Para lo que me sirven las palabras contigo

Hace frío, extraño a mi gente más querida, trato de ponerle letras a la mañana. Como buen augurio, arranco el año leyendo a Xavier Villaurrutia y este pequeño poema suyo, que seguramente había visto en otro momento, ahora es como una piedra que cae con mi nombre. Porque sí, cuando en el amor se está demasiado cerca o demasiado lejos, las palabras salen sobrando.

«Llévame contigo tan lejos

que, en el camino, olvide

las palabras.

 

Llévame contigo tan cerca

que, sin camino, no tenga

palabras».

-Xavier Villaurrutia, «Lugares [II]», Reflejos, en Nostalgia de la muerte. Poemas y teatro, Fondo de Cultura Económica, Colección Lecturas mexicanas 36.

#Adiós2015 Bienvenido, 2016 #Playlistcolectiva

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Se acabó 2015, año de contrastes violentos. Hubo espinas clavadas y sorpresas espléndidas, sacudidas fuertes y abrazos que desbordaron la luna. Gracias por estar aquí, por acompañarme en el trayecto de luces y tinieblas, por leerme y, sobre todo, por dialogar. De veras, muchas gracias.

Espero un 2016 de aprender, de amar, de escribir, de sorprenderme (nunca dejar de hacerlo), de leer y de morir si hay que morir pero renacer mil veces, porque si una cosa tengo clara es que no me voy a quedar tirada. Así, mi canción para esta #Playlist para recibir el Año nuevo es Fight Song, de Rachel Platten, canción que le debo a mi adolescenta en mucho más de un sentido y la cual pretendo enarbolar como mi himno durante el nuevo año: todavía tengo mucha pelea que dar. Aquí abajo van las propuestas a través de @danioska y Facebook/JuliaSantibáñez. Si quieres añadir la tuya escríbela abajo.

Que 2016 tenga el mejor arranque. Nos lo merecemos.

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  1. Edgardo Bermejo A cada paso, de Flans
  2. Marcela Sánchez Greene Ahí estás tú, de Chambao
  3. Dulce Villaseñor All These Things That I’ve Done, de The Killers
  4. Alejandro Sandoval Amarga navidad, con Amalia Mendoza “La Tariácuri”
  5. Rafael Carballo As, de Stevie Wonder
  6. Pola Thrace Better Things, The Kinks
  7. Rubén Ruiz Guerra Blackbird, de Sarah McLachlan
  8. @ursulacamba Chasing Cars, de Snow Patrol
  9. @cherrera313 Color esperanza, de Diego Torres
  10. @EJCastroviejo Come Together, de The Beatles
  11. Víctor Varela Come With Me Now, de Kongos
  12. @carloscarranzap y Leopoldo Cervantes-Ortiz Coming Back To Life, de Pink Floyd
  13. @JPablo_Preciado Crunchy Granola Suite, de Neil Diamond
  14. Eduardo Limón, Pedro Jiménez, @AdrianoDeLucio y @fer_botello El año viejo, de Tony Camargo
  15. @65Murillo Este mundo va, de Miguel Bosé
  16. Julia Santibáñez Fight Song, de Rachel Platten
  17. Andrés Grillo Fuego, de Bomba Stereo
  18. @RolonPicudo Gitan, de Garou y The Gypsy Kings
  19. Alberto Palacios Happy, de Pharell Williams
  20. @gcerveravalee Here Comes The Sun, de The Beatles
  21. Javier Martínez Staines Hey, You, de Pink Floyd
  22. Carolina Enríquez-Korte I Don’t Like It, I Love It, de Flo Rida con Robin Thicke
  23. @SilentMayShout It’s Not Unsual, de Tom Jones (claro, en la interpretación de Carlton Banks pero no está en Spotify)
  24. Leo Agusto Jefe de jefes, de Los Tigres del Norte
  25. Inés López de Arriaga La vida es un carnaval, de Celia Cruz
  26. @mpmo18 Lazarus, de David Bowie
  27. @miradadelaluna Locked Away, de R. City con Adam Levine
  28. Víctor Arta Loco de amor, de David Byrne
  29. Jorge M. Mendoza Los caminos de la vida, de Celso Piña
  30. Miguel Ángel Ángeles Move In The Right Direction, de Gossip
  31. Arturo Erremental The New Year, de Death Cab For Cutie
  32. @Natrosca Open Season, de High Highs
  33. Jaime Mesa Que nadie sepa mi sufrir, de Margarita y su Sonora
  34. Diana Penagos Quítatelo, de Alejandra Guzmán y Beatriz Luengo
  35. @danywino The Ruins Of Athens (Overture), de L. V. Beethoven
  36. Carlos Alberto García Samba Megamix, de Two Man Sound
  37. Hugo García Michel Slow, de Leonard Cohen
  38. Andrea Quintero Stand By Me (versión Bachata), de Junior
  39. @didiloyola Sueños, de Diego Torres
  40. Jodé de Jesús Montoya The Show Must Go On, de Three Dog Night
  41. Francisco Flores y Pilar Luna Un año más, de Mecano
  42. Ram Rock Under Pressure, de Queen y David Bowie
  43. @alexvcm Viva la vida, de Coldplay
  44. Alejandra Morón Vivir mi vida, de Marc Anthony

YOUTUBE

45. Mini García Get The Money, de Goran Bregovic

46. Ernesto Flores Vega Estoy empezando a ver la luz, de Terciopelo Subterráneo

Mi Rabia de vida, entre los 10 libros de poesía del año

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La periodista Mónica Maristáin, una de las voces más sólidas de la cultura hecha en México, publica hoy en el periódico Sin Embargo su lista de los 10 libros de poesía de 2015, «por orden de emoción y admiración».

Mi Rabia de vida aparece en el número 6, junto con este comentario: «La también periodista y editora descose y cose la noción del cuerpo con una sensualidad pasmosa. Son palabras como gotas de miel, hiel y rabia donde como bien marca Mónica Lavín en el prólogo, el lector no sabe dónde acaba uno y comienza el otro ser, el otro cuerpo».

Mi libro, de por sí amarillo, se puso afónico de algarabía. Agónico de contento. Yo, ni se diga. No hay una coincidencia más feliz que el hecho de que esto ocurra, cómo no, en un #MiércolesDePoesía, trinchera de este blog donde cada semana se habla, se respira, se transpira en versos. No dejes de anotar los nueve nombres de la lista y poner sus libros en el buró, junto a la cama: Xitlalitl Rodríguez Mendoza, Óscar David López, Jesús Ramón Ibarra, Luis Bugarini, Feli Dávalos, Rafael Catana, Javier Medina Bernal, Jorge Fondebrider y Paula Jiménez España. Haré lo propio.

Celebro y agradezco esta celebración del género más vital, porque como dijo Vicente Huidobro: «Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía».

Da click aquí para ir al artículo completo en Sin Embargo.

Para comprar Rabia de vida en formato digital da click en la esquina superior de esta pantalla, donde dice EBook. También está disponible en versión impresa en librerías Gandhi, El Sótano, El Péndulo y Fondo de Cultura Económica, además de Amazon.com (para EUA y Latinoamérica) y Amazon.es (para Europa).

