Poesía para tocar, de León Ferrari

Imagen 9Esta semana, el artista plástico Ferrari murió en la misma Buenos Aires que lo vio nacer hace 92 años. Con él se fue una expresión artística única y una voz crítica aplaudible, además de un acercamiento particular a la poesía. A éste me quiero referir.
Creador de nombre internacional, cuestionador del catolicismo, crítico de los abusos de la iglesia durante la dictadura argentina, su relación con la poesía comenzó al menos desde 1964, cuando ilustró un libro de poemas de Rafael Alberti. Luego, tras publicar varios libros de diseños y caligrafías, en 1997 presentó imágenes de desnudos sobre las cuales inscribió en braille versos de Borges y André Bretón. Dijo en su momento: «Los brailles se me ocurrieron porque Borges era ciego, pero a su vez tenía unos poemas de amor muy lindos, entonces pensé en utilizar el lenguaje de los ciegos sobre las fotos de desnudos de Man Ray y también usé fotos de mi padre y de dos italianos […]. La idea de un poema de amor sobre la chica fotografiada desnuda surgía de que había que acariciar a la mujer para poder leer lo que decía el texto poético». Más tarde completó la serie Brailles con poemas inscritos sobre obras clásicas como la Eva de Durero.
Otros detalles de su relación con la literatura fue su relación con Juan Gelman y Julio Cortázar, además de la publicación, en el 2000, de La bondadosa crueldad, libro de collages y poemas de su autoría que, por desgracia, sólo conozco de referencia, pero que incluye estos versos irónicos: «Si yo supiera pintar […] si Dios en su apuro y turbado por error confuso me hubiera tocado”. El año pasado tuve la Fortuna de ver en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (el famoso MALBA), la muestra Brailles y Relecturas de la Biblia. Yo no conocía el trabajo de Ferrari pero su propuesta me deslumbró. En estos días mucho se ha hablado sobre el artista, el crítico, el confrontado con el entonces arzobispo Bergoglio y su lamento hacia el nombramiento de éste como papa, el comprometido socialmente. Lamento todo ello, pero no quiero dejar de marcar el acento hacia la pérdida del Ferrari que, además, concibió poesía para tocar.

Links relacionados

Mi encuentro con la obra de Ferrari, La civilización occidental y cristiana: http://wp.me/p1POGd-19r.
Publicaciones de Ferrari: http://www.leonferrari.com.ar/index.php?/projects/publicaciones–publications/
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Suin colombiano para ponerse de buenas

¿Tarde de viernes? El doctor receta para hoy dosis doble de este suin de Monsieur Periné (pronúnciese Mesié), autodefinido como «laboratorio de música popular experimental con alma de antaño». Se trata de un grupo bogotano nacido en 2007, de alma juguetona y alto nivel, que coquetea con el francés. Lo integran cuerdas, vientos, guitarra y voz; la mezcla es realmente divertida y fresca. Además, el video ilustrado por el también colombiano José Arboleda, vale todo la pena (da click en el enlace superior para oír/ver la canción).

La nuit se couche tard/
Les fleurs sont encore pâles/
C’est ta présence qui s’éloigne/
Comme les petites voiles/
Des bateaux qui font naufrage/
Mes yeux se sont noyés en larmes//

Ay! Qué dolor, que me duelen tus besos/
Tu ausencia/
Quién la curará/
Ay! Que me lleve la muerte con ella/
No quiero vivir/
Si no estás […]

Borges para coleccionistas

Imagen 19«Escribió Walt Whitman en el prólogo de Hojas de hierba: ‘El que toca este libro toca a un hombre’. Muchos años después, en una redacción de Buenos Aires, un grupo de periodistas se reunió para urdir un libro acerca de un hacedor de maravillas, viejo y ciego, que a los 77 años ha conseguido algo casi milagroso: ser un ídolo de la literatura. El hombre se llama Jorge Luis Borges». Así arranca esta edición especial de la revista argentina Gente, titulada Todo Borges y publicada en enero de 1977, es decir, nueve años antes de la muerte del escritor. Por azares y amores que no me cansaré en narrar, el volumen me llega en préstamo. Las manos me pican de emoción.

