Si fuera un árbol sería un sauce llorón a la orilla de este río

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Ayer me topé con la noticia de que http://asolasconCaronte.wordpress.com me nominó al Premio sin premio, que a su vez recibió de http://tinteroypincel.com. Muy agradecida e incluyendo la imagen cedida por Tinteroypincel para ilustrarlo, aquí completo las frases que el reconocimiento propone:

Si yo fuera…

Un animal: Sería el pájaro más común. No me interesan las águilas majestuosas, prefiero un gorrión cualquiera que viene y va sin mayores expectativas pero la pasa bien.

Un libro: Alguno de poesía breve, sentida, reconcentrada (evito decir títulos, puedo pecar de pretenciosa o quedarme corta en aspiraciones).

Un auto: No sé cuál, pero sería rojo.

Un árbol: Un sauce llorón a la orilla del río de la pintura que ilustra esta entrada.

Una prenda de vestir: Un prendedor antiguo.

Un edificio: Una iglesia sin imágenes, sin bancas, sin dolor pero llena de incienso y velas.

Una comida: Un higo jugoso.

Una bebida: Un jugo de mango.

Además, aquí van los cinco blogs a los que nomino, todos un paseo más que disfrutable:

Borgeano con su http://borgeano.wordpress.com espacio de descubrimiento y novedad sobre libros, arte, actualidad, bien escrito y mejor pensado, una feliz excepción al sinsentido cotidiano.

Verónica con su http://veronicaboletta.wordpress.com/, buenas letras, buena música, creatividad y una intención lúdica que se agradece en lo más hondo.

Enrique con su http://boeneker.wordpress.com, lecturas, libros, reflexión sobre los mismos y sobre el arte de la escritura. Blog de escape y refugio, como él bien lo nombra.

Roberto con su http://robertocabralfotografia.wordpress.com/, fotografía y arte plagados de buen gusto y que saben contagiar de ese virus a cuantos pasan por aquí.

Madame Bovary con su http://elcuentoinacabado.wordpress.com/, narrativa de alto calibre escrita al alimón por Sofía y MadameBovary (sí, Baudelaire le debe mucho).

Así cumplo con las reglas del reconocimiento (mostrar el premio con su imagen, nominar a cinco blogs, contestar a las preguntas “si fuera… (animal, libro, coche, árbol, prenda de vestir, edificio, comida y bebida) me gustaría ser….”). Voilá.

El escritor es un cerrajero inhábil

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Cuenta Fabio Morábito que la poeta italiana Patrizia Cavalli poseía de niña la facilidad de abrir cualquier cerradura sin tener la llave, apenas con ayuda de unos alambres. Los introducía y, entrecerrando los ojos, se concentraba en escuchar el gatillo del mecanismo.

Esa habilidad le sirvió después para escribir poesía, señala Morábito en El idioma materno (Sexto Piso) y luego borda exquisitamente sobre el concepto: «Leer a Cavalli sería muy saludable para aquellos poetas a quienes nunca les ha pasado por la cabeza que la hechura de un poema puede entrañar una dificultad real, de esas que a menudo nos vencen y nos obligan a retirarnos sin haber conseguido nada, como puede ser el abrir una cerradura sin llave. Muchos de los poemas que se escriben actualmente carecen de una mínima sensación de dificultad, como si a su autor no lo hubiera rozado ni por un instante la duda de no poder escribirlos […] Sería bueno que en los talleres de poesía se les diera a los alumnos unos fierros retorcidos para entrenarlos a abrir cerraduras. Aprenderían a oír, a entrecerrar los ojos, a aguardar con devoción, a calibrar el pulso y, sobre todo, a fracasar».

La metáfora es precisa y preciosa. Escribir es como estar ante una puerta con candado: del otro lado hay un prado con flores y quiero asomarme pero no tengo la llave, soy inhábil con las manos, no sé de cerrajería. A fuerza de paciencia, con instrumentos precarios intento que ceda. Muchas veces no lo logro y me siento en el piso, temblorosa. A veces consigo abrir el candado. Entonces disfruto el jardín, la belleza del paisaje, los perfumes, hasta que descubro al fondo otra puerta cerrada.

(Da click aquí para ir a otra entrada sobre Fabio Morábito)

«No se olvida el idioma cuando dos hacen amor»

(Da click en el enlace para oír la canción)

El dominicano Juan Luis Guerra hace canciones que son poemas, como ésta. Se llama «Estrellitas y duendes» y es de 2001, pero que me viene bien para celebrar este viernes de placeres.