Mis 25+1 libros de 2015

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Este año debo haber leído unos 65 títulos, sobre todo novela y poesía, además de cuento, diarios, humor gráfico, ensayo, crónica, cartas. El número no es lo importante, sino lo que me pasó con algunos, como dijo Proust (cito de memoria): «Al leer, cada lector se vuelve lector de sí mismo. El libro es el instrumento que le permite ver lo que, sin esas páginas, no hubiera visto de sí mismo». Hoy caigo redondita en la tentación de compartir esta lista de los 25+1 que más disfruté, los libros que me hicieron el año, que me hicieron en el año. En otros casos me interesó el riesgo formal de su autor, su búsqueda fuera de la zona de confort. Al final, para qué escribir si no se busca ensanchar las fronteras de lo ya dicho.

Aunque no necesariamente fueron publicados en 2015, sí pasaron en estos 12 meses al anaquel de mis afectos cercanos.

CUENTO

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.36.241. Cavernas, de Luis Jorge Boone (Era). Lo leí por recomendación insistente de mi querido escritor Carlos Velázquez, así que de entrada ya sabía que me iba a topar con algo bueno. Y sí, es harto disfrutable la densidad narrativa de Boone, los inquietantes paisajes internos y externos que levanta con palabras echando mano de su vocación de (también) poeta, en los que vi reflejadas paranoias, alucinaciones. En especial tuve que detenerme varias veces para saborear «El jardín interior» y «Soñé que ayer era la bruma».

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.37.562. Cuentos. Varia invención. Tomo I. Obras completas, de Francisco Tario. Edición y prólogo de Alejandro Toledo (FCE). Regalo de mi amigo José Luis Enciso, este libro del autor mexicano es de mis más grandes hallazgos literarios no sólo del año, sino de la década. Es un maldito loco. Un fantasma que hace guiños a Edgar Allan Poe, Horacio Quiroga, Max Aub y hasta Kafka y Borges, sin palidecer. Un master de las esdrújulas. Un demente del lenguaje preciso, puntual y rico (de riqueza y de suculencia).

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.40.233. Los atacantes, de Alberto Chimal (Páginas de espuma). En siete cuentos, el narrador mexicano ofrece un paseo por el frío de miedo que entra a través de la pantalla de la computadora o el celular, que pinta cada paso. Y los relatos también tienen humor. Negro, pero humor al fin. Me gusta la pluma de Chimal y sus no-ganas de quedarse quieto.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 21.45.514. Sam’s Confession, de Dania Castañón Santibáñez (Uranito). Una chica se planta ante los compañeros de escuela de su hermana para hablar con voz fuerte de palabras incómodas, como congruencia y aceptación. No sólo es un texto vibrante y bien escrito, hecho de emociones acendradas, sino que es el primer libro de mi adolescenta. Francamente, no me la acabo.

 

 

NOVELA

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.44.095. Cómo se hace una chica, de Caitlin Moran (Anagrama). Una adolescente inglesa aprende a construirse, ácida y lúdica, riéndose de sí misma y de los otros, con la valentía y la inconsciencia que dan los pocos años. Encuentra así la mejor defensa ante la realidad jodida. Moran escribe espléndidamente bien y logra eso que no es fácil: hacer reír desde la complicidad.

 

 

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6. El complot mongol, de Rafael Bernal (Joaquín Mortiz). Desde hace años tenía la deuda de leer este clásico de la novela negra mexicana, aparecida en 1969 y de extraordinario humor negro. Ahora no puedo ver igual la calle de Dolores, mientras el personaje de Filiberto García va conmigo a todas partes murmurando «¡Pinche tráfico!», «¡Pinche gente!».

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.46.047. El mundo deslumbrante, de Siri Hustvedt (Anagrama). Recibido como regalo de mi entrañable Alma Delia, este libro de la autora norteamericana es una lupa de aumento aplicada sobre el arte, el amor, la diferencia de sexos, los celos, la familia, todo al mismo tiempo y sí, algo deformada. Una artista plástica, viuda de un magnate del arte, busca proyectar su obra. Como a nadie le interesa lo que haga una sesentona ella pacta con tres artistas jóvenes, Alter Egos que dan a conocer su trabajo. A ratos es de veras demoledora.

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.49.378. El pudor del pornógrafo, de Alan Pauls (Anagrama). Ésta, la primera novela del escritor argentino, cuenta una pasión amorosa que se deja ir en el desgarramiento (perdón por la redundancia). En segundo plano aborda la impotencia de quien escribe, quien quiere explicarse la vida con palabras y las encuentra pálidas, quien al volcarse en esa obsesión termina por desintegrarlo todo.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.52.469. Las noches habitadas, de Alma Delia Murillo (Planeta). Cuatro mujeres se hurgan las entrañas en esas horas en las que la luna todavía no se separa del amanecer. Rotas pero enteras, demenciales y tremendamente cotidianas se van haciendo en el camino, van descubriendo que la vida se arma a paso lento, con cadencia de prueba-error. Desde entonces me las he ido encontrando en muchos lugares y a veces en el espejo, siempre voraces, peligrosas fantásticas.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.28.0910. Lo que dijo Harriet, de Beryl Bainbridge (Impedimenta). Dos adolescentes se reencuentran en el verano de una localidad costera inglesa. En la exacta frontera inocencia-perversión se entretienen tratando de seducir al Zar, un hombre casado e inmoral que no imagina el poder destructivo de las niñas. Disfruté tanto la prosa tensa de Bainbridge, que al terminar el libro tuve que empezarlo de nuevo. Me mata su manera de dominar el lenguaje.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.55.0711. Pregúntale al polvo, de John Fante (Anagrama). El autor, quien fue para Bukowski «como un dios”, expone la historia de un aspirante a escritor que se regodea entre el deseo de grandeza, la violencia y el amor que incendia. Publicado en 1939, este libro llegó a mí como regalo de Roberto Jauregui, mi cómplice necesario. Es lo primero que conozco de Fante y ya me he dicho varias veces: ¿cómo podía andar por ahí sin haberlo leído?

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.57.2112. The Professor of Desire, de Philip Roth (Vintage Books). A partir de la historia amorosa de David Kapesh, Roth explora los resortes del deseo, contradictorios e inmanejables. ¿Por qué uno quiere estar con X y no con Y? ¿Por qué fantasea con la persona que no es la mejor opción, sino con quien tiene todo en contra? El hedonismo de Roth es «herido, irónico», dice Kundera, y coincido. Es de lo poco que leí este año en inglés, pero me llenó la cabeza.