Los editores cuentan cómo decidieron qué incluir. Más que compendiar opiniones o críticas, decidieron «acercar el ídolo a su público» a través de un collage de recortes, fotos, textos y frases trepidantes. Las 212 páginas se dividen en capítulos como «Borges y los que escriben», «Borges y el tango», «Borges y las mujeres». Ahí se encuentran mil y un cosas que yo desconocía, como su árbol genealógico (espada vikinga included), notas de prensa sobre su matrimonio a los 67 años con Elsa Astete, dos sonetos ilustrados por su hermana Norah, el primer cuento que publicó a los 13 años (se puede leer aquí, más abajo, dando doble click a la foto para ampliarla), recortes de periódico de su condecoración en Harvard, fotos de cintas basadas en cuentos suyos… Me siento una adolescente cursi ante la revista que ofrece fotos y anécdotas de su artista favorito: al cerrarla me digo que lo conozco más y sí, también lo siento un poco más mío. O, para que suene mejor, paladeo esta joya para coleccionistas borgeanos.

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Palabras como brotes de hierba

Screen shot 2013-07-25 at 11.08.38 AM«[…] ella inventó lo que debía decir. Con los ojos cerrados dijo en voz muy baja palabras nacidas en aquel instante, nunca antes oídas por nadie, todavía tiernas por su reciente creación -brotes nuevos y frágiles. Eran menos que palabras, sólo sílabas sueltas, sin sentido, tibias, que fluían y se entrecruzaban, fecundándose, renaciendo en un solo ser para desmembrarse en seguida, respirando, respirando…»

Clarice Lispector, Cerca del corazón salvaje (Siruela)

La pluma de Lispector otra vez me pone a temblar. Qué fuerza de imagen en apenas unos renglones.

Espero al ángel del deterioro

20130725-080153.jpgRuinas. Catedral de Antigua Guatemala. Desplomada hace siglos por un sismo, hoy es una iglesia sin bancas, deshabitada de santos, sin velas ni incienso. No se oyen cantos, apenas una voz acurrucada entre la piedra, un aliento de vida en la invasión de la hierba. Estos muros dejados a la suerte defienden su estética, la no-vertical: el deterioro tiene una belleza insuperable. A cada paso espero al ángel milenario y seductor, que cante al arte nacido del abandono. Por alguna razón recuerdo a Rilke:

¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los coros/
de los ángeles? Y aun suponiendo que alguno de ellos/
me acogiera de pronto en su corazón, yo desaparecería/
ante su existencia más poderosa. Porque lo bello no es sino/
el comienzo de lo terrible, ése que todavía podemos soportar;/
y lo admiramos tanto porque, sereno, desdeña el destruirnos./
Todo ángel es terrible […]

Rainer María Rilke, «Primera elegía», Elegías de Duino

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«En el poema existimos para siempre»

20130724-160353.jpgMientras afuera llueve, aquí en mi cuarto busco fijar el conjuro de dos. Leo estos versos por los que corre sangre guatemalteca: «A mí lo que me queda es/ lo nuestro/ este amor sin arrugas/ la combustión de un cuerpo aludido/ porque no te has ido/ somos lo que permanece./ En el poema existimos/ para siempre.// A mí lo que me queda/ es quedarme en ti./ En las paredes de esta boca/ tu imagen inasible/ en las yemas de mis dedos/ tu confesión/ guardados en mi garganta/ dos cuerpos […]».

