«Él sigue teniendo el poder de invadirme, de anonadarme, de trasplantarme al séptimo cielo y dejarme allí a oscuras». Antonio Gala, La pasión turca (Planeta). Nada que añadir. Escribo desde la penumbra de las 10 de la mañana.
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Cuando cierras un buen libro
Esto tuiteó hoy Liniers, cartonista (y genio) argentino, desde su cuenta @porliniers. El texto que acompañó la tira fue: «Hoy terminé de leer Disecado, de Mario Bellatin». Lo único que yo podría añadir es los nombres de incontables libros con los que me he sentido exactamente así, pero mejor no ensucio su cartón.
El cuerpo, sola patria
Abren el día estos versos, que se acercan a lo que entre dos obnubila. «[…] Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida,/ bahía donde el mar de noche se aquieta, negro caballo de espuma,/ cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro,/ boca del horno donde se hacen las hostias,/ sonrientesSigue leyendo «El cuerpo, sola patria»
Cuento en dos palabras
Por casualidad me topo con esto y me fascina (literalmente). Ese «¿puedes verme?» lleva un cuento al foro de la vida diaria, abre una puerta a otra realidad, todo en dos palabras. Lo voy a hacer, sin duda, y contaré aquí lo que suceda. PD Ésta es la traducción, por si alguien ocupa: «La próximaSigue leyendo «Cuento en dos palabras»
Por qué el mundo necesita a los «raros»
Los biógrafos de artistas encumbrados suelen construir una imagen sublime de las últimas palabras de aquellos, por ejemplo, el «¡Más luz!» de Goethe o el «Dios ayude a mi pobre alma», atribuido a Allan Poe. Inconforme con esas versiones oficiales, Johannes Richter se dedicó a desmitificar esas imágenes grabadas en mármol. «Detractor de los aforismos deSigue leyendo «Por qué el mundo necesita a los «raros»»
Ocio, indispensable para el poeta: Paz
«[…] Yo me siento sobre todo un poeta. Eso es lo que yo quiero ser. No sé si lo sea. Lo central para mí es la poesía. Pero al mismo tiempo creo que un poeta que escribe poesía todos los días se expone a escribir muchas tonterías. Hay que dejar la poesía para los mejoresSigue leyendo «Ocio, indispensable para el poeta: Paz»
Semen en unos versos
Eduardo Lizalde, escritor mexicano, está recibiendo en Granada el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca. Lo celebro (mucho) porque los versos siempre son motivo de fiesta y porque Lizalde es uno de los muy grandes. Aquí un breve poema suyo. Conozco pocos textos que se refieran al semen con todas sus letras y aúnSigue leyendo «Semen en unos versos»
Chau, mundo
«Los lectores son viajeros, circulan sobre las tierras de otra gente, nómadas que cazan furtivamente en los campos que no han escrito». -Michel de Certeau Asimismito. Me voy a Tepoztlán, a perderme entre las páginas de varios libros, a seducir palabras, a dar la vuelta al mundo sin salir de casa, a llenarme la cabezaSigue leyendo «Chau, mundo»
El azar juega con los amantes
Hoy se cumplen dos años de la muerte de la poeta polaca Wislawa Szymborska. Vale recordarla con este texto impecable, que descubre la red de azares en la que todos caemos: «Amor a primera vista» Ambos están convencidos/ de que los ha unido un sentimiento repentino./ Es hermosa esa seguridad,/ pero la inseguridad es másSigue leyendo «El azar juega con los amantes»
Qué fría es la cera de un beso de nadie
Da click en el enlace para oír la canción Viernes = música. Con este tema del poeta que canta, Luis Eduardo Aute, inauguro el fin de semana de puente, en el que la distancia pesa más que otras veces… «[…] Las noches te acercan/ y enredas el aire,/ mis labios se secan/ e intento besarte.//Sigue leyendo «Qué fría es la cera de un beso de nadie»
Inventar(me) de nuevo
Amo viajar, encontrar nuevos cielos y el riesgo de sabores sin palabras, conversar en lejano, saciarme de novedad. Sobre todo, me gusta el reto de redescubrirme y ver mi sombra en otro huso horario. Suscribo este texto hermoso de Mutis sobre los asombros que depara el mundo: «Es menester lanzarnos al descubrimiento de nuevas ciudades.Sigue leyendo «Inventar(me) de nuevo»
Las crónicas de muchos ojos de Tarifeño
Ryszard Kapuscinski, que algo sabía del asunto, dijo en Los cínicos no sirven para este oficio: «Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, susSigue leyendo «Las crónicas de muchos ojos de Tarifeño»
La perdurabilidad de Pacheco
José Emilio Pacheco murió hoy, en la Ciudad de México. Primero Gelman y ahora, él. Dos poetas de esa talla, desaparecidos en dos semanas. Groseramente mucho. Tomo de mi librero su poemario Islas a la deriva, con el que lo conocí. Lleva escrito a mano «1992», año en que lo leí por vez primera. Entre susSigue leyendo «La perdurabilidad de Pacheco»