«Viviré en tu recuerdo/
como un simple aguacero/
de estrellitas y duendes./
Vagaré por tu vientre/
mordiendo cada ilusión.//

Vivirás en mis sueños/
como tinta indeleble/
como mancha de acero./
No se olvida el idioma/
cuando dos hacen amor.//

Me tosté en tus mejillas/
como el sol en la tarde./
Se desgarra mi cuerpo/
y no vivo un segundo/
para decirte que sin ti muero […]»

 

 

Idea para que la boda salga gratis

Ilustración: Quino
Ilustración: Quino

Por supuesto, el dibujo es aportación del genial Quino, papá de Mafalda y sus amigos. Reto a cualquiera a encontrar una mejor manera de sacarle partido al casamiento, en esta era donde la publicidad gobierna. Hasta hoy, protagonizar una boda estaba totalmente fuera de mis planes de vida, pero empiezo a reconsiderarlo sólo porque mataría por saber quién de los invitados me felicita por la idea progresista.

Y la poeta murió (y su amante, también)

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Era poeta. Uruguaya. De las buenas. En una sociedad muy conservadora, se atrevió a publicar versos eróticos, en los que la sexualidad femenina transgredía cada verso. A los 27 años se casó, pero a los 58 días dejó la casa que compartía con su marido. Poco después ambos aparecieron muertos. La versión oficial dijo que fue un crimen pasional, que él la mató y luego se disparó. Ahora aparece otra hipótesis, igualmente escandalosa: los amantes hicieron un pacto suicida.

Sin importar cuál teoría se acepte, ésta es la penosa historia verdadera de Delmira Agustini, que el 6 de julio cumplió 100 años de ausencia prematura. En este #MiércolesDePoesía vaya este breve poema suyo para recordar su pluma poderosa.

Boceto inconcluso  

A veces, cuando el amado y yo soñamos en silencio,

—un silencio agudo y profundo como el acecho

de un sonido insólito y misterioso—

siento como si su alma y la mía corrieran lejanamente,

por yo no sé qué tierras nunca vistas,

en un raudal potente y rumoroso…

Ojos que no leen, corazón que no siente

 

Ilustración: Roberto Petiches y Maira Fragoso
Ilustración: Roberto Petiches y Maira Fragoso

Amo los libros y amo el diseño gráfico, así que es natural que me fascinen los trabajos del Concurso Nacional de Cartel Invitemos a Leer, convocado cada año por la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, en México. Aquí, una probada de la edición más reciente del certamen, cuya edición 2014 cierra en unos días (da click aquí para más informes). Me encanta cómo estos ilustradores comunican la pasión por los libros y en especial aplaudo el magistral juego de palabras del cartel ganador. Al refrán «Ojos que no ven, corazón que no siente», Luis Fernando Safa le tuerce el brazo y lo convierte en «Ojos que no leen…», con la implicación de algo como: «Leer lleva a sentir más». Y sí, seguro.

 

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Carta a mi «yo» de 10 años

 

Gracias a mi sabia adolescenta descubro en YouTube los videos de Soulpancake, que son abrazos para el alma. En menos de tres minutos éste me emociona: varias personas comparten una carta escrita a su «yo» cuando tenía 10 años. No encontré una versión subtitulada, lo siento, pero retomo algunas frases que tocan fibras hondas:

«Sé que te sientes muy solo pero no te preocupes… Vas a viajar por el mundo y conocer gente espectacular».

«Cada año que vivas será mejor que el anterior».

«Un día estarás orgullosa, muy orgullosa, de quien eres. Te lo prometo».

Y esto, escrito por un chico que me sacudió en especial:

«Sé que sueñas con enamorarte. Conocerás a un hombre que te amará mucho… Sí, dije ‘hombre’. Tampoco te preocupes por eso, mamá y papá lo aceptarán sin problema».

Con esta idea me nace decirle algo a la Julia de 10 años:

«Sé que sentirte marginada en la escuela te duele y entristece. No te preocupes, eso va a arreglarse: encontrarás amigos entrañables que te aceptarán como eres. Has pasado un trago gordo, pero en el futuro tendrás amor a manos llenas, una hija hermosa y buena amiga, un camino de luz. Y en muchos años los libros y lápices, hoy tu tabla de salvación, seguirán siendo compañeros de camino. Créeme, todo va a estar mejor, serás mucho más feliz de lo que puedes siquiera imaginar. La vida es buena. En serio.

La Julia vieja«.

Este autodiálogo me desarma.

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Andrés Neuman, peligroso autor de un diccionario salvaje

Foto: EFE
Foto: EFE

Quien va por la vida definiendo beso como «Palabra articulada simultáneamente entre dos hablantes» debe alarmarnos. El que reformula autoestima como «Montaña rusa de un solo pasajero» y libro como «Soledad plural» revela su amenaza en esos gestos mínimos, el riesgo que supone para quien lo frecuente.