 

OTROS GÉNEROS 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.59.1613. Cartas, de Dylan Thomas (Ediciones de La Flor). Leo el libro (en edición inconseguible, por cierto) gracias al préstamo de mi entrañable Jaime. Me alucina la reflexión de Thomas sobre su trabajo poético, la claridad pasmosa con la que a los 20 años ya sabía que quería ser un escritor de los que trabajan en dirección a las palabras, no hacia afuera de ellas.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.01.1714. Diarios amorosos, de Anaïs Nin (Siruela). Los cuadernos de Anaïs me acompañaron durante varios meses, no por las casi 800 páginas del libro, sino por la trepidante densidad que a veces obliga a pedir una tregua de sus amores, la soledad urgente, el cuestionamiento vital, la creación. En muchos momentos me dice mejor de lo que puedo hacerlo yo misma.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.02.1915. El interior, de Martín Caparrós (Malpaso Ediciones). Durante ocho meses Caparrós recorrió la provincia argentina para poner en renglones la esencia de su tierra, si la hubiera. En el intento compuso esta road movie literaria que disfruté muchísimo por su combo de crónica, relato, poesía narrada, diálogos y monólogos pero, sobre todo, por su netez y por la indagación de nuevas formas de contar las cosas.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.04.2416. La ciudad que nos inventa. Crónicas de seis siglos, de Héctor de Mauleón (Cal y Arena). Textos breves de una ciudad, esta ciudad de México, poblada de caras y tiempos que se superponen, como un palimpsesto siempre en marcha. Riquísimo balance entre erudición e historia platicadita, vuelta cercana.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 21.02.0217. Contra los poetas, de Witold Gombrowicz (Tumbona Ediciones). En 1947, el autor polaco residente en Buenos Aires dictó ahí la conferencia titulada “Contra los poetas”. En ella se burlaba de sus colegas solemnes, del lenguaje demasiado profundo, grandioso, elevado. Por supuesto, la provocación sacó ámpulas. Es grandiosa su comparación del poema y el azúcar: en estado puro («en exceso») ninguna se soporta.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.07.2618. Solsticio de infarto, de Jorge F. Hernández (Almadía). Compendio de las mejores columnas de Hernández, quien a su vez es de las mejores plumas de México, más una selección de dibujos de sus libretas. Adoro su lucidez e ironía.

 

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.08.4719. Uncle Bill, de BEF (Sexto Piso). Desde su doble trinchera de ilustrador y novelista, el enorme BEF entreteje la estancia de William S. Burroughs en México con su propia obsesión con el personaje. No es un libro de monos, es una novela gráfica ambiciosa que no se conforma. Y eso cómo se agradece.

 

 

POESÍA

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.23.0820. Contratono, de María Gómez Lara (Visor de poesía). La escritora colombiana malabarea el desconcierto diario y la sensación de estar perdida, juega a buscar el Norte y mientras tanto explora maneras de plantarse de nuevo en el mundo a través de la poesía. Es cierto que el libro, ganador del Premio Loewe a la Creación Joven, incluye algunos poemas flojos, pero otros son realmente espléndidos.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.26.3921. Japanese Death Poems. Written By Zen Monks And Haiku Poets on the Verge of Death, compilado por Yoel Hoffmann (Tuttle Publishing). Esta antología incluye perlas escogidas de esa tradición japonesa milenaria de escribir poemas en el lecho de muerte. Delicadísimos, casi un suspiro, muchos son de una belleza insuperable en su concreción.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.22.3422. La canción de la bolsa para el mareo, de Nick Cave (Sexto Piso). Mientras andaba de gira con su grupo The Bad Seeds, el cantante australiano dialogó con el amor que exhala azufre, platicó con sus vampiros más oscuros y escribió de ello en las bolsas para mareo de los aviones. El libro es una suerte de largo poema narrativo armado de impresiones, pesadillas, recuerdos, letras de canciones, estribillos. “En toda historia de amor encontrarás un dragón asesinado”, dice en alguna página. Ay.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.27.1923. Me llamo Hokusai, de Christian Peña (INBA/Instituto de Cultura de Aguascalientes/Fondo de Cultura Económica). Es un libro multitonal, armado de cinco poemas extensos donde predomina el agua. La voz del poeta se ahoga, flota, jadea, hace como que va a resucitar y luego empieza de nuevo. Ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2014, a sus 30 años Peña transpira riesgo. Carajo, qué gusto da.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.26.5924. Nu)n(ca, de Luigi Amara (Sexto Piso). A partir de la foto de una mujer de espaldas, tomada en 1892, el poeta mexicano arma un largo poema detectivesco compuesto por varios textos breves, que se sostienen de manera autónoma. Así va tejiendo pistas de quién pudo ser la modelo, por qué aparece de espaldas, qué esconde el gesto. Bastardo de la poesía, el ensayo y la novela negra, el libro es una especie de largo «pie de foto».

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 20.16.1325. Pizca de sal, de Alejandra Díaz-Ortiz (Trama editorial). La escritora mexicana radicada en España se mueve a caballo entre el poema en prosa y la prosa poética, entre el epigrama y el destello de humor. Así retrata los muchos tonos de la experiencia amorosa. Encontré el libro por casualidad en una librería de Bogotá, lo traje a casa y ya me ha acompañado en varios insomnios.

 

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 19.27.34+1. Yo casi siempre duermo. Antología poética, de Patrizia Cavalli. Selección, traducción y prólogo de Fabio Morábito (UNAM). No sé cómo lo logra, pero la autora italiana pone a convivir las más rutinarias de las palabras con la inestabilidad que raya en el delirio. Sus poemas parten de la pereza que es natural a la poesía: «el poeta omite, recorta, deshidrata y oculta, dejando el lenguaje en su hueso», dice Morábito en el prólogo. Y sí. La pluma de Cavalli, luminosa tan como sin esfuerzo, ya es de mis favoritas.

#LunesDeHumor «Visto de cerca, nadie es normal»

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Por mi parte nunca he tenido dudas, pero aprovecho este cartón de Liniers para subrayar mi declaración de principios a pocos días de arrancar un nuevo año. No, no soy normal, tampoco mis amigos, ni mi familia ni la gente que quiero porque, como dicen que dijo Caetano Veloso: «visto de cerca nadie es normal». Y supongo que está bien.

 

Quiero reventar el termómetro

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«¡Al infierno, al infierno con el equilibrio! Rompo vasos; quiero arder, aunque me rompa. Vivo solo para el éxtasis. Ninguna otra cosa me afecta. Las dosis pequeñas, los amores moderados, todas las demi-teintes me dejan fría. Me gusta lo extravagante, el calor… ¡la sexualidad que revienta el termómetro! Soy neurótica, pervertida, destructiva, ardiente, peligrosa —lava inflamable y desenfrenada—. Me siento como un animal de la jungla que escapa de la cautividad» (p. 109).

Hace frío. Estoy sentada en el sillón donde suelo leer, una manta sobre las piernas, un té de frutas al alcance de la mano. De nuevo está de visita Anaïs Nin, a través de sus Diarios amorosos (Siruela). Me mata su capacidad de reflejar lo trepidante de una vida que se mueve en registros de intensidad, que se consume buscando lo que la hace vibrar. Cuántas veces he sentido lo mismo, las ganas de romper vasos, de reventar el termómetro, aunque otras tantas me he sentado a la mesa de la moderación y comido mi plato en silencio.

Todo sería mucho más fácil si optara siempre por lo segundo, pero no sé si entonces habría valido la pena pasar por aquí. Ganas de complicarme la vida, que les llaman. Qué rico saben.

No perder el impulso de andar

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«Siempre es fácil mirar atrás y ver lo que fuimos ayer, hace 10 años. Es muy difícil ver lo que somos», dice la protagonista de Ve y pon un centinela (HarperCollins), novela de la estadounidense Harper Lee que continúa Matar a un ruiseñor.

