
Siglo XVI, Italia. El poeta Pietro Aretino hace versos en torno a dibujos eróticos de Giulio Romano, pintor y alumno de Rafael, o a la inversa: Romano ilustra versos de Aretino. El tema es que sacan una edición ilustrada, I Modi, y aunque el tiro se destruye por orden papal, alguna referencia sobrevive, que llega hasta nosotros.
Aretino y Romano describen posturas amatorias de modo explícito y travieso: se trata de parejas comunes disfrutando el sexo. Con este poema de hace cinco siglos, incluido en una edición contemporánea, a ver si seguimos sintiéndonos tan avanzados:
[Mujer] —Este pene quiero, no un tesoro,/
éste es quien me puede hacer feliz,/
es éste un pene para emperatriz,/
esta joya vale más que un pozo de oro.//
¡Ay de mí!, pene, ¡ayúdame, que muero,/
y sacia bien tu ardor en mi matriz!/
Porque un pene pequeño no sirve,/
si en el coño quiere el honor mantener.//
[Hombre] —Mi dueña y señora, bien decís verdad,/
que quien en coño con pene chico follara,/
de agua fría un cristel merecerá.//
Quien tenga poco, en culo sólo folle,/
si no, como yo, con bravura y tesón,/
siempre en los coños ahogue su pasión.//
[Mujer] —Es esto cierto, pero a nosotras/
tanto nos gusta el pene, tan grato nos es,/
que llevamos la punta adelante y atrás.//
Lynne Lawner, Los 16 placeres. Las cortesanas del Renacimiento, traducción de los sonetos: María Merlo (Temas de hoy). La traducción es deficiente pero no encontré una que me dejara satisfecha.