Digresión sobre el carácter del hombre

Por cortesía de Rubem Fonseca, que me acompaña en este viaje brasileño con El collar del perro (y parece que será mi único escritor acompañante porque no me he topado con una sola librería en Río), va esta divertida nota sobre las relaciones humanas: «Cuando Zutano escucha decir que Fulana se está acostando con Mengano,Sigue leyendo «Digresión sobre el carácter del hombre»

Hablando de aromas y de piel

El olor más acabado/ tono de fuego/ que abre cicatrices/ manosea la sangre/ angustia los huesos/ vive acendrado/ en tu entrepierna.//   -Julia Santibáñez

Ya «olvidé» un libro hoy

Es una iniciativa argentina nacida hace unos años y extendida a varios países. Se trata de que un día especifico (hoy), el mayor número posible de libros sean dejados en un lugar público, para que alguien más los encuentre, los lea y a su vez los «libere», para crear un círculo virtuoso de lectura ySigue leyendo «Ya «olvidé» un libro hoy»

Sobre algunos viajes de Borges

Como buena groupie del argentino, hace unos años fui a ver en México (en un museo de la calle Isabel la Católica), una exposición de fotos y textos de viajes que hizo con María Kodama. A diferencia de Borges y Kodama, la segunda evidentemente subordinada al primero, en el caso de la muestra que mencionoSigue leyendo «Sobre algunos viajes de Borges»

Lo que le pasa a mi mesa

Los poetas parecen saberlo todo, estar en todas partes, hablar con todas las personas y cosas. Por ejemplo, hace rato crujió mi mesa de madera. Juraría que Fabio Morábito, poeta, estaba aquí a mi lado y la oyó quejarse, porque radiografió lo sucedido: A veces la madera de mi mesa tiene un crujido oscuro, unSigue leyendo «Lo que le pasa a mi mesa»

Un amor, de Dino Buzzati

Me gusta mi costumbre de, cuando viajo, leer a un autor del lugar al que voy. Siento que me acompaña, es mi guía particular, me permite entender mejor las vivencias. En esa tónica recién termino de releer Un amor, novela del italiano Dino Buzzati (Gadir) situada en Milán, donde acabo de pasar unos días. LasSigue leyendo «Un amor, de Dino Buzzati»

Quiénes son los ángeles…

Italia es tierra de ángeles. Debe haber más por kilómetro cuadrado que en ninguna otra ciudad del mundo, o al menos así me lo parece. En cada calle uno se topa con una iglesia, una escultura, un monumento o un museo: ahí los seres alados asoman por cualquier parte. A veces adultos claramente andróginos ySigue leyendo «Quiénes son los ángeles…»

El taxista que lee Premios Pulitzer

  Un taxista amable resulta el mejor don que los dioses pueden otorgar. Sobre todo cuando no deja de llover, la temperatura es de 0 grados y se trata de turistas venidos de climas más benignos tratando de no congelarse y que, si es posible, quieren conocer un poco. Justo así aparece Sergio. Sonriente, nos llevaSigue leyendo «El taxista que lee Premios Pulitzer»

¿Qué poema te sabes de memoria?

  «Me acuerdo de ‘El canto de Ulises’, el capítulo de Si esto es un hombre en el que Primo Levi rememora la plenitud que le procuraba en Auschwitz traducirle unos versos de Dante a Jean, el Pikolo, un muchacho alsaciano que guarda turno junto a él en la fila del rancho. En ese instante, nos cuenta Primo Levi, habríaSigue leyendo «¿Qué poema te sabes de memoria?»

«Asesina a sus hijos y se suicida»: lo que dice la literatura

Esta mañana leo en las noticias que una mujer en Denver, Estados Unidos, mató a tiros a sus hijos (de seis y dos años), hirió de gravedad a otro y se suicidó. Me pregunto cuántas cosas tienen que pasar por la mente y las emociones de una persona para llegar a algo tan brutal. TratandoSigue leyendo ««Asesina a sus hijos y se suicida»: lo que dice la literatura»

¿Justicia para un personaje de Shakespeare?

«A horse! A horse! My kingdom for a horse!» es el archiconocido grito de Ricardo III en la obra epónima de Shakespeare. Asesino, traidor, alevoso de la peor calaña, desleal e infame, tan torcido de alma como de cuerpo, cuando ve que será derrotado en la batalla de Bosworth (1485) suplica un caballo para huir,Sigue leyendo «¿Justicia para un personaje de Shakespeare?»

Cornell Woolrich o la pasión por un escritor

Ayer, mientras mi hija y yo esperábamos una mesa en el restaurante donde comeríamos, entré unos minutos a la cercanísima librería de viejo. Como siempre en esos locales, busqué algo de Cornell Woolrich (1903-1968). Ahí estaba este volumen de pasta roja, que lleva en el lomo el seudónimo con el que fue conocido: William Irish. NovelasSigue leyendo «Cornell Woolrich o la pasión por un escritor»

A veces los poetas se mueren

Aunque no deberían, a veces los poetas se mueren (qué falta de empatía con sus lectores, que los necesitan). Ayer se fue sin despedirse el autor mexicano Rubén Bonifaz Nuño, de 89 años. Me produce una gran tristeza que se murieran también sus dedos. Escribían versos llenitos de aire, de música, de perfumes, como estos:Sigue leyendo «A veces los poetas se mueren»

Tal vez una mañana, andando en un aire de vidrio

Por cortesía de Eugenio Montale, una poderosa cátedra de dinamita en pocas líneas: «Tal vez una mañana, andando en un aire de vidrio, árido, al volverme veré cumplirse el milagro: la nada a mis espaldas, el vacío detrás de mí, con un terror de borracho. Luego, como en una pantalla, acamparán de pronto árboles, casasSigue leyendo «Tal vez una mañana, andando en un aire de vidrio»

Escritores suicidas: palabras póstumas

En los primeros días de este 2013 el diseñador español Manuel Mota, director creativo de la marca de vestidos nupciales Pronovias, se suicidó hiriéndose en el pecho con un cuchillo. Dejó cartas de despedida para su novio, su familia, la policía. La noticia me recuerda los años en los que trabajé en moda nupcial y,Sigue leyendo «Escritores suicidas: palabras póstumas»

Memorables comienzos de libros 2

Había dicho que escribiría una segunda entrega del post original Memorables comienzos de libros (ver entrada del 9 de diciembre de 2012). En aquel caso consigné mis inicios favoritos de novelas escritas en lengua extranjera; en éste, cito las primeras palabras de libros escritos en español. La idea es consignar esas frases iniciales que prometenSigue leyendo «Memorables comienzos de libros 2»

Palabras donde sentarnos y sonreír

A veces pasa: el día no amanece como esperamos, nos asesta un golpe de frío, el té no sabe tan rico, el zapato aprieta un poco más. Entonces pedimos ayuda a algún poeta y de su mano recorremos un mundo alterno, poblado de voces de colores en las que pasar el tiempo… «Hemos dicho palabras,/Sigue leyendo «Palabras donde sentarnos y sonreír»

El alto nombre de tu piel

descubrir el alto nombre de tu piel/ rumiar su balbuceo/ deletrearlo/ ante una vela a medianoche insistir/ lamerle la cadencia/ poco a poco/ saborear cada silencio/ que su acento tibio se me hunda/ que su ronco estertor se me taladre/ hasta vencer de ecos la mañana//   -Julia Santibáñez

De leones que matan mirando y demás linduras

Aquí va una narración tremendamente aleccionadora y chulamente contada: «El león mata mirando. Primero se acerca despacio… en silencio, porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa. Después la quedaSigue leyendo «De leones que matan mirando y demás linduras»

Lo que dijo el amante

Acercarme como la vez primera,/ con el azoro del conquistador bruto/ como desconociendo./ Al romper el alba/ tomar los montes de tu pecho,/ luego andar la cintura a paso quedo,/ codiciar el botín de tu vientre/ y, tras mil despojos e incursiones,/ hallar el paraje virgen de tus muslos./ Hincarme a besarlo/ y en unSigue leyendo «Lo que dijo el amante»

Bendita extranjería

Otra vez pasó: una muy querida amiga nacida en otros lares me recuerda, desde sus ojos extrañados, la seducción de esta tierra. Enamorada de México desde que llegó de Colombia, cuenta que estuvo el pasado 21 de diciembre en las pirámides de Teotihuacán, en un ritual de cierre de ciclo e inicio de uno nuevo. SeSigue leyendo «Bendita extranjería»

«Todas las noches nos salvamos de la muerte»

En algunos días saldré de viaje de amor a Chiapas, tierra mágica a la cual no he vuelto en muchos años. Como un buen augurio, recibiré ahí el año nuevo. Para viajar antes de viajar me empapo de dos de sus hijos predilectos: leo por vez primera Oficio de tinieblas, impactante novela de Rosario Castellanos,Sigue leyendo ««Todas las noches nos salvamos de la muerte»»