Escritores suicidas: palabras póstumas

En los primeros días de este 2013 el diseñador español Manuel Mota, director creativo de la marca de vestidos nupciales Pronovias, se suicidó hiriéndose en el pecho con un cuchillo. Dejó cartas de despedida para su novio, su familia, la policía. La noticia me recuerda los años en los que trabajé en moda nupcial y,Sigue leyendo «Escritores suicidas: palabras póstumas»

Memorables comienzos de libros 2

Había dicho que escribiría una segunda entrega del post original Memorables comienzos de libros (ver entrada del 9 de diciembre de 2012). En aquel caso consigné mis inicios favoritos de novelas escritas en lengua extranjera; en éste, cito las primeras palabras de libros escritos en español. La idea es consignar esas frases iniciales que prometenSigue leyendo «Memorables comienzos de libros 2»

De leones que matan mirando y demás linduras

Aquí va una narración tremendamente aleccionadora y chulamente contada: «El león mata mirando. Primero se acerca despacio… en silencio, porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa. Después la quedaSigue leyendo «De leones que matan mirando y demás linduras»

¿Me dan permiso de decir que soy escritora?

  ¿Quién puede realmente decir que es escritor? ¿Merece más llamarse así quien tiene algunos libros publicados o el que tiene mil por dar a la imprenta? ¿El que ha sido firmado por una casa editorial o el que costeó sus propios volúmenes? Estas y otras interrogantes las explora Silvana Bosch en un interesante artículo deSigue leyendo «¿Me dan permiso de decir que soy escritora?»

17 comienzos (muy) memorables de libros

Agradezco infinitamente invitaciones así, como la planteada hoy por Javier Martínez Staines en su blog http://detintasomos.com   Comenta que en las librerías, para decidirse por algún volumen, suele leer el primer párrafo. Si lo atrapa, el libro es suyo. Entonces comparte varios comienzos impecables de novelas que se le volvieron muy queridas (en esta primera entregaSigue leyendo «17 comienzos (muy) memorables de libros»

Lo anterior, de Cristina Rivera Garza y El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel

Acabo de terminar Lo anterior, novela de Cristina Rivera Garza (Tusquets), e inmediatamente antes El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel (Anagrama). Ambas escritoras mexicanas, las conocía por sus artículos en periódicos y revistas, pero no como narradoras. La novela de Nettel, intimista, de tono autobiográfico y ubicada en los años setenta, me dejó conSigue leyendo «Lo anterior, de Cristina Rivera Garza y El cuerpo en que nací, de Guadalupe Nettel»

¿Por qué respiro?

Hoy, 12 de noviembre, se celebra en México el Día Nacional del Libro, así que aprovecho para responder: ¿por qué los libros? Tomo prestado lo que dijo Carlos Fuentes, a quien hoy se recuerda en varios eventos, cuando le preguntaron: «¿Por qué escribe?». Dijo: «¿Por qué respiro?». Así yo, al cuestionamiento ¿por qué leo libros?Sigue leyendo «¿Por qué respiro?»

Regalar renglones a la gente

Este post se compone de tres partes interrelacionadas: 1. Ayer, mi querido amigo Salvador (lector irredento como yo) me envió esta foto de una cabina de lectura en Heidelberg, Alemania, donde estudia un posgrado. Me dice que se trata de casetas públicas llamadas «Leselust» = «Ganas de leer» y esta es su descripción: «Tienen muchísimosSigue leyendo «Regalar renglones a la gente»

Leer nos hace físicamente más reales

Ayer, en una conversación en este blog con Borgeano, comentábamos sobre la dificultad de mantenernos al día con lo que cada día se publica: no hay forma de abarcar siquiera una mínima parte de las muchas letras vaciadas en impresos y en digital, en todos los formatos imaginables. Entonces recordé esto, escrito por el enormeSigue leyendo «Leer nos hace físicamente más reales»

Compañía a bordo

Voy a tomar un avión. Para tener una conversación intensa, de altos vuelos (literales y metafóricos), invité a venir conmigo a Silvia Molloy. A esta autora argentina que recién publicó su novela En breve cárcel en el Fondo de Cultura Económica me la presentó Ricardo Pigilia, a través de la colección Serie del recienvenido. Ella,Sigue leyendo «Compañía a bordo»

Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera

Cruda, descarnada, con resabios de viaje iniciático y pinceladas mitológicas: esta breve novela (132 pp) trata la vida en la frontera entre México y Estados Unidos, ese submundo que tiene sus propios códigos, jerga y entrelíneas. La anécdota parece sencilla: una muchacha cruza «al otro lado» para buscar a su hermano. Se superponen primero laSigue leyendo «Señales que precederán al fin del mundo, de Yuri Herrera»

Nueva (y controvertida) librería

Aprovechando el ímpetu dominical me lanzo al siempre amado Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, a conocer la nueva librería Elena Garro, duramente criticada por los vecinos bajo argumentos de violaciones al uso de suelo y complicaciones viales. No sé si Consuelo Záizar, titular por algunas quincenas más del Consejo Nacional para laSigue leyendo «Nueva (y controvertida) librería»

Cómo los libros cambian con la edad (de uno)

“Solamente hay una manera de leer, que es huronear en bibliotecas y librerías, tomar libros que llamen la atención, leyendo solamente ésos, echándolos a un lado cuando aburren, saltándose las partes pesadas y nunca, absolutamente nunca, leer algo por sentido del deber o porque forme parte de una moda o de un movimiento. Recuerde queSigue leyendo «Cómo los libros cambian con la edad (de uno)»