Lo que le pido a JEP
Me amanezco con la preocupación de que el enorme escritor mexicano José Emilio Pacheco está en el hospital, delicado. En este blog me he declarado lectora constante de ese caballero renacentista, plural y curioso como pocos. Nacido en 1939, es poeta, ensayista, narrador, traductor, docente e investigador, todo de alta escuela. Espero que la hospitalizaciónSigue leyendo «Lo que le pido a JEP»
Estado de mujer
Mañana de sábado, afuera hace frío mientras yo leo en la cama (¿para qué es la vida sino para estos momentos?). Me acompaña una extraordinaria compilación de cuento brasileño y tropiezo con este pasaje, quizá políticamente incorrecto, seguramente criticable desde una óptica feminista, pero que puedo suscribir una y mil veces: «[…] Se percató deSigue leyendo «Estado de mujer»
Los muchos cuerpos del cuerpo
Entre sábanas, un cuerpo se vuelve varios, habla lenguas desconocidas, se agiganta y tornasola. Por eso el sexo produce escalofríos: es un ir a contracorriente del mundo, un asomarse a tierras vírgenes donde crece el misterio. Por eso mismo es sagrado, porque representa nuestra sola posibilidad de rozar lo divino. «Mis manos/ abren las cortinasSigue leyendo «Los muchos cuerpos del cuerpo»
Alegoría de selvas
En la espesura, un rumor de presa despierta a la hembra. Dos puntos de luz rasgan la noche, acarician la sombra ágil, las patas quebradizas. Como marea creciente, ojos y más ojos se multiplican, se delirian hasta ser manada que codicia, pupilas legión, una y muchas, observando desde el hambre de una sola. Cuán similarSigue leyendo «Alegoría de selvas»
Lo que me empuja a escribir
Mentalmente releo la carta que he repasado tantas veces, la que escribí un 19 de enero de hace 30 años, cuando en el hospital mi papá empezaba la guerra contra lo inevitable. Era una carta desesperada. Le pedía no morirse, aguantar por mí, no dejarme. Le recordaba lo central que era en mi historia, le suplicabaSigue leyendo «Lo que me empuja a escribir»
Los últimos versos de Gelman
Según la revista argentina Ñ, éste es el último poema conocido de Juan Gelman, escrito a fines del año pasado en su casa de la colonia Condesa, en la capital mexicana. Es casi una despedida. Me pregunto qué dirá hoy su esqueleto, tan solo. Verdad es «Cada día/ me acerco más a mi esqueleto./ SeSigue leyendo «Los últimos versos de Gelman»
Adiós, poeta Gelman
Te fuiste, doloroso de la sangre, artesano frágil, alquimista del juaneo y el gelmaneo, huérfano de hijo, palabrero exiliado, compañero del dolor tuyo y de todos. Cuánta falta van a hacer esos poemas tuyos que «dan vueltas por el cuarto». Cuánta. Te despido murmurando tu luz: «Estoy sentado como un inválido en el desierto deSigue leyendo «Adiós, poeta Gelman»
«Si fuéramos eternos no cogeríamos»: Andrés Neuman
El autor argentino-español presentó en México su antología de cuentos El fin de la lectura y en entrevista habló sobre las nefastas consecuencias de la eternidad, sobre lo que le haría a Juliette Binoche y sobre su pasatiempo favorito: la autoironía. Por Julia Santibáñez Martes, 7:30 p.m. Librería El Péndulo. Colonia Roma. Juan Villoro, David Miklos ySigue leyendo ««Si fuéramos eternos no cogeríamos»: Andrés Neuman»
Haikú de mañana fría
«La soledad: le queda al árbol sólo una hoja». -Basho (traducción de José Emilio Pacheco) Ahí está, en apenas tres versos un instante petrificado para siempre por la pluma de un poeta. Por alguna razón recuerdo el poema en esta mañana que el frío golpea, enojado.
La carne y las pesadillas
En el soberbio libro de ensayo Los disidentes del universo (Sexto Piso), Luigi Amara habla del pintor suizo Henry Fuseli, quien se indigestaba para crear: «cada noche, después de guardar un riguroso ayuno a lo largo del día, comía carne cruda ‘en aras de la obtención de sueños espléndidos’, lo cual, a juzgar por las obras resultantes, colmadasSigue leyendo «La carne y las pesadillas»
Enlibrada en mi día
Ayer cumplí otra vuelta al sol y estuve muy abrazada, hasta el grado de sentirme insoportable, absoluto ombligo del mundo. No reseñaré lo que recibí de mi hija, mi pareja, mi familia y amigos entrañables. Eso lo llevo cosido en el alma. Sólo presumo estos dos regalos tangibles de mis queridos Arantza y Rafael: sonSigue leyendo «Enlibrada en mi día»
Antiácido contra la realidad mexicana
«Una cerdita jamás olvida al macho que la desvirgó. Sin embargo, me pedía hombres, perdón, cerdos. Me exigía cerdos. Montones de cerdos. Era insaciable. No podía parar. Mientras otras acumulaban abrigos, zapatos, vaijllas, Leonorcita recorría kilómetros y kilómetros de miembro de marrano». Ésta es mi primera lectura del año y lo que puedo decir esSigue leyendo «Antiácido contra la realidad mexicana»