Amanezco recordando vagamente la frase, así que voy a buscar el libro a los estantes. Asoma su lomo azul. Lo tomo y busco en las páginas finales. De pronto la frase aparece para mí, me la trago despacio, la leo un par de veces en voz alta. Me pienso hace 10 años, en 2005. Qué distinta entonces, cuántas cosas no sabía pero qué hermoso animal que jalaba una carreta. Ahora que 2015 está por cerrar me pregunto cómo lo veré en 10 años, qué será lo más destacado. Ojalá siga viendo un fuerte impulso por andar.

#MiércolesDePoesía De cuando afuera es adentro

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Ni el sol tiene ganas de salir. Esconde la cara, trae cargando un dolor. Tampoco yo quiero asomarme más allá de las puertas de mi cama. Me dicen bien estos versos de José Agustín Solórzano, poeta michoacano cuyo trabajo descubrí gracias a los buenos oficios de mi entrañable Borgeano y quien ya se me ha vuelto de casa. Aquí dejo su texto, mientras me tapo la cara con las cobijas, para esconder mi ojo morado.

Breve aclaración

El problema de los poetas como yo

es que somos demasiado tristes por la mañana

tanto, como para poder escribir

sin que se nos haga juicio en el poema

sin que salgamos arañados, ojimorados

nuevos a una vida vieja

a un dolor antiguo a una coraza cucha

a una muerte que nunca se va de la estación

-José Agustín Solórzano, Versos, moscas y poetas (Secretaría de Cultura de Michoacán)

El presente, un lugar muy vulnerable

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«El miedo es una experiencia universal; lo sienten hasta los insectos más pequeños […] cuando nuestra comprensión se hace más profunda descubrimos que el presente es un lugar muy vulnerable […] de lo que estamos hablando es de llegar a conocer el miedo, de familiarizarnos con él, de mirarle directamente a los ojos; no como una forma de resolver los problemas, sino como una manera de deshacer completamente las viejas maneras de ver, oír, oler, saborear y pensar. Cuando realmente comencemos a hacerlo, nos encontraremos con que somos humillados continuamente. No va a quedar mucho espacio para la arrogancia que resulta de aferrarnos a nuestros ideales». -Pema Chodron, Cuando todo se derrumba (Gaia Ediciones).

Estoy justo ahí, enfrentándome a la cubetada de agua muy fría que implica verme quebradiza, frágil, incapaz de resolver las cosas eficientemente, como se supone que suelo hacer. No me gusta. Duele.

#SábadoDeMúsica Mi mejor borrachera

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Alcohol + amigos.

Alcohol + amores.

Alcohol + recuerdos.

Así suelen ser las borracheras. Aunque muchas me consintieron con un sano olvido, la mejor que recuerdo tuvo como soundtrack reiterado Fever, de Peggy Lee, con su «Never know how much I love you/ Never know how much I care/ When you put your arms around me/ I get a fever that’s so hard to bear». Su cachondeo y humor fueron la excusa para morirme de risa, azotarme poquito, celebrar, cortarme las venas. A veces, en actos sucesivos. A veces, simultáneos. Y es que cuando uno se amista con el alcohol lo puede todo.

Aquí abajo van las canciones propuestas a través de este blog, de mi Twitter @danioska y mi Facebook personal. Hay desde La Sonora Santanera, salsa, banda, balada y mucho de los compadres cacofónicos (José Alfredo y José José), algo de rock, tango y hasta Menudo. Así de rica quedó la Playlist colectiva de hoy. Si quieres añadir la tuya sólo escríbela en los comentarios.

Feliz #SábadoDeMúsica.

  1. Mariana Pinedam 19 días y 500 noches, de Joaquín Sabina
  2. Jorge M. Mendoza Acid Queen, interpretada por Tina Turner
  3. Ramrock Alcohol, de The Kinks
  4. Víctor Juárez Alcohol, de Brad Paisley
  5. Ana Victoria Taché Almohada, de José José
  6. Elizabeth Vargas Amarga navidad, interpretada por Jenni Rivera
  7. Daniel Zavala Amnesia, interpretada por Control Machete
  8. Mariano Ecija Amor eterno, de Juan Gabriel
  9. Andrés Grillo A puro dolor, de Son By Four
  10. @Salamel Borracho, de Genitallica
  11. @EJCastroviejo Break On Through, de The Doors (en vivo en la Isla de Wight, 1970)
  12. Lu Botello Claridad, de Menudo
  13. Alma Delia Murillo Common People, de Pulp
  14. @bernardodiaz16 Con un polvo y otro polvo, de Pedro Infante y Fernando Soler
  15. @mai_baudouin Desesperado, de José José
  16. Rafael Carballo El final, de Rostros Ocultos
  17. @Cuauhtemoc_1521 El hijo del pueblo, de José Alfredo Jiménez
  18. Carlos Alberto García El sol no regresa, de La Quinta Estación
  19. Rubén García y Pedro Jiménez En el último trago, de José Alfredo Jiménez interpretada por Buika
  20. Orientador Espumas, interpretada por Javier Solís
  21. @danioska Fever, de Peggy Lee
  22. Borgeano Jockey Full Of Bourbon, de Tom Waits
  23. Alejandro Sandoval La cabrona, interpretada por La Auténtica de Zacatecas
  24. Camarero La canción de los buenos borrachos, interpretada por Joaquín Sabina y Fito Páez
  25. @Cholaholic La chancla, de Antonio Aguilar
  26. Pilar Luna La copa rota, interpretada por Alci Acosta
  27. Gabriella Morales-Casas La guitarra, de Los Auténticos Decadentes
  28. Javier Martínez La llorona, interpretada por Chavela Vargas
  29. @cobixreyes La media vuelta, de José Alfredo Jiménez
  30. Bellaespíritu La última curda, interpretada por Roberto «Polaco» Goyeneche
  31. Víctor Varela Life Is Life, de The Band
  32. Claudia Negrete Luces de Nueva York, de La Sonora Santanera
  33. Miguel Ángel Ángeles Maldita primavera, interpretada por Yuri
  34. Gabriela Sánchez Me vale, de Maná
  35. Alberto Torres Mi agüita amarilla, de Los Toreros Muertos
  36. @AdrianoDeLucio Miénteme, de Víctor Yturbe «El Pirulí»
  37. Marcela Sánchez-Greene Mr. Jones, de Counting Crows
  38. Hugo Espinoza Naila, interpretada por Lila Downs
  39. @perio_gdl Noches eternas, de Antonio Aguilar
  40. @LosAmorososLeen No discutamos, de Lucha Villa
  41. José de Jesús Montoya Paloma negra, interpretada por Lola Beltrán
  42. @danywino Payaso, interpretada por Molotov
  43. @leonRod79 Qué tal ayer, de El Tri
  44. Arturo Erremental Stop, de Jane’s Addiction
  45. @el_messire Tú, sólo tú, de Pedro Infante
  46. Ligia Urroz Vive, de José María Napoléon
  47. Carolina Enríquez Viviendo de noche, de Vini, Vidi, Vici
  48. Ernesto Flores Whiskey In The Jar, de Thin Lizzy
  49. Edgardo Bermejo Yo no sé mañana, de Luis Enrique

YouTube

47. @guiguinaters Tú, mi delirio, interpretada por Magos Herrera

 

La revelación que le debo al mezcal

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Advertencia: abstemios absténganse de seguir leyendo. No van a entender nada.

«Todos somos mortales hasta el primer beso y el segundo vaso, y eso lo sabe cualquiera, por poco que sepa», dicen que dijo Eduardo Galeano.

