Abraham amaba a Sara

Ritual de sábado: frente a mis estantes de libros, escojo al azar alguno leído hace tiempo y repaso algún fragmento. Es como volver a saborear un dulce que ha esperado por años pero conserva el sabor intacto. Esta vez mi mano toma un tour de force de Óscar de la Borbolla, lúdico escritor y filósofoSigue leyendo «Abraham amaba a Sara»

Guiño ibero-mexicano en tono de jazz

Arranca el fin de semana. Para inaugurarlo ComoSeDebe me apetece 1. una voz íntima, rica; 2. música deliciosa y vibrante en cada nota; 3. una letra sentida. Esta nueva interpretación de un clásico conjuga las tres: la voz de Silvia Pérez Cruz, joven catalana que es un monstruo; el Trío Javier Colina (contrabajista español fueraSigue leyendo «Guiño ibero-mexicano en tono de jazz»

Soñar cosas que nunca fueron

«Ves cosas y dices, ‘¿Por qué?’. Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, ‘¿Por qué no?’». -George Bernard Shaw, citado por revista Ñ (22 junio 2013). Por supuesto, quien escribe construye de cotidiano mundos que en principio sólo existen en su mente; con suerte, un día se instalan en la mente de susSigue leyendo «Soñar cosas que nunca fueron»

Para qué abrir un libro

Este video sobre el invento llamado libro y sus muchas complicaciones es revelador, además de divertido. Muchas páginas, entramado de líneas, lomo escurridizo, ¿para qué hacer el esfuerzo de abrir uno? ¿De leer? Lo dijo C.S. Lewis: «Leemos para saber que no estamos solos». PD Una disculpa por las odiosas risas grabadas. Busqué por todasSigue leyendo «Para qué abrir un libro»

Condenarse por una mirada

Noche calma. Metida en cama, releo Las Violetas son flores del deseo, novela de la autora mexicana Clavel cuya primera línea establece el tono visual de la misma: «La violación comienza con la mirada». Ricamente escrita, a ratos ilumina, otras veces desgarra. Así llego al capítulo XII, que de nuevo me sorprende: «Para que dosSigue leyendo «Condenarse por una mirada»

De yoga, bulldogs y equilibrios

Para hacer esta postura de yoga se necesita «la determinación de un bulldog inglés y la fuerza de un tigre de Bengala». Me gusta eso que repiten con frecuencia en mi práctica de Bikram Yoga, porque de alguna manera resume mi vida toda. Me explico: crecí en un hogar de disciplina militar, porque mi papáSigue leyendo «De yoga, bulldogs y equilibrios»

Calipigio o el dueño de unas buenas nalgas

La palabra calipigio es una voz griega formada por kallos ‘bello’ y pyge ‘nalgas’, de manera que ya se empieza a entender por qué es una palabra entrañable: nombra unas nalgas «gloriosas, redondas y firmes», como de estatua griega, apunta Ricardo Soca en La fascinante historia de las palabras (Interzona). El periodista uruguayo aporta más datos: «Calipigio, palabra que, inexplicablemente,Sigue leyendo «Calipigio o el dueño de unas buenas nalgas»

En vez de semen, palabras

A veces se convierten en sucedáneo del cuerpo amado, de los besos, de la vida. Colocadas sobre la cama, acompañan. Qué haría uno sin ellas. «Sin embargo/ no todo está perdido./ Yo sigo viendo tus ojos en el sueño/ y así, te beso/—porque la imaginación es algo serio—/ cada centímetro de piel.// Tu voz meSigue leyendo «En vez de semen, palabras»

Danioska y los ángeles I

Danioska y los ángeles I. La comunidad bloguera se va autodefiniendo por intereses en común, filias y fobias. En ella he encontrado amigos virtuales con los que a diario (o casi) dialogo sobre temas que nos apasionan: libros, poesía, artes plásticas, fotografía, lingüística, música… y ángeles. Aunque nunca nos hemos visto, el contacto nos enriqueceSigue leyendo «Danioska y los ángeles I»

#Cuentuitos en manojo (2)

Va una segunda entrada de cinco cuentuitos míos, es decir, pequeñas historias en formato Twitter (140 caracteres máximo). Si te gana la curiosidad, el link a la primera entrada de cuentuitos se ofrece al dos por uno: http://wp.me/p1POGd-1Jh Oler amar «Ella huele amar», dijo el amante. Acto seguido se hundió en sus olas. Por (apenas) un sonidoSigue leyendo «#Cuentuitos en manojo (2)»

El mayor temor de un poeta

En apenas unas líneas, Guillevic resume uno de los máximos temores de quien escribe versos: que en vez de fluir como agua fresca, el poema se quede atascado, quieto, huela mal. Una vez más, la poesía pone en palabras intensas lo que yo ya sabía, sin saber que lo sabía. Aquí, la versión bilingüe: BienSigue leyendo «El mayor temor de un poeta»

Gastada por los besos, lloviente

La tarde cae, afuera llueve y quien más quiero se va lejos. Pasará un largo tiempo antes de volver a estar juntos. Toca acallar el cuerpo una vez más, acostumbrar mis labios al frío. Pongo un tango y me acuesto a oírlo. Sólo soy una mujer gastada por los besos, diría Miguel Hernández. Aquí dentro tambiénSigue leyendo «Gastada por los besos, lloviente»

