
Que alguien me diga que no es un proyecto genial: en un colegio de Pamplona, España, 315 niños de segundo a sexto de primaria eligieron sus 10 palabras favoritas. Luego, los organizadores escogieron las 50 más repetidas y se las dieron a 50 artistas que con ese material debían escribir un cuento, un poema, un listado de frases, un cómic, lo que quisieran; la única condición era incluir cada una de las voces. Con los textos resultantes y una selección de imágenes del fotógrafo Clemente Bernard se armó el libro Imagina cuántas palabras, presentado recientemente en Madrid. Las 50 elegidas fueron: fútbol, amor, jugar, esternocleidomastoideo, balón, ordenador, vacaciones, música, amigos, baloncesto, hámster, amistad, cariño, coche, televisión, naturaleza, colegio, casa, paisaje, flores, juegos, alegría, mamá, sol, arcoiris, papá, bachillerato, corazón, perro, iglú, diversión, azul, libro, dormir, cantar, piscina, gafas, playa, pizza, leer, estuche, bailar, reloj, felicidad, deberes, agua, mar, amor, paz, mariposa, flor.
Es de esas ideas que me pueden dar insomnio mientras la repaso, me entusiasmo con ella, imagino cómo podría llevarla a cabo… Me parece genial construir mundos a partir del mundito que cada palabra lleva consigo, traducirlo todo al idioma particular de cada una, armar un universo con base en su genealogía y parentela. Entre tanto, aquí las de la lista que yo también hubiera dicho: azul, iglú, libro, mar, además de otras que me hicieron falta: burbuja, nenúfar, inconsútil.