Anoche tuve una espléndida cena antinavideña con amigos muy queridos, con quienes bebí harto mezcal, me abracé impunemente y me vestí de risas, cosa que necesitaba mucho. Por azares del destino apenas dormí unas tres horas y aquí estoy, desvelada y llamando por su nombre a una cruda inconmensurable (diría el necesario Borgeano: mis amigos españoles deben sustituir «cruda» por «resaca»; mis amigos colombianos, por «guayabo»; mis amigos de Centroamérica, por «goma»). Más allá de estar trepada en un terremoto imparable, confieso sin ánimo de petulancia que acabo de tener una epifanía como las de Santa Teresa de la Cruz, de esas en las que uno entiende de golpe las verdades más inescrutables, los secretos más vernáculos (con perdón, eso no tenía intención escatológica).

Gracias al alcohol generoso y a las palabras de Galeano que me zumban en la cabeza como abejas furiosas (pinche Galeano), ahora mismo acabo de comprender cuán mortal soy, cuánto pongo en juego mi cabeza al tomar, de qué modo el mezcal me pastorea los demonios, cómo me adormece los dolores (claro, me genera otros, pero de momento los paso por alto). Por eso no bebo a solas, porque emborracharme es un ritual celebratorio en comunidad, en el que muero muchas veces y luego resulta que no (aunque así me sienta). Escogí bien a la gente que me acompañó anoche en el juego iniciático de morir para luego, si tengo suerte, renacer hoy antes de que sea hora de volver a brindar. Pero, como sabemos los místicos, las revelaciones lo dejan a uno zangoloteado. Ni modo, costos de vivir en estado contemplativo.

Muy feliz antinavidad a mis compañeros en el fenomenal viaje etílico de anoche: Macario, Alejandro, Carla, Alicia, Enrique, Carlos, Víctor, Cholita, Úrsula, Claudia, Laura, Arturo y los demás, cuyos nombres se me evaporan (la culpa de todo es del mezcal). Y, aprovechando que mañana es #SábadoDeMúsica en este blog, pregunto a la comunidad: ¿con qué canción asocias tu mejor borrachera? Creo que la mía bien podría ser «El último trago» de José Alfredo, con aquello de «esperamos que no haya testigos/ por si acaso te diera vergüenza». Ay.

 

Palabra del día: Apocatástasis

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Dice el DRAE que la palabrita viene del griego y significa «Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida». O sea, borrón y cuenta nueva. Como la pizarra cubierta de cera en la que los romanos escribían con un punzón: para borrar lo escrito, calentaban la cera o la raspaban hasta dejarla lisa de nuevo. Luego, en el siglo XVII, John Locke dijo que la mente de un recién nacido es una Tabula Rasa, una tablilla vacía en la que escribir. Algo así, la apocatástasis.

Bueno, pues digo que me parece una ilusión total. Nada regresa exactamente a su punto de partida, todo está enriquecido (¿contaminado?) por experiencias. Por supuesto, en especial yo, que voy de aquí para allá con mi bagaje de vivencias, recuerdos felices, cicatrices, expectativas. Así, aunque me gusta el sonido de apocatástasis, descreo de su significado. Yo, tan complicadita para eso de creer.

Sinatra, a pesar de todo: Julio Patán

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Frank Sinatra, favorito de la casa, cumple cien años. Y para celebrarlo no se me ocurre nada mejor que este texto espléndido de Julio Patán, escritor mexicano autonombrado sinatrista, publicado hoy en el periódico Milenio. Abajo está el enlace al texto completo, pero cuelgo este fragmento:

«[…] Sinatra no siempre se ayuda. Están, para empezar, las dudas persistentes sobre su presunto vínculo con la mafia, alimentadas, y no es poco, por El Padrino. Pero hay más, porque en Sinatra cada virtud tiene su asegún. ¿Un gran cantante? Más que grande, pero con una tendencia a la melcocha que difícilmente sintoniza con estos tiempos, dominados por auditorios más cínicos. ¿Un paradigma de bien vestir? Sí, pero cuesta trabajo pasar por alto, digamos, esa especie de guayabera, con pantalones grises a juego, que corona con un collar de conchas inadmisible en cualquier tiempo y lugar, como todo collar de conchas. ¿Una simpatía constante, propia de un hombre con cerebro? Sin duda, pero trufada con esa arrogancia que no se deja ocultar del todo».

Coincido y a pesar de los versares soy incondicional suya. Su voz le ha puesto acento a amores, plenitudes, desgarramientos, vacíos a los que les queda mucho tiempo. Combina cachondeo y una cierta ingenuidad, a veces incluso incómoda. Así que veo en Sinatra una suerte de familiar a veces impresentable, pero indispensable a la hora de los trancazos.

Luego Patán recomienda cuatro motivos para convertirse en sinatrista:

  1. El documental All or Nothing At All, disponible en Netflix.
  2. El programa de José Enrique Fernández dedicado a La Voz , transmitido por el Instituto Mexicano de la Radio (no he dado con el podcast, pero si lo encuentro cuelgo aquí el enlace).
  3. El rompedor texto de Guy Talese, «Frank Sinatra está resfriado», disponible aquí
  4. El libro Por qué importa Sinatra, de Pete Hamill, publicado por El Equilibrista. Es un trabajo de reconstrucción del personaje entrañable, plagado de contradicciones y adicciones contrarias, cuya vida contaba con una «buena partida de heridas, algunas porque era italoamericano, algunas porque sentía que no tenía la suficiente educación formal, otras debido a que creció como hijo único». Hamill muestra cómo esa fragilidad fue detonante de su éxito profesional, aunque le cobrara facturas a nivel personal.

Y sí, como mi querido tocayo repito: a pesar de todo, pese a todo, Sinatra.

Da click aquí para ir al texto de Patán.

 

#LunesDeHumor Chiste budista

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Cartón: http://www.buddhadoodles.com

En estos días necesito andar ligera, aliviarme las espaldas. No sé qué manía me lleva a empacar lo no-necesario y, como si se tratara de una maleta agobiada, sentarme encima para hacer que todo quepa a fuerza, para luego complicarme arrastrando un inmenso equipaje por la vida.

Me urge aprender a soltar, como en este chiste budista.

#SábadoDeMúsica A solas en mi cuarto

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El tema de la Playlist colectiva de hoy lo tomo del Spotify de mi queridísima Dulce Villaseñor porque como ella (y como Mafalda), a veces quiero bajarme del mundo un rato. Entonces cierro la puerta y me pierdo en el laberinto de mi cuarto, Minotauro incluido, con alguna canción que espero sea el hilo de Ariadna que me lleve a la salida. En este caso me viene bien Unchain My Heart, de Hugh Laurie, con su justa mezcla de azote e ironía. Aquí abajo están las propuestas a través de este espacio, el Twitter @danioska y mi Facebook/JuliaSantibáñez. Si quieres añadir la tuya escríbela en los comentarios.

Buen y sanador #SábadoDeMúsica.