-Carolina Escobar Sarti, Patria mi cuerpo. Historia de una mujer desnuda (F&G Editores)

Guat záp y otros juegos de palabras

20130723-191507.jpgRetozar con las palabras es propio de quien siente un idioma como suyo. Al aprender una lengua extranjera, usar bien el humor y las expresiones de doble sentido cuesta sangre, es algo reservado a expertos. Si jugamos con el español, por qué no hacerlo con el inglés, lengua omnipresente en nuestra América Latina. Así, la fuerte penetración sajona se vive en Guatemala de forma divertida. A través de playeras, los locales juegan con la semejanza fonética de guate y what, de manera que What’s app se convierte en Guat záp o Guat’s up y Whatever, en Guatever. Por otro lado se burlan de su pronunciación fallida (duyuspikingish), hablan de Chapinlandia (los guatemaltecos se autollaman chapines) o incluyen expresiones típicas, como patojo chispudo (chico inteligente). Va mi pequeña aportación a la causa: en esta tierra hay (c)happiness.

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Mi encuentro con los nadies

20130723-105323.jpgHace siglos, rostros indígenas señoreaban estas latitudes centroamericanas. Hoy, esos mismos rostros llevan herido el aplomo, cubierto como una herida que supura bajo el huipil. Algunos como Germán, vendedor de jade y hablante de lengua cakchiquel, la llevan con orgullo de acento añejo: «Aprendí español y hasta inglés pa’ vender, pero en mi casa (se habla) puro cakchiquel. A unos les da pena pero a mí, no». De rasgos que parecen copiados de un códice precolombino, es experto en explicarnos sobre los nahuales, fuerzas regidoras determinadas por el día de nacimiento: con ellas, los mayas explicaban el carácter y el destino (similares a los signos astrológicos). No es el caso de todos los Germanes: uno nos lleva en el Tuk-Tuk (moto convertida en taxi), otra vende lotería y uno más, café en grano, mientras cientos ofrecen textiles hermosos por las calles. Qué lamentable: pasaron de amos de la tierra, a ser vistos como fuerza baja de trabajo o atractivo turístico. Yo misma compro sus creaciones, decoro mi casa con ellas y me olvido de todo. Recuerdo este texto de Galeano, crudo pero necesario: «[…] Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos». Eduardo Galeano, «Los nadies», El libro de los abrazos (Siglo XXI).

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Algo sobre la autoestima pavloviana

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«…[existen] muchachas con una autoestima tan pavloviana y tan pobre que se quitan la ropa cada vez que alguien pronuncia (así sea refiriéndose a una marca de cerveza) la palabra modelo«.

-Julián Herbert, Canción de tumba (Mondadori)

Que la gente se desvista por gusto, qué bien. Que se desvista por obligación o buscando «la fama», qué pena.

Celebración de la intensidad

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Coactemalan, palabra indígena que significa ‘lugar de muchos árboles’, es una tierra de naturaleza sorprendente. Ahora mismo, en Antigua Guatemala, el verde inunda sin misericordia. De un lado, montañas cuajadas de árboles. Del otro, el Volcán de Agua y más allá, el Volcán de Fuego. Arriba, un cielo tapizado de nubes que no deciden si llorar o aguantarse. Aquí nada conoce las medias tintas. Tampoco los poetas: sus palabras tienen el deslumbre del sol que se trenza en las plantas de café pero también truenan como el cielo, que en un segundo estalla en tormenta y luego vuelve a sonreír. Este poemita pertenece a esta geografía:

«Asumamos la actitud de vírgenes./ Así/ nos quieren ellos.// Forniquemos mentalmente/ suave, muy suave/ con la piel de algún fantasma.// Sonriamos/ femeninas/ inocentes.// Y a la noche, clavemos el puñal/ y brinquemos al jardín,/ abandonemos/ esto que apesta a muerte». -Ana María Rodas, Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial)


Fotos para voyeurs (con aires de Tablada)

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Por alguna razón me encantan las fotos de desnudos, mucho más si son antiguas. En su mayoría, la mujer es el objeto observado por un sujeto masculino: no está desnuda-para-sí sino para quien la mira, como dice John Berger en su esclarecedor Ways of Seeing. Cada quien saque sus conclusiones, que no voy a ahondar ahora en las implicaciones de ello.