Ahí se muestra como un ser concebido en noches de juego y de orgía de palabras. Indica haber crecido con amigos irreverentes, agudos e intuitivos, antisociales que buscan la amistad de los lenguajes que viven en el habla cotidiana. Ama las metáforas y habla en versos, pero sobre todo lleva un bárbaro escondido bajo la piel. Ese individuo inquietante se llama Andrés Neuman y es escritor. Nacido en Argentina y radicado en España hace décadas, presentó hace no mucho ni poco su libro Barbarismos.

Se trata de un diccionario personal, subjetivo, divertido a ratos, en el que las palabras se sueltan el pelo y salen de juerga. El problema es que, sin tenerlo todavía en mis manos y enterándome de él por fragmentos (que Neuman publicó en su blog Microrréplicas y la editorial Páginas de Espuma, en su sitio), ya me enciende las alarmas. Me asusta que, al leerlo, la gente crea que el lenguaje puede ser divertido, que resulta liberador repensar las voces diarias y sacarlas a bailar, que hasta puede enamorarse de nuevo de alguna, como es inminente en estos casos:

abecedario. Pensamiento muy poco a poco.

biblioteca. Muchedumbre que espera su turno de palabra.

escritor. Individuo que fracasa en el intento de ser exclusivamente lector.

goleador. Individuo que celebra lo que merecieron otros.

leer. 1. Acción de viajar hasta donde uno se encuentra. || 2. Acción y efecto de vivir dos veces.

noviazgo. Período durante el cual dos enamorados hacen todo lo posible por no conocerse.

querer. Extraño afecto hacia alguien que no es uno mismo.

zoofilia. Doctrina que predica el amor entre semejantes.

Su propuesta (la del libro) lleva el germen maldito de la poesía cotidiana. Su sonrisa (la del autor) es capaz de contagiar a otros el vicio por la paradoja. Su mala compañía (la de ambos) puede arrastrar ingenuos a los sótanos del microrrelato. Sin duda se trata de un libro amenazante.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo)

 

Coleccionar y diseccionar cuerpos, en la nueva novela de Rosa Beltrán

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Termino la reciente novela El cuerpo expuesto (Alfaguara). En una narrativa bien armada, la autora mexicana Rosa Beltrán aborda la historia de Charles Darwin en su atrevido (y blasfemo) intento por explicarse los hallazgos de su largo viaje naturalista en el Beagle, hasta llegar a la conclusión de que: «Si las  palabras del Génesis fueran ciertas, ni plantas ni animales debían haber cambiado desde que Dios las creó». La investigación que soporta el trayecto del «hombre de los ojos tristes» es cuidadosa, como siempre en Beltrán. Resulta interesantísimo el asomo a la vida del obsesivo coleccionista de fósiles, que mientras armaba su teoría del origen común de las especies enfrentaba en casa la decepción de una esposa muy creyente y, en su propio cuerpo, males y enfermedades.

Pero la trama no sólo se hunde impecablemente en el pasado, también trae las teorías naturalistas al presente, a través de la historia de un coleccionista contemporáneo que se lleva la novela. Éste reúne en un blog casos de cuerpos alterados, que comprueban el hecho de que, en la especie humana, la evolución no ha premiado a los más aptos. A partir del afán de exponer el cuerpo, modificarlo, experimentar con él y trastocarlo, este nuevo darwinista apunta: «Hemos empezado a involucionar. La civilización se acerca a la barbarie, porque los ejemplares más susceptibles de adaptarse al medio no fueron los ‘adecuados’ en el sentido en que todos lo quisimos creer, incluido el propio Darwin. Somos la prueba fehaciente de la autoindulgencia […] La especie está compuesta de seres inconformes, agresivos, entregados a estupefacientes o al terrorismo criminal. Organismos estresados, ansiosos. Animales incapaces de lograr la apacibilidad de una vaca rumiando. Seres llenos de sospechas. ¿Y qué prueba esto? Que el más apto sobrevive. Pero el menos apto también». Con su propio caso, el personaje del biólogo deja sembrada la duda sobre si está loco, lo guía la búsqueda de la verdad o se trata de un héroe. Es fascinante y convincente. Por eso mismo lamenté sentir algo flojo el final de su aventura.

