A esta novela la atraviesan las balas

Para Andrés Grillo, por nuestras muchas rondas de amistad De la pluma de Evelio Rosero, Los ejércitos (Tusquets) es una novela colombiana hecha de emociones universales, en toda una gama de temperaturas: crueldad, ternura, soledad, deseo, culpa, esperanza. A veces, el libro deja un calor agradable en el regazo, otras quema las manos y obliga aSigue leyendo «A esta novela la atraviesan las balas»

Para qué demonios escribo

Hace muchos años, Nicanor Parra escribió este poema claro. Originalmente chileno y reciente ciudadano de la República Glaciar creada por Greenpeace, el creador de la antipoesía garabateó estas líneas en algún cuaderno. No sabía que yo iba a citarlo hoy porque lo de «dejar constancia de todo» me iba a resultar iluminador sobre por quéSigue leyendo «Para qué demonios escribo»

Las caricias, incompatibles con la prisa

Cartagena de Indias, Colombia. Saboreo el tiempo que pasa aquí, sin prisa ni desgaste, que se desliza como la luz sobre el agua. Ayer un cartagenero jugaba diciendo que ellos trabajan «los miércoles»: de jueves a domingo están de rumba, los lunes sufren los estragos de la fiesta y los martes se preparan para ganar elSigue leyendo «Las caricias, incompatibles con la prisa»

Las tres madres de un cartagenero

De raza negra y dientes impecables, John nos transporta en su taxi por Cartagena de Indias. Dice haber sido suertudo con pasajeros mexicanos y tener en casa una pared cubierta por más de 40 banderas de países de donde ha tenido clientes. «Claro, ahí está Mexico, no con una sino con varias banderas». No séSigue leyendo «Las tres madres de un cartagenero»

«Prestar libros es como el amor, hay que perderle el miedo»

Se llama Martín Murillo. Lo conozco a mitad de Cartagena de Indias, en plena Plaza Bolívar. Mientras a mi novio le bolean los zapatos, yo deambulo y me topo con su Carreta Literaria, isla de libros a medio parque. Fascinada, me acerco a conversar. De barba cana y playera con logotipos de sus sponsors (sic), desde hace siete años se dedicaSigue leyendo ««Prestar libros es como el amor, hay que perderle el miedo»»

Me regalaron una ciudad

Hoy vuelo a Bogotá y de ahí a Cartagena de Indias, «la más bella del mundo» según El amor en los tiempos del cólera de García Márquez, para unos días fuera del mundo. Desde mis tiempos de universidad tengo ganas de ir. Su historia colonial, la muralla que guarda ecos de esclavos y españoles, susSigue leyendo «Me regalaron una ciudad»

#Cuentuitos en racimo (4)

Aquí van tres cuentos míos brevísimos. Son de la era Twitter, es decir, divertimentos en 140 caracteres. Deshacer el amor Empezaron haciendo el amor como nadie. Al final deshicieron el amor como todos. Historia de unos lentes Cuando se quitó los lentes empezó a ver borroso, pero a las gafas se les aclaró la mirada.Sigue leyendo «#Cuentuitos en racimo (4)»

La lujuria se hace palabra

Siglo XVI, Italia. El poeta Pietro Aretino hace versos en torno a dibujos eróticos de Giulio Romano, pintor y alumno de Rafael, o a la inversa: Romano ilustra versos de Aretino. El tema es que sacan una edición ilustrada, I Modi, y aunque el tiro se destruye por orden papal, alguna referencia sobrevive, que llega hasta nosotros.Sigue leyendo «La lujuria se hace palabra»

Ya hay vida eterna (en Twitter)

Por fin puedo vivir por siempre. Al menos así parece: una vez muerta puedo tuitear, «favoritear», subir fotos y postear en este diario íntimo público: mi blog. Según el artículo «Nuestros muertos en Facebook», de Gabriela Gutiérrez (revista Gente, marzo), varios servicios en línea ofrecen administrar las redes sociales cuando uno muere. Es decir que si en elSigue leyendo «Ya hay vida eterna (en Twitter)»

Leer, placer multitonal

Me encuentro este cartón por azar (¿no lo son todas las cosas?) y me fascina la planta que crece en la cabeza del lector. Aunque soy usuaria y disfrutaria de las redes sociales, no me han deparado el placer que he sentido con uno solo de mis libros porque, como lo señala el escritor AlbertoSigue leyendo «Leer, placer multitonal»

«Habítame, penétrame»

Ya que es domingo, propongo un culto en el que los fieles repitan este poema de Gelman con ojos entrecerrados. Por lo pronto, empiezo yo misma con el ritual. Oración «Habítame, penétrame./ Sea tu sangre una como mi sangre./ Tu boca entre a mi boca./ Tu corazón agrande el mío hasta estallar./ Desgárrame./ Caigas enteraSigue leyendo ««Habítame, penétrame»»

Los peligros de perdonar el aborto

La Santa Madre Iglesia, Católica, Apostólica y Más-Que-Nunca-Moderna, es amantísima y perdonadorsísima. Sin embargo, ahora sí fue más allá: el varón de Dios, el Cardenal Norberto Rivera, acaba de anunciar que las chilangas culpables del horroroso (el Santo Padre dixit) pecado del aborto podrán ser perdonadas durante la Cuaresma. Es decir que por unos días seSigue leyendo «Los peligros de perdonar el aborto»