Libros, más vivos que la gente

Para esta mañana de sábado, aquí otra cita explosiva sobre el arte de leer: «Los libros a veces están más vivos que la gente, ‘pueden estar cargados de dinamita’. Algunos de ellos son capaces de generar encuentros tan intensos que pueden mutilar la existencia o inyectar una fortaleza diez veces mayor a todo lo concebido.”Sigue leyendo «Libros, más vivos que la gente»

Cortázar me calla la boca

Hace unos días escribí algo sobre la palabra «gentes» y subrayé que me parece lamentable (ver Septiembre 11, entrada: «Palabra del día: ‘gente’ (no ‘gentes’)». Pues resulta que anoche empecé a leer una edición argentina de Las Hortensias y otros relatos, de Felisberto Hernández (El cuenco de plata). El volúmen incluye un prólogo que Cortázar hizo de laSigue leyendo «Cortázar me calla la boca»

Leer es un estimulante

Continuando con lo iniciado ayer (postear reflexiones/citas en torno al arte de leer), aquí un fragmento de Auster: leer es parecido a una droga, a un estimulante poderosísimo. Lo suscribo. “Leer era mi válvula de escape, mi desahogo y mi consuelo, mi estimulante preferido: leer por puro placer, por la hermosa quietud que te envuelve cuando resuenanSigue leyendo «Leer es un estimulante»

Sobre el (galano) arte de leer

Dado que la personaja autora de este blog no concibe el mundo sin leer, se dará a la tarea de reunir aquí citas sobre este arte/placer siempre inacabado (por fortuna), no sin antes mencionar que cuando asistía a la escuela recuerda haber tenido en sus manos un libro que se llamaba justo así: El galanoSigue leyendo «Sobre el (galano) arte de leer»

Las primas, de Aurora Venturini

En 2007, los integrantes del jurado del Premio Nueva Novela en Argentina (entre los cuales figuraba Rodrigo Fresán) eligieron como ganador un texto que se distinguía por «su originalidad y por la fuerza de su escritura», según dicta la contratapa del libro. Menuda sorpresa se llevaron cuando al abrir la pleca encontraron que la autoraSigue leyendo «Las primas, de Aurora Venturini»

Errante en la sombra, de Andahazi y Le potentiel érotique de ma femme, de Foenkinos

Hace tiempo que no escribo sobre mis recientes lecturas y varias editoriales internacionales me han llamado, preocupadas porque sus volúmenes de ventas están cayendo estrepitosamente a consecuencia de mi descuido. Lo reparo, pues, y comento los dos últimos libros a los que les hinqué el diente. Esperaba mucho del argentino Federico Andahazi, Errante en laSigue leyendo «Errante en la sombra, de Andahazi y Le potentiel érotique de ma femme, de Foenkinos»

Mar tormenta

A veces un poema explica el día. Éste, hoy. «Oye, yo era como un mar dormido./ Me despertaste y la tempestad ha estallado./ Saludo mis olas, hundo mis buques, subo al cielo y castigo estrellas, me avergüenzo y me escondo entre mis pliegues, enloquezco y mato mis peces./ No me mires con miedo./ Tú lo has querido». -AlfonsinaSigue leyendo «Mar tormenta»

El siguiente amante

Anoche terminé de leer Love and Summer, del irlandés William Trevor (Penguin). Fue mi primer contacto con el autor y esperaba muchísimo… eso no ayudó. La novela fluye bien, mantiene la tensión/atención, tiene pasajes destacados pero si fuera un cigarro digamos que no llegué a darle el golpe. Demasiado sutil, a ratos incluso «correcta» (meSigue leyendo «El siguiente amante»

Sigo al amor

«Sigo al amor allá adonde conduzcan sus caravanas». -Bin Arabi, erudito sufí, siglo XII Así arranca la novela El secreto del calígrafo, de Rafik Schami (Salamandra), regalo muy querido de quien me quiere. Saboreo estas palabras y mientras tanto me pierdo en los recovecos de la caligrafía árabe que ilustra el libro, sensual como ninguna.

«Hacer algo grande»

Ayer encontré en la librería dueña de mis quincenas este librito de la argentina Alfonsina Storni (la misma cuya automuerte inspiró «Alfonsina y el mar»). Lo compré porque me di con este texto muy breve y hasta poco pulido, seductorsísimo por su mezcla de ingenuidad/fuerza: «Amo y siento deseos de hacer algo extraordinario. No sé loSigue leyendo ««Hacer algo grande»»

Palabras en propiedad

  Yo y mi obsesión por ellas… no tengo remedio. Me da por pensar que algunos autores se han vuelto dueños absolutos de ciertas voces, tanto que es imposible decirlas sin aludir a sus «creadores». Por supuesto, el vínculo está dado por su obra, después de leer la cual no he podido librarme de sus fantasmas.Sigue leyendo «Palabras en propiedad»

El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic

«[El cuerpo] era el único instrumento del que disponíamos, el único instrumento para entendernos, el lenguaje del cuerpo que llega detrás, delante, al margen de las palabras, al margen del habla, que pronto nos resultó insuficiente. El cuerpo suplía nuestra carencia de lenguaje, ese algo que se nos escapaba desde el principio. El cuerpo eraSigue leyendo «El sabor de un hombre, de Slavenka Drakulic»