El cuerpo expuesto es una gran novela, de buenos oficios literarios. No sorprende en Rosa Beltrán, investigadora y titular de la Dirección de literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero se agradece. Tuve oportunidad de ser su alumna en el posgrado en Letras en la UNAM y desde entonces persigo todo lo que escribe, porque siempre vale la pena, como este fragmento brutal que me quedo rumiando: «Los animales atacan, embisten, depredan, calculan, pero nunca manipulan. Y no hacen lo que hacen para sentirse bondadosos».

Da click aquí para ir a la entrada sobre Efectos secundarios, anterior novela de Beltrán.

El discurso ganador que no pronuncié

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Termino de contar la historia que empecé hace días, la relativa al Concurso de Blogs en el que participé con este espacio y quedé entre los cinco finalistas: como Mejor blog de difusión de la cultura hispánica el triunfador fue El país como una marca, de Lina María Echeverri, un espacio interesante y de propuesta innovadora que recomiendo visitar. Nada cambia para mí, pero como de todas formas me siento ganadora, no quiero echar al basurero el discurso que había pensado por si llegaba en primer lugar, así que aquí va:

Las primeras gracias son para los seguidores de este blog, que pasan por aquí con frecuencia, comentan, disienten o coinciden pero en todo caso enriquecen la discusión, además de mis lecturas, mi escritura y, en última instancia, el día a día. La conversación que establecemos es la principal riqueza de este foro, de modo que agradezco en esta vida y en las que siguen su lealtad desde los 117 países que lo visitan (lo digo y no lo creo).

Gracias también a mis principales fuentes de inspiración: Dania, mi motor desde hace 17 años, mi cómplice y quien llena mi casa de perfumes; Oziel, mi pareja y mucho más que eso, mi amante y compañero, quien se emociona igual que yo con lo que pasa con este blog; mi familia y amigos, que me apoyan y motivan en cada aventura, incluso a pesar de mí misma.

Y para quien no esté familiarizado con este espacio, lo presento al hacer mías las palabras de José Emilio Pacheco, poeta mexicano que estos días hubiera cumplido 75 años: «Soy irremediablemente anacrónica, necesito del lenguaje y de la literatura para vivir». Desde hace más de dos años, Palabrasaflordepiel es testimonio del lenguaje y de la literatura que necesito para vivir, mucho más ricos y hondos desde que puedo compartirlos en este diálogo a varias voces. Muchas gracias por hacerlo posible. Aquí seguimos.

 

 

 

Por qué pusieron este libro de 1960 entre las «novedades»

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Ayer, en la tienda de libros encontré en la pila de «Novedades» algunos ejemplares de La tregua, de Mario Benedetti. O el librero es un miope mayúsculo o resulta ser un tipo con sentido del humor o sabe algo que yo ignoro.

Para poner ahí una novela de 1960 se necesita audacia (o irresponsabilidad). No quise preguntarle, preferí nadar en mi ignorancia y tejí esta historia alrededor: el tipo leyó por vez primera la historia de amor entre Martín Santomé y Laura Avellaneda. Se deslumbró de tal forma que decidió recomendarla a todo cliente que entrara a sus dominios, por sobre muchas de reciente publicación.

Cómo no deslumbrarse ante la pluma del uruguayo, que navega con bandera de sencilla pero bucea con soltura en las emociones. Regreso al estante, saco mi ejemplar manoseado y releo uno de mis pasajes favoritos:

«[…] tengo la angustiante sensación de que la vida se me está escapando, como si mis venas se hubieran abierto y yo no pudiera detener mi sangre. Porque la vida es muchas cosas (trabajo, dinero, suerte, amistad, salud, complicaciones), pero nadie va a negarme que cuando pensamos en esa palabra Vida, cuando decimos, por ejemplo, ‘que nos aferramos a la vida’, la estamos asimilando a otra palabra más concreta, más atractiva, más seguramente importante: la estamos asimilando al Placer. Pienso en el placer (cualquier forma de placer) y estoy seguro de que eso es vida».

Sí, los libros grandes («los clásicos», decía Italo Calvino) son siempre nuevos.

Este deseo es nuestro hijo

Imagen: www.mariefindlay.com
Imagen: http://www.mariefindlay.com

Por Fortuna, otro #MiércolesDePoesía está aquí (celebro que cada vez somos más en esta fiesta semanal con intercambio de versos). Hoy, me atrevo a compartir un texto mío que tanto al escribirlo como al releerlo me deja un sabor a cal.

 

Este deseo es nuestro hijo,/

el que pedías./

Hoy nos duele por inmenso,/

por sin piernas.//

 

No recibió bendiciones/

pero va en nuestros brazos/

porque es nuestro./

Nos mira con ojos desvalidos./

Intenta una sonrisa,/

el rostro se nos dobla./

Luego duerme;/

hacemos otras cosas.//

 

Cuando despierta/

nos rozamos las manos./

Y nos vuelve a mirar.//

 

-Julia Santibáñez

 

(publicado en revista Salto al reverso)

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¡Finalista en concurso de blogs!