 

  1. @CarlaEUrena Across The Universe, interpretada por Fiona Apple
  2. Fernando Campo Are You Going With Me?, de Pat Metheny Group
  3. @cherrera313 Baker Street, de Gerry Rafferty
  4. Carlos Alberto García Bridge Over Troubled Water, de Simon & Garfunkel
  5. Pilar Luna Brindis, de Soledad Pastorutti
  6. Camarero Cable a tierra, de Fito Páez
  7. Andrés Grillo Canción para mi muerte, de Charly García
  8. Mael Vallejo Comfortably Numb, de Pink Floyd
  9. José de Jesús Montoya Couldn’t We Be Friends, de Biddu Orchestra
  10. Mariano Ecija Daniel, de Devendra Banhart
  11. Ligia Urroz Danzón No. 2, de Arturo Márquez
  12. Francisco Flores Dulce soledad, de Enjambre
  13. Pedro Jiménez Dust In The Wind, de Kansas
  14. Iván Viñas Eau D’bedroom dancing, de Le Tigre
  15. @albertochimal Echoes, de Pink Floyd
  16. @hmatuk Elvira Madigan, Concierto para piano No. 21, de Wolfgang Amadeus Mozart
  17. Shira Shaman Estranha forma de vida, de Amália Rodrigues
  18. Rafael Carballo Europa (Earth’s Cry Heaven’s Smile), de Carlos Santana
  19. Alex Cisneros Fed Up, de Taiacore
  20. @leonRod70 Fly, People Fly, de Scorpions
  21. José Luis Enciso Fochleise-Kassette, de Paul Kalkbrenner
  22. Alma Delia Murillo The Fosse, de Wim Mertens
  23. @quico70 The Great Escape/ The Last Of You/ Fallin’ From The Moon, de Marillion
  24. Carolina Enríquez Gravity, de Sara Bareilles
  25. Leslie Arianna Santana High And Dry, de Radiohead
  26. Jorge M. Mendoza High Hopes, de David Gilmore
  27. Adrián Medina How To Disappear Completely, de Radiohead
  28. @angelazul69 Just The Two Of Us, de Grover Washington Jr.
  29. @erik_dany La Califfa, de Sarah Brightman
  30. @merodeador Lago en el cielo, de Gustavo Ceratti
  31. @EJCastroviejo If It’s In You, de Syd Barret
  32. Paola Tinoco Locust, de Aha
  33. Maira González Baudouin Lucha de gigantes, de Nacha Pop
  34. Alejandro Sandoval Memory, de Barbra Streisand
  35. David Miklos My Body Is A Cage, de Arcade Fire
  36. Arturo Erremental Nada del mundo real, de Fito Páez
  37. Arantza Carvallo Never Let Me Go, de Florence + The Machine
  38. Miguel Ángel Ángeles Ong Namo, de Snatam Kaur
  39. Alejandra Álvarez Porcelain, de Moby
  40. Carlo Coccioli Que je sois un ange, de Nana Mouskouri
  41. @TrollerSPORTS Read All About It, de Emil Sande
  42. Ernesto Flores Release, de Pearl Jam
  43. @danywino ‘Round Midnight, de Thelonious Monk
  44. @econokafka Sarah, de Serge Reggiani
  45. Mariela Gómez-Roquero She’s Always A Woman, de Billy Joel
  46. @elalexos Shine On You, Crazy Diamond, de Pink Floyd
  47. Rubén García García Sinfonía No. 3, Tercer movimiento: Menuetto, de Ludwig Van Beethoven
  48. @unoENTREmil Sinister Purpose, de Creedence Clearwater Revival
  49. Dulce Villaseñor Skeleton Jar, de Youth Group
  50. Ramrock Solo, de Leo Sayer
  51. @pendragoncillo Song To The Siren, de This Mortal Coil
  52. Alejandro Viveros Stairway to Heaven, de Led Zeppelin
  53. Andrea Quintero Stand By Me, de Ben E. King
  54. Sylvanna Barona Teardrop, de Massive Attack
  55. @adrianodelucio The First Cut Is The Deepest, de Cat Stevens
  56. Hugo Espinoza Un mundo raro, de José Alfredo Jiménez
  57. @LosAmorososLeen Yellow, de Coldplay
  58. Carlos Carranza Yo no quiero volverme tan loco, de Charly García e interpretada por Fito Páez

YOUTUBE

59. Mariana Pineda Alas (para Malala), de Arturo Márquez

 

 

 

 

“No podría vivir si no dosificara mi ignorancia”: Alberto Montt

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Platiqué con el humorista gráfico y creador de En dosis diarias antes de la función de standup ilustrado que ofrece con su cómplice, el enorme Liniers.

Vino a México para asistir a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, presentar el tercer volumen de su libro En dosis diarias (Sexto Piso) y ofrecer dos funciones de standup ilustrado con Liniers, ese otro puntal definitivo del humor gráfico en español. Pero, ¿qué es un standup ilustrado? En escena y mientras todo se proyecta en una gran pantalla para el público que ambos han creado a golpes de inteligencia y humor, Liniers y Montt platican, bocetan, uno dibuja anécdotas del otro y el otro, del uno. Se ríen, cómplices sin complejos. O con pocos. O con muchos, pero exorcizados a través de sus monos. Luego, piden a los asistentes que anoten en un papelito su miedo más grande. Sacan papeles al azar y le ponen cara a los miedos para reírse de ellos y luego regalar los dibujos a la audiencia, en una jugada freudiana soberbia.

Aquí, lo que Montt me dijo antes de la primera función.

¿Qué ofrecen en el standup?
Estamos experimentando, no tenemos idea cómo va a salir. Yo tengo miedo. Claro, Liniers tiene muchas horas de circo por las giras musicales que hace con Kevin Johansen, es un enfermo. Yo no. A ver cómo nos va.

En tus dibujos aparecen con frecuencia Dios y el Diablo, pero no los políticos. ¿Por qué?
Casi todo lo que toco en mis cartones es política, aunque no es contingencia. Algo que intento copiar de Quino es tratar temas grandes, no quedarme en la pequeñez. Criticar a Peña Nieto es facilísimo, no tiene ninguna gracia, pero hablar de prepotencia, impotencia, dolor o manipulación es mucho más grande y mucho más político. Por otro lado, Dios y el Diablo están muy presentes en mis dibujos porque como latinoamericanos hemos vivido bajo el yugo judeocristiano. Además, no hay nada que evidencie más la naturaleza humana que esas proyecciones magnificadas de nuestras propias miserias.

¿Qué le criticarías a tus monos?
Uf, hay mucho que mejorarles. Diría que les falta rigor tanto en forma como en fondo, pero al mismo tiempo eso tampoco es válido, porque yo empecé a dibujar con el afán de hacer algo rápido, que me permitiese drenar ideas. Cuando no termino un cartón en 40 minutos me aburro y no me funciona, así que si les metiera más obsesividad perderían el sentido por el cual fueron creados. No les critico nada. Son perfectos.

¿Algo te genera culpa?
Quitarle tiempo a mi hija si por falta de eficiencia me tardo de más en un dibujo. ¿Qué hago con esa culpa? Todo lo que no me conviene lo barro debajo de una alfombra enorme que tengo.