Para dialogar con estas bellísimas imágenes cuyo autor ignoro, ricamente eróticas pero que hoy pecan de ingenuidad, va este sugerente fragmento de «Misa negra», del poeta mexicano José Juan Tablada:

«[…] quiero cambiar el grito ardiente/

de mis estrofas de otros días,/

por la salmodia reverente/

de las unciosas letanías;//

quiero en las gradas de tu lecho/

doblar temblando la rodilla/

y hacer el ara de tu pecho/

y de tu alcoba la capilla.//

Y celebrar, ferviente y mudo,/

sobre tu cuerpo seductor,/

lleno de esencias y desnudo/

¡la Misa Negra de mi amor!//»

-José Juan Tablada, «Misa negra», en Juan Coronado (ed.), Vuelo de palabras. Antología poética mexicana (EOSA).

Nota del autor: Los «aires de Tablada« se refieren a las fotos, no a los voyeurs. Bueno, puede ser a los dos. Ok, a quien el lector prefiera.

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Erotismo con mil años de antigüedad

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Son de una dulzura incomparable, profundamente seductora, estos versos del poeta árabe-español Ibn Hazm. Fueron escritos en plena España musulmana, alrededor del año mil, pero resultan más frescos que el periódico de hoy:

Me quedé con ella a solas, sin más tercero que el vino,/
mientras el ala de la tiniebla nocturna se abría suavemente./
Era una muchacha sin cuya vecindad perdería la vida./
¡Ay de ti! ¿Es que es pecado este anhelo de vivir?/
Yo, ella, la copa, el vino blanco y la oscuridad/
parecíamos tierra, lluvia, perla, oro y azabache.

-Ibn Hazm de Córdoba, El collar de la paloma (Alianza)

 

Una palabra que contiene otras 12

20130720-225922.jpg10:30. Plataforma de tirolesa (canopy). Finca Filadelfia, Antigua Guatemala. A mis amigos y pareja les parece genial volar encima de los aires a velocidad descomunal, colgados como arañas de un arnés. Yo, con el corazón en la garganta, vuelo también (la diferencia es que ellos sonríen y yo, grito).
Tras haber sobrevivido, al bajar me premio entrando a una librería que se me atraviesa. Encuentro esta delicia de librito sobre el «idioma» local: da el significado de voces típicas chapinas (guatemaltecas) y ofrece ejemplos de uso. Entre ellas aparece este portento de palabra, Muchá, con la siguiente nota: «Es una de las más grandes invenciones chapinas de todos los tiempos. Casi imposible de traducir a cualquier otro idioma e incluso de definir en el propio español. Su más cercano significado es: ‘Hey, todos ustedes aquí alrededor que me escuchan y son mis amigos’, como en la frase ‘Vamos, muchá'». Eso se llama capacidad de síntesis. Una maravilla más de esta tierra.

El escritor que sabe ‘dónde duele’

Imagen 2«¡Pobrecito!’, dicen los mayores cuando ven a un niño que llora y se queja de un dolor sin poder precisarlo. ‘No sabe dónde le duele’. Esto no es rigurosamente exacto. Pero, ¡qué hermoso! Hombre que malconozca su idioma no sabrá, cuando sea mayor, dónde le duele, ni dónde se alegra. Los supremos conocedores del lenguaje, los que lo recrean, los poetas, pueden definirse como los seres que saben decir mejor que nadie dónde les duele».     -Pedro Salinas

Lamento no poder dar la fuente exacta de estas líneas del autor español, sólo digo que las tomé de esa pequeña-gran compilación realizada por Efraín Bartolomé, La poesía (Praxis). La mía es una edición de 1996, ignoro si tenga reimpresiones.

Me parece bellísimo el concepto: quien escribe poesía intenta localizar dónde duele y convertir ese hallazgo en palabras-luz.