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Acabo de recibir la emocionante noticia de que este blog es uno de los cinco finalistas del III Concurso de Blogs para la promoción del español y la cultura hispánica, promovido por Google, la Universidad de Alcalá, el Instituto Cervantes, la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), Madrid Network y Monografías.com. Fueron 313 participantes y ahora estoy en la etapa final, donde los votos de los usuarios determinarán al ganador, de modo que me atrevo a pedirte tu apoyo.

Si te gusta este blog y quieres votar por él, por favor da click aquí:

 http://www.concursoblog.com/blog/palabras_a_flor_de_piel/5378dc555998d

Los votos se reciben desde hoy martes 1 de julio hasta el jueves 3 de julio a las 11 de la mañana (hora de España), de modo que si te animas, por favor hazlo pronto.

Muchas gracias.

PD Ah, una última petición: sigue por aquí, independientemente de lo que pase con el premio. Tus visitas y comentarios son el mayor aliciente a seguir con este espacio que difunde literatura, poesía y arte en lengua española.

Qué pechos tan hermosos

Foto:  Craig Morey
Foto: Craig Morey

A ver quién se atreve a decir que la poesía no es capaz de sacudir, de convertir palabras comunes en banderas de vida y, así, «petrificar un extrañamiento» (en palabras de Cortázar). Me encuentro este poemita de la mexicana Kyra Galván y celebro la fiesta de sus versos.

«Alguien me susurró en la calle:

¡Qué pechos tan hermosos!

y yo, que iba toda de negro

y con el alma desgajada,

reviví en ese momento

en cada uno de mis senos».

-Kyra Galván

Tiene cuarenta pero no parece

Cartón: Maitena
Cartón: Maitena

Arranca una nueva semana y ese trago amargo sabe menos mal si lo acompaña la humorista argentina Maitena Burundarena. Este cartón, como muchos suyos, muestra su mirada aguda sobre las paradojas de la edad. No sé si soy la única que prefiere gente con arrugas que asume su edad, a cuarentones y cuarentonas (y cincuentones y cincuentonas y…) que parezcan de siete, pordios.

Lo que significa «mujer bella» en 25 países

Antes y después
La periodista en su foto original y embellecida con Photoshop en Marruecos
Esta entrada no habla de futbol, ni del Piojo Herrera, ni del partido de México contra Holanda. Disculpas anticipadas.
 

¿Qué define el atractivo? ¿Si una persona es hermosa para mí, lo es también para alguien en Ruanda, en Italia, en Indonesia, en la Patagonia, en Japón? Evidentemente no. Con la inquietud de ver plasmados los estándares culturales de belleza femenina en el mundo, la periodista estadounidense Esther Honig mandó una foto suya sin retoque a aficionados de Photoshop en 25 países, junto con una sola petición: «Hazme bella». Imaginaba que habría diferencias entre cada propuesta, pero no esperaba que fueran tan acusadas y que en algunas le costara trabajo reconocerse. Llamó Antes y después al conjunto de fotos, un extracto del cual presento aquí porque me parece interesantísima esta exploración de la diferencia. Por supuesto, la belleza es subjetiva y está marcada por cánones culturales, momentos históricos y gustos particulares. No hay «un» concepto de lo que es atractivo, sino tantos como ojos lo buscan, como dice Umberto Eco en su enciclopédica Historia de la belleza (Lumen): «La belleza nunca ha sido algo absoluto e inmutable, sino que ha ido adoptando distintos rostros según la época histórica y el país […] distintos modelos de belleza coexisten en una misma época […]». Vaya que en estas fotos sorprende (y emociona) constatarlo. (da click aquí para ver la nota completa)

Alemania
Alemania
Argentina
Argentina
Australia
Australia
Bangladesh
Bangladesh
Estados Unidos
Estados Unidos
Grecia
Grecia
India
India
Kenia
Kenia
Marruecos
Marruecos
Reino Unido
Reino Unido
Serbia
Serbia

Sobre escritores y escribir: cinco perlas de Millás

Foto tomada del sitio http://cambiodeplano.net/libros/el-mundo/
Foto tomada del sitio http://cambiodeplano.net/libros/el-mundo/

Tengo dos grandes suertes en la vida: una es tener como amigo a Andrés Grillo, la otra es que Andrés Grillo no tenga un blog. Eso significa dos cosas: con esa generosidad que no puede evitar (y tampoco intenta), con frecuencia me comparte tesoros, mismos que puedo «robar» para publicar aquí. Por ejemplo, ayer me mandó la entrevista que le hizo @MarAbad al autor español Juan José Millás, de la que entresaco estas cinco preciosidades:

1. «Los escritores pasamos muchas horas pensando y tenemos una tentación horrorosa: leer».