¿Qué ignoras?
Ignoro muchas cosas por comodidad, porque si le pusiera atención a cada detalle me suicidaría. Es decir, no puedo ir a comprar unos zapatos en paz si no ignoro todo lo que conllevan, que quizá fueron hechos por niños explotados en Tailandia. El mundo es un lugar muy desgraciado y no tengo la madurez emocional para abarcarlo todo. No podría vivir si no dosificara mi ignorancia.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios en el sitio web de la revista SoHo)

Da click aquí para ir a la entrada Mi maldito teléfono celular, con un cartón de Montt

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#MiércolesDePoesía «Pienso en tu sexo»

Pintura: Sumit Mendhiratta
Pintura: Male Nude, de Sumit Mendhiratta

Loca, ofuscada de mí, hace tiempo no invito a este espacio al peruano César Vallejo, con sus tempranías y sus clarores y sus nonadas y las palabras que parió de su pluma y siguen hoy, mucho tiempo después, como recién nacidas, parpadeantes. Este #MiércolesDePoesía se viste de seda con Vallejo y esto, de su libro Trilce. Porque sí, tu sexo está en sazón.

XIII

Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.

Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la Sombra,
aunque la Muerte concibe y pare
de Dios mismo.

Oh Conciencia,
pienso, sí, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.

Oh, escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo.
¡Odumodneurtse!

-César Vallejo, «XIII», Trilce.

Da click aquí para ir a la antología Material de Lectura César Vallejo, publicada por la UNAM.

El hecho de que alguien haya muerto no significa que no exista: Julian Barnes

Imagen: Arte de sombra de Kumi Yamashita. http://www.kumiyamashita.com/portfolio/building-blocks/
Imagen: Arte de sombra de Kumi Yamashita.
http://www.kumiyamashita.com/portfolio/building-blocks/

El dolor infinito de perder a alguien. No. No a alguien sino a la persona que le da sentido a quien eres y sin la cual no te interesa cómo se organiza el mundo. “Te preguntas: ¿en qué medida, en este torbellino de añoranza, la añoro a ella o añoro la vida que tuvimos juntos, o añoro lo que en ella me hacía ser más yo mismo, o el simple compañerismo o el (no tan simple) amor, o todo esto o pedazos superpuestos de cada cosa? Te preguntas: ¿qué felicidad hay en el solo recuerdo de la felicidad?”.

En el tercer capítulo de Niveles de vida (Anagrama), el escritor mayúsculo que es Julian Barnes enfrenta con palabras la desesperanza por la muerte de su mujer. Se desboca en el dolor y recuerda ese texto igualmente poderoso de C. S. Lewis: Una pena observada. Así escribe párrafos descarnados, de una belleza que corta como un cuchillo dulce: “Es lo que muchas veces no comprenden los que no han cruzado el trópico del duelo: el hecho de que alguien haya muerto puede significar que no está vivo, pero no significa que no exista. Hablo con ella continuamente. Es algo tan normal como necesario. Le comento lo que estoy haciendo (o lo que he hecho durante el día); le señalo cosas mientras conduzco; articulo sus respuestas”.

La forma de Barnes de poner en claro el duelo ha hecho que en la calle lo detenga gente para agradecerle de manera personal el libro. Es que sin duda sacude, no hay forma de quedar indiferente ante el torrente verbal que arrastra piedras, tierra, basura. Sigo leyendo. Cuenta cómo, ante tanto dolor, pensó matarse, pero luego cambió de opinión: “Llevó su tiempo, pero recuerdo el momento —mejor dicho, el argumento que brota de repente— que hizo menos probable que me suicidase. Comprendí que, en la medida en que mi mujer estaba viva, lo estaba en mi memoria. Claro que también pervivía intensamente en la mente de otras personas; pero yo era quien más la rememoraba. Si ella estaba en algún sitiio, era dentro de mí, interiorizada. Esto era normal. Y era igualmente normal —e irrefutable— que no podía matarme porque entonces también la mataría a ella. Moriría por segunda vez, y mis luminosos recuerdos de ella se perderían en la bañera enrojecida”.

Qué hago ahora con esta imagen brutal: el escritor no puede suicidarse porque es él, el amante, quien mantiene vivo el recuerdo de la mujer que amó. Me parte en dos. No puedo seguir leyendo.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios del sitio web de SoHo).

#LunesDeHumor Más ‘En dosis diarias’ de Alberto Montt

Cartones: Alberto Montt www.dosisdiarias.com
Cartones: Alberto Montt http://www.dosisdiarias.com

Y sí, soy devota de su genio a veces rompedor, a veces tierno, que pisa prejuicios y se burla de ellos. Por eso celebro con fanfarrias y globos que Alberto Montt, uno de los más grandes humoristas gráficos de hoy, estrene el volumen 3 de su libro En dosis diarias (Sexto Piso). Carajo, hace falta mucho humor así, fresquito, cotidiano, inteligente. Dejo aquí tres probadas para incitarles a comprar el libro en este #LunesDeHumor. Y también me pongo loca de gusto de saber que mañana martes estaré entrevistándolo a él y a Liniers. Ai nomás.

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#SábadoDeMúsica Pa’l ejercicio

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La Playlist colectiva de hoy quedó prendida. Intensita, pues, sea que te guste salir a correr o no, que dejes el alma en una banda del gimnasio, que hagas kickboxing o que tu mayor riesgo sea comer papas con mucho chile. Mi opción es I’m So Excited, de The Pointer Sisters. Me pone muy de buenas y con ganas de sacar endorfinas. Si quieres añadir tu tema, ponlo en los comentarios de aquí abajo o en mi Twitter @danioska o mi Facebook personal.

Gracias por participar. Rico #SábadoDeMúsica.

[spotify spotify:user:1283484028:playlist:1zrPB9bdW54tdZAlIU40RN]

 

  1. Mariana Pineda 24 horas, de Café Tacvba
  2. kaastorres Ain’t It Fun, de Paramore
  3. Maggie González Ayla, de The Maccabees
  4. Dania Castañón Black Widow, de Iggy Azalea
  5. Dulce Villaseñor Do It Again, de Royksoop y Robyn
  6. @Ligiaurroz Don’t Stop Me Now, de Queen
  7. @BandalaGina Du Hast, de Rammstein
  8. @LosAmorososLeen El listón de tu pelo, de Los Ángeles Azules
  9. Carlos Alberto García Camacho Eye Of The Tiger, de Survivor
  10. @quico70 Fanfare For The Common Man, de Emerson, Lake & Palmer
  11. @cherrera313 y @michrade Flashdance, de Irene Cara
  12. Camarero Girls Just Wanna Have Fun, de Cyndi Lauper
  13. Rodrigo Arenas Gym tonic, de Bob Sinclair
  14. Jorge Luis Borgia Helter Skelter, interpretada por Mötley Crüe
  15. @danioska I’m So Excited, de The Pointer Sisters
  16. @carlosbravoreg In Your Eyes, de Kylie Minogue
  17. @leoagusto I Want To Break Free, de Queen
  18. @olivelasco Jump, de Van Halen
  19. @valevillag Keep The Car Running, de Arcade Fire
  20. Rafael Carballo Lovefool, de The Cardigans
  21. @leonRod79 The Number Of The Beast, de Iron Maiden
  22. José de Jesús Montoya Obertura, 1812, de Piotr Ilich Tchaikovsky
  23. @AdrianoDeLucio Persiana americana, de Soda Stereo
  24. Gustavo Psychosocial, de Slipknot
  25. Arturo Erremental Punk Rock, de Mogwai
  26. Diana Penagos Runaway Baby, de Bruno Mars
  27. @enguilo_eee Some Children, de Holy Ghost!
  28. Alma Delia Murillo The Soundmaker, de Rodrigo y Gabriela
  29. Carolina Enríquez That’s The Way I Like It, de KC & The Sunshine Band
  30. Rubén García Vuela, vuela, de Magneto
  31. @dany_wino Young Lust, de Aerosmith

Contribuye a la Playlist ejercitadora 

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Eso de salir a correr no me gusta. Me sofoca, me estresa, me disgusta. Además, como dice un amigo: «de qué huyen los que corren?». Sin embargo, democrática y librepensadora como soy, me doy permiso de tener amigos muy queridos que corren un día sí y otro, también. Y encima no les pregunto cómo anda su conciencia.