Fito Páez: para ser músico es buen novelista

Se lanzó en Argentina en junio del año pasado, pero hasta que la conseguí y la leo puedo decir que sí, es una novela con todas sus letras. Habituado a paladear sabores nuevos, hace tiempo el cantante probó suerte con el cine (Vidas cruzadas, 2001). Ahora dice que trabajó tres años en La puta diabla, esta historiaSigue leyendo «Fito Páez: para ser músico es buen novelista»

Dolérseme todo, hoy

Hace exactamente 30 años, la risa de mi papá se hizo rebanada de aire. Injustamente arrebatado, me dejó el mayor hueco entre los brazos, que a pesar de la pátina del tiempo sigue siendo inabarcable. Estas palabras del poeta Joaquín Vásquez las hago mías porque sí, papá: tengo tantas cosas que decirte, no te imaginas.Sigue leyendo «Dolérseme todo, hoy»

Aunque sea de oro se rompe

Recientemente entrevisté a un arqueólogo mexicano y, al acercarme a través suyo a las culturas prehispánicas, recordé estos versos hallados por los conquistadores. Son del poeta náhuatl Netzahualcóyotl (1402-1472), muerto antes de la llegada de Hernán Cortés a suelo azteca. Su hondura llena de perfumes este #MiércolesDePoesía. «¿Acaso de veras se vive con raíz enSigue leyendo «Aunque sea de oro se rompe»

Cortázar de 12 años

Este breve anécdota la contó a sus alumnos de Berkeley. Al transcribirla me da ternura ese Cronopio pequeño, lector entusiasta y «vividor» de la fantasía, que años más tarde daría a luz un Axolótl: «[…] Una vez le presté una novela a un compañero de clase a quien quería mucho. Debíamos tener doce años y laSigue leyendo «Cortázar de 12 años»

Cuarón es más Cuarón en español

Anoche, en la ceremonia del Oscar, el mexicano Alfonso Cuarón se llevó el premio al Mejor director por su película Gravity. La cinta recibió otros seis premios, entre ellos el de mejor fotografía, a cargo del también mexicano, Emmanuel Lubezki. Me da mucho gusto, cómo no, que dos nacionales reciban reconocimiento en esas ligas, aunqueSigue leyendo «Cuarón es más Cuarón en español»

Fabio Morábito y su pluma (otra vez) nueva

«[…] Se sacó ella misma los senos, que quedaron fuera del sostén, pesados como dos animales marinos varados en una playa». En línea y media, Fabio Morábito detiene el tiempo de nuevo. Emilio, los chistes y la muerte (Anagrama) es la primera novela del autor nacido en Alejandría y avecindado en México, poseedor de mis afectosSigue leyendo «Fabio Morábito y su pluma (otra vez) nueva»

No estamos lokos (ok, sí)

Para celebrar todo lo celebrable (en especial el viernes) va esta rolita riquísima en música y letra. Es de los españoles de Ketama, grupo responsable de reinventar el flamenco en los años 80 y 90. Me pone de buenas y en tono de fiesta pa’l cuerpo… «[…] No estamos lokos que sabemos lo que queremos./Sigue leyendo «No estamos lokos (ok, sí)»

15 segundos para contestar

Las adivinanzas son de mis juegos de lenguaje favoritos. Pequeñeces de bodegón, se presumen cuando vienen visitas: rompen la respuesta en fragmentos, algunas son ingenuas y otras juegan con el doble sentido (sexual pero no sólo), unas son auténticos haikús. Tienen larga historia en este suelo: en su Historia general de las cosas de la NuevaSigue leyendo «15 segundos para contestar»

Como gata boca arriba

Hoy, #MiércolesDePoesía, estos versos de la nicaragüense Gioconda Belli ponen en palabras lo que quiero decir. «Te quiero como gata boca arriba,/ panza arriba te quiero,/ maullando a través de tu mirada,/ de este amor-jaula/ violento,/ lleno de zarpazos/ como una noche de luna/ y dos gatos enamorados/ discutiendo su amor en los tejados,/ amándoseSigue leyendo «Como gata boca arriba»

Dos minutos que cambian el día

Da click aquí para oír la grabación; una vez en la página de Descarga Cultura ve hasta abajo de la página y elige «Bellísima». En poco más de 120 segundos, un poeta le da sentido a 24 horas. Aquí el recién premiado Eduardo Lizalde, con su voz de Júpiter tronante, lee los versos de «Bellísima»,Sigue leyendo «Dos minutos que cambian el día»

Yoga: tres años y contando

En estos días cumplo tres años de practicar yoga. Mi cuerpo y mi mente lo agradecen a todos los dioses, porque los beneficios recibidos superan los dedos de mis manos. Baste mencionar estos: mis dos hernias lumbares y yo firmamos la paz; a mi rodilla izquierda se le olvidó cómo dolerme; a mis cuarenta-y-tantos soy másSigue leyendo «Yoga: tres años y contando»

Hoy no me importan los malos

Amanezco en Tepoztlán, lugar que se presta a la interioridad como muy pocos. El paisaje (imponente, de pie, de frente y alrededor) permite saborear una calma alejada de todo. Aquí, mi lectura mañanera me trae esta iluminación: «No sé de qué se trata este libro. Sé que lo escribí muy enojado porque los malos siempreSigue leyendo «Hoy no me importan los malos»