«Todas las noches nos salvamos de la muerte»

En algunos días saldré de viaje de amor a Chiapas, tierra mágica a la cual no he vuelto en muchos años. Como un buen augurio, recibiré ahí el año nuevo. Para viajar antes de viajar me empapo de dos de sus hijos predilectos: leo por vez primera Oficio de tinieblas, impactante novela de Rosario Castellanos,Sigue leyendo ««Todas las noches nos salvamos de la muerte»»

Inconveniencias del amor

    El amor no goza de buena prensa en estos días. Cada vez más personas están sin pareja o deseando estar sin ella, como el colega que confesaba: «Si no fuera por mis hijas, hace muchos años me habría divorciado». Hoy mismo escucho decir a una amiga que tras algunos desengaños ya no piensaSigue leyendo «Inconveniencias del amor»

¿Me dan permiso de decir que soy escritora?

  ¿Quién puede realmente decir que es escritor? ¿Merece más llamarse así quien tiene algunos libros publicados o el que tiene mil por dar a la imprenta? ¿El que ha sido firmado por una casa editorial o el que costeó sus propios volúmenes? Estas y otras interrogantes las explora Silvana Bosch en un interesante artículo deSigue leyendo «¿Me dan permiso de decir que soy escritora?»

Efigie caída del nicho

Creí pasar mi tiempo/ amando/ y siendo amada/ comienzo a darme cuenta/ que lo pasé despedazando/ mientras era a mi vez/ des/ pe/ da/ za/ da/ -Claribel Alegría como una efigie caída del nicho/ virgen de un credo en desuso/ nariz rota/ sin un brazo/ arrumbada/ polvorienta/ sin devotos que prometan incienso/ sin homenajes/ niSigue leyendo «Efigie caída del nicho»

Algunas posibilidades del silencio

Silencio gris que se hurga el ombligo/ Silencio como un mueble, pesado y sólido/ Silencio-mariposa que se agita, sale volando/ Silencio ensangrentado, con muertos en el camino/ Silencio pequeñito, castigado de cara a la pared/ Silencio-eructo, fétido y caliente/ Silencio que no se aguanta a sí mismo/ Silencio-veda, en espera de tiempos mejores/ Silencio queSigue leyendo «Algunas posibilidades del silencio»

Lo anterior, de Cristina Rivera Garza y El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel

Acabo de terminar Lo anterior, novela de Cristina Rivera Garza (Tusquets), e inmediatamente antes El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel (Anagrama). Ambas escritoras mexicanas, las conocía por sus artículos en periódicos y revistas, pero no como narradoras. La novela de Nettel, intimista, de tono autobiográfico y ubicada en los años setenta, me dejó conSigue leyendo «Lo anterior, de Cristina Rivera Garza y El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel»

Fijar en líneas el estertor

Me escribo a través del deseo de fijar en líneas el estertor, quedarme en los dedos esa gota de instante y gemido, desprenderme del cuerpo, multiplicarlo en el momento del estallido. Después, silencio.   –Julia Santibáñez

¿Por qué respiro?

Hoy, 12 de noviembre, se celebra en México el Día Nacional del Libro, así que aprovecho para responder: ¿por qué los libros? Tomo prestado lo que dijo Carlos Fuentes, a quien hoy se recuerda en varios eventos, cuando le preguntaron: «¿Por qué escribe?». Dijo: «¿Por qué respiro?». Así yo, al cuestionamiento ¿por qué leo libros?Sigue leyendo «¿Por qué respiro?»

Tu bocaverna

En ésta/ mi edad más frágil/ debo anochecer en ti/ esconderme en tu bocaverna/ a vaciar los colores, el día/ desvestirme las cosas del mundo/ sosegarme y oírme respirar./ No reconciliada con mi sombra/ perder las horas en tu oquedad/ encontrar el camino hacia mi cuerpo/ para dormir de ojos abiertos/ a resguardo de tormentas/Sigue leyendo «Tu bocaverna»

Regalar renglones a la gente

Este post se compone de tres partes interrelacionadas: 1. Ayer, mi querido amigo Salvador (lector irredento como yo) me envió esta foto de una cabina de lectura en Heidelberg, Alemania, donde estudia un posgrado. Me dice que se trata de casetas públicas llamadas «Leselust» = «Ganas de leer» y esta es su descripción: «Tienen muchísimosSigue leyendo «Regalar renglones a la gente»

Leer nos hace físicamente más reales

Ayer, en una conversación en este blog con Borgeano, comentábamos sobre la dificultad de mantenernos al día con lo que cada día se publica: no hay forma de abarcar siquiera una mínima parte de las muchas letras vaciadas en impresos y en digital, en todos los formatos imaginables. Entonces recordé esto, escrito por el enormeSigue leyendo «Leer nos hace físicamente más reales»