Lo mío lo mío son los deportes de alto riesgo, como el yoga y las canicas, pero a veces me da por caminar como si me persiguiera algún exnovio furibundo. O sea, muy rápido. Y entonces me gusta oír música que corresponda con el momento. Por eso, propongo como tema para la Playlist colectiva de mañana responder la pregunta: cuál es tu canción favorita para hacer ejercicio? Y en ese «hacer ejercicio» cabe correr, Cross Fitness, bici, yoga, Kick Boxing, Pilates, cuantomás.

Anda, escribe aquí abajo tu propuesta para incluirla y que todos nos beneficiemos de tu sapiencia musical.

#FILGuadalajara «Lo que me importa es cómo me gustaría escribir»: Enrique Vila-Matas

Vila-Matas y Trujillo (Foto: Sala de Prensa, FIL)
Vila-Matas y Trujillo (Foto: Sala de Prensa, FIL)

Para explicar por qué ejerce el oficio de buscar palabras, desde la FIL el autor español soltó dos joyas que me quedan resonando.

«Alguna vez leí sobre un niño que se negaba a hablar. Preocupados, sus padres ordenaron hacerle todos los estudios imaginables y los especialistas encontraron que no había ninguna razón médica para su silencio. Es decir, no hablaba aun pudiendo hacerlo. Así creció. Sus padres se acostumbraron a comunicarse con él sin palabras y todos en paz. Por fin, cuando tenía 35 años un día le sirvieron un helado y dijo: ‘Este helado está horrendo’. En cuanto pudo reponerse, la madre le preguntó cómo era posible, por qué llevaba todos estos años sin hablar. Él dijo, simplemente: ‘Antes todo estaba perfecto’. Por eso escribo, por eso escribimos: porque no todo es perfecto».

Lo dijo aquí en la FIL el autor catalán Enrique Vila-Matas, en conversación con el también escritor Julio Trujillo. Es una de las formas más plásticas que conozco para explicar el oficio. Y el recién galardonado con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2015 también dijo al presentar su novela Marienbad eléctrico, publicada por Almadía: “Escribo por la necesidad de romper viejos preceptos literarios. No quiero ser arrogante, pero el objetivo fundamental en todo lo que escribo es trazar nuevas escrituras. Es decir, no me importa tanto cómo escribo, sino cómo me gustaría escribir”.

Son el tipo de joyas que me llevo de la Feria.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo).

#FILGuadalajara De poesía, seductores y otras banalidades

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Reporte desde el frente: las musas semidifusas se pusieron de nuestro lado anoche y la doble presentación de los libros Fiasco, de Rafael Carballo, y mi Rabia de vida/ Rabia debida fue todo lo buena que hubiéramos querido. Con Alma Delia Murillo, escritora que es todo lo inteligente y brillante que quiere (y es bien conocida su voracidad), hicimos una lectura a tres voces, platicamos de por qué la banalidad urgente de escribir poesía, hablamos de influencias, nos reconocimos lectores pero, sobre todo, firmamos una suerte de declaración de principios: hacer poesía es relevante y es una total necedad, ambas cosas al mismo tiempo más que nunca, con todo provecho. Cómo no voy a adorar a esos dos irresponsables-amantes-de-la-poesía con los que compartí la mesa y con quienes me unen tantos hilos vitalesAdemás, ante la mirada atenta de Josefina Larragoiti, directora de Editorial Resistencia, tuvimos un público sospechosamente interesado en escucharnos. Y al final hasta se vendieron libros, mismos que firmamos. Gracias a quienes nos acompañaron y gracias también a quienes mandaron buenas vibras. Aquí abajo pongo algunas fotos del evento, por el puro morbo.

En otro registro, para celebrar este #MiércolesDePoesía aquí va un poema de Tanya Huntingon, escritora estadounidense que vive en México hace tiempo, dedicado a esos seductores banales que huelen a ajo. Pertenece a la preciosidad de libro A Dozen Sonnets For Different Lovers, publicado por Ediciones Acapulco y con ilustraciones de Alejandro Magallanes (¿hay otro?). Me encanta el humor de los poemas cabroncitos, el concepto del libro y su ricura de diseño. Aunque la traducción de Hernán Bravo Varela no me enloquece, igual la incluyo abajo.

Con más alcohol encima del que la gente decente se permite, fruto de una monumental noche de fiesta y baile de Editorial Almadía, ya salgo corriendo a más actividades dentro de la FIL. Buen #MiércolesDePoesía.

for the Seducer

«We’re single. So what’s wrong with having flings?»
You asked. I hesitated, glanced around
the table… first I saw the Garlic King,
sans crown, of course, who nodded, looking down
and in a drunken stupor sighed and moaned;
«It must be you!» Beside him sat a man
who owns a restaurant for dogs. He groaned:
«So beautiful. Cute Lips, I am your fan».
They were surreal. Grotesque antagonists
who’d managed to escape their comic book.
I wondered how to leap from there to tryst.
I wondered if desire was all it took.

You kissed me gently. That was how I fell,
«All right, then. Let’s go back to your hotel».

para el Seductor

«Somos solteros. ¿Qué hay de malo en ser amantes?»
Preguntaste. Dudé, mientras miraba en torno
de la mesa… Al primero que vi fue al «Rey del Ajo»,
sin corona; asintió y agachó la mirada;
y en un sopor etílico suspiraba y gemía:
«¡Yo quiero que seas tú!» Se sentó al lado un hombre
que tenía un restaurante para perros. «Hermosa
—me gruñó—. Soy tu fan, mamacita»: Qué irreales
los dos. Antagonistas grotescos que lograron
huir de entre las páginas de un cómic. No sabía
cómo pasar de ahí a una cita amorosa,
ni si el deseo era lo único que hacía falta.

Me diste un beso tierno. Caí a tu pies, rendida.
«De acuerdo. Si tú quieres, volvamos a tu hotel».

 

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#FILGuadalajara Hoy, entre fiascos y rabias, celebramos la poesía

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Si estás en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, date una vuelta hoy a las 7 p.m. por el Salón C del Área Internacional. Vamos a hablar de poesía, de por qué es una necedad necesaria (cacofonía incluida), de cómo es un incendio urgente. Los tres locos de la foto, Alma Delia Murillo, Rafael Carballo y yo, estaremos presentando Fiasco y Rabia de vida, publicados por Editorial Resistencia, además de hacer un minihappening.

Date una vuelta porque, como dijo Charles Simic, «Los poemas son fotografías de otras gentes en las que nos reconocemos”. Enunadésas, quizá te reflejes en algunos versos de Rabia de vida o de Fiasco.