Esta autora me buscó para firmarme su libro

Abrazos y calorcito sellan mis primeros minutos en la ciudad de Guatemala. Mi pareja me encuentra en el aeropuerto, mi familia guatemalteca nos busca para comer. De todos los lugares del mundo, hoy no querría estar en ningún otro. Entre novedades, plática y recuerdos se va la comida. Luego, caminar un poco nos lleva a toparnos con una señora librería. Juro que yo no la busqué. Felicidad total.

Me acerco al librero que se ve más avispado y le pido me recomiende autores locales (sólo conozco a Asturias y Monterroso). Saca poesía de Carolina Escobar y Ana Maria Rodas, una novela de Rodrigo Salazar y un libro de cuentos de Denise Phe-Funchal. Pícaro, añade: «Y ahí está Denise, así que se lo puede firmar». Pregunta cómo me llamo y dice llamarse Wellington. «Ya no somos desconocidos, así que vamos y yo se la presento». En la foto que ilustra este post estoy con ella, autografiando su libro que inicia con este epígrafe: «La gente es rara. Nunca he podido acostumbrarme a la idea de que también soy gente, y que a lo mejor confunda mi propia muerte con otra cosa» (Rafael Menjívar). Buen texto, augurio de los días por venir.

Para sentirse idolatrada en viernes

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13 María Bonita (Versión Acústica)

Para el arranque del fin de semana se impone algo de buena música, como este clásico del soberbio Agustín Lara, «María Bonita», dedicado en su momento a la diva del cine mexicano: María Félix. La letra es fantástica, con líneas como: «Amores, habrás tenido/ Muchos amores/ Pero ninguno tan bueno/ Ni tan honrado/ Como el que hiciste/ Que en mí brotara./ Lo traigo lleno de flores/ Como una ofrenda/ Para dejarlo/ Bajo tus plantas./ Recíbelo emocionada/ Y júrame que no mientes/ Porque te sientes/ Idolatrada».

Ésta es una versión reciente de Natalia Lafourcade, incluida en el disco Mujer divina. El arreglo acústico es sencillo, sin pretensiones, pero lleva el alma puesta en la voz. Me gusta recibir así el fin de semana (da click en el enlace superior para oír la canción).

Muere trágicamente un poeta

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En estos días, el poeta guatemalteco Carlos Zipfel y García murió de manera terrible: calcinado al interior de su casa, al incendiarse ésta en la capital de aquel país. Yo no conocía sus versos, me acerqué a ellos al encontrar la noticia mientras revisaba notas sobre la vida cultural de Guatemala, ahora que pasaré unos días allá. Me quedo sin habla. Aquí, algunos versos suyos.

Ciertamente: Teníamos quince años
y una sed galopante y una miseria criminal.
Nos asistía el deseo y éramos tontos y creídos.
Nacimos a la furia en medio de golpizas
para después anudar el odio a la cintura
y cabalgar edades, caminos e infortunios
de la mano del grito: soplando a todos lados.

Cayeron los amigos por balas asesinas./
Emigraron algunos. Otros muchos quedaron,/
suspendidos de ramas sin valía,/
junto a la edad primera, por los rumbos burgueses,/
pregonando hermandades, rosarios y memorias/
de hechos virulentos que creyeron hermosos…/
Así se hace la historia. Así crecemos todos. […]

Link relacionado:

Noticia de la muerte de Zipfel: http://www.prensalibre.com/noticias/Perece-escritor-Zipfel-Garcia_0_953904630.html