2. «Siempre estoy deseando que suene el móvil porque escribir es una peste. Es lo que más nos gusta a los escritores pero, a la vez, es infernal. Cuando te llaman, te relajas y te vienen algunas ideas […] pero después tienes que ponerte frente al ordenador. Puede que salga algo o que no salga nada. Pero tienes que ponerte».

3. «El escritor está trabajando siempre, hasta cuando no escribe nada».

4. «Este trabajo está muy mitificado. Hay escritores que dicen que en una mañana han escrito dos líneas. Pues mira, si te pasa eso, mejor no te dediques a esto. En una empresa te echarían. Imaginad a una teleoperadora que diga que solo puede hacer dos llamadas en un día».

5. «Consultar diccionarios y enciclopedias es una de las cosas que hago cuando no hago nada».

Leer es un silencio lleno de sonidos

Ilustración: Cate James
Ilustración: Cate James
Que fue vandalizada la tumba de James Matthew Barrie, autor de la novela-nada-infantil Peter Pan o el niño que no creció. Que alguien rompió las piedras del sepulcro. Que se dijo «indignado» un policía de Kirriemuir, al este de Escocia, donde el escritor nació y fue sepultado. Hasta ahí la nota del sitio de la BBC.
Recuerdo al Matthew Barrie de Jardines de Kensington, novela de Rodrigo Fresán (publicada por DeBolsillo), un soberbio universo literario y uno de mis libros favoritos entre todos. En ella, Fresán se hunde en la vida del autor que idolatró a los hermanos Llewlyn Davies y se inspiró obsesivamente en ellos para crear a su anti-héroe-que-vuela-como-pájaro, hasta el punto de que el País de Nunca Jamás y los Niños perdidos se entretejieron con su vida, alterándola sin remedio. Con base en esa historia más un tapiz lisérgico/ pop, el argentino conforma una novela imprevisible y adictiva que, entre otros temas, explora la atracción que Barrie sentía por los niños Llewlyn, en pasajes sugerentísimos como: «Yo creé a Peter Pan frotándolos, todos juntos, al mismo tiempo. Mis queridos muchachos, yo los froté unos a otros del mismo modo en que un salvaje les arranca el fuego a dos trozos de madera. Peter Pan no es otra cosa que el producto de esa chispa que les robé a ustedes».
En otros momentos, el narrador habla sobre la experiencia de la lectura y dice que «el silencio que brota de los libros y nos envuelve es un silencio lleno de sonidos», para luego afirmar esto que suscribo, igual que hará quien padece el virus de la lectura: «Ésta es siempre la función de nuestros libros favoritos, nuestros libros de cabecera, los libros que leemos para poder dormir, los libros que volvemos a leer apenas nos despertamos: descubrir en ellos que alguien ya nos ha escrito mucho mejor que lo que jamás podremos hacerlo nosotros». Qué joya.
Supongo que quien profanó la tumba de Barrie leyó Jardines de Kensington y, fascinado por ese personaje impotente, lleno de traumas y sensible a morir, buscaba rescatarle los huesos para decirle que resulta mucho más seductor que su famoso hijo de ficción. Aunque no vuele.

(originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios,  en el sitio web de la revista SoHo)

Lo que significa «compañero» según el Diccionario Daniosko de la Lengua

Imagen 1La etimología oficial de compañero significa «el que come del mismo pan», según el Diccionario Etimológico de la lengua castellana, de Joan Corominas (Gredos). Es el que parte su pan, símbolo de comunión física y espiritual: es el que cree que comerse la hogaza completa no lo hace más feliz ni lo sacia más.

No me disgusta comer sola, es más, a veces busco hacerlo para leer mientras tanto, pero celebro poder acompañarme de mi gente querida: compartir antier la mesa con mi casi-hermana Rocío, ayer con mi hermosa adolescenta, hoy con mi amiga Fabiola y mañana con quien más me quiere es todo un lujo. Es decir que según mi glosario subjetivo, el Diccionario Daniosko de la Lengua, ser compañera significa «tener toda la Fortuna en los tiempos que corren, de soledades impuestas, de divorcio de los hijos, de parejas que no se encuentran las manos, de cojera de amigos».