Voz de triple fondo

urgencia de contar/ esta ausencia que ensordece/ ansia de explicar/ el hueco del ruido de tu cuerpo/ hacerlo en una palabra/ poderosa/ no una retahíla sucesiva/ de voces/ de lamentos/ pero no la encuentro/ en los idiomas que conozco/ debo buscar en otros/ en ecos de lenguas antiguas/ en las no creadas/ una sola palabraSigue leyendo «Voz de triple fondo»

Ya que navegas por mi sangre

Y siguiendo con mi sesgo argentinófilo, aquí un alucinante poema en prosa del enormísimo Gelman… «Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mí paciencia para mí dime qué diablos hago por qué te necesito quiénSigue leyendo «Ya que navegas por mi sangre»

Compañía a bordo

Voy a tomar un avión. Para tener una conversación intensa, de altos vuelos (literales y metafóricos), invité a venir conmigo a Silvia Molloy. A esta autora argentina que recién publicó su novela En breve cárcel en el Fondo de Cultura Económica me la presentó Ricardo Pigilia, a través de la colección Serie del recienvenido. Ella,Sigue leyendo «Compañía a bordo»

Tu nombre se desgaja de los labios

tu nombre/ se desaja de los labios/ seco/ y sin aire/ cae tu nombre solo/ con estruendo/ se desprende como roca/ y quiebra el suelo/ resbala muerto/ golpeado por el sol/ tu nombre lejano/ quieto//   -Julia Santibáñez

Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera

Cruda, descarnada, con resabios de viaje iniciático y pinceladas mitológicas: esta breve novela (132 pp) trata la vida en la frontera entre México y Estados Unidos, ese submundo que tiene sus propios códigos, jerga y entrelíneas. La anécdota parece sencilla: una muchacha cruza «al otro lado» para buscar a su hermano. Se superponen primero laSigue leyendo «Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera»

Nueva (y controvertida) librería

Aprovechando el ímpetu dominical me lanzo al siempre amado Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, a conocer la nueva librería Elena Garro, duramente criticada por los vecinos bajo argumentos de violaciones al uso de suelo y complicaciones viales. No sé si Consuelo Záizar, titular por algunas quincenas más del Consejo Nacional para laSigue leyendo «Nueva (y controvertida) librería»

Deseo como un niño pequeño

Como un niño pequeño, el deseo no deja de crecernos. Territorial, el día que llegó se hizo espacio en nuestra casa, la pobló de sus cosas y nos puso a su merced. A meses de distancia, sigue siendo él pero es otro, de ojos asombrados. Cada rincón luce sus colores, no hay ámbito libre, espacio del clóset queSigue leyendo «Deseo como un niño pequeño»

Cómo los libros cambian con la edad (de uno)

“Solamente hay una manera de leer, que es huronear en bibliotecas y librerías, tomar libros que llamen la atención, leyendo solamente ésos, echándolos a un lado cuando aburren, saltándose las partes pesadas y nunca, absolutamente nunca, leer algo por sentido del deber o porque forme parte de una moda o de un movimiento. Recuerde queSigue leyendo «Cómo los libros cambian con la edad (de uno)»

Libros, más vivos que la gente

Para esta mañana de sábado, aquí otra cita explosiva sobre el arte de leer: «Los libros a veces están más vivos que la gente, ‘pueden estar cargados de dinamita’. Algunos de ellos son capaces de generar encuentros tan intensos que pueden mutilar la existencia o inyectar una fortaleza diez veces mayor a todo lo concebido.”Sigue leyendo «Libros, más vivos que la gente»

Cortázar me calla la boca

Hace unos días escribí algo sobre la palabra «gentes» y subrayé que me parece lamentable (ver Septiembre 11, entrada: «Palabra del día: ‘gente’ (no ‘gentes’)». Pues resulta que anoche empecé a leer una edición argentina de Las Hortensias y otros relatos, de Felisberto Hernández (El cuenco de plata). El volúmen incluye un prólogo que Cortázar hizo de laSigue leyendo «Cortázar me calla la boca»

Leer es un estimulante

Continuando con lo iniciado ayer (postear reflexiones/citas en torno al arte de leer), aquí un fragmento de Auster: leer es parecido a una droga, a un estimulante poderosísimo. Lo suscribo. “Leer era mi válvula de escape, mi desahogo y mi consuelo, mi estimulante preferido: leer por puro placer, por la hermosa quietud que te envuelve cuando resuenanSigue leyendo «Leer es un estimulante»