
Debo decir que estoy hecha un lío con esto del Liebster Award. Según yo, habiéndolo recibido una vez no puedo volver a tenerlo, pero la querida Zoraima, desde su ricura de blog
http://elpoemaesconvulsion.wordpress.com/, me ha hecho el favor de regalármelo de nuevo. Aunque ahora me dicen que sí puedo tenerlo de nuevo, no quiero ser abusiva. A cambio, me quedo con lo mejor: el abrazo apretado de alguien cuya pluma admiro. Lo agradezco en el alma y me deleito respondiendo estas preguntas que ya hubiera yo querido escribir un domingo…
- Una ciudad. La que más te haga sentir. Londres, desde que la descubrí a los 12 años no logro superar la sorpresa.
- Una ciudad. Pero esta vez una que hayas conocido a través de la literatura. Y que te mueras por conocerla (aunque seguro que ese libro que tanto te fascinó lo describe tan bien que tienes la sensación de conocerla ya…) La Fedora de Las ciudades invisibles, con sus mil posibilidades y potencias.
- Un poema. Sorpréndeme (y juro que esto no es una excusa para conocer más y más sobre poesía…
). Es muy difícil elegir un poema entre cientos que me dejan muda, pero aquí va uno, del mexicano Ramón López Velarde. Se llama «La mancha de púrpura». Es largo, así que pongo dos estrofas y el enlace al poema completo:
Me impongo la costosa penitencia
de no mirarte en días y días, porque mis ojos,
cuando por fin te miren, se aneguen en tu esencia
como si naufragasen en un golfo de púrpura,
de melodía y de vehemencia.//
Pasa el lunes, y el martes, y el miércoles… Yo sufro
tu eclipse ¡oh, criatura solar! mas en mi duelo
el afán de mirarte se dilata
como una profecía; se descorre cual velo
paulatino; se acendra como miel; se aquilata
como la entraña de las piedras finas;
y se aguza como el llavín
de la celda de amor de un monasterio en ruinas.// […]
http://alturl.com/b5c8n
4. Una fotografía. Tuya o de otra persona. Postéala aquí y muéstranos cuáles son tus gustos a través de ella. Es el collage que ilustra este post (¡me sugiere tanto!).
5. Una novela de sinestesias en la que los sentidos se mezclen y ya no distingas si lo que huele son las letras que llenan una página o el olor de la comida que llega de la cocina. Voy a caer en un lugar común pero ninguna aplica tan bien: El perfume, de Patrick Süskind.
6. ¿Escribir a mano? Sí, lo disfruto muchísimo, aunque también lo hago en computadora.
7. Un recuerdo de algún libro leído en algún lugar especial. Mi primera edición de El Quijote: tenía siete años y me sentaba en las colinas del colegio a leerlo durante los recreos. Ahí me contagié de la pasión por la lectura… y aquí sigo.
8. ¿París es mujer? ¿Conoces la ciudad de la luz? ¿Qué te evoca? La he visitado varias veces y me provoca una nostalgia profunda. Sí, es una mujer y muy hermosa.
9. Una canción. ¿Por qué esa canción? «Acaríciame», porque la acabo de oír y me en-can-ta.
10. Una caligrafía. Seguro que te encantan los borradores de algún poeta maldito (a mí me chiflan los de Baudelaire… la portada de Les fleurs du mal, mmmm…) Aunque no es poeta maldito, la de Oscar Wilde me parece única, pero en realidad me encantan todas las caligrafías.
11. Hablando de poetas malditos… un poeta maldito. Rimbaud, sin duda.