«El libro y el tenedor son igual de irremplazables»: Eco

«Detesto que me pregunten: ‘¿con qué personaje de sus novelas se identifica más?’. Es una pregunta banal. Tanto, que respondo: ‘Con los adverbios’». -Umberto Eco en Buenos Aires. Noviembre de 1998. El periodista Alfredo Serra está ante el italiano para hablar sobre temas diversos. Hoy me entero de ello gracias a la amabilidad de Serra, quienSigue leyendo ««El libro y el tenedor son igual de irremplazables»: Eco»

El gusto del dolor y el placer

Estos versos de la poeta salvadoreña Dina Posada saben mejor si exhalan aroma de tarde y abrazos frescos. Cuánto gusto esconden por igual el dolor y el placer. Provecho. «Toma el sendero que separa mis senos resbala tu antojo por el contorno de mis caderas ágil recio hasta que el gusto te mire con dolor y te sonríaSigue leyendo «El gusto del dolor y el placer»

Poesía para tocar, de León Ferrari

Esta semana, el artista plástico Ferrari murió en la misma Buenos Aires que lo vio nacer hace 92 años. Con él se fue una expresión artística única y una voz crítica aplaudible, además de un acercamiento particular a la poesía. A éste me quiero referir. Creador de nombre internacional, cuestionador del catolicismo, crítico de los abusos de la iglesia duranteSigue leyendo «Poesía para tocar, de León Ferrari»

Suin colombiano para ponerse de buenas

¿Tarde de viernes? El doctor receta para hoy dosis doble de este suin de Monsieur Periné (pronúnciese Mesié), autodefinido como «laboratorio de música popular experimental con alma de antaño». Se trata de un grupo bogotano nacido en 2007, de alma juguetona y alto nivel, que coquetea con el francés. Lo integran cuerdas, vientos, guitarra y voz;Sigue leyendo «Suin colombiano para ponerse de buenas»

Borges para coleccionistas

«Escribió Walt Whitman en el prólogo de Hojas de hierba: ‘El que toca este libro toca a un hombre’. Muchos años después, en una redacción de Buenos Aires, un grupo de periodistas se reunió para urdir un libro acerca de un hacedor de maravillas, viejo y ciego, que a los 77 años ha conseguido algoSigue leyendo «Borges para coleccionistas»

Palabras como brotes de hierba

«[…] ella inventó lo que debía decir. Con los ojos cerrados dijo en voz muy baja palabras nacidas en aquel instante, nunca antes oídas por nadie, todavía tiernas por su reciente creación -brotes nuevos y frágiles. Eran menos que palabras, sólo sílabas sueltas, sin sentido, tibias, que fluían y se entrecruzaban, fecundándose, renaciendo en unSigue leyendo «Palabras como brotes de hierba»

Espero al ángel del deterioro

Ruinas. Catedral de Antigua Guatemala. Desplomada hace siglos por un sismo, hoy es una iglesia sin bancas, deshabitada de santos, sin velas ni incienso. No se oyen cantos, apenas una voz acurrucada entre la piedra, un aliento de vida en la invasión de la hierba. Estos muros dejados a la suerte defienden su estética, la no-vertical: el deterioro tiene unaSigue leyendo «Espero al ángel del deterioro»

«En el poema existimos para siempre»

Mientras afuera llueve, aquí en mi cuarto busco fijar el conjuro de dos. Leo estos versos por los que corre sangre guatemalteca: «A mí lo que me queda es/ lo nuestro/ este amor sin arrugas/ la combustión de un cuerpo aludido/ porque no te has ido/ somos lo que permanece./ En el poema existimos/ para siempre.// A mí loSigue leyendo ««En el poema existimos para siempre»»

Guat záp y otros juegos de palabras

Retozar con las palabras es propio de quien siente un idioma como suyo. Al aprender una lengua extranjera, usar bien el humor y las expresiones de doble sentido cuesta sangre, es algo reservado a expertos. Si jugamos con el español, por qué no hacerlo con el inglés, lengua omnipresente en nuestra América Latina. Así, la fuerte penetración sajona se vive enSigue leyendo «Guat záp y otros juegos de palabras»

Mi encuentro con los nadies

Hace siglos, rostros indígenas señoreaban estas latitudes centroamericanas. Hoy, esos mismos rostros llevan herido el aplomo, cubierto como una herida que supura bajo el huipil. Algunos como Germán, vendedor de jade y hablante de lengua cakchiquel, la llevan con orgullo de acento añejo: «Aprendí español y hasta inglés pa’ vender, pero en mi casa (se habla) puro cakchiquel. A unos lesSigue leyendo «Mi encuentro con los nadies»

Algo sobre la autoestima pavloviana

«…[existen] muchachas con una autoestima tan pavloviana y tan pobre que se quitan la ropa cada vez que alguien pronuncia (así sea refiriéndose a una marca de cerveza) la palabra modelo«. -Julián Herbert, Canción de tumba (Mondadori) Que la gente se desvista por gusto, qué bien. Que se desvista por obligación o buscando «la fama»,Sigue leyendo «Algo sobre la autoestima pavloviana»

Celebración de la intensidad

Coactemalan, palabra indígena que significa ‘lugar de muchos árboles’, es una tierra de naturaleza sorprendente. Ahora mismo, en Antigua Guatemala, el verde inunda sin misericordia. De un lado, montañas cuajadas de árboles. Del otro, el Volcán de Agua y más allá, el Volcán de Fuego. Arriba, un cielo tapizado de nubes que no deciden si llorarSigue leyendo «Celebración de la intensidad»