Poemita para seducir a una mujer de otro mundo

Pintura: William Adolphe Bougereau
Pintura: William Adolphe Bougereau

Llega otro #MiércolesDePoesía. Esta vez recibo la visita del chileno Óscar Hahn con un breve poema lúdico, perfecto para dedicarlo a amadas que parecen flotar:

«No seas vanidosa amor mío/

porque para serte franco/

tu belleza no es del otro mundo/

Pero tampoco es de éste.»

(«A mi bella enemiga», tomado del sitio web http://amediavoz.com, espléndido compendio de poesía erótica).

San Piojo Herrera, sálvanos de la sufridera

Playera marca Ambulante (antes Naco)
Playera marca Ambulante (antes Naco)

Hoy la selección mexicana juega contra Croacia en el Mundial de Futbol. Lo sé no porque el tema me interese (que no), tampoco porque siga las noticias (que menos), sino porque es imposible sustraerse a la tensión en el ambiente: en casa una adolescenta entusiasta y un novio que no concibe perderse el partido, en la oficina colegas con camisetas verdes, el país parado y todo el mundo sólo hablando de dónde verá el encuentro y cuál puede ser el marcador.

El entusiasmo es tal que me contagia: comparto la idea de que san Piojo Herrera puede ganar el partido y, en consecuencia, resolver todos los problemas del país, desde violencia hasta pobreza, crisis y corrupción, en suma, de todo sufrimiento presente y por venir. A él me encomiendo.

La soledad del escritor, según Sontag

Susan Sontag
Susan Sontag

Nos entendemos bien. Acostumbramos mirarnos de frente, quedarnos calladas pero en paz, conversar un poco y retomar el silencio. Y es que me siento cómoda a solas. Desde que recuerdo soy incapaz de funcionar sin esos ratos de aislamiento, en los que escribo y/o leo. Lo que no tengo claro es si primero fui solitaria y en consecuencia tomé la pluma o si cuando empecé a escribir, a los ocho años, me aficioné a estar conmigo misma.

Para justificar esa singularidad me viene bien esto de Susan Sontag. Entrevistada por The Paris Review en 1995, explica así la rareza de quien escribe: «Writing is a life—a very peculiar one […] Writing requires huge amounts of solitude. What I’ve done to soften the harshness of that choice is that I don’t write all the time. I like to go out—which includes traveling; I can’t write when I travel. I like to talk. I like to listen. I like to look and to watch […]». (Traducción mía: Escribir es una vida —una muy particular […] Escribir requiere una enorme dosis de soledad. Lo que he hecho para suavizar la rudeza de esa opción es que no escribo todo el tiempo. Me gusta salir —lo que incluye viajar; no puedo escribir mientras viajo. Me gusta conversar. Me gusta escuchar. Me gusta mirar y observar […]»).

En lo personal, hace años entendí que para el acto de escribir necesito tiempo a solas pero para alimentar tanto mi vida como la escritura que deriva de ella requiero espacios en compañía, de conversación, de abrazos, de risa. Una sola de las esferas no me deja satisfecha, las vivo como vasos que se enriquecen. Creo que llegué a la misma conclusión que la enorme Sontag (y eso es decir mucho).

Por qué América se llama así

Mapa de Martin Waldseemüller

En 1507, el clérigo alemán Martin Waldessmüller realizó un mapa que cambiaría la forma de entender el mundo. Consta de 12 bloques de madera que forman una imagen de 2.50 por 1.20 metros y se volvió fundamental porque es el «acta de nacimiento» de América: nombra por primera vez así al «nuevo» continente, aunque también contiene numerosas imprecisiones, cuenta Simon Garfield en el tesoro inagotable que es su libro En el mapa. De cómo el mundo adquirió su aspecto, publicado por Taurus (da click en Las monjas que intuyeron a Borges y Cómo Google Maps alimenta el ego, otras entradas sobre este libro).

El nombre figura sobre Sudamérica y en un recuadro en la parte inferior izquierda, Waldessmüller anota que «los antiguos no hacen mención» de esta zona y que su inclusión se basa «en conocimientos geográficos auténticos y precisos». Además, en la parte superior representa a dos personajes: a la izquierda Ptolomeo, padre de la cartografía, junto al ya conocido hemisferio oriental, mientras a la derecha aparece Américo Vespucio, junto al nuevo hemisferio occidental.

Recuerdo que en mis años escolares me pregunté por qué el continente lleva el nombre de Vespucio, personaje del que nunca oí nada, y no el de Cristóbal Colón, protagonista en mis clases de historia y en la «fiesta» del 12 de octubre. Ahora salgo de la duda: resulta que Vespucio, navegante florentino, realizó varios viajes a Sudamérica en los primeros años del siglo XVI y fue considerado por muchos el primero en llegar a la tierra recién explorada. Luego se aclaró que Colón fue el primero, pero se ve que al momento de hacer su mapa, Waldseemüller era de los fans de Vespucio. Así, explica en la introducción a su mapa: «Puesto que tanto Europa como Asia recibieron nombres de mujeres, no veo razón alguna para  no llamar a esta parte del mundo Amerige, esto es, la tierra de Americo, o América, por Americo, su descubridor». Y aunque seis años después, en otro mapa Waldseemüller nombró a Colón como el primero en llegar a tierras incógnitas, era tarde: ya se había copiado masivamente su representación del mundo y, con ella, el nombre América para designarla.

Amo estas historias fantásticas que subrayan la fuerza del azar.

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«Tenía unas tetas que no merezco»

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En el sitio Nalgas y libros (deleite visual y literario) encuentro esto, que seguro muchos suscriben. Me gusta.

«He estado con mujeres que no me han querido
ni un poquito
he estado con mujeres poetas locas imprevisibles
que se fumaban la vida como marihuana y
que escribieron poemas para mí
he estado con una mujer que me dijo hazme 
llorar al oído
he estado con mujeres cenicientas de cuento de
hadas que perdieron un zapato a las 12 de
la noche y a las 12 y cuarto perdieron las
braguitas y tuvimos que buscarlas a la
mañana siguiente
he estado con una mujer que me dejó escrito
con lápiz de labios en el espejo del baño que soy un hijo de puta, y se marchó, y no
he vuelto a ver
he estado con mujeres de la calle, rotas como
muñecas antiguas a las que les falta un
brazo, con las que me emborraché
mientras pintaba sus cuerpos
he estado con mujeres que buscaban abrazos más
que sexo, que sólo querían huir de sus
demonios
he estado con mujeres muy creyentes y buenas
niñas que casi no quisieron mirar mi
cuerpo desnudo pero que acabaron
tragándose mi semen de rodillas mientras
les agarraba del pelo
he estado con mujeres con las que no pude llegar
a tener un orgasmo, otras con las que no
pude llegar a tener una erección, y otras
que querían más y no pude
he estado con mujeres tristes que sabían cortar
bien la tristeza antes de esnifársela con
poemas enrollados
he estado con una mujer que he amado y me ha
amado de forma tan cierta que al vernos,
hasta lo imposible bajaba la cabeza
he estado con mujeres con las que inventé nuevas
formas de jodernos la vida juntos
he estado con mujeres que tenían unas tetas que
no me las merezco, de verdad
he estado con mujeres que son lo más bello que
he destruido en toda mi vida
y con mujeres que fueron musas y son musas y
serán musas, porque las musas son
eternas
he estado con muchas mujeres
hoy todas eras tú
todas han sabido siempre
de algún modo
que hoy voy a correrme pensando en ti».

El autor es @Misanthrrrope (misanthrrrope.blogspot.mx pero podría ser cualquiera porque, al final, todos esos rostros habitan a cada mujer y cada hombre quisiera hacer esa misma confesión. ¿O me equivoco?

(originalmente publicado en emi blog Deli(b)rios en el sitio web de la revista SoHo)

La manera más hermosa de decir «hija»

Imagen 2 Estoy fascinada con un libro nuevo: Diccionario del náhuatl en el español de México, coordinado por Carlos Montemayor (UNAM/ GDF). Además de abarcar palabras generales, herbolaria, toponimias y refranes, incluye el apartado fascinante «Figuras poéticas del náhuatl clásico». Me lo estoy saboreando y no puedo dejar de compartir algunos hallazgos. Resulta que la lengua náhuatl, hablada por los antiguos mexicanos, es una cantera riquísima de figuras poéticas. Muchas frases usadas cotidianamente en el mundo azteca tenían dos significados, uno literal y otro más amplio o simbólico, que en muchos casos revela la cosmovisión de ese pueblo. Es el caso más o menos conocido de la expresión In xochitl, in cuicatl, que literalmente es «la flor y el canto», pero de forma figurada se usaba para referirse a un poema. Aquí otros ejemplos notables:

Náhuatl                               Significado literal                               Significado simbólico

In ayahuitl, in poctli             niebla y humo                                        la fama

In cueitl, in huipilli               la falda, el huipil                                    la mujer

In mitl, in chimalli               dardo y escudo                                       la guerra

Pero la que me gana por completo es ésta:

Nocozque, noquetzale           mi collar, mi pluma preciosa               mi hija, mi hijo

Desde esta delicadeza que desarma sostengo que mi hija es, sin duda, mi pluma más preciosa.