aspiro a tener algo que decir, además de decirlo bien. Nada más pero tampoco nada menos.

Los 10 mejores tuits sobre el temblor

Esperanza Orea/ El Universal
Esperanza Orea/ El Universal

Amanecimos con otro sismo, el quinto en lo que va del mes en México. A las 7:38 am y de 6.1 grados, por Fortuna no tuvo consecuencias, salvo despertar la creatividad tuitera. Como siempre, hubo muchas bromas sobre lo que ocurre cuando todo el mundo sale corriendo de casa. ¿Qué dijeron escritores, comunicadores, amigos? Aquí, los 10 mejores de mi timeline.

1. Bernardo Esquinca No me animé a salir porque traigo mi piyama del Hombre Araña. Primero muerto.

2. Yuri Herrera En el aeropuerto ni se sintió pero igual nos pusimos histéricos nomás por no dejar.

3. Héctor de Mauleón No me había dado cuenta de que tenía tantas vecinas =)

4. Sandra Lorenzano Seguro hoy se dispararán las ventas de pijamas nice.

5. Nacho Lozano «El presidente Cárdenas ya nos había avisado de este temblor», dice el nuevo spot del gobierno federal que saldrá al aire en 3, 2, 1…

6. Laura García En días como hoy los horarios se miden como am= antes del movimiento y pm= post movimiento.

7. Héctor Llerena Que Hacienda revise el sismo por favor.

8. AdrianoDeLucio No puedo decir dónde estaba, porque me agarró como al Tigre de Santa Julia.

9. Samuel Ocampo Y si en lugar de privatizar PEMEX vamos privatizando el Sismológico?

10.  Iván Viñas Invítame a tu cama a ver si sentimos el temblor.

La casa grande, de Álvaro Cepeda Samudio

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Que García Márquez diga que tu libro es una novela «hermosa» y «arriesgada» es bueno. Que diga que es «un ejemplo magnífico de cómo un escritor puede sortear honradamente la inmensa cantidad de basura retórica y demagógica que se interpone entre la indignación y la nostalgia» es un subidón.

Un librero en Bogotá me la recomendó. Escrita por el periodista y narrador colombiano Cepeda, tiene un interesante manejo de la polifonía, personajes polarizados, una atmósfera rural desoladora. Todo ello hace pensar en influencias rulfianas: se publicó en 1962, nueve años después de El llano en llamas y siete después de Pedro Páramo. Pudiera ser heredera de la obra del mexicano y también puede verse como precursora de Cien años de soledad, de 1967. ¿Será? No lo sé de cierto, lo supongo.

Aborda la masacre de las bananeras ocurrida en ese país en 1928, pero se aleja de la crítica panfletaria. A cambio, deja en la boca un sabor a tierra, con pasajes únicos como: «En esta casa envejecemos de pronto. No como en las casas normales donde las gentes se van volviendo viejas dulce y despaciosamente. Un día sin señal ninguna. Sin ser un día especial o esperado. Un día cualquiera el tiempo se nos viene encima y nos achica y envejece golpeándonos el cuerpo».

América Latina le palpita en cada poro. Recomendable.