De nuevo es #MiércolesDePoesía, qué rico. Aquí va un enorme poema en inglés del rompedor e.e. cummings, con una traducción que no me hace feliz pero es lo mejor que tengo a mano. A lo largo de la vida de este blog me he centrado en poesía hispanoamericana, pero de pronto me dan ganas de compartirSigue leyendo «me gustan los cómos de tu cuerpo»
Archivo de etiqueta: literatura
Los que se encuentran bajo un puente
Los que se encuentran bajo un puente/ son nosotros./ Toman prestado nuestro idioma/ rechinan la hamaca vencida/ estallan en un cine/ o junto a la iglesia;/ en el baño de la tienda se lucen/ como si los vieran multitudes./ Manchan otra vez la alfombra/ taladran escritorios/ encienden bares/ aquel coche/ esa bodega…// Cómo seSigue leyendo «Los que se encuentran bajo un puente»
Escribir es una enfermedad: Paul Auster
Así, como una compulsión incurable, define su trabajo Auster, novelista norteamericano entrevistado en Chile por el periódico La Tercera. A los 18 años quiso ser director de cine, pero renunció a la idea por su timidez. Se dedicó a hacer poemas, hasta que un día «choqué con una muralla. Nunca más pude escribir». Luego retomó, pero con prosa: se dedicóSigue leyendo «Escribir es una enfermedad: Paul Auster»
El deseo, ese huracán
Hace poco terminé de leer Yo recibiría las peores noticias de tus lindos labios, novela del brasileño Marçal Aquino (Océano), cuya lamentable portada no me apetecía nada. Es lo primero que conozco de él y disfruté pasajes deliciosos como estos: «Valió la pena ser invadido por una oleada de felicidad, ser tocado por la tormenta. Una vez, enSigue leyendo «El deseo, ese huracán»
Si a mí me pagaran por leer…
Una vez encontré, no sé dónde, una entrevista en la que Fernando Savater decía más o menos esto: «En primerísimo lugar yo soy un lector, pero como no me pagan por leer tengo que dar clases, escribir, filosofar». No me equiparo con Savater, pero lo cito porque coincido con él. Es así: lo que más me gustaSigue leyendo «Si a mí me pagaran por leer…»
Cómo un ojo ciego impactó al niño García Márquez
«Mi abuelo es la persona con la que mejor comunicación he tenido jamás», le dijo Gabriel García Márquez a su amigo Plinio Apuleyo Mendoza, según quedó registrado en el libro de conversaciones El olor de la guayaba (Diana), publicado en mayo de 1982, sin saber que ese diciembre Gabo recibiría el Nobel. Luego el escritorSigue leyendo «Cómo un ojo ciego impactó al niño García Márquez»
Gracias a mis 2,000 compañeros de lecturas
Salí de viaje y me distraje un poco. Para cuando volví a mirar, ya este blog había rebasado los 2,000 seguidores. No es necesario que lo entienda para que me entusiasme esa muestra de solidaridad. Por eso, gracias inacabables a quienes acompañan este camino de palabras, esta crónica de lecturas y autores que son mi familia, esteSigue leyendo «Gracias a mis 2,000 compañeros de lecturas»
#AdiosGabo
“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo». Éstas, las primeras palabras de Cien años de soledad, están entre los inicios más conocidos de la literatura hispanoamericana. La muerte de su autor cala hondo y seSigue leyendo «#AdiosGabo»
Germen de (muchas) novelas
«Toda conversación se inicia con una mentira» -Adrienne Rich Hurgando en una librería de viejo encuentro esta cita. Es epígrafe de un libro polvoriento. Cuántos derroteros abre, cuántos cuentos y novelas pueden basarse en ella: los que conversan saben que todo es mentira; sólo uno lo sabe y lo aprovecha a su favor; ninguno lo sabe,Sigue leyendo «Germen de (muchas) novelas»
Parejas de escritores: la mano detrás del creador
Según un artículo publicado hoy en The Guardian, el escritor John Steinbeck no encontraba título para su novela, cuyos 75 años de publicación se celebran estos días. Entonces su esposa, Carol, le propuso llamarla The Grapes of Wrath (Las uvas de la ira), retomando una línea de la canción de guerra «The Battle Hymn of the Republic«. LaSigue leyendo «Parejas de escritores: la mano detrás del creador»
Una prosa densa y transparente gana el Premio Xavier Villaurrutia
“Contemplándose en la luna del armario, se apuñaló el pecho y cayó muerto. Pero como el puñal del reflejo no era concreto, el Narciso del espejo permaneció vivo y en pie” (Tren de historias, FCE). Este cuentínimo de José de la Colina describe de cuerpo entero al ganador del Premio Xavier Villaurrutia 2013, anunciado estaSigue leyendo «Una prosa densa y transparente gana el Premio Xavier Villaurrutia»
Lo que dispara mi revolución interior
De nuevo es #MiércolesDePoesía. Estos versos del español Luis García Montero iluminan la mañana al celebrar la interioridad, el deseo y la audacia que no salen en las noticias ni acaparan los titulares pero son capaces de cambiar la historia (la mía, al menos). «Tus ojos que están llenos de selvas y son un manifiesto, desordenadamente meSigue leyendo «Lo que dispara mi revolución interior»
García Márquez y lo que ve en el hospital
Voy a evitar el lugar común de llamarlo Gabo, con esa familiaridad que pretende que es mi amigo, aunque sus letras lo sean. De García Márquez, pues, dicen que está enfermo, que lo atienden en un nosocomio mexicano de una infección pulmonar. La noticia me hace pensar cómo vive su encierro hospitalario, qué imágenes le asedian en ese blanco monótono. En El olor de la guayaba, libroSigue leyendo «García Márquez y lo que ve en el hospital»
Autodefinición sherlockiana
Encuentro esto, que me define claramente: «La literatura es un lugar en el que llueve. He dedicado buena parte de mi vida a coleccionar chubascos literarios. No soy un profesor ni una eminencia, pero vivo entre libros y me gusta compartir hallazgos». -Juan Villoro, Conferencia sobre la lluvia (Almadía) «Compartir hallazgos»: así concibo la parte más rica de laSigue leyendo «Autodefinición sherlockiana»
Domar esa bestia, la palabra
Se resiste, escurridiza. Mientras me siento a escribir la abrazo fuerte, le hablo al oído y cuando creo que ya la seduje a golpe de ternura (o al menos la cansé), alza los hombros, se revuelve, me mira altiva y se zafa. Vuelta a empezar, pero cada vez con mayor desesperanza. No sé si me dejará terminar el poemario que estoySigue leyendo «Domar esa bestia, la palabra»
El día es una hoja en blanco tomada por palabras
Llega otro #MiércolesDePoesía y, con él, la posibilidad de sacar del cajón versos que contengan atmósferas y en los que resuenen ecos, como este suculento poema en prosa del mexicano Vicente Quirarte. Provecho. «Cuando te tiendes desnuda y bocabajo, tu espalda me mira aunque tú duermas: tranquilo mar con su rebaño de islas que, a pesar de laSigue leyendo «El día es una hoja en blanco tomada por palabras»
El Robinson Crusoe escritor
El náufrago por excelencia, el solo entre los solos, un día se plantea preguntas cardinales como éstas en el nuevo poemario de Francisco Hernández, La isla de las breves ausencias (Almadía): «Anoto en el obelisco con un pedazo de tiza: ‘¿Vale la pena seguir viviendo si no puedo escribir? ¿Vale la pena seguir escribiendo siSigue leyendo «El Robinson Crusoe escritor»
Te quiero dentro de mi existencia
Llega el viernes pero no cualquiera, sino EL viernes cuando quien más me quiere regresa a vivir a México. Fueron dos años de una relación a distancia, macerada a fuerza de entusiasmo y compromiso, con ganas de cuestionar la lógica porque cuando nos veíamos sabíamos que sí, valía la pena cocinar esta locura. Encontrando días al mes para coincidir en elSigue leyendo «Te quiero dentro de mi existencia»
Mi casa, trazada al rastro de mis manos
Volver a la casa que habité/ reconocer el crujido de la puerta/ el desperfecto en el techo/ la huella de mis pasos en la alfombra./ Saber lo que esconde la gaveta/ (abrirla de nuevo)/ tocar ese reborde en la pared./ Morada hecha a mi tamaño/ a mi olfato/ trazada al rastro de mis manos.// RegresoSigue leyendo «Mi casa, trazada al rastro de mis manos»
Y desamordazarte y regresarte
Panteón Jardines del Recuerdo, 9 a.m. Mis hermanos, nuestros hijos adolescentes y yo visitamos el cementerio donde hace 30 años enterramos a mi papá. Quisimos hacerlo en una suerte de ritual, como desde hace siglos las tribus honran a sus muertos. Su nombre en la lápida, callado, es hondo y perturbador, hace trepar emociones desdeSigue leyendo «Y desamordazarte y regresarte»
Hoy, día de guerrilla lectora
Este día toca liberar un libro, dejarlo «olvidado» en algún lugar público para que un lector lo encuentre y lo haga suyo. La iniciativa, originalmente argentina y cada vez más extendida, funciona cuando sea pero el 21 de marzo los olvidadores se ponen de acuerdo en una especie de guerrilla lectora. En Twitter, este año seSigue leyendo «Hoy, día de guerrilla lectora»
A esta novela la atraviesan las balas
Para Andrés Grillo, por nuestras muchas rondas de amistad De la pluma de Evelio Rosero, Los ejércitos (Tusquets) es una novela colombiana hecha de emociones universales, en toda una gama de temperaturas: crueldad, ternura, soledad, deseo, culpa, esperanza. A veces, el libro deja un calor agradable en el regazo, otras quema las manos y obliga aSigue leyendo «A esta novela la atraviesan las balas»
Para qué demonios escribo
Hace muchos años, Nicanor Parra escribió este poema claro. Originalmente chileno y reciente ciudadano de la República Glaciar creada por Greenpeace, el creador de la antipoesía garabateó estas líneas en algún cuaderno. No sabía que yo iba a citarlo hoy porque lo de «dejar constancia de todo» me iba a resultar iluminador sobre por quéSigue leyendo «Para qué demonios escribo»
Las caricias, incompatibles con la prisa
Cartagena de Indias, Colombia. Saboreo el tiempo que pasa aquí, sin prisa ni desgaste, que se desliza como la luz sobre el agua. Ayer un cartagenero jugaba diciendo que ellos trabajan «los miércoles»: de jueves a domingo están de rumba, los lunes sufren los estragos de la fiesta y los martes se preparan para ganar elSigue leyendo «Las caricias, incompatibles con la prisa»
«Prestar libros es como el amor, hay que perderle el miedo»
Se llama Martín Murillo. Lo conozco a mitad de Cartagena de Indias, en plena Plaza Bolívar. Mientras a mi novio le bolean los zapatos, yo deambulo y me topo con su Carreta Literaria, isla de libros a medio parque. Fascinada, me acerco a conversar. De barba cana y playera con logotipos de sus sponsors (sic), desde hace siete años se dedicaSigue leyendo ««Prestar libros es como el amor, hay que perderle el miedo»»