«Sobre la traducción de algunos títulos», de Monterroso

Screen shot 2013-07-18 at 3.54.03 PM«[…] es mejor leer a un autor importante mal traducido que no leerlo en absoluto. ¿Qué le va a suceder a Shakespeare si su traductor se salta una palabra difícil? Pero existen los que no lo leen porque alguien les dijo que estaba mal traducido. […] toda traducción es buena. Pasa con ellas lo que con las mujeres: de alguna manera son necesarias, aunque no todas sean perfectas […]». Este fragmento de Tito Monterroso de «Sobre la traducción de algunos títulos» está incluido en el Material de Lectura de la UNAM dedicado al guatemalteco (el link: http://alturl.com/29hv6 ). En él habla de varias traducciones curiosas al español, como ésta cuya víctima fue Wilde: «[…] Traducir The Importance of Being Earnest por La importancia de ser honrado hubiera sido realmente honesto pero, por la misma razón, un tanto insípido, cosa que no va con la idea que uno tiene de Óscar Wilde. Claro que todo está implícito, pero se necesitaba cierto talento y malicia para cambiar being (ser) earnest (honrado) por ‘llamarse Ernesto'».

Leí esto hará unos 10 años, cuando estaba en la universidad. Mi querido amigo Daniel Zavala me regaló ese Material de Lectura y la primera frase que cito aquí se me quedó muy grabada, por cierta: es mejor leer a un autor mal traducido que no leerlo en absoluto. Estaré unos días en Guatemala, tierra natal de Monterroso, razón de más para celebrar doblemente poder compartir el texto en línea.

Escapar de todo a través de un libro

Esta maravillita la vi en el blog porquenosemeocurrio.wordpress.com Me encantó y quise rebloguearla desde allá pero fue imposible, así que la posteo desde la fuente original, en Vimeo.

Se trata de la animación de un rico tema de John Mayer, realizada por Virgilio Villoresi con una antigua técnica, sencilla y limpia, filmada en vivo (nada de postproducción). La canción en sí misma es riquísima: trata de un hombre harto de todo, que encuentra cómo «escaparse» del mundo a través de la lectura, en un submarino. El conjunto de animación más música es magistral.

El fornicio, en voz de Rojas

joehensonfineart.com
joehensonfineart.com

«Te besara en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,/ mi vergonzosa, en esos muslos/ de individua blanca, tocara esos pies/ para otro vuelo más aire que ese aire/ felino de tu fragancia, te dijera española/ mía, francesa mía, inglesa, ragazza,/ nórdica boreal […]» -Gonzalo Rojas, «El fornicio».

Nada que añadir a estos versos, que el autor confesó haber escrito no en la juventud sino en una de sus «pubertades cíclicas». Lo único que me atrevo a hacer ante ellos es ofrecer este enlace, de la voz del autor leyendo el poema entero (da click aquí):

«Me voy en busca de mujeres horizontes»

EfraínEl que da título a esta entrada es un textito del autor mexicano Efraín Huerta, breve y lúdico, con aires de haikú, emparentado con el epigrama y de obvias influencias greguerianas (¿o gregueriescas?). Así lo definió su creador: «El poemínimo está a la vuelta de la esquina o en la siguiente parada del Metro. Es una mariposa loca, capturada a tiempo y a tiempo sometida al rigor de la camisa de fuerza”. El poemínimo nació en 1947 pero goza de una envidiable juventud. Aquí la prueba, en edición de Verdehalago.

Distancia

Del/

Dicho/

Al/

Lecho/

Hay/

Mucho/

Trecho//

Inútil

No por/

Mucho/

Publicar/

Te consagras/

Más temprano//

Cardenalicia

Yo/

Soy/

El poder/

Detrás/

Del/

Coño//

Consejo III

Hazlo/

Bien/

Y no/

Mires/

Con/

Quién//

«Me interesa la obra, no lo que pasa con ella»

foto: Allan Fis
foto: Allan Fis

«Cuando te va muy bien, la gente a tu alrededor es la que cambia, porque asumen que eres otro. Ellos no saben que pienso que nada de esto es real, y el que se lo crea pierde el juego. Yo creo en el trabajo duro, comprometido, profundo, constante. Creo en la obra, no en lo que pasa con ella […]», dice el actor mexicano Demián Bichir, entrevistado por la revista Esquire (julio 2013).

Hace unos tres años conocí a Demián, cuando le hicimos una sesión de fotos para una revista. Aún no lo nominaban al Oscar pero ya tenía detrás una amplísima trayectoria como actor de cine y teatro, en México y EUA. A la entrevista llegó solo, sin representante, guardaespaldas ni asistente. Inteligente y divertido, sencillo como hijo de vecino, me encantó desde el primer minuto (no tuvo nada que ver que sea realmente guapo, lo juro, je). Trabajar, poner el alma en la obra pero desentenderse de los resultados: me gusta como filosofía de vida. ¿Será la sabiduría que da llegar a los 50?

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«Gutenberg fue un vil estafador»

Imagen 2Para el lanzamiento de su nueva novela, El libro de los placeres prohibidos (Planeta), el escritor argentino Federico Andahazi declaró que Gutenberg no es el héroe que nos ha vendido la historia. En lugar de estar interesado en la difusión del conocimiento (¿quién puede creer que el impresor tenía ojos de futuro, para saber que su invento cambiaría al mundo?), en realidad fue un falsificador en busca de lucro. Con este fin en mente encontró cómo reproducir en dos horas un libro, tarea que hasta entonces podía tardar años al hacerse a mano y a un costo altísimo, «similar al de una casa», señala Andahazi en entrevista citada por La página del idioma español. Afirma haber visto documentos que prueban que Gutenberg fue enjuiciado por estafa. Yo busqué en la web información al respecto pero sólo encontré que mantuvo su trabajo en el mayor secreto y que su familia, comerciante de metales, se vio involucrada en juicios por falsificación.

Lo que plantea el argentino no es descabellado. Además, me gustan su pluma y su osadía en novelas como Las piadosas, con lo que sin duda leeré El libro de los placeres prohibidos. Sin embargo, me despierta suspicacias que esta revelación surja al momento de promover su nuevo libro y, también, no localizar más información al respecto. Ojalá Andahazi aporte fuentes y datos duros o algún historiador serio profundice en el tema. Mientras tanto, me deja sembrada la duda.

Link relacionado

Artículo en La página del idioma español: http://www.elcastellano.org/noticia.php?id=2243

Biografía de Gutenberg: http://www.robinsonlibrary.com/library/history/gutenberg.htm

#Cuentuitos por manojo

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Me gusta el reto de escribir un pequeño cuento en formato Twitter, es decir, en un máximo de 140 caracteres. El saber popular los llama cuentuitos. En esta pequeña recopilación van cinco que hice en esa línea.

Príncipe azul

La chica se atragantó de novelas de Corín Tellado, tuvo indigestión y eructó un príncipe azul.

Autosatisfacción

Minutos después de que lo hubieron dejado, el cigarrillo siguió fumándose a sí mismo.

Deseo literal

Cuando el polaco dijo «Quiero vivir en las calles de Nueva York» no pensó que su deseo se cumpliría tan literalmente: entre la 7a y la 56.

Mujer fácil

Harta de las críticas por ser una mujer difícil, un día se volvió una mujer fácil. Ahora todos murmuran de ella.

Negar un beso o un verso

Dijo el poeta: «Es más castigo negar a un amante un verso que un beso, porque en un verso caben todos los besos».

-Julia Santibáñez

Dormir mal, ese mal

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Otra noche de insomnio, mi mente da vueltas a velocidad Match 3 con más determinación que mis intentos por meditar. No me quejo de lo que me mantiene despierta (pienso, analizo, imagino y sí, también escribo), sino del hecho de restarme horas de sueño. Como la literatura siempre dijo antes lo que a mí me pasa hoy, recuerdo este poema del colombiano Flóbert Zapata. No puedo sino suscribirlo:

Siempre dormí muy mal./

Después de muerto/

seguro seguiré durmiendo mal./

Seré un mal muerto./

Un muerto fatigado./

Nada me preocupa de la muerte,/

excepto esta certeza/

de que voy a seguir durmiendo mal.//

PD Si alguien sabe dónde está el interruptor de ON/OFF será ampliamente recompensado por compartirme